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viernes, 4 de julio de 2025

NOCIONES DE HISTORIA DE ESPAÑA (FINAL) Fernando VII- Alfonso XII

 


P. ¿Por quién ha sido gobernada España en el siglo XIX?

R. Por los reyes Fernando VII, Isabel II, gobierno provisional, Amadeo I, república y Alfonso XII .


P. ¿Qué le ocurrió a Fernando VII al principio de su reinado?

R. Este príncipe, ya muy querido de los españoles, ganó por completo el amor de sus pueblos, reponiendo en sus destinos a las personas que sin fundamento habían sido destituidas en el reinado anterior, y por medio de otras medidas justas y prudentes.

Napoleón, que estaba decidido a conquistar a España, vio en este movimiento político un motivo para meterse a arreglar las cosas de nuestra patria, y ordenó a su general Murat que entrase en Madrid con las tropas francesas, lo cual efectuó antes que el rey D. Fernando, a quien no reconoció por tal rey de España, obligándole astutamente a que fuera a Bayona para que, puesto de acuerdo con Napoleón, viera éste si había de defender la causa de Carlos IV ó reconocerle como rey; mucho costó tomar esta determinación, pero la fuerza que sobre España ejercían los franceses, las muchas promesas de buen éxito y la debilidad de los consejeros de D . Fernando decidieron al rey a que fuese a Bayona.


P. ¿Qué ocurrió a Fernando VII en Francia?

R. Sin miramientos ni respeto, le propusieron que renunciara la corona, mientras sus ministros eran tratados de traidores. Carlos IV, que había sido llamado a Bayona, trató a su hijo con bastante dureza, diciendo que su renuncia se debió a la violencia. D. Fernando quiso devolver la corona a su padre, pero dentro de España y con ciertas formalidades que no fueron aceptadas: en este estado las cosas, llegó la noticia del pronunciamiento del pueblo de Madrid el día 2 de Mayo, y presentándose Napoleón á Carlos IV , le dijo muy colérico: ¡No más treguas, no más treguas! Haced llamar a vuestro hijo. Llamado D. Fernando, fue severamente reconvenido, culpándole del levantamiento de Madrid y del motín de Aranjuez: obligósele a renunciar la corona en el acto, amenazándole con ser tratado como traidor, y sin más ceremonias hizo la renuncia a favor de su padre, quien el mismo día la renunció a su vez a favor de Napoleón: no satisfecho aún el emperador, obligó a D . Fernando a renunciar sus derechos al trono de España como príncipe de Asturias, y señalándoles una pensión, fueron internados en Francia todos los individuos de la familia real de España.


P. ¿Qué ocurrió el 2 de Mayo en Madrid?

R. Murat se presentó á la Junta de gobierno de Madrid el día 30 de Abril, pidiendo, en nombre de Carlos IV, cuyos derechos y soberanía fingía defender, que pasasen a Francia los infantes que residían en Madrid; la Junta se resistió cuanto pudo, pero hubo de transigir, puesto que Madrid y sus cercanías estaban ocupados militarmente por los franceses. El día 2 de Mayo empezaron a notarse desde muy temprano los síntomas que preceden a toda conmoción popular; en la plaza de Palacio se formaron muchos corrillos de hombres y mujeres, entre los cuales corrió el rumor que el infante D. Francisco, niño todavía, lloraba y se resistía á salir de Madrid; esta noticia enardeció á los paisanos, los cuales se arrojaron sobre el ayudante de Murat, y le hubieran muerto sin la oportuna ayuda de una patrulla francesa, reforzada en el acto con un batallón y algunas piezas de artillería, que, sin otros miramientos, hicieron fuego sobre los paisanos, quienes se dispersaron gritando y deseando venganza.

Inmediatamente los moradores de la heroica villa se lanzaron a la calle armados de escopetas, carabinas y cuantas armas ofensivas pudieron haber, arrollando a cuantos franceses encontraban a su paso, creyendo seguro el triunfo en vista de la poca resistencia que hallaron al principio; pero Murat, que estaba acostumbrado a pelear y esperaba aquel acontecimiento, tenía colocadas sus tropas estratégicamente, y entraron a la vez por varios puntos de la capital.


P. ¿Resistió el pueblo madrileño a las tropas francesas?

R. A pesar de la desigualdad de las fuerzas y de la superioridad que a los franceses les daba su armamento y disciplina, fueron rechazados en varios puntos por los madrileños, que se batieron con heroico valor, mereciendo especial mención el Parque de Artillería, donde los oficiales Daoiz y Velarde murieron defendiéndose con arrojo extraordinario.

La Junta de gobierno, que tan débil se mostró en este acontecimiento, mostróse humana y ofreció a Murat restablecer la tranquilidad si cesaba el fuego, lo que consiguió fácilmente.

En seguida el general francés publicó un bando cuyo artículo 4.° mandaba disolver los grupos a tiros, y el artículo 5.° incendiar el pueblo donde fuera muerto un francés. Con arreglo a esta vandálica medida, empezaron por fusilar a cuantos cogieron con las armas al restablecer la paz, y los soldados franceses reconocían y prendían a todos los que llevaban algún arma, así fuera una navaja o una tijera, y sin más averiguaciones, eran asesinados en el sitio donde se levanta el fúnebre monumento de el 2 de Mayo, en el Salón del Prado, recordando el patriotismo de los sacrificados y la crueldad de los sacrificadores.

Pocos días después publicó Napoleón un decreto elevando al trono de España a su hermano José; estos hechos llenaron de indignación a todos los buenos españoles. Formaron Juntas en todas las capitales, y el día 6 de Julio, la Junta suprema de gobierno declaró la guerra a Napoleón en Sevilla.


P. ¿Cuáles son los episodios más notables de esta guerra?

R. Muy largo sería de contar los hechos ocurridos en diferentes provincias: todas con igual patriotismo hicieron armas contra los franceses, siendo infinitos los rasgos de valor.

Nuestro mermado ejército sufrió descalabros sensibles como el de Cabeza de la Sal y Rio seco; pero el grueso del ejército francés fue derrotado por el ilustre general Castaños en la batalla de Bailén, donde murieron 3.000 franceses y capitularon 18.000, dejando las armas en nuestro poder para embarcarse en buques españoles que los condujeron a Francia. Esta victoria desanimó de tal modo a los franceses, que el intruso José Bonaparte salió de Madrid, yéndose a Vitoria con todos los suyos. Entretanto España reorganizaba y aumentaba su ejército, que, ayudado por los ingleses, con quienes hizo alianza, abatían por todas partes el orgullo de los franceses, dando lugar a que viniese a España el mismo Napoleón con un ejército de 140.000 hombres para restituir el trono a su hermano José; y así que lo consiguió, se volvió a París, donde urgentes negocios le llamaban, y empezó una nueva guerra, más tenaz y sangrienta que la primera, de la que conservan triste, pero glorioso recuerdo Zaragoza, Gerona y otras no menos nobles y heroicas ciudades.


P . ¿Qué episodios recuerda Y. de esta nueva guerra?

R. En campo abierto perdieron muchas batallas las tropas españolas; pero las guerrillas fueron el azote de los franceses, llegando a hacerse terribles por el apoyo que encontraban en los pueblos.

El año 1811 fueron derrotados los franceses en la batalla de la Albuera, y al año siguiente en la gloriosa batalla de los Arapiles, por cuya victoria salió de Madrid José Bonaparte, y por fin de España después de la de San Marcial, donde el ejército francés sufrió un terrible descalabro, sin que Napoleón pudiera auxiliarlo por estar empeñado en guerra con otras naciones.

El orgulloso y déspota emperador de los franceses, el gran Napoleón I, temió a los españoles, que llegaron a penetrar en territorio francés, y reconoció a Fernando VII como legítimo soberano de España, quien, libre de toda presión con la caída del emperador en Francia, volvió a su patria con los infantes D. Carlos y D. Antonio, el año 1814, donde fue recibido con trasportes de alegría.


P. ¿Qué hizo Fernando VII cuando volvió a España?

R. Desembarcó en Valencia, y firmó un decreto que ponía las cosas en el mismo estado en que se hallaban el año 1808, suprimiendo la Constitución y las Cortes, haciendo en seguida su entrada en Madrid, mostrándose muy severo con los que ayudaron en el gobierno a José Bonaparte y no muy generoso con los que defendieron su causa.

Propúsose reconquistar las Américas, que durante su expatriación se declararon independientes; pero no pudo llevar adelante su proyecto, porque el general Riego se sublevó en Cabezas de San Juan con parte del ejército que tenía reunido para este objeto, y proclamó la Constitución, la cual aceptó el rey en vista de que varias ciudades la proclamaron también.

La guardia real, que era poco adicta a este movimiento, se sublevó el día 7 de Julio de 1822, y atacó a la milicia nacional, siendo rechazados y presos la mayor parte; por estos sucesos empezó a formarse un partido a favor del infante D . Carlos, siendo muchas las partidas anticonstitucionales que en España se levantaron.


P. ¿Cómo se abolió la Constitución?

R. El gobierno español se negó a reformar la Constitución, a pesar de las notas de los reyes que formaron la llamada Santa Alianza, y esta negativa dio lugar a que entraran en España 100.000 franceses a las órdenes del duque de Angulema el año 1823. El rey, las Cortes y los liberales más caracterizados se trasladaron a Sevilla, y luego a Cádiz, cuya ciudad fue sitiada, bombardeada y tomada por los franceses, quienes desarmaron a la milicia nacional. Fernando VII, así que se vió libre y entre los realistas, abolió el sistema representativo, y se fue a Cataluña, donde habían proclamado rey a su hermano D. Carlos. Concedió amnistía a los insurrectos, y después de pacificado el país y de haber recorrido muchas provincias de España, volvió a Madrid y acordó con el rey de Francia que las tropas francesas desalojaran el reino el año 1828.


P. ¿Cómo acabó su reinado Fernando VII?

R. Sintiéndose enfermo, encargó los negocios del Estado a su mujer D.a María Cristina, y aun después de restablecido continuó esta señora ayudándole en el gobierno hasta que le alcanzó la muerte el año 1833.


P. ¿Quién fué el sucesor de Fernando VII?

R. Su hija D.a Isabel II. Apenas murió su padre Fernando VII empezó la guerra civil entre los partidarios de D.a Isabel y los de D. Carlos, su tío, cuya fratricida lucha llenó de luto a España por espacio de siete años, terminando con el convenio de Vergara, llevado a cabo entre los generales Espartero y Maroto, el año 1839. El día 22 de Octubre de 1859, España declaró la guerra al imperio de Marruecos, donde nuestras armas habían sido insultadas por los moros.

Pasó a vengar aquella ofensa un ejército español a las órdenes del generalO’Donnell, quien dió veintiséis batallas, quedando victorioso en todas ellas, y firmando un tratado de paz muy honroso para España el día 25 de Marzo de 1860.


P. ¿Cómo terminó el reinado de D.a Isabel II?

R. Con el alzamiento de la marina en Cádiz el año 1868, secundado por el pueblo de Madrid, y con la derrota del general Novaliches en la batalla de Alcolea, donde se batieron las tropas reales con las insurrectas a las órdenes del general Serrano, duque de la Torre, quien vino a ser presidente del Gobierno provisional y luégo fue nombrado regente del reino, hasta el 16 de Noviembre de 1870, en que las Cortes eligieron por rey de España a D. Amadeo de Saboya.

P. ¿Qué me dice V. del reinado de Amadeo I?

R. D. Amadeo I, hijo de Víctor Manuel, rey de Italia, hizo su entrada en Madrid el día 2 de Enero de 1871, y renunció la corona el día 11 de Febrero de 1873, proclamándose en el acto la república, de cuya presidencia se encargó D. Estanislao Figueras. Esta forma de gobierno duró hasta el día 27 de Diciembre de 1874, en que el general Martínez Campos proclamó en Sagunto a D. Alfonso XII, actual rey de España.

lunes, 27 de enero de 2025

NOCIONES DE HISTORIA DE ESPAÑA (EDAD MODERNA) Felipe III-Fernando VI

 


P. ¿Qué reyes hubo en España en el siglo XVII?

R. Tres: Felipe III, Felipe IV y Carlos I


P. ¿Quién heredó la corona de Felipe II?

R. Su hijo Felipe III, quien, falto de condiciones para gobernar, entregó la dirección de los negocios del Estado al duque de Lerma, hábil cortesano, pero con poca suficiencia para los asuntos públicos; cuidó más de su provecho que de la nación. En este reinado de inacción fueron expulsados de España los moriscos, porque servían de encubridores a los piratas berberiscos. En sus últimos momentos se arrepintió el rey de su apatía y debilidad. Murió el año 1621.


P. ¿Quién fué el sucesor de Felipe III?


R. Su hijo Felipe IV, cuyo reinado fué desastroso para España; pues, aunque D. Felipe era hombre animoso y valiente, le seducía demasiado el regalo, y sin darse cuenta dejó el gobierno de la nación en manos del conde-duque de Olivares, hombre vengativo, intrigante y de poco asiento para los negocios públicos. Sostuvo muchas guerras, y en ellas alcanzó algunos triunfos, pero siempre a costa de la nación, que se desquiciaba por todas partes.


P . ¿Cuáles fueron los sucesos más notables de su reinado?

R. Irritados los catalanes de la poca consideración que les guardaba el duque de Olivares, se sublevaron, y con ayuda de Francia se hicieron independientes, si bien luego volvió Cataluña a la corona de Castilla. Iguales desórdenes hubo en Sicilia, Nápoles y Cerdeña, donde nuestros soldados pelearon sin que el gobierno atendiese a sus necesidades. Por fin, cuando todo estaba en tan mal estado, oyó el rey los ruegos de la reina, y fué separado el conde duque, preparándose para ir a Italia en persona; pero los negocios interiores se lo impidieron, porque, cansados los portugueses del gobierno de Madrid, vencieron al ejército del rey en la batalla de Villaviciosa y aseguraron su independencia.

Cuando Felipe IV se preparaba para regir personalmente y con actividad sus desmembrados Estados, le alcanzó la muerte el año 1665.


P. ¿Qué me dice V. del reinado de Carlos II?

R. Sólo desventuras para España pueden contarse de él. Carlos II tenía cuatro años cuando murió su padre Felipe IV , y durante su minoría regentó el reino su madre doña María de Austria, auxiliada de un consejo que dejó nombrado Felipe IV; pero las rivalidades nacieron en seguida, y en medio del desorden se puso D. Juan de Austria, hermano bastardo del rey, que llegó á las puertas de Madrid con un pequeño ejército. Temieron los del consejo la actitud de D. Juan, que era hombre de carácter firme, y contaba con grandes simpatías, por cuya razón vino a tomar parte en el gobierno, nombrándole además virrey de Aragón y Cataluña.


P. ¿Qué hizo D. Carlos II cuando llegó a la mayor edad?

R. Nombró su ministro a D. Juan, quien procedió con lealtad y buen tino; pero murió de repente, y España cayó en el estado más deplorable: hubo guerras y todo género de calamidades; se atrasaron la agricultura y la industria y abundaron el hambre y las enfermedades, que dejaron muy reducida la población: sostuvo tres guerras con Francia, y en las tres fueron derrotados los españoles.

Como Carlos II no tenía sucesión, Europa entera se fijó en la corona de España; todos los monarcas se creían con derecho, y llegaron a repartírsela por provincias; pero el rey hizo testamento, legando sus Estados a D. Felipe de Borbón, hijo de su hermana D.a María Teresa de Austria y nieto de Luis XIV de Francia. Con la muerte de Carlos II, ocurrida el año 1700, concluyó en España la dinastía austriaca y empezó la de Borbón.


P. ¿Qué reyes hubo en España en el siglo XVIII?

R. Cinco: Felipe V, Luis I, Fernando VI, Carlos III y Carlos IV.


P. ¿Quién fué el primer rey de la dinastía de Borbón en España?


R. Felipe V. Su reinado puede citarse como notable en la historia de nuestra patria. Apenas contaba dieciséis años D. Felipe, cuando fué elegido rey de España; los españoles le recibieron muy bien, y supo con su talento, valor y buenas disposiciones reanimar el abatido sentimiento nacional, sin embargo de haber estado continuamente en guerra con diferentes naciones. El emperador de Alemania fué el primero que le disputó la corona para su hijo el archiduque Carlos. Esta guerra, llamada de Sucesión, duró quince años, y en ella demostró D. Felipe su valor y pericia militar. Empezó la guerra en Italia, y allá fué el rey, inaugurando sus empresas de armas con la rendición de varias plazas, algunas de las cuales fueron tomadas por la fuerza.


P. ¿Qué hizo D. Felipe así que aseguró la paz de sus Estados de Italia

R. Se volvió á España a toda prisa, yendo contra Portugal, donde había desembarcado el pretendiente D. Carlos con un ejército inglés y holandés; D. Felipe estuvo en Portugal tan afortunado como en Italia; pero mientras hacía esta guerra, los ingleses sorprendieron a Gibraltar, cuya plaza es muy importante por su situación topográfica, y mientras el rey fue a recuperarla se sublevaron Aragón y Cataluña, proclamando al archiduque D. Carlos: Portugal recuperó las plazas que D. Felipe le ganó, internándose además por Castilla mientras D. Felipe fue a poner sitio a Barcelona; pero tuvo que abandonar este plan, retirándose a reforzar su ejército, yendo luego a buscar a los portugueses que se hallaban en Castilla, y de triunfo en triunfo, llegó a Portugal. En tanto su general Berwick se fue en busca de los ingleses y alemanes, que andaban cometiendo excesos por Valencia, y alcanzándolos en Almansa, riñeron una sangrienta batalla, que ganaron las tropas de D. Felipe, quien a su vez aniquiló las fuerzas portuguesas y catalanas.


P. ¿Cómo terminó la guerra de Sucesión?

R. El archiduque recibió considerables refuerzos, obtuvo sobre D. Felipe una terrible victoria, y sin esperar a más se vino a Madrid. Pero tuvo que salir de él muy pronto, y caminando hacia Zaragoza, le salió al encuentro Felipe V, dando la batalla más memorable de su reinado, cerca de Villaviciosa, con éxito favorable para él: sitió luego a Barcelona, y después de año y medio de cerco fue tomada por asalto, perdiendo sus fueros por este hecho; en seguida se entregaron todos los pueblos, y así terminó la guerra de Sucesión.


P. ¿Cómo acabó Felipe V su reinado?

R. Cansado de tanta fatiga, abdicó la corona en su hijo D. Luis; pero este príncipe murió á los pocos meses, y D. Felipe tuvo que encargarse otra vez de la corona; procuró recuperar a Gibraltar, para lo que hizo muchos esfuerzos sin poderlo conseguir; fundó las Academias de la Historia, de la Lengua, de Medicina, y abrió al público la Biblioteca Nacional; y así las ciencias, como la literatura y la riqueza general adquirieron nuevo desarrollo. Murió el año 1746.


P. ¿Quién heredó la corona de Felipe V?

R. Su hijo Fernando VI, quien conservó la paz en sus Estados, dedicándose exclusivamente a favorecer la cultura y prosperidad de España por cuantos medios pudo: rodeóse de personas honradas y de talento, siendo su administración envidiada de las demás naciones; construyó muchos edificios, canales y carreteras; fundó academias y otros establecimientos de enseñanza, y mandó jóvenes de talento a viajar por Europa para traer a España los conocimientos que eran propiedad de otras naciones. Siendo aún joven murió el año 1759.


P . ¿Quién fué el sucesor de Fernando VI?

R. Carlos III, rey de Nápoles y hermano de Fernando VI; a la muerte de D. Fernando abdicó la corona de Nápoles en su hijo D. Fernando, y vino a ocupar el trono de España. El odio que tenía a los ingleses le hizo ajustar con Luis XV de Francia el llamado Pacto de familia, y España entró en guerra con Inglaterra, quien se apoderó de Manila y la Habana. D . Carlos entró en Portugal, que estaba aliado a los ingleses, y se apoderó de algunas plazas; pero, cansados unos y otros de la guerra, ajustaron la paz, devolviéndose mutuamente las plazas.


P. ¿Qué sucesos notables ocurrieron en el reinado de Carlos III?


R. El marqués de Esquiladle había venido de Nápoles con el rey, y fue nombrado ministro de Hacienda, el cual cargo desempeñó bastante bien. Cometíanse por aquel tiempo en Madrid muchos crímenes impunemente, pues favorecían a los criminales la poca policía de la villa y los trajes, que consistían en capas largas y sombreros muy anchos: el marqués mandó aumentar el alumbrado y recortar las capas y sombreros; con este motivo se amotinó el pueblo y cayó el ministro. La francmasonería, que se había establecido en toda Europa, incluso España, se propuso desterrar a los jesuítas acusando a la Compañía de Jesús de los más atroces delitos, y el conde de Aranda llegó a influir en el ánimo de Carlos III hasta hacerle firmar el decreto de expulsión, llevado a cabo con el mayor sigilo y con circunstancias verdaderamente salvajes, contra lo ordenado por el rey, y no permitiéndoles siquiera la vindicación de su inocencia.


P. ¿Qué más puede V. decirme del reinado de Carlos III?

R. Procuró restituir a España la plaza de Gibraltar, y no siéndole posible, tomó la isla de Mahón, que era de los ingleses: tuvo guerra con Marruecos, y después de algunas batallas, firmaron la paz. Persiguió el bandolerismo, y en Sierra-Morena, albergue de foragidos, fundó varias colonias; persiguió a los piratas del mar, construyó canales, carreteras y muchos edificios y monumentos notables, como el Museo de Pinturas, la Puerta de Alcalá y otros mil que se hallan repartidos en toda España; reorganizó el ejército y la marina; fortificó varias plazas, y fundó el Colegio de Artillería de Segovia y el Banco Nacional de San Carlos, hoy Banco de España. Murió el año 1788.


P. ¿Qué rey ocupó el trono después de Carlos III?

R. Su hijo Carlos IV; era muy amante de la justicia, pero de carácter débil, y subyugado a su mujer D.a María Luisa, quien a su vez atendía demasiado los consejos de D. Manuel Godoy, el cual, por el favor de la reina, fue elevado de simple guardia de Corps a los títulos de grande de España, capitán general, almirante de la armada y Príncipe de la Paz. Por este tiempo estalló en Francia una revolución que llevó al patíbulo al rey Luis XVI, sin que pudiera evitarlo D. Carlos, aunque trabajó lo que pudo con tal objeto.


P. ¿Cómo obró Godoy en vista del desaire que Francia hizo a España?

R. Deseando hacer algo notable que le diera renombre, aconsejó al rey que le declarase la guerra, a lo que accedió D. Carlos. Con las revueltas que había en Francia consiguieron los españoles algunas victorias al otro lado de los Pirineos; pero, rechazados luego, entraron los franceses en España, y se apoderaron de una parte de las Provincias Vascongadas y del castillo de Figueras, en Cataluña; después de tres años y medio de guerra se firmaron las paces por medio de un tratado, bien poco favorable para España, el cual valió al favorito Godoy el pomposo título de Principe de la Paz. Esta guerra, ó, mejor dicho, este tratado de paz y alianza entre España y Francia, dio por resultado otra guerra con Inglaterra, la cual destrozó una escuadra española junto al cabo de San Vicente, bombardeó a Cádiz, de donde fué rechazada, y atacó además a Canarias, Puerto-Rico y otras posesiones españolas; desembarcó 15.000 hombres en Galicia, los cuales fueron derrotados, y se firmó la paz.


P . ¿Cómo ocurrió la batalla de Trafalgar?

R. Puestas en guerra Francia e Inglaterra, España debía ayudar a Francia en virtud del tratado del Príncipe de la Paz, pero compró su neutralidad a costa de mucho dinero; sin embargo, el emperador Napoleón ejerció tal presión sobre Carlos IV , que obligó a éste a que la escuadra española, combinada con la francesa a las órdenes del almirante francés, riñera con la escuadra inglesa, y encontrándose en aguas de Trafalgar, se dió la batalla, en la que los nuestros fueron derrotados completamente, pereciendo los héroes Gravina, Churruca y Alcalá Galiano, yéndose a pique nuestros mejores barcos, el cual desastre se debe a la mala dirección del almirante francés, de quien se apodero un terror pánico.


P. ¿Cómo invadieron a España los franceses?

R. Godoy, el hombre funesto del reinado de Carlos IV , fue seducido por Napoleón, quien ofreció hacerle rey de los Algarbes si le ayudaba a conquistar a Portugal, de cuyo reino ofrecía también una buena parte a don Carlos. Este negocio le fué propuesto a Carlos IV, quien le aceptó, aunque con disgusto, por conservar la amistad con el emperador Napoleón. Este mandó a España 65.000 hombres, los cuales se repartieron entre varias plazas, menos 25.000, que fueron a Portugal en compañía de otro ejército español, con cuyas fuerzas fue conquistado aquel reino, del que se hizo proclamar rey Napoleón.


P. ¿Cómo terminó el reinado de Carlos IV?

R. El favorito Godoy, que no tenía buena amistad con el príncipe de Asturias D. Fernando, acusó a éste de conspirador, con cuyo motivo se formó un ruidoso proceso, del que D. Fernando salió absuelto. Cansado el pueblo de tantos desaciertos, y viendo en grave peligro a la patria por la ocupación francesa, se amotinó en Aranjuez contra Godoy. Éste, gracias al prestigio del príncipe D. Fernando, pudo librarse del furor popular; sin embargo, fué destituido y preso por Carlos IV , quien además renunció la corona en su hijo D. Fernando el año 1808.

miércoles, 22 de enero de 2025

NOCIONES DE HISTORIA DE ESPAÑA (EDAD MODERNA) Reyes Católicos-Felipe II

 


P. ¿Qué me dice V. de los Reyes Católicos Isabel I y Fernando V?

R. Isabel 1 era hija de D. Juan II, y fué proclamada reina de Castilla a la muerte de su hermano Enrique IV . Como estaba casada con D. Fernando de Aragón, se unieron los dos reinos, y no quedaron otros reyes en la península que los de Granada y Portugal.

Alfonso V de Portugal vino a defender los derechos de D.a Juana la Beltraneja, hija de Doña Juana de Portugal, ayudado de algunos poderosos señores de Castilla; pero fueron derrotados en Toro, y ajustaron la paz. La Beltraneja tomó el hábito en un convento de Coimbra.

P. ¿Quién fué el legítimo rey en tiempo de estos reyes?

R. Hubo diferencias sobre quién había de llamarse rey, primero, y ni castellanos ni aragoneses querían sujetarse más que a su rey legítimo, hasta que terció en la contienda el cardenal Mendoza, arzobispo de Toledo, opinando que los dos a la vez gobernasen: algo disgustó esta opinión a D. Fernando; pero la reina ofreció obedecerle siempre como marido, aunque en las cosas que hacía como reina era independiente; y tal fué la prudencia de D.a Isabel, que no volvió á suscitarse tal duda.

P. ¿Qué empresas acometieron los Reyes Católicos después de sosegados los ánimos en el interior de sus reinos?

R. Reclamaron al rey de Granada los tributos que éste debía a Castilla: la respuesta del moro fue insolente, y los reyes, que no buscaban otra cosa, se decidieron a conquistar aquel reino, tomando infinidad de poblaciones, aunque con sensibles pérdidas. En el sitio de Lucena hizo prisionero al rey Boabdil el joven Gonzalo de Córdova, conocido luego por el sobrenombre de el Gran Capitán, y fue puesto en libertad mediante ciertas condiciones. D. Fernando sitió a Granada con 50.000 hombres, siendo este número inferior al ejército árabe: Doña Isabel llegó al sitio después de haber preparado lo necesario para la guerra.

P. ¿Qué episodio notable ocurrió en el sitio de Granada?

R. Una noche se incendiaron las tiendas del campamento cristiano, y D.a Isabel mandó construir una ciudad para alojar a sus soldados, a la cual llamó Santa Fe. Desconcertados los moros ante semejante resolución, y no encontrando medio de resistir, puesto que andaban muy divididos entre sí, el rey Boabdil el Chico determinó entregar la ciudad, y mandó embajadores al campo cristiano, los cuales se entendieron con el Oran Capitán y otros caballeros principales. Por fin, después de diez años de guerra, entraron en Granada los Reyes Católicos el 1482, terminando así la reconquista que ocho siglos antes empezaron unos pocos cristianos en las montañas de Asturias.

P. ¿Qué otros sucesos notables ocurrieron en este reinado?

R. El establecimiento del tribunal de la Inquisición con aprobación del Papa Sixto IV, el destierro de los judíos que no quisieron bautizarse y el descubrimiento del nuevo mundo por Cristóbal Colón. Conociendo los reyes el inconveniente de gobernar bien con el ilimitado poder que tenían los nobles en sus señoríos, les quitaron muchas prerrogativas para vigorizar el poder real, y el mismo rey se nombró gran maestre de las órdenes militares autorizado por el Papa. Protegieron las ciencias y las artes, debiéndose a su apoyo el vuelo que tomaron algunos años después. D.a Isabel murió el año 1504, dejando heredera universal a su hija D.a Juana, casada con el archiduque de Austria, mandando que, si el archiduque no quería venir á España, gobernase D. Fernando hasta que D . Carlos, su nieto, hijo de D.a Juana, cumpliera veinte años.

P. ¿Cuántos reyes hubo en España en el siglo XVI?

R. Tres: D.a Juana la Loca, Carlos I y Felipe II.

P. ¿Qué sabe V. del reinado de D.a Juana la Loca?

R. Fue proclamada reina de Castilla el mismo día que murió su madre D.a Isabel I, y D. Fernando renunció el título de rey de Castilla, tomando el de regente. D. Fernando se casó luego con Germana de Foix, sobrina del rey de Francia; y como ya los castellanos no le miraban bien, esta boda le enajenó por completo las voluntades, y se retiró a Aragón, dejando el gobierno de Castilla a su yerno D. Felipe, marido de D.a Juana, pues ésta se hallaba incapacitada para gobernar por su demencia.

P. ¿Cómo gobernó a Castilla D. Felipe el Hermoso?

R. Trabajó mucho porque las Cortes declararan demente a D.a Juana y le autorizaran para ponerla en reclusión, aunque no lo consiguió. Gobernó poco tiempo, mal y muy a disgusto de los castellanos; murió en Burgos el año 1506, por beber agua fría estando acalorado de haber jugado a la pelota. El mismo día de su muerte escribió a don Fernando el cardenal Cisneros; pero D. Fernando estaba en camino para Nápoles y no quiso venir a Castilla por entonces, y fue nombrado regente el mismo Cisneros, que tuvo este cargo nueve meses, pasados los cuales regresó D. Fernando y se encargó del gobierno hasta su muerte, ocurrida el año 1516, dejando heredera universal a su hija D.a Juana y de gobernador a su nieto D. Carlos.

P. ¿Qué me dice V. del reinado de Carlos I de España y V de Alemania?

R. Cuando murió su abuelo Fernando V el Católico se hallaba en Alemania, y tardó en venir á España año y medio: todo este tiempo gobernó el ilustre cardenal Cisneros, que murió en Roa al ir a recibir a D. Carlos, que había desembarcado en Villaviciosa, el año 1517. D. Carlos, de quien ya hemos dicho que era hijo de D.a Juana la Loca y D. Felipe el Hermoso, fue jurado rey en Valladolid, pues su madre se retiró a un convento de Tordesillas; los castellanos le recibieron muy bien pero les disgustaba que el rey diese los mejores destinos a los flamencos; y haciéndose intérprete del disgusto general, lo manifestó así al rey el noble burgalés Zumel. D. Carlos prometió atender a usos y costumbres, y juró respetar los fueron y libertades de Castilla: lo mismo le sucedió en Aragón y Cataluña; mas al fin, unas de grado y otras por fuerza, fueron arregladas las principales dificultades.

P. ¿Qué me dice V. de las Comunidades de Castilla?

R. Muerto el emperador de Alemania, abuelo de D. Carlos, fue éste elegido, con disgusto de Francisco I de Francia, que pretendía reinar en aquella nación: D. Carlos impuso al pueblo español un tributo para ir a coronarse a Alemana, y dejó de regente al cardenal Adriano, que, con ser muy sabio y muy bueno, no fué bien acogido por ser extranjero. Apenas había salido el rey de España, cuando se sublevaron contra la regencia varias ciudades Toledo fue la primera que hizo armas, y á la cabeza de los amotinados se puso el noble caballero D, Juan de Padilla; siguieron luego Segovia, Ávila, Salamanca, Zamora y otras; llamáronse Comunidades, porque defendían los derechos comunes de todos los españoles.

P. ¿Cómo obró el regente en vista de estos levantamientos?

R. Creyó que usando del terror dominaría en seguida a los amotinados, y mandó contra Segovia mil jinetes a las órdenes del alcalde Ronquillo, célebre por su crueldad; pero le salió al encuentro D. Juan Bravo y le destrozó, lo cual dió mucha fuerza moral y material a las Comunidades. Reunidos en Ávila los representantes de todas las ciudades sublevadas, acordaron destituir al regente, yendo luego a Tordesillas, donde estaba la reina D.a Juana alejada completamente del mundo; la reina recibió muy bien á los comuneros y nombró capitán general á Padilla, y así las Comunidades tomaron grande autoridad, yendo Padilla a Valladolid, donde fué recibido en triunfo.

P. ¿Qué supo el emperador así que supo estos desórdenes?

R. Asoció al regente a D. Iñigo de Velasco, condestable de Castilla, y al almirante D. Fadrique Enríquez, la cual medida quitó destruídos por el conde de Haro, en la famosa batalla de Villalar, donde lucharon con mucha desventaja; y aunque Padilla hizo prodigios de valor, no pudo evitar aquella derrota ni el caer prisionero, como sus compañeros Bravo y Maldonado, que fueron decapitados al día siguiente. La viuda de Padilla se defendió en Toledo por espacio de diez meses, y así acabaron las Comunidades.

P. ¿Qué otros sucesos ocurrieron en España mientras D. Carlos fue a coronarse emperador de Alemania?

R. A la sombra de los comuneros se sublevaron los valencianos, y D. Enrique Labrit, sucesor de los que fueron reyes de Navarra, entró en España con un ejército francés, y conquistó fácilmente los dominios que habían pertenecido a sus padres, puesto que no estaban guarnecidos; sin embargo, halló seria resistencia en el capitán D. Ignacio de Loyola, que defendía a Pamplona (este D. Ignacio es ahora San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús); pero el valeroso soldado fue herido y tomada la plaza. No contento D. Enrique con haber conquistado a Navarra, entró en Castilla y puso sitio a Logroño, donde fue derrotado por los castellanos, que le persiguieron hasta hacerle pasar los Pirineos con sus soldados.

P. ¿Cómo gobernó Carlos I cuando volvió a España?

R. Perdonó a los que tomaron parte en los alborotos; y aunque no le gustaba derramar sangre, hubo de sostener muchas guerras con diferentes naciones, especialmente con Francia, pues Francisco I era su natural enemigo, y no podía ver que en Europa hubiera otro monarca más poderoso que él. El emperador tuvo la suerte de vencer a todos sus adversarios, ya juntos, ya separados, y nunca abusó de la victoria.

P. ¿Cuál fué la batalla más memorable de su reinado?

R. La de Pavía, de cuya plaza era gobernador D. Antonio de Leiva. Sitiada por Francisco I, fue en ayuda de los sitiados el marqués de Pescara; ambos ejércitos eran insuficientes para batir al francés, pero las circunstancias eran apremiantes: el marqués molestaba cuanto podía a los franceses con pequeñas escaramuzas, y así los tenía en continua alarma, basta que el rey de Francia acordó dar una batalla decisiva. El día que destinaban para reñir con los españoles amaneció con una niebla tan densa, que aplazaron el ataque para mejor ocasión; al de Pescara, que estaba bien preparado, le pareció más oportuno no esperar, y ordenando a sus soldados que se sacaran los faldones de las camisas para distinguirse, empezó la batalla; avisados los de la plaza de esta novedad, hicieron una salida, sembrando la muerte y la confusión entre los franceses, que, no sabiendo cómo ni a quién habían de atacar, huyeron, dejando en poder de los españoles a su rey, que fue hecho prisionero por un soldado. Francisco I fue conducido a Madrid y puesto en libertad mediante ciertas condiciones, que luego no cumplió.

P. ¿Qué más puede V. referir del reinado de Carlos I?

R. En su tiempo se celebró el concilio de Trento. Los príncipes de Sajonia y otros personajes, ayudados por el rey de Francia, empezaron a molestar al emperador en Alemania; D. Carlos fue contra ellos, y como no aceptaron medios pacíficos, los derrotó con las armas, si bien no pudo quitar las raíces del mal por los muchos negocios a que tenía que atender. Durante este reinado Hernán-Cortés conquistó a Méjico, y Francisco Pizarro el Perú, Chile y Paraguay.

P. ¿Cómo terminó su vida Carlos I?

R. Deseando tranquilidad en sus últimos años, cansado del mundo y enfermo, abdicó la corona en su hijo D. Felipe, y se retiró al monasterio de Yuste, en Extremadura, donde fue tan humilde como prudente y valeroso en su reinado. Murió muy cristianamente el año 1558.

P. ¿Cómo administró sus estados Felipe II?

R. Mientras su padre Carlos I se hallaba entretenido en las guerras, gobernó D. Felipe sus Estados manifestando condiciones especiales para los negocios públicos, y por esta causa fue recibido como rey con señaladas muestras de amor y respeto. Desmembrado el imperio de Alemania, aún heredo D. Felipe a Castilla, Aragón, Navarra, NápOles, Sicilia, Milán, Cerdeña, las Balsares, los Países Bajos, Canarias, Filipinas, Perú, Chile, Cuba y otras diferentes islas y posesiones, siendo, por lo tanto, el soberano más poderoso del mundo; pero si heredó grandes reinos, también heredó la enemistad de los rivales de su padre, los cuales, por ir contra él, no dudaron aliarse con los príncipes protestantes, fomentando de este modo la herejía por humillar á España.

Los monarcas que gobernaron nuestra nación desde los Reyes Católicos tuvieron especial cuidado en fomentar la unidad religiosa, consiguiendo establecer en sus dominios la unidad y paz de que carecían los demás reinos del centro de Europa, en los que se derramó mucha sangre por las discordias religiosas. Felipe II no tuvo en su vida otra mira que la defensa de la religión y de la patria; hizo guerra en Flandes para combatir una rebelión y hacer respetar su autoridad, pero no sembraba discordia ni se acordaba de nuevas conquistas.

P. ¿Cómo ocurrió la batalla de San Quintín?

R. Los franceses, con quienes tenía ajustada una tregua de cinco años, rompieron las hostilidades por la frontera de los Países Bajos, y este proceder hizo preparar al rey para la guerra, y puso sitio a la plaza de San Quintín. Era ésta de mucha importancia, y Francia mandó tropas auxiliares para defender a los sitiados; pero éstas fueron derrotadas y San Quintín tomada por asalto: esta memorable jornada se llevó a cabo el año 1557, el día de San Lorenzo y en memoria suya fundó D. Felipe el grandioso monasterio de San Lorenzo del Escorial.

El rey de Francia extremó sus recursos para juntar un nuevo ejército y hacer guerra a España; pero D . Felipe se fue en persona a buscarle con fuerzas no menores que las del francés, y cuando se esperaba una nueva y terrible batalla, se firmaron las paces, casándose el rey de España con D.a Isabel, hija del rey de Francia.

P. ¿Qué sabe V. de la batalla de Lepanto?

R. Selim II, emperador de Turquía, había iuntado una escuadra formidable, la mayor que había en el mundo; y abusando de su fuerza, hostigaba continuamente a las demás naciones, y los mismos españoles sufrieron algunos descalabros. Por iniciativa de San Pío V se juntaron las escuadras de España, Venecia, Génova y de los Estados Pontificios, de cuyo mando se encargó el ilustre capitán D. Juan de Austria, hermano natural de Felipe II; y encontrando a los turcos en el golfo de Lepanto, les presentó batalla. Las fuerzas eran aproximadamente iguales, ambos reñían con igual valor, pero la victoria de los cristianos fué completa. Echaron a pique dos terceras partes de las embarcaciones enemigas, haciéndoles considerable número de bajas, entre ellas al general turco. Miguel de Cervantes se encontró en esta batalla, y fué herido en el pecho y en la mano izquierda.

P. ¿Qué me dice V. de la guerra de los protestantes?

R. Cuando Felipe II vino de Flandes a España, dejó encargado el gobierno de los Países Bajos a su hermana natural D.a Margarita de Austria: el príncipe de Orange Guillermo Nassau y el conde de Horn, que aspiraban a aquel mando, y que D. Felipe no les dió porque no le inspiraban suficiente confianza, hicieron causa común con los protestantes. Don Felipe mandó a Flandes al duque de Alba, y a su llegada se retiraron los rebeldes, quedando al parecer apaciguados; pero no fue sino estratagema, pues considerándose poco fuertes para resistir al duque, fueron en busca de más fuerzas: algunos jefes que fueron habidos pagaron con la vida. Al poco tiempo llegaron dos ejércitos, cada uno superior al del duque de Alba; pero éste tuvo la suerte de destruirlos y hacer huir los pocos que quedaron con vida.

P . ¿Qué hizo el duque de Alba después de vencer a sus enemigos?

R. Entró en Bruselas cargado de laureles, y allí continuó haciendo uso de tal severidad, que España se malquistó las voluntades: fué relevado por D. Luis de Zúniga, que contrastaba con el carácter del duque por su afabilidad; y entendiendo que era debilidad, abusaron de su buen carácter, siendo tarde cuando quiso acudir al daño, porque tenía pocos soldados; y así se fueron perdiendo provincias, quedando reducidas a dos las diecisiete que poseía allí D. Felipe.

P. ¿Cómo tomó posesión de Portugal Felipe II?

R. Por muerte de su madre D.a Isabel heredó aquel reino; pero también tuvo que hacer uso de las armas, y mandó al duque de Alba, que con solas dos batallas consiguió que aceptaran a D. Felipe los que se oponían.

P . ¿Qué sabe V. de l a escuadra Invencible?

R. D.a Isabel, reina de Inglaterra, favoreció abiertamente a los enemigos de España; y envidiosa del poder de Felipe II, le molestaba cuanto podía: esta reina mandó matar á su prima María Estuardo, reina de Escocia, sin hacer caso de las instancias que el rey de España hizo para que la dejara con vida, y por último, mandó contra España a uno de sus mejores marinos, llamado Francisco Drake, con una escuadra para que hiciera en nuestros puertos cuanto daño pudiera. Esta medida obedecía a una orden poco política que dió D. Felipe prohibiendo en sus Estados el comercio con los ingleses. Drake hizo mucho daño en nuestras costas, especialmente en Cádiz, donde pegó fuego a veintiséis buques. Cansado el de España de sufrir tales desafueros, mandó preparar una escuadra, que por ser la mayor del mundo la llamaron la Invencible: llevaba tropas suficientes para conquistar á Inglaterra; pero antes de hacer cosa de provecho separó los buques una tempestad, sufriendo graves averías que les obligaron a volver a las costas de España.

P. ¿Qué ocurrió en Aragón en el reinado de Felipe II?

R. Antonio Pérez, secretario de D. Felipe, de quien era muy querido, mató a Escobedo, secretario muy querido también de D. Juan de Austria, y por esta causa fué preso; pero huyó de la prisión y se fue a Zaragoza, de donde era natural: reclamado por los tribunales, fue hecho preso de nuevo; pero el pueblo se amotinó y le puso en libertad, causando no pocas víctimas.

Las tropas reales fueron a reprimir aquellos alborotos, y el justicia mayor D. Juan de Lanuza, obligado por el pueblo, salió a oponerse a las fuerzas del rey, que entraron en Zaragoza, condenando a muerte a Lanuza.

P. ¿Cómo terminó el reinado de Felipe II?

R. Ya anciano y achacoso, cansado de guerras y disgustos, cedió el gobierno de los Países Bajos a su hija D.a Isabel: su hijo D. Carlos había muerto víctima de su poca robustez y de sus muchos excesos, y se retiró al Escorial, donde vivía con notable moderación y sencillez en el trato de su persona, dando ejemplo de cristiandad. Dos días antes de morir llamó a sus hijos y se despidió de ellos, recomendándoles mucho que fueran buenos cristianos y se condujeran con prudencia en el gobierno de sus Estados. El año 1598 murió aquel eminente defensor de la religión, cuya vida entera consagró en provecho de su patria, siendo en todo justo y prudente.

miércoles, 25 de septiembre de 2024

NOCIONES DE HISTORIA DE ESPAÑA (EDAD MEDIA: Reyes privativos de León)

 


Reyes privativos de León

P. ¿Qué reyes hubo en León en el siglo XII? 

R. Dos: Fernando II y Alfonso IX. 

P. ¿Cómo heredó Fernando II el reino de León y Galicia? 

R. Por la muerte de su padre Alfonso VII, que dividió sus estados, como queda explicado en el reinado de este rey. Fernando II hizo guerra a los moros de Portugal, y se apoderó de algunas plazas, entre ella de Cáceres. Murió el año 1218. 

P. ¿Quién heredó la corona de León después de su muerte? 

R. Su hijo Alfonso IX; quiso hacer armas contra su tío Alfonso VIII de Castilla, mientras éste se hallaba empeñado contra los moros; pero hicieron alianza casando Alfonso IX de León con su prima D. Berenguela, hija del rey de Castilla, de cuyo matrimonio nació Fernando III el Santo. D. Alfonso de León murió el año 1230, dejando la herencia de su reino a sus hijas D. Sancha y D. Dulce, habidas en su primer matrimonio con D. Teresa de Portugal, y desheredando a su hijo Fernando III, rey de Castilla. 

P. ¿Qué reyes de Castilla y de León hubo en el siglo XIII? 

R. Tres: Fernando III el Santo, Alfonso X el Sabio y Sancho IV el Bravo. Pueden contarse como reyes de Castilla a Enrique I, que murió siendo niño, y Doña Berenguela, que cedió el trono a su hijo Fernando III en el acto de ser proclamada reina.

Unión definitiva de León y Castilla. 

P. ¿Cómo se volvieron a unir las coronas de Castilla y de León? 

R. Fernando III heredó a su madre doña Berenguela la corona de Castilla, como queda explicado en el reinado de Enrique I, y la de León y Galicia de su padre Alfonso IX; pues aunque éste le desheredó, fueron reconocidos sus derechos, y Fernando III quedó legítimo rey de los estados de su padre, y así quedaron unidos León y Castilla. 

P. ¿Cómo gobernó sus estados Fernando III? 

R. Aunque tuvo la necesidad de hacer uso de las armas para poner paz sus estados, lo consiguió fácilmente, y antes de aventurarse en nuevas empresas, dedicó su actividad en honor de la religión, mandando edificar la catedral de Burgos, una de las obras de arquitectura más acabada, cuya primera piedra colocó D. Fernando y su Mujer D. Beatriz. Satisfecho de su gloriosa empresa, hizo su primera excursión contra los infieles, venciéndolos en cuantas batallas dio y conquistando Baeza, Andújar, Córdoba, Jaén, Úbeda, Sevilla, Cádiz, Jerez, Medina. Sidonia y otras ciudades. 

P. ¿Qué otras empresas se deben a San Fernando? 

R. Hizo feudatarios suyos a los reyes de Granada, quienes le ayudaron con sus armas, y por no hacerles guerra, resolvió pasar al África; pero no pudo realizar sus propósitos, pues andaba enfermo de hidropesía, y murió muy cristianamente el año 1252. Este mismo rey creó el Consejo de Castilla, fundó la universidad de Salamanca y edificó la catedral de Toledo. 

P. ¿Qué me dice V. del reinado de Alfonso X el Sabio? 

R. Era hijo de Fernando III, y fué rey noble y valiente, pero más aficionado a las letras que a las armas, y sus negocios se enredaron de tal modo, que, a pesar de su bondad, se enajenó las voluntades de muchos. Fue elegido emperador de Alemania, cuya dignidad no pudo ocupar por no haber confirmado el Papa su elección, a pesar de que consumió mucho dinero en sus pretensiones, oprimiendo a sus pueblos con onerosos tributos, y yendo en persona a defender sus derechos. Todo esto dio por resultado el alzamiento de los moros de Murcia y Granada, y el disgusto del pueblo, instigado por los nobles revoltosos: D. Alfonso contuvo a los moros y ofreció atender a las cosas de España. 

P. ¿Qué otros sucesos ocurrieron durante su reinado? 

R. D. Fernando de la Cerda, hijo mayor de Alfonso X , murió y dejó dos hijos; pero fue nombrado sucesor de la corona el segundo hijo de D. Alfonso, llamado Sancho; éste temió no alcanzar la corona que le disputaban los hijos de su hermano D. Fernando, y se rebeló contra su padre ayudado de los descontentos. Alfonso X desheredó á D. Sancho, mas antes de morir se reconcilió con él y le perdonó. Fué llamado el Sabio por sus grandes conocimientos en filosofía, astronomía y legisprudencia. Murió en Sevilla el año 1284.

P. ¿Qué recuerdos dejó el reinado de Sancho IV el Bravo? 

R. Su impaciencia le hizo rebelarse contra su buen padre, lo cual no le perdona la historia, aunque su padre le perdonó; fué un rey valeroso y bueno, pero desgraciado; su reinado es una cadena compuesta de conspiraciones y guerras civiles, aunque contra todos pudo el fogoso monarca. Se defendió de los reyes de Aragón y Francia, que protegían los derechos de los infantes de la Cerda; muchos nobles se sublevaron, y D. Lope de Haro, su cuñado y señor de Vizcaya, llegó á amenazarle con su daga, por cuyo desacato fue muerto; las adversidades, que tuvo muchas, no hicieron nunca flaquear su ánimo resuelto. Venció al rey de Marruecos, tomándole la plaza de Tarifa, y arrojó a sus tropas de España. 

P. ¿Qué otros hechos notables ocurrieron en el reinado de Sancho IV? 

R. Tenía el rey un hermano llamado don Juan, de ideas perversas, y siempre le hizo cuanto daño pudo; este D. Juan propuso al de Marruecos reconquistar la plaza de Tarifa si ponía a sus órdenes un pequeño ejército. Aceptó el moro y fueron sobre Tarifa, de cuya plaza era gobernador D. Alonso Pérez de Guzmán. D . Juan hizo preso a un niño, hijo de Guzmán, y propuso a éste que le entregara la plaza ó que mataría a aquel inocente. Guzmán, desde la muralla de Tarifa y con ánimo resuelto, llamó traidor al infante don Juan y arrojó su puñal para que mataran a su hijo único, prefiriendo este sacrificio á ser traidor á su patria y á su rey; desde aquel día fué llamado el Bueno. D. Sancho murió en Toledo el año 1295.

P. ¿Qué reyes de Castilla y de León hubo en el siglo XIV? 

R. Cinco: Fernando lV el Emplazado, Alfonso XI el Justiciero, Pedro I el Cruel, Enrique II el de las Mercedes y Juan I. 

P. ¿Qué se refiere del reinado de Fernando IV? 

R. Tenía nueve años cuando murió su padre Sancho IV , y vivió en su menor edad bajo la tutela de su madre doña María de Molina, quien no se dejó abatir de sus muchos enemigos, defendiendo á su hijo con valeroso esfuerzo contra los infantes de la Cerda, que estaban apoyados por Aragón, Francia y Portugal, y contra el infante D. Juan, el asesino de Tarifa. Llegado el rey á la mayor edad, se mostró muy ingrato con su virtuosa madre, y hecha la paz con los infantes de la Cerda mediante algunas rentas que les cedió, se propuso conquistar la plaza de Algeciras, lo que no pudo conseguir, tomando en cambio a Gibraltar, que estaba mal defendido. 

P. ¿Qué más ocurrió en el reinado de Fernando IV?  

R. Fué asesinado su favorito Benavides, y como el rey sospechó que le podían haber matado unos viajeros que caminaban cerca de donde ocurrió el suceso, los mandó arrojar atados desde la peña de Martos, sin formarles causa ni oír los defender su inocencia; estos viajeros eran hermanos, se llamaban los Carbajales y protestaron a voces de su inocencia emplazando al rey ante la justicia divina. A los treinta días después murió el rey el año 1312, y por esta razón se le llama el Emplazado. 

P. ¿Quién fue el sucesor de Fernando IV el Emplazado? 

R. Alfonso X I el Justiciero tenía un año cuando murió su padre Fernando IV, y su minoría fue una calamidad para España: infinidad de nobles se disputaron la tutela del niño, yendo á Ávila, donde se criaba, para apoderarse de él, a lo que se negaron los caballeros que le guardaban hasta que las Cortes decidieran. A la edad de catorce años se encargó del gobierno, mostrándose muy ofendido con los que abusaron de sus pocos años, y haciendo justicias ejemplares sin pararse en la calidad de la persona que le había ofendido: luego persiguió encarnizadamente el bandolerismo que se había desarrollado en España 

P . ¿Qué hizo Alfonso XI después de poner orden en su reino? 

R. Puso gran empeño por tomar Gibraltar, que nuevamente había caído en poder de los moros, lo cual dio lugar a una nueva invasión de árabes, que, unidos al rey de Granada, pusieron sitio a Tarifa. D. Alfonso hizo alianza con su suegro el rey de Portugal, y se fue á buscar al enemigo, encontrándose ambos ejércitos a orillas del río Salado, donde riñeron una batalla colosal, en la que murieron muchos millares de infieles, y el resto se volvió al África aquella misma noche, consiguiendo Alfonso XI una victoria completa. Puso sitio a la plaza de Algeciras, y la tomó después de veinte meses de cerco y de muchos y muy reñidos combates; de nuevo intentó rescatar a Gibraltar, pero se declaró la peste en su ejército, y murió contagiado el año 1350. 

P. ¿Quién fué el sucesor de Alfonso XI el Justiciero? 

R. Su hijo Pedro I, a quien apellidaron algunos el Cruel, porque, según dicen, era hombre que se complacía en hacer lo que él llamaba justicia: por fútiles motivos, cuando no obedecía sólo á su capricho, mandaba matar lo mismo a nobles que a plebeyos: mató á su hermano D. Fadrique, consintió en la muerte de doña Leonor de Guzmán, madre de sus hermanos, á los cuales desterró, persiguió a su misma madre y otras atrocidades; pero hay que advertir que todo esto lo refirieron sus émulos y enemigos, amigos de D. Enrique. 

P . ¿Quién protestó contra su crueldad? 

R. Su hermano D. Enrique, conde de Trastamara, quien, ayudado por los reyes de Aragón, Navarra y Francia, se hizo proclamar rey en Calahorra, yendo contra D. Pedro, que huyó de Burgos a Sevilla: así estuvieron en guerra, hasta que fue vencido D. Pedro, y obligado a encerrarse en el castillo de Montiel. Conociendo al rey que no tenía fuerzas para abrirse paso, trató de huir, y al efecto procuró ganar a Beltrán Duguesclín, capitán francés, ofreciéndole buena recompensa, y convinieron en que D. Pedro fuera de noche a la tienda del francés, quien se ofreció a ponerlo a salvo: así lo hizo D. Pedro, y al entrar en la tienda se encontró frente a su hermano D. Enrique, con quien luchó á brazo partido; pero poniéndose de parte de éste Duguesclín, fué asesinado D . Pedro por su hermano el año 1369. 

P. ¿Cómo juzga la historia a Enrique II? 

R. Era hijo natural de Alfonso XI y le disputaron la corona el rey de Portugal, como nieto de Sancho IV, y el duque de Lancaster, de Inglaterra, como casado que estaba con una hija natural de D. Pedro el Cruel: unos y otros fueron vencidos por D. Enrique, que luego se dedicó á labrar la felicidad de su reino. Fue tan noble, que borró la mala impresión de haber muerto á su hermano, y tan generoso que le apellidaron el de las Mercedes. Murió el año 1379. 

P. ¿Quién fue el sucesor de Enrique II? 

R. Su hijo Juan I, que hizo alianza con los franceses por consejo de su padre, que aun después de muerto quería corresponder con cuantos le ayudaron: Francia o Inglaterra se pusieron en guerra, y D. Juan, fiel a su aliado, le mandó un ejército a su favor. Resentido el inglés por esta acción, se propuso de nuevo hacer valer sus derechos a la corona de Castilla, y se vino hacia España el duque de Lancaster, con intento de desembarcar en Portugal, cuya nación protegía sus planes. 

P. ¿Qué hizo Juan I para destruir sus proyectos? 

R. Le salió al encuentro con una escuadra, venció á la inglesa, tomándole veinte galeras; luego los dejó huir libremente, y desembarcaron sin dificultad en Lisboa; fué á buscarlos el rey, y se prepararon para dar una batalla, pero hubo convenio; ajustaron las bodas de doña Beatriz y D. Enrique, hijos de los reyes de Portugal y Castilla, y al inglés le devolvieron las veinte galeras apresadas. Murió el rey de Portugal, y en virtud de estas bodas, defendió D. Juan los derechas de su hijo a aquel reino; pero fué vencido en la batalla de Aljubarrota, donde hubiese muerto a no valerle D. Pedro González de Mendoza, que le dió su caballo, dejándose matar por libertar a su rey. 

P . ¿Qué hizo el duque de Lancaster en vista de esta derrota? 

R. Renovó sus pretensiones a la corona de Castilla; y aunque D. Juan hubiera podido destruirle, no quiso verter sangre, y casó á su hijo D. Enrique con Doña Catalina, hija del duque; desde aquella fecha se da el título de príncipe de Asturias al heredero de la corona de España. Así quedó en paz Castilla, y el rey pudo dedicarse a fomentar la riqueza de su reino. Yendo a paseo se cayó del caballo y murió en el acto el año 1390. 

P. ¿Qué reyes de Castilla y de León hubo en el siglo XV? 

R. Cuatro: Enrique III el Doliente, Juan II, Enrique IV el Impotente y D.a Isabel I la Católica. 

P. ¿Qué sabe V. del reinado de Enrique III el Doliente? 

R. Tenía once años cuando murió su padre Juan I y parecía más niño por su débil complexión. Tanto abusaron los nobles durante su minoría, que llegó a faltar en su palacio lo más preciso para la vida, y se cuenta que llegó a empeñar su gabán para comer; como las pasiones no se satisfacen nunca, andaban además en guerras civiles unos con otros, hasta que el rey fue declarado mayor de edad en unas Cortes celebradas en Burgos. 

P. ¿Qué hizo entonces D. Enrique? 

R. Aunque joven y enfermizo, era grande de espíritu y virtudes; empezó por llamar a su palacio á todos los grandes, y así que estuvieron reunidos, se presentó á ellos con sus soldados y el verdugo; no esperaban tal determinación de un rey tan mozo, y así fueron descuidados; mas temiendo con razón la justicia del rey, imploraron su clemencia de rodillas; D. Enrique los perdonó, pero los tuvo presos hasta que le devolvieron los pueblos y rentas que le habían usurpado. Así aseguró la paz de su reino, y luego se propuso arrojar de España a los musulmanes, pero sus continuos padecimientos físicos se lo impidieron. Murió en Toledo el año 1406. 

P. ¿Quién fué el sucesor de Enrique III el Doliente? 

R. Su hijo D. Juan II, que tenía poco más de un año cuando murió su padre. Los grandes, queriendo vengar la humillación que les hizo sufrir Enrique III, quisieron hacer rey a don Fernando el de Antequera, hermano de don Enrique y tío del rey; pero D. Fernando no lo aceptó; muy al contrario, se encargó del gobierno y desbarató los planes de los sediciosos; se fue contra los moros, los venció muchas veces y tomó a viva fuerza la plaza de Antequera. D. Fernando dejó la regencia de Castilla para ocupar el trono de Aragón. 

P. ¿Qué hizo Juan II cuando fue declarado mayor de edad? 

R. Entregó la dirección de los negocios a su favorito D. Álvaro de Luna, el cual trató con tanta altanería á la nobleza, que le odiaba de muerte, y obligó al rey a que le desterrara. Al poco tiempo volvió D. Alvaro al lado del rey y venció á los nobles en la batalla de Olmedo; la inconstancia ó debilidad del rey, le enajenaron de nuevo la voluntad, y fué entregado a los tribunales, que le sentenciaron a morir decapitado en publico cadalso. Don Juan murió al año siguiente en Valladolid el 1454. 

P. ¿Qué memoria dejó el reinado de Enrique IV? 

R. Era hijo de D. Juan II, y, a imitación de su padre, dio muestras de debilidad, y desentendiéndose de la administración de su reino, se dedicaba á la caza y otras diversiones, dejando los asuntos del gobierno á su favorito don Juan Pacheco, que lo hizo bastante mal, malquistando a los nobles con el rey, hasta el extremo de que éstos se reunieron en Ávila, y vistiendo de rey a un muñeco, le despojaron de las insignias reales, y proclamaron rey á su hermano D. Alfonso, que no pudo reinar porque murió. Proclamaron entonces a su hermana Doña Isabel; pero ésta se negó a aceptar la corona de Castilla en vida de su hermano, y les aconsejó que obedecieran y defendieran al verdadero rey, que era D. Enrique. Murió en Madrid el año 1474. (35) 

martes, 13 de agosto de 2024

NOCIONES DE HISTORIA DE ESPAÑA (EDAD MEDIA: LOS REYES DE ASTURIAS Y LEON)

 



P. ¿Qué ocurrió en España después de la batalla de Guadalete? 
R. Envanecidos los moros con tan señalada victoria, se propusieron conquistar toda la península; y aunque hallaron resistencia en algunas ciudades, andaban las cosas de los godos tan desquiciadas, que fácilmente fueron sujetando cuantos pueblos encontraban a su paso, hasta reducir al imperio godo a las ásperas montañas de Asturias, donde fueron a refugiarse algunos nobles, acompañado al arzobispo Urbano, llevando consigo las sagradas reliquias, porque no fueran profanadas por los infieles

Reyes de Asturias y León 

P. ¿Qué reyes hubo en Asturias y León en el siglo VIII? 
R. Ocho: Pelayo, Favila, Alfonso I, Fruela I, Aurelio, Silo, Mauregato y Bermudo I. 

P. ¿Cómo se fundó la monarquía de Asturias y León? 
R. D. Pelayo, infante de España y primo del rey D. Rodrigo, concibió la idea de hacer frente a los musulmanes y aun de empezar la reconquista de su patria; con un puñado de valientes, que le nombraron su caudillo, se hizo fuerte en Covadonga, jurando todos dejarse matar antes que rendirse. Los árabes, que en número considerablemente sitiaron a D. Pelayo, hicieron proposiciones que éste no quiso aceptar, por lo cual no tuvieron más remedio que acometerlos: la aspereza del terreno favorece a nuestros héroes, y la Providencia se mostró también muy de su parte en aquella batalla; así al atacar los árabes aquellas alturas, lo hacían disparando dardos y piedras, las cuales al chocar contra las rocas, volvían de rechazo contra los mismos que los disparaban; desatase a la vez una furiosa tempestad que, unida a otros azares, contribuyó a desorganizar al ejército moro. 

P. ¿Qué hizo D. Pelayo al observar el desaliento del sitiador? 
R. Como tenían frescos a sus soldados, salió con ellos de la cueva, atacando con tal ímpetu, que sembró el desconcierto entre sus enemigos, los cuales, entrando en un pantano, fueron acuchillados por los cristianos, que consiguieron una tan brillante como inesperada victoria. Hicieron prisionero a D. Oppas, el traidor de Guadalete, a quien se supone que hizo matar D. Pelayo; el conde D. Julián y demás traidores fueron asesinados por los moros, que los supusieron cómplices en la derrota de Covadonga. 

P. ¿Qué hicieron los españoles después de la batalla de Covadonga? R. Cobraron nuevos bríos; diariamente llegaban a su campo más guerreros, hasta que formaron un cuerpo de ejército capaz de ofender a los invasores, tomando por la fuerza a León y otros muchos pueblos; proclamaron rey a D. Pelayo, y así quedó fundada la monarquía de Asturias y León. D. Pelayo, que murió el año 737 en Cangas de Onís, de edad muy avanzada, es uno de los héroes a quien más debe España; su memoria entre los españoles amantes de las glorias patrias debe ser objeto de veneración. 

P. ¿Quién fue el segundo rey de Asturias y León? 
R. D. Favila, hijo de D. Pelayo. Empeñados los moros en guerra con los francos, no pudieron atacar a los españoles, y así sostuvo Favila las conquistas de su padre; mas no porque de su padre hiciese nada por conservarlas o aumentarlas, cuidándose más del regalo de su persona. Murió en una cacería, destrozado por un oso, el año 709. 

P. ¿Quién heredó la corona a la muerte de Favila? 
R. Alfonso I, casado con una hija de D. Pelayo, ocupó el trono con mucho contento de todos. Aprovechando las disensiones que había entre la gente mora, comenzó sus conquistas por Galicia, Castilla y Portugal; y tan favorables le fueron sus empresas, que llego a conquistar más de la cuarta parte de España; o más de esto, restauró y edificó muchos templos y ciudades; en una palabra, sacrificó su vida entera en provecho de su patria. Murió el año 756.

P. ¿Quién fue el sucesor del noble D. Alfonso I? 
R. Su hijo D. Fruela I, cuyo reinado fue una mezcla de bueno y malo. El rey moro mandó contra él un ejército, creyéndole poco fuerte para defenderse; pero D. Fruela le salió al encuentro y le derrotó; en memoria de aquella gloriosa jornada fundó la ciudad de Oviedo. El carácter de este rey fue demasiado severo, y más inclinado a la crueldad que a la clemencia; por su propia mano asesinó a un hermano Vimarano, por lo cual, y por otros actos de crueldad, se le sublevaron sus pueblos, que tuvo la suerte de sujetar a su obediencia. Fue afortunado en sus empresas de armas, mas al fin murió asesinado en Cangas el año 768. 

P. ¿Quién heredó la corona de D. Fruela I? 
R. Aunque este rey dejó un hijo llamado D. Alfonso, los nobles eligieron por rey a Aurelio, con arreglo a las leyes godas. Nada de particular ocurrió en su reinado; los esclavos moros quisieron hacerse libres con las armas, y fueron sometidos. Murió en Cangas el año 773.  

P:¿Qué hay de notable en el reinado de Silo y Mauregato? 
R. Silo apaciguó a los gallegos, que andaban alborotados; y como tenía muchos años, se asoció en el mando a D. Alfonso, hijo de Fruela I. Murió en Pravia el año 785. Mauregato disputó la corona a su sobrino Alfonso, que quedó como heredero del trono a la muerte de Silo: los pocos años de este reinado fueron de paz, y no ocurrió en España cosa que sea digna de ser referida. Murió el año 788. 

P. ¿En quien recayó la corona de Asturias y León a la muerte de Mauregato? 

R. En su hermano Bermudo I el Diacono. Tuvo dos hijos llamados Ramiro y García; conociendo el mismo D. Bermudo que no era de bastante ánimo ni esfuerzo para reinar en aquellos tiempos, abdicó en D. Alfonso, hijo de D. Fruela I, y separándose de su mujer e hijos, se retiró al monasterio de Sahagún, donde murió el año 791. 

P. ¿Qué reyes de Asturias y León hubo en el siglo IX? 
R. Cuatro: Alfonso II el Casto, Ramiro I, Ordoño I y Alfonso III el Grande. 

P. ¿Cómo gobernó sus estados Alfonso II el Casto? 
R. Puesto en el trono por la abdicación de Bermudo I, reinó cincuenta y dos años, siempre en la prosperidad, pues supo aprovechar las discordias que los árabes tienen entre sí para hacerles la guerra con ventaja. Como no tenían sucesión, ofreció el reino para después de su muerte a Carlo-Magno, rey de Francia, porque este le ayudara a echar de España a los moros, cuyo partido aceptó el francés. Esta determinación disgustó a los españoles de todas jerarquías, y aun el mismo rey estaba arrepentido de tal ofrecimiento; pero nadie en particular se atrevía a declarar el disgusto. Bernardo del Carpio, joven de gran valor, alentó esta facción, y ofreciéndose por su caudillo, reunió un pequeño ejército, y tomando los pasos de los Pirineos, derrotó al ejército francés a la entrada de Roncesvalles. D. Alfonso murió en Oviedo el año 842. 

P. ¿Quién fue el sucesor de Alfonso II el Casto? 
R. Ramiro I, hijo de Bermudo I; su reinado fue corto, pero glorioso; le disputó la corona un sobrino de Alfonso II, ayudado de algunos nobles, a quienes el rey derrotó en una sola batalla, haciendo prisionero al pretendiente; los normandos llegaron a las costas de Galicia en sentido de conquistadores, y también los derrotó por mar y tierra, haciéndolos huir; riñó muchas batallas con los moros, y siempre le fue favorable la suerte, debiéndose a su esfuerzo el que España fuera respetada y cobrara su dignidad antigua. En paz y en guerra fue D. Ramiro muy prudente y amigo de la justicia. Murió el año 850. 

P. ¿Quién heredó la corona de D. Ramiro I? 
R. Ordoño I, su hijo, quien por su carácter agradable, su modestia, caridad y justicia, se conquistó la voluntad de la nobleza y del pueblo. Era muy temido de los moros por su extraordinario valor y fortuna en la guerra, que siempre le fue favorable; la batalla más memorable de su reinado fue la de Albelda, donde el rey moro de Zaragoza fue herido y perdió más de 10.000 soldados; tomó muchos pueblos, y aunque no pudo conservarlos, de ellos sacó mucho dinero, que empleó para edificar templos y ciudades; él edificó la ley de Tuy, León, Astorga y otras. Cuando murió, el año 866, pusieron sus vasallos este sentido epitafio en su sepulcro: Siempre hablará de él la fama, y no verán otro semejante los siglos venideros. 

P. ¿Fue digno sucesor de Ordoño I su hijo Alfonso III? 
R. Basta decir que conquistó el sobrenombre de el Grande. Tenía Alfonso III catorce años cuando ciñó la corona, y le fue usurpado el trono por D. Fruela, gobernador de Galicia, el cual fue muerto por los partidarios de D. Alfonso, quien volvió a ocupar el trono. Los primeros pasos de su gloriosa carrera se dirigieron a poner en orden sus estados; hizo alianza con el rey de Navarra, casándose con su hija suya; y satisfecho por la paz de su reino, llevó sus armas contra los árabes, atacándolos siempre que la ocasión le era favorable, con cuya táctica ganó treinta batallas. Alarmado el rey de Córdoba con la fortuna del cristiano, mandó contra él dos ejércitos, y también fueron derrotados por D. Alfonso, quien, cansado de la guerra, se retiró a descansar, cuidándose de administrar su reino y fomentar la religión. 

P. ¿Consiguió D. Alfonso sus buenos propósitos? 
R. No, porque se sublevó contra él su hijo D. García declarándole la guerra, y tuvo necesidad de dar una severa lección al hijo ingrato; sin grande esfuerzo lo hizo prisionero, y le encerró en un calabozo, cargado de cadenas; luego le perdonó, ciñéndole su corona. 

P. ¿Qué recuerdos tenemos del reinado de D. García? 
R. Conocieron los moros que no reunía las condiciones que su padre Alfonso III respecto de la guerra, y empezaron a acosarle; entonces D. Alfonso pidió permiso a su hijo para tomar las armas, y entrándose en tierra de moros con un ejército, volvió cargado de laureles. Alfonso III murió en Zamora el año 910. D. García reinó sólo tres años; hizo con fortuna algunas excursiones contra los moros, y murió sin sucesión el año 914. 

P. ¿Quién heredó la corona de D. García? 
R. Su hermano Ordoño II, que continuó la guerra contra los moros con la misma fortuna y valor que su padre Alfonso el Grande; fueron tan adelante sus empresas de armas, que el rey de Córdoba no se creyó seguro; y temiendo las fuerzas de aquel rey brioso, corrió a pedir socorros al África. El africano, en su deseo de abatir el poder de los cristianos, despachó un ejército de 80.000 hombres que, junto con los moros que habían en España, se entraron por tierras de cristianos. 

P. ¿Qué hizo D. Ordoño viéndose acometido por fuerzas tan superiores? 
R. El apuro de los españoles era grande, pues con fatiga apenas podían contrarrestar el poder de los moros de Córdoba; con todo, el rey salió al encuentro, y cerca de San Esteban de Gormaz dio la batalla; es indudable que hubieran perecido los españoles sin el aplomo y buena dirección del rey; la victoria no se declaraba en ninguna parte, hasta que los dos capitanes moros murieron y sus tropas empezaron a desbandarse sin dirección, y por fin a huir. Más tarde fue vencido por los navarros en la batalla de Valdejunquera por haberle faltado el apoyo de los condes de Castilla, que no pudieron asistir a aquella batalla, por lo cual lo mandó matar alevosamente, cuyo hecho y el injusto repudio de su mujer son una mancha en su historia. Murió el año 924. 

P. ¿Quién se puso en el trono a la muerte de Ordoño II? 
R. Aunque este rey dejó dos hijos, se puso en el trono por la fuerza de las armas su hermano Fruela II, quien reinó solamente un año y se señaló por su torpeza y crueldad. Conocieron los castellanos su ineptitud para la guerra, y enajenadas las voluntades por la muerte de sus condes en el reinado anterior, le negaron la obediencia, eligiendo por jueces a Laín Calvo (quinto abuelo del Cid), por su gran esfuerzo para las cosas de la guerra, y a Nuño Rasura, por su gran prudencia para las cosas del gobierno y de la justicia. Fruela II murió el año 925. 

P. ¿Quién reinó en España después de Fruela II? 
R. Alfonso IV, hijo de Ordoño II. Aunque al principio se cuenta que era buen rey, no hay hecho alguno que ensalce su memoria; cansados los suyos de su ineptitud y él de gobernar, determinó entregar el reino a su hermano Ramiro II el año 931, retirándose él a un convento. 

P. ¿Qué me dice del reinado de Ramiro II? 
R. Apenas se había encargado del reino, llevó sus armas contra los moros; pero, habiéndose cansado Alfonso IV de estar en el convento, se salió de él, y haciéndose fuerte en León, empezó de nuevo a llamarse rey; don Ramiro puso cerco a esta ciudad y tomóla por hambre, e hizo prisionero a su hermano. También se sublevaron en Galicia los hijos de D. Fruela, y fueron asimismo sometidos. Puestos en paz sus estados, se volvió contra los moros, tomó a Madrid y continuó sus correrías por el reino de Toledo. 

P. ¿Qué hicieron los moros para vengarse? 
R. Entráronse por Castilla, donde gobernaba el famoso Fernán-González; D. Ramiro no abandonó al conde, y le mandó socorro de gente; Fernán-González se fue a buscar a los árabes, y encontrándolos cerca de Osma, los atacó con tal entereza, que los moros huyeron de las tropas del conde después de haber sufrido muchas pérdidas. Entre las notables victorias de D. Ramiro, la principal es la de Simancas. Este rey murió el año 950. 

P. ¿Quién fue el sucesor de Ramiro II? R. Su hijo Ordoño III, que heredó el valor y prudencia de su padre, aunque no su fortuna, pues reinó solo cinco años, y mucho tiempo estuvo entretenido en guerras civiles con los castellanos, navarros y gallegos. Hizo una excursión muy gloriosa contra los moros por tierra de Portugal. Murió el año 955. 

P. ¿Quién heredó su corona? 
R. Su hermano Sancho I el Craso. Fernán González, conde de Castilla, tenía una hija, llamada D. Urraca, casada con Ordoño III, a la que éste repudió por causas políticas; muerto D. Ordoño, casó a D. Urraca con otro D. Ordoño, y su padre el conde, para procurarle el trono, se dirigió a León con sus castellanos; mas antes que llegara huyó el rey D. Sancho a Córdoba, concertado con el rey moro que le ayudase a conquistar su reino, mientras él no le impediría que entrase el condado de Castilla. D. Sancho recuperó fácilmente su trono, porque los desmanes de Ordoño le enajenaron por completo el amor del pueblo, que le apellidaba el Malo. 

P. ¿Y no le ayudó nada su suegro el conde de Castilla? 
R. Tenía éste bastante que hacer con defender sus estados, pues el rey de Córdoba llevó a Castilla un formidable ejército a las órdenes del célebre capitán Almanzor, que puso al conde en grave aprieto; mas la fortuna le fue favorable, y derrotó al ejército moro. Cuando Sancho I subió al trono por segunda vez, se sublevaron los gallegos; y como éstos no pudieran resistir a las tropas reales, pidieron la paz y se la concedió D. Sancho, que fue siempre de noble condición; con este motivo ofreciéronle un banquete y en el le envenenaron el año 967. 

P. ¿Qué nos dice la historia de Ramiro III? 
R. Tenía cinco años cuando murió su padre Sancho I, y reinó bajo la tutela de su madre y su tía D. Elvira, señora de gran talento y prudencia para los negocios del Estado; pero bien pronto se desentendió de sus consejos, observando una conducta tan torpe, que perdió sus más leales partidarios. El año 968 murió Fernán-González, primer conde independiente de Castilla, llamado el terror de los mulsulmanes; y unida esta desgracia al poco juicio de D. Ramiro, dio por resultado una guerra civil y la pérdida de muchos pueblos; gracias a las discordias que los moros tenían entre sí, no ocurrieron mayores desastres. Murió Ramiro III el año 982. 

P. ¿Quién fue el sucesor de Ramiro III? 
R. Su primo Bermudo II empezó su reinado en circunstancias desfavorables por la pérdidas y desórdenes del reinado anterior; postrado en cama de una larga enfermedad, quizá hubiera dado por resultado la pérdida total de España sin el esfuerzo de Garci-Fernández, hijo de Fernán-González, quien detuvo la marcha triunfal de los moros en San Esteban de Gormaz, donde dieron una formidable batalla, de la que sólo se libraron algunos moros por la ligereza de sus pies. Bermudo II murió el año 999. 

P. ¿Qué reyes de León y Castilla hubo en el siglo XI? 
R. Cinco: Alfonso V y Bermudo III, reyes de Asturias y León; Fernando I y Sancha, que unieron el condado de Castilla con título de reino; Sancho I y Alfonso VI.

P. ¿Qué sabe del reinado de Alfonso V? 
R. Era muy niño cuando murió su padre Bermudo II, y por disposición de éste se encargó del mando el conde de Galicia. Por este tiempo entraron los moros en Castilla a vengar la derrota de San Esteban de Gormaz, y el conde de Castilla, que estaba descuidado y achacoso por los muchos años, salió a remediar el daño; la batalla fue brava, y en ella murió como había vivido el ilustre Garci-Fernández, que igualó a su padre en la grandeza de sus hazañas; los castellanos fueron derrotados en esta jornada. 

P. ¿Cómo vengó Castilla la muerte de Garci-Fernández? 
R. Heredó el condado su hijo D. Sancho, quien, ayudado por los leones y navarros, entró a sangre y fuego por tierra de Toledo y Córdoba, causando gravísimo daño, sin que nadie se atreviese con el valeroso castellano; pero mayor que el daño fue el miedo de los moros, que determinaron comprar la paz a costa de mucho dinero. D. Alfonso reconstruyó los pueblos y ciudades que los árabes habían destruido, y deseando ensanchar sus dominios, hizo una expedición por tierra de Portugal, y en la ciudad de Viseo le dispararon una saeta que le produjo la muerte el año 1027. 

P. ¿Quién heredó la corona de Alfonso V? 
R. Su hijo Bermudo III; era de carácter pacífico, y cuidó más de gobernar sus estados que de nuevas conquistas. Murió el año 1037. 

P. ¿Cómo se unieron las coronas de Castilla y de León? 
R. No habiendo dejado sucesión Bermudo III, heredó el reino de León su hermana doña Sancha; esta señora se casó con D. Fernando, heredero de Castilla, cuyo condado recibió al casarse, dándole el título de reino, y así quedaron unidas las dos coronas. 

P. ¿Quién fue el primer rey de la nueva monarquía de Castilla y de León? 
R. Fernando I el Grande; modelo de grandes capitanes, buen legislador y buen cristiano, aseguró la paz de sus estados haciendo uso de su gran prudencia, y en seguida hizo guerra a los moros, consiguiendo de ellos tantas victorias, que no pueden relatarse en este pequeño volumen: como muestra de su grandeza, basta decir que hizo tributarios suyos a los reyes moros de Toledo, Badajoz y Zaragoza, los cuales le compraron la paz a no poco precio. Tuvo cinco hijos: Sancho, Alfonso, García, Urraca y Elvira, a quienes legó respectivamente los reinos de Castilla, León, Galicia, señorío de Zamora y señorío de Toro. Fernando I murió en León el año 1065. 

P. ¿Qué ocurrió con esta división de los reinos?
R. Los hijos de Fernando I fueron a tomar posesión de sus estados, según lo dispuesto por su padre; pero Sancho II de Castilla, que era el hijo mayor, vio con disgusto la repartición de unos reinos que en concepto suyo le pertenecían; proponiéndose, por lo tanto, hacerse dueño de la herencia de sus hermanos, declaró la guerra a León y Galicia sucesivamente, de cuyos reinos se hizo dueño, aunque con graves quebrantos de su parte. 

P. ¿Cómo se portó Sancho II con sus hermanas Urraca y Elvira? 
R. Deseaba D. Sancho poseer la plaza de Zamora porque porque la era muy útil para defender sus estados de León, y propuso a D. Urraca que se le diese a cambio de otras de más valor para ella, partido que ella no quiso aceptar; y viendo Sancho II un perjuicio grave para sus reinos en no poseer dicha plaza, se propuso tomarla por fuerza; como esto no fue posible por lo bien defendida que la plaza se hallaba, resolvió tomarla por hambre. Faltos de víveres, y a puntos de entregarse los sitiados, salió de la plaza un zamorano llamado Bellido Dolfos, que mató al rey D. Sancho a traición; el Cid persiguió al asesino hasta las mismas puertas de Zamora, faltándole poco para acabar con el año 1072. 

P. ¿Qué hizo el ejército que sitiaba a Zamora después de muerto el rey D. Sancho II? 
R. Los leoneses y gallegos, que no le querían, abandonaron el campo, y el ejército castellano se dividió; unos fueron a Oña a dar sepultura al muerto, y la mayor parte quedaron junto a Zamora para vengar la muerte de su rey; pidieron la entrega del asesino, y como no fue posible entregar porque no le encontraron dentro de Zamora, D. Diego de Ordoñez, noble castellano, retó de traidores a los zamoranos, y, según las leyes de Castilla, se batió contra cinco; mató a tres y le hirieron el caballo, que huyó y aunque volvió en seguida, el duelo se dió por terminado, Zamora libre de la acusación, y los castellanos regresaron a Burgos para determinar lo que les convenía. 

P. ¿Cómo empezó el reinado de Alfonso VI? 
R. Residía en Toledo desde que fue despojado del reino de León, y así murió Sancho II, vino a tomar posesión de los estados de su hermano, haciéndolo sin dificultad de su antiguo reino; Galicia opuso resistencia hasta que D. García renunció los derechos de aquel reino, y Castilla se ofreció a tomarle por rey si juraba que ninguna parte había tenido en la muerte de Sancho II. Avínose D. Alfonso a esta condición, y el Cid le hizo jurar tres veces en la iglesia de Santa Gadea (Santa Águeda) de Burgos antes de rendirle vasallaje, por cuyo hecho fue desterrado de Castilla, aunque luego volvió a la gracia del rey.

P. ¿Qué hizo Alfonso VI después de ser jurado del rey de Castilla, León y Galicia? 
R. Como era de noble condición, virtuoso y valiente, protegió con sus armas al rey Almamun de Toledo contra el de Córdoba en recompensa de la buena acogida que aquel le dispensó todo el tiempo que estuvo desterrado de su reino; después que murió Almamun, se consideró en libertad de hacer la guerra en aquel reino, conquistado a Toledo y otros pueblos. 

P. ¿Qué se refiere del Cid Campeador? 
R. Aunque las empresas de armas de Alfonso VI fueron muy felices, se vieron aumentadas y en cierto modo eclipsadas con las proezas del héroe castellano llamado Rodrigo Díaz de Vivar, más conocido por su sobrenombre de Cid Campeador. Este ilustro burgalés solo con sus castellanos, venció a cinco reyes moros, haciéndolos tributarios del de Castilla; conquistó dos ejércitos que expresamente fueron organizados para combatir sus fuerzas; tomó a Valencia, que por ese se llama Valencia del Cid, la cual estuvo en su poder hasta su muerte: en los reinados de Fernando I, Sancho II y Alfonso VI, fue el más esforzado campeón y el encargado de realizar las grandes empresas. 

P. ¿Qué opinión gozaba el Cid mientras vivió? 
R. Los pueblos en general admiraban su valor y sus virtudes: era una especie de ídolo del pueblo; llamándole libertador de la patria, terror de los moros, defensor y amparo de la cristiandad, espejo de caballeros y otras cosas parecidas, viniendo a ser el tipo de valor y honradez castellanas: fundó el monasterio de Cardeña, cerca de burgos, donde fue enterrado. Alfonso VI, ya de edad muy avanzada, concluyó su glorioso reinado en Toledo, el año 1109. 

P. ¿Qué reyes de Castilla hubo en el siglo XII? 
R. Cuatro: doña Urraca, Alfonso VII, Sancho III y Alfonso VIII. Como Alfonso VII dividió sus estados entre sus dos hijos, reinaron en León y Galicia Fernando II y Alfonso IX. 

P. ¿Qué hay de particular en el reinado de doña Urraca? 
R. A la muerte del su padre Alfonso VI heredó las coronas de Castilla, León y Galicia: el rey de Aragón, Alfonso I, consideró fácil destituir a doña Urraca y hacerse con la corona de Castilla, León y Galicia: y al efecto envió contra la reina un ejército; esta señora, para evitar una guerra entre cristianos, accedió, aunque con pena, a casarse con el de Aragón. Como este matrimonio no produjo los resultados que se prometía D. Alfonso, éste, después de graves disgustos, encerró a su mujer en una fortaleza, lo que no sufrieron los castellanos; fueron en busca de su reina, y sacándola de la prisión, la restituyeron a Castilla, anulando su matrimonio. Sin embargo, no acabaron las revueltas hasta la muerte de doña Urraca, el año 1126. 

P. ¿Quién fue el sucesor de doña Urraca? 
R. D. Alfonso VII, su hijo, príncipe muy esclarecido por sus virtudes y hechos de armas: ganó muchas batallas a los moros, extendiendo sus dominios y su influencia sobre los demás reyes hasta conquistar el título de Emperador, coronándole como a tal el arzobispo de Toledo. En una de sus expediciones se sintió enfermo y murió al pie de una encina, el año 1157. Dividió sus estados entre sus hijos Sancho y Fernando, entregando al primero Castilla y al segundo León y Galicia. 

P. ¿Qué ocurrió en el reinado de Sancho III? 
R. Reinó sólo un año, y murió el Toledo el año 1158. En este breve espacio de tiempo, los moros reconquistaron algunas de las plazas que su padre Alfonso VII les había ganado; también fue molestado por el rey de Navarra, con el que se entendió D. Ponce, conde de Minerva, haciéndole entrar en razón después de algunos quebrantos que le hizo sentir con las armas. 

P. ¿Quién fue el sucesor de Sancho III? 
R. Su hijo Alfonso VIII, el de las Navas, quien tenía tres años cuando su padre murió. Hasta que a D. Alfonso le declararon mayor de edad, fue España teatro de abusos y desaciertos por parte de los Castros, Laras y su tío D. Fernando, rey de León, que se disputaban la tutela del rey. Declarado mayor de edad a los once años, empezó desde luego con fortuna su camino de gloria, llegando a ser uno de los grandes reyes de España; concluyó con la guerra civil, recobró algunas plazas que el rey Navarra le había quitado, y en seguida empezó su larga y gloriosa carrera de armas contra los moros, a los que humilló muchas veces. 

P. ¿Les fue siempre favorable la fortuna? 
R. No, señor; fue derrotado en la batalla de Los Arcos, donde perecieron mas de 20.000 castellanos, y el resto tuvo que refugiarse en Toledo. Fueron culpables de esta derrota los reyes de León, Aragón, Navarra y Portugal, que no llegaron con sus tropas, como tenían convenido y era su obligación, dejando solo a D. Alfonso frente a un ejército mucho mayor que el suyo. 

P. ¿Qué ocurrió después de esta derrota?
R. Coligó se el rey de Castilla con los demás reyes cristianos de España, y se propuso reparar el daño causado por la derrota de Los Arcos; los moros de Andalucía llamaron en su auxilio al Miramamolín de África, el cual se propuso aniquilar de nuevo a los cristianos, y se vino a España con 500.000 hombres. Los dos formidables ejércitos se encontraron en las Navas de Tolosa, y la victoria de los cristianos fue tan completa, que los infieles se consideraron impotentes y se volvieron al África. Esta memorable batalla se dio el día 16 de Julio de 1212, y Alfonso VIII murió el 1214. 

P. ¿Quién heredó la corona de Castilla? 
R. Enrique I, hijo de Alfonso VIII, que sólo tenía once años; y estando jugando con otros niños, le mató una teja que se desprendió del tejado. Heredó la corona su hermana D. Berenguela, y en el acto de ser proclamada reina cedió el trono a su hijo D. Fernando.