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viernes, 5 de junio de 2026

LA DECLARACIÓN DE FE DE LA FSSPX ES INSUFICIENTE

 


LA DECLARACIÓN DE FE DE LA FSSPX ES INSUFICIENTE (R.P. Ceriani)

El jueves 14 de mayo de 2026, la Fraternidad Sacerdotal San Pío, por medio de su Superior General, el Padre David Pagliarani, publicó una Declaración de Fe. El texto completo se puede ver AQUÍ

En un artículo, publicado el jueves 21 y que lleva por título El cambio en la Fraternidad San Pío X es evidente, puse al descubierto, para quienes gozan todavía de independencia para juzgar y actuar, que las diversas reacciones ante las mismas circunstancias, más que probar, simplemente demuestran un cambio en la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (Ver AQUÍ)

En efecto, como se puede ver, ante idénticas circunstancias (consagraciones episcopales sin mandato pontificio) las reacciones de la Roma Conciliar han sido las mismas; pero hay que reconocer con sinceridad que no lo son de parte de las autoridades de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.

Dije que el problema no está en la Declaración de Fe, sino en la presentación y conclusión, y que muchos se quedan en esa Declaración, a la que califican de “valiente” e incluso de “heroica”.

Sin embargo, es hora de exponer que esa Declaración es incompleta, pues, si bien confiesa una serie de verdades y dogmas de la Fe Católica, no condena, ni siquiera señala los errores contrarios profesados por la iglesia conciliar y los documentos que los contienen.

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Ahora bien, la práctica de la Iglesia Católica, especialmente en los documentos de los Concilios, ha sido la de profesar y enseñar la doctrina y condenar los errores.

Dicha práctica se estructura en una fórmula clásica de dos partes: la definición dogmática y los cánones con anatema.

Es fácil probar que, históricamente, los concilios han procedido de la siguiente manera:

Enseñanza de la verdad: exponiendo de manera positiva y sistemática la doctrina revelada, basándose en la Sagrada Escritura y la Sagrada Tradición.

Condena de los errores opuestos: denunciando las herejías o desviaciones doctrinales específicas.

Las condenas suelen formularse en cánones breves, que siguen al texto del Decreto o de la Constitución Dogmática, y concluyen con la fórmula de anatema (excomunión o separación de la comunión de la Iglesia para quien rechace la verdad dogmática definida).

Este método doctrinal se puede observar en ejemplos. Tomemos simplemente tres:

Concilio de Nicea (año 325): Frente a la herejía arriana, que negaba la divinidad de Jesucristo, enseñó la consustancialidad del Hijo con el Padre, plasmándolo en el Símbolo Niceno y condenando las opiniones opuestas.

Concilio de Trento (del 1545 al 1563): Como respuesta a la Reforma Protestante, desarrolló extensos Decretos reafirmando los Sacramentos y la doctrina de la Justificación y la Gracia, seguidos de cánones específicos que anatematizan los errores teológicos protestantes.

Concilio Vaticano I (1869-1870): Definió dogmáticamente la Infalibilidad Papal y la relación entre la Fe y la Razón, condenando el racionalismo, el fideísmo y el panteísmo en su Constitución Dei Filius, seguida de los cánones correspondientes.

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En la Declaración de la FSSPX falta la parte de la condena de los errores contrarios y el indicar en qué Documentos, Discursos, Alocuciones, etc. de los superiores de la iglesia conciliar se encuentran los mismos.

Como ejemplo, recordemos que el 9 de diciembre de 1983, Monseñor Marcel Lefebvre y Monseñor Antonio de Castro Mayer enviaron un Manifiesto Episcopal a Juan Pablo II con un Anexo o breve resumen de los principales errores de la eclesiología conciliar. Ellos mismos lo presentaron de este modo:

Nos permitirnos adjuntar a esta carta un anexo que contiene los principales errores que provocan esta situación trágica, y que, por otra parte, han sido ya condenados por Vuestros Predecesores.

La lista siguiente enuncia dichos errores, aunque no es exhaustiva:

1. Una concepción “latitudinarista” y ecuménica de la Iglesia, dividida en su fe; condenada particularmente por el Syllabus, Nº 18 (Dz 1718 – Ds 2918).

2. Un gobierno colegial y una orientación democrática de la Iglesia; condenados particularmente por el Concilio Vaticano I (Dz 1823 – Ds 3055).

3. Una falsa concepción de los derechos naturales del hombre, que aparece claramente en el documento sobre la Libertad Religiosa, condenada en particular, por Quanta cura (Pío IX) y por Libertas praestantissimum (León XIII).

4. Una concepción errónea del poder del Papa (Ds 3115).

5. La concepción protestante del santo Sacrificio de la Misa y de los Sacramentos, condenada por el Concilio de Trento, sesión 22.

6. Por último, en general, la libre difusión de las herejías, cuyo ejemplo más significativo ha sido la supresión del Santo Oficio.

Los documentos que contienen esos errores causan un malestar y desconcierto tanto más profundos cuanto más elevada es la fuente de donde provienen. Los sacerdotes y los fieles más conmovidos por esta situación son, por otra parte, los más adictos a la Iglesia, a la autoridad del Sucesor de Pedro y al Magisterio tradicional de la Iglesia.

Santidad, es urgente que desaparezca ese malestar, pues el rebaño se dispersa y las ovejas abandonadas siguen a los mercenarios. Os rogamos encarecidamente, para el bien de la fe católica y la salvación de las almas, que reafirméis las verdades contrarias a esos errores, verdades que han sido enseñadas durante veinte siglos por la Santa Iglesia.

Nos dirigimos a Vos con los sentimientos de san Pablo ante san Pedro, cuando san Pablo le reprochó que no seguía «la verdad del Evangelio» (Gal. 2, 11 14). El propósito de San Pablo no era sino proteger la fe de los fieles.

San Roberto Belarmino, al expresar a este propósito un principio de moral general, afirma que se debe resistir al Pontífice cuya acción sea nociva para la salvación de las almas (De Rom. Pont. lib. 2, c. 29).

Así pues, con el fin de acudir en ayuda de Vuestra Santidad, os dirigimos este clamor de alarma, aún con más vehemencia dados los errores, por no decir herejías, del nuevo Derecho Canónico, y por las ceremonias realizadas y los discursos pronunciados con motivo del 5º centenario del nacimiento de Lutero. Realmente está colmada la medida.

Y siguen los textos de esos seis puntos, señalando tanto los errores como las condenas de los mismos por los Documentos Pontificios.

De más está decir que dichos errores no sólo no han sido corregidos por la Roma apóstata, sino que, desde 1983, se han incrementado, rebalsando la medida que ya estaba colmada…

En breve publicaremos este Manifiesto Episcopal.

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Objeción:

No faltará quien objete que el simple sacerdote no tiene el poder ni está obligado a condenar los errores; que le basta con profesar la Fe mediante una Declaración o Acto de Fe.

Respuesta:

A lo largo de la historia, los fieles han desempeñado un papel fundamental denunciando errores doctrinales. Lejos de ser pasivos, comunidades enteras y creyentes individuales se han alzado en momentos críticos, como lo demuestran estos casos:

San Atanasio y la Crisis Arriana (Siglo IV): Durante los primeros siglos del cristianismo, gran parte del clero y los obispos cayeron en la herejía arriana. Fueron los fieles y monjes ortodoxos quienes, al principio, resistieron y denunciaron estos errores doctrinales, defendiendo la fe tradicional.

Todos los santos combatieron los errores de su tiempo, al menos aquellos que por su misión dentro de la Iglesia estaban especialmente comprometidos a librar esa lucha. Todos combatieron los errores y las desviaciones morales de su tiempo, atrayendo frecuentemente sobre sí muy graves penalidades, persecuciones, exilios, cárcel, muerte. Fueron, pues, mártires de Cristo, ya que dieron en el mundo y en la Iglesia «el testimonio de la verdad» con todas sus fuerzas: sin «guardar su vida» cautelosamente; sin tener a veces el apoyo de los demás Obispos; sin esperar la declaración de un Concilio –aunque ellos lo promovían cuando era preciso–; faltos en ocasiones del sostén del Sumo Pontífice.

Es cierto que, en la Iglesia Católica, la corrección de errores doctrinales por parte de los simples fieles no se realiza mediante procesos judiciales o condenas oficiales, ya que estas son exclusivas del Papa y los Obispos.

Sin embargo, los laicos participan en la defensa de la fe mediante la exposición pública de la verdad y la corrección fraterna.

Esta responsabilidad y derecho de los fieles se ejerce a través de varios mecanismos y principios teológicos.

El Canon 212 del nuevo Código de Derecho Canónico, de 1983, reconocido y utilizado por la Neo FSSPX, dice:

Los fieles cristianos tienen el derecho y, a menudo, el deber, en razón de su propio conocimiento, competencia y prestigio, de manifestar a los Pastores sagrados su opinión sobre aquello que pertenece al bien de la Iglesia.

Santo Tomás, en su Suma Teológica, expresa:

II-II, q. 3, a. 2, ad 2: En caso de necesidad, cuando corre peligro la fe, están todos obligados a predicarla, sea para información, sea para confirmación de los fieles, sea para contener la audacia de los infieles.

II-II, q. 33, a. 3 y 4: Hay dos tipos de corrección. Una que es acto de caridad, cuyo objetivo principal es la corrección del delincuente con sencilla amonestación. Esta corrección incumbe a cualquiera, súbdito o superior, que tenga caridad. Hay, en cambio, otra corrección que es acto de justicia, y cuyo objetivo es el bien común. Este no se promociona solamente amonestando al culpable, sino también, muchas veces, castigándole, para que los demás, atemorizados, desistan del pecado. Esta corrección incumbe solamente a los prelados, los cuales, además de amonestar, deben también corregir castigando.

Hay que tener en cuenta, no obstante, que en el caso de que amenazare un peligro para la fe, los superiores deberían ser reprendidos incluso públicamente por sus súbditos. Por eso San Pablo, siendo súbdito de San Pedro, le reprendió en público a causa del peligro inminente de escándalo en la fe.

El Padre Pagliarani es el Superior General de una Institución que pretende representar la defensa de la Fe… Además, Monseñor de Galarreta y Monseñor Fellay ¿no son Obispos?

Recordemos la Carta Abierta de todos los Superiores de la Fraternidad al Cardenal Gantin, en julio de 1988: En cuanto a nosotros, estamos en plena comunión con todos los Papas y todos los Obispos que han precedido el Concilio Vaticano II, celebrando exactamente la Misa que ellos codificaron y celebraron, enseñando al Catecismo que ellos compusieron, oponiéndonos contra los errores que ellos condenaron muchas veces en sus encíclicas y cartas pastorales … Jamás quisimos pertenecer a ese sistema que se califica a sí mismo de Iglesia Conciliar y se define por el Novus Ordo Missæ, el ecumenismo indiferentista y la laicización de toda la sociedad. Sí, nosotros no tenemos ninguna parte, nullam partem habemus, con el panteón de las religiones de Asís.

Una vez más, en los últimos 25 años, la Neo Fraternidad Sacerdotal San Pío X está en falta.

Quien tiene ojos para ver, que vea.

Quien tiene oídos para oír, que oiga.

Quien tiene inteligencia para juzgar, juzgue.

Quien tiene voluntad para actuar, que actúe.

viernes, 9 de junio de 2023

DEL ARCHIVO: MONS FELLAY INGENUIDAD O COMPLICIDAD CON LA HEREJIA MODERNISTA

 






Extracto de la conferencia de Mons Fellay sobre las relaciones con Roma. (24/08/16)
SYLLABUS


"¿Qué es lo que Roma nos ofrece? Un primer punto es que no estaremos bajo los obispos, ¿han visto lo que le pasó a San Pedro y las otras? Están completamente bloqueadas porque están completamente en las manos de los obispos. Y de hecho Roma nos está ofreciendo un nuevo cuerpo con un obispo a la cabeza, este obispo escogido por el papa, de tres nombres presentados por la Fraternidad y tomados de la Fraternidad. Este obispo tendrá autoridad sobre los sacerdotes, los religiosos que quieran ser miembros, y sobre los fieles. Todos los fieles que pertenezcan a este cuerpo tendrán el derecho estricto de recibir todos los sacramentos de los sacerdotes de la Fraternidad. Todos los sacramentos, matrimonio incluido. El Obispo tendrá derecho a tener escuelas, seminarios, religiosos, incluso fundar nuevas congregaciones religiosas. Y aceptar a aquellos que quieran unirse. Es como una súper diócesis."
"En otras palabras, para ustedes no hay cambio. Únicamente que estarán reconocidos como católicos"
"Entonces hay que permanecer prudentes. Pero ustedes no se pueden imaginar nada mejor que lo que se ofrece. No pueden pensar que es una trampa. No es una trampa. Si alguien nos ofrece algo como esto únicamente es porque quiere el bien para nosotros. 

Porque quiere el bien de la Tradición.  Es imposible pensar que tal cosa sea hecha por enemigos. [¿¿??] Los enemigos tienen muchas otras maneras pero no esta."
"Ustedes dirán ¿entonces por qué no acepta? Bueno, necesito estar seguro que esto es verdad."

Monseñor Lefebvre fundador de la FSSPX pensaba muy diferente a mons Fellay, sin embargo en la Nueva FSSPX usan su fama y nombre para enmascarar una gran traición. Palabras de mons Lefebvre:

Falsa caridad
Y nosotros no debemos vacilar por ningún momento, en no estar con los que están en el proceso de traicionarnos. Algunas personas siempre están admirando la hierba en el jardín del vecino. En vez de mirar a sus amigos, a los defensores de la Iglesia, a los que luchan en el campo de batalla, ven a nuestros enemigos en el otro lado. "Después de todo, hay que tener caridad, debemos ser amables, no deben causar divisiones, después de todo, que están celebrando la misa tridentina, que no son tan malos como todo el mundo dice" -, pero están traicionándonos, traicionándonos! Ellos se dan la mano con los destructores de la Iglesia. Ellos se dan la mano con las personas que llevan a cabo las ideas modernistas y liberales condenadas por la Iglesia. Por lo que están haciendo el trabajo del diablo. 
( "Dos años después de las consagraciones"
Monseñor Lefebvre, 6 de septiembre de 1990)

La ilusión de hacer el bien
"Conseguir entrar a la iglesia, ¿qué significa eso? Y en primer lugar, de ¿qué iglesia estamos hablando? Si se trata de la iglesia conciliar, ¿deberíamos nosotros entonces, que hemos luchado contra ella durante veinte años, porque amamos a la Iglesia Católica, volver a la iglesia conciliar supuestamente para hacerla CATÓLICA? Esta es una total ilusión!
NO CAMBIAN los inferiores a los superiores, pero son los SUPERIORES que cambian a los inferiores ". (Fideliter Nº 70 de julio-agosto de 1989)

Sacerdotes bastardos
Todos estos Papas han resistido a la unión de la Iglesia con la revolución; se trata de una unión adúltera y de esa unión sólo pueden venir bastardos. El rito de la nueva misa es un rito bastardo, los sacramentos son sacramentos bastardos. Ya no sabemos si son sacramentos que dan gracia o no dan la misma. Los sacerdotes que salen de los seminarios son sacerdotes bastardos que no saben lo que son.
(Carta abierta a los Católicos, p. 128)

Es por lo tanto un estricto deber para todo sacerdote que quiera permanecer católico, el separarse a sí mismo, de esta iglesia conciliar, por tanto tiempo, mientras ellos no redescubran la tradición de la Iglesia y la Fe Católica.
(Arzobispo Lefebvre, Itinerario Espiritual p. 13)

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Mons Fellay y la cúpula de la FSSPX desde 2012 han enseñado sus verdaderas intenciones, la "tristemente célebre declaración doctrinal" de mons Fellay, nunca retractada, es una traición a la lucha antiliberal de Mons. Lefebvre y de los papas antiliberales, aceptar el 95% del Vaticano II, en cuyo contenido se "legalizan" herejías, es una traición al catolicismo. 

Para quienes creen que el Concilio Vaticano II es bueno o no tan malo pueden leer: ERRORES DEL CONCILIO VATICANO II


He aquí al texto integral de la Declaración Doctrinal como fue presentada a Roma por Mons. Fellay el 15 de Abril 2012 *[Tomada de Sacerdos]:

DECLARACIÓN DOCTRINAL
I.   Prometemos ser siempre fieles a la Iglesia Católica y al Romano Pontífice, su Pastor Supremo, Vicario de Cristo, sucesor de Pedro y cabeza del Cuerpo Episcopal.

II.  Declaramos aceptar las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia en materia de fe y moral, dando a cada afirmación doctrinal el grado de adhesión requerido, de acuerdo a la enseñanza contenida en el no. 25 de la Constitución Dogmática Lumen gentium del Concilio Vaticano II. (Cf. también la nueva fórmula de Profesión de Fe y el Juramente de Fidelidad al Asumir un Oficio a ser ejercido en Nombre de la Iglesia, 1989: cf. CIC cánones 749; 750 §1 y §2: 752: CCEO cánones 597: 598 §1 y §2; 599).

III.          En particular:
1. Declaramos aceptar la doctrina sobre el Romano Pontífice y el Colegio de Obispos, con su cabeza, el Papa, enseñado por la Constitución Dogmática Lumen gentium del Concilio Vaticano II, capítulo III (De constitutione hierarchica Ecclesiae et in specie de Episcopatu), como es explicado e interpretado por la Nota explicativa praevia del mismo capítulo.

2. Reconocemos la autoridad del Magisterio, al cual únicamente se le ha confiado la tarea de interpretar auténticamente la Palabra de Dios, sea escrita o transmitida, (Cf. Pío XII, Carta Encíclica Humani Generis, Denz. 3886.) en fidelidad a la Tradición, recordando que “El Espíritu Santo no fue prometido a los sucesores de Pedro para que pudieran, por su revelación, dar a conocer una nueva doctrina, sino para que con su asistencia, ellos puedan guardar religiosamente y exponer fielmente la revelación transmitida por los apóstoles, i.e., el depósito de la fe.” (Vaticano I. Constitución Dogmática Pastor Aeternus, Denz. 3070)
3.       Tradición es la transmisión viviente de la Revelación “usque ad nos” (Concilio de Trento. Denz. 1501: “Esta verdad e instrucción [que] están contenidas en los libros escritos y en las tradiciones no escritas, que han sido recibidas de los apóstoles de la boca de Cristo En Persona, o de los mismos apóstoles, al dictado del Espíritu Santo, han llegado incluso a nosotros.”) y la Iglesia en su doctrina, vida, y culto, perpetúa y transmite a todas las generaciones todo lo que Ella es y todo lo que Ella cree. La Tradición progresa en la Iglesia con la asistencia del Espíritu Santo, (Cf. Concilio Vaticano II. Constitución Dogmática Dei Verbum, 8 y 10; Denz. 4209-4210.) no por una innovación contraria (Cf. Concilio Vaticano I. Constitución Dogmática Dei Filius. Denz. 3020: “Por lo tanto, también, el entendimiento de sus sagrados dogmas debe ser perpetuamente retenido, lo que la Santa Madre Iglesia una vez declaró; y nunca debe haber recesión de ese significado bajo un nombre especioso de un entendimiento más profundo. Por lo tanto que el entendimiento, el conocimiento y sabiduría de los individuos como de todos, de un hombre como de toda la Iglesia, crezcan y progresen fuertemente con el paso de las eras y los siglos: pero que sea solamente en su propio género, a decir en el mismo dogma con el mismo sentido y el mismo significado.” (San Vicente de Lerins. Commonitorio. 23.3 [n.28]) pero para una mejor comprensión del depositum Fidei. (Cf. Vaticano I. Constitución Dogmática Dei Filius. Denz. 3011; Juramento Antimodernista, no. 4; Pío XII. Carta Encíclica Humani Generis. Denz. 3886: Concilio Vaticano II. Constitución Dogmática Dei Verbum. 10. Denz. 4213)

4.  Toda la Tradición de la fe Católica debe ser el criterio y guía para la comprensión de las enseñanzas del Concilio Vaticano II, que a su vez aclara el Concilio, es decir, se profundiza y se hace más explícito con el tiempo— algunos aspectos de la vida y doctrina de la Iglesia que están implícitamente presentes o aún no formulados conceptualmente. (Como por ejemplo: la enseñanza sobre la sacramentalidad del episcopado en Lumen gentium, 21)
5.       Los enunciados del Concilio Vaticano II y el subsecuente Magisterio papal relativos a la relación de la Iglesia Católica y las confesiones no-Católicas Cristianas, y también, del deber cívico de religión y el derecho a la libertad religiosa, cuya formulación es difícil de reconciliar con los enunciados doctrinales precedentes del Magisterio; deben ser entendidos a la luz de una toda e ininterrumpida Tradición, de una manera consistente con las verdades previamente enseñadas por el Magisterio de la Iglesia, sin aceptar alguna interpretación de estos enunciados que pueda llevar a la presentación de la doctrina Católica como opuesta o que rompe con la Tradición y con ese Magisterio.

6.       Por esta razón es legítimo promover, a través de una discusión legítima, el estudio y explicación teológica de las expresiones o formulaciones del Concilio Vaticano II y del Magisterio subsecuente, si parecen irreconciliables con el Magisterio previo de la Iglesia. (Encontramos un paralelo en la historia con el Decreto de los Armenios, en el Concilio de Florencia, en el cual la presentación o los instrumentos se indicaron como la materia del Sacramento de Santas Órdenes. Sin embargo, aun después de ese Decreto, teólogos discutieron legítimamente la exactitud de tal afirmación. Finalmente, la pregunta fue resuelta de otra manera por el Papa Pío XII.)

7.       Declaramos reconocer la validez del Sacrificio de la Misa y de los Sacramentos cuando son celebrados con la intención de hacer lo que la Iglesia hace de acuerdo a los ritos indicados en las típicas ediciones del Misal Romano y de los Rituales de Sacramentos legítimamente promulgados por los Papas Paulo VI y Juan Pablo II.

8.   Siguiendo el criterio enunciado arriba (III, 5), así como el canon 21 del Código, prometemos respetar la disciplina común de la Iglesia y las leyes eclesiásticas, especialmente de aquellas contenidas en el Código de Derecho Canónico, promulgado por el Papa Juan Pablo II (1983) y en los Códigos Canónicos de las Iglesias Orientales, promulgados por el mismo Pontífice (1990), sin ningún prejuicio a la disciplina por conceder a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X  por una ley en particular.

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En su Declaración Doctrinal (DD), Mons. Fellay quitó sólo un pasaje y una nota, del Párrafo III, no. 2, del Preámbulo Doctrinal del Cardenal Levada (DP1):

     el texto: como el Catecismo de la Iglesia Católica lo muestra (cf. nn. 813-822; 2104-2109).
     la nota al final del párrafo tomada de la carta de Paulo VI Cum Jam, fechada el 21 de Septiembre de 1966, en AAS 58 (1966) 879, en la cual el Papa pidió por ver la doctrina del Concilio Vaticano II en continuidad con el Magisterio precedente.
Aparte de eso, ¡el resto del texto del Preámbulo del Cardenal Levada se mantuvo!

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Mons. Fellay buscaba un reconocimiento o prelatura desde el 2012, y a escondidas, esto se puede visualizar con su carta a Benedicto XVI:


A Su Santidad el Papa Benedicto XVI.
Santísimo Padre,
          Usted me ve confundido, en el momento en que le tocan rudas pruebas y respecto de las cuales le aseguro mis pobres oraciones, de presentarle un problema suplementario más que consolaciones.
En efecto, el miércoles 13 de junio por la tarde, el Cardenal Levada me entregó, durante un encuentro que fue cordial, una declaración doctrinal que yo no podré firmar. No tomando en cuenta la súplica de no retocar la proposición que yo había entregado, a causa de las consecuencias que esto acarrearía, el nuevo texto retoma casi todos los puntos del Preámbulo de septiembre de 2011 que planteaba dificultades y que me vi forzado a descartar.

      Desgraciadamente, en el contexto actual de la Fraternidad, la nueva declaración no pasará.

     Reconozco no saber que pensar. Creí comprender que usted estaba dispuesto a dar largas la resolución de los desacuerdos todavía en curso sobre cierto puntos del Concilio y de la reforma litúrgica, un poco como en el Concilio de Florencia se pasó por alto la cuestión del divorcio por causa de adulterio con los griegos para llegar a pesar de todo a la unión, y yo me comprometí en esta perspectiva a pesar de la oposición bastante fuerte en las filas de la Fraternidad y al precio de trastornos importantes. Y tengo toda la intención de continuar haciendo todos mis esfuerzos para proseguir por este camino con el fin de llegar a las clarificaciones necesarias.

    Ahora parece que me equivoqué y que verdaderamente se pide la aceptación total de los puntos litigiosos antes de ir más adelante… Si alguna de mis recientes declaraciones añaden una nueva dificultad, lo lamento, pero fue también por razón de claridad.

       Además, vista la oposición masiva que se prepara en ciertos medios de la Iglesia que piensan volver imposible la actividad de la nueva prelatura, vista la presión incluso de ciertos Estados, me pregunto cómo el proyecto podrá ser realizado en estas circunstancias.

     Me parece que solamente usted puede todavía cambiar el curso de los acontecimientos que se perfilan. Evidentemente no se trata por mi parte de ejercer cualquier presión, sino simplemente de exponerle los hechos y de saber si me equivoco en cuanto a sus intenciones sobre nuestra situación. Si usted lo considera oportuno, en este momento tan delicado, me atrevo a pedir de vuestra bondad una audiencia (lo más discreta posible) a fin de escuchar de vuestra boca vuestra apreciación respecto de nosotros.

              Dígnese Vuestra Santidad en creer en mi devoción filial y en mi deseo más caro de servir a la santa Iglesia.
Menzingen, domingo 17 de junio de 2012
+Bernard Fellay




En el contexto del 2012 la declaración doctrinal no pasó, pero ¿ahora?, que en la FSSPX ya no hay quien levante la voz si ¿pasará?

Incluso hay otra Cruzada de Rosarios para pedir a Nuestra Señora que se defina que hacer. Involucrar a la Santísima Virgen en aceptar o no una prelatura de los modernistas no tiene calificativo.

Para quienes NO CREAN que es una obligación de todo católico de luchar por nuestra Santa Madre Iglesia, contra el error y herejías, contra modernistas y traidores dejamos extractos de San Pío X.

"Están, pues, gravemente equivocados los que creen posible y esperan para la Iglesia un estado permanente de plena tranquilidad, de prosperidad universal, y un reconocimiento práctico y unánime de su poder, sin contradicción alguna; pero mucho peor es el error de aquellos que se engañan pensando que alcanzarán esa paz efímera mediante la disimulación de los derechos e intereses de la Iglesia, sacrificándolos a intereses privados, disminuyéndolos injustamente, complaciendo al mundo, “que está todo puesto bajo el maligno” (1 Jn. 5, 19), con el pretexto de captar la simpatía de los fautores de novedad y atraerlos a la Iglesia, como si fuera posible una composición o acuerdo entre la luz y las tinieblas, entre Cristo y Belial."

 “Son éstos, sueños de enfermos, alucinaciones que siempre han ocurrido y ocurrirán mientras haya soldados cobardes, que arrojen las armas a la sola presencia del enemigo, o traidores que pretendan a todo costo hacer las paces con el enemigo, que es el enemigo irreconciliable de Dios y de los hombres”.  (Papa San Pío X, Encíclica Communium Rerum, del 21 de abril de 1909).



 
Carta Encíclica Pascendi
Del Sumo Pontífice San Pío X:

Al oficio de apacentar la grey del Señor que nos ha sido confiada de lo alto, Jesucristo señaló como primer deber el de guardar con suma vigilancia el depósito tradicional de la santa fe, tanto frente a las novedades profanas del lenguaje como a las contradicciones de una falsa ciencia. No ha existido época alguna en la que no haya sido necesaria a la grey cristiana esa vigilancia de su Pastor supremo; porque jamás han faltado, suscitados por el enemigo del género humano, «hombres de lenguaje perverso»(1), «decidores de novedades y seductores»(2), «sujetos al error y que arrastran al error»(3).

Gravedad de los errores modernistas
1. Pero es preciso reconocer que en estos últimos tiempos ha crecido, en modo extraño, el número de los enemigos de la cruz de Cristo, los cuales, con artes enteramente nuevas y llenas de perfidia, se esfuerzan por aniquilar las energías vitales de la Iglesia, y hasta por destruir totalmente, si les fuera posible, el reino de Jesucristo. Guardar silencio no es ya decoroso, si no queremos aparecer infieles al más sacrosanto de nuestros deberes, y si la bondad de que hasta aquí hemos hecho uso, con esperanza de enmienda, no ha de ser censurada ya como un olvido de nuestro ministerio. Lo que sobre todo exige de Nos que rompamos sin dilación el silencio es que hoy no es menester ya ir a buscar los fabricantes de errores entre los enemigos declarados: se ocultan, y ello es objeto de grandísimo dolor y angustia, en el seno y gremio mismo de la Iglesia, siendo enemigos tanto más perjudiciales cuanto lo son menos declarados.

Hablamos, venerables hermanos, de un gran número de católicos seglares y, lo que es aún más deplorable, hasta de sacerdotes, los cuales, so pretexto de amor a la Iglesia, faltos en absoluto de conocimientos serios en filosofía y teología, e impregnados, por lo contrario, hasta la médula de los huesos, con venenosos errores bebidos en los escritos de los adversarios del catolicismo, se presentan, con desprecio de toda modestia, como restauradores de la Iglesia, y en apretada falange asaltan con audacia todo cuanto hay de más sagrado en la obra de Jesucristo, sin respetar ni aun la propia persona del divino Redentor, que con sacrílega temeridad rebajan a la categoría de puro y simple hombre.

2. Tales hombres se extrañan de verse colocados por Nos entre los enemigos de la Iglesia. Pero no se extrañará de ello nadie que, prescindiendo de las intenciones, reservadas al juicio de Dios, conozca sus doctrinas y su manera de hablar y obrar. Son seguramente enemigos de la Iglesia, y no se apartará de lo verdadero quien dijere que ésta no los ha tenido peores. Porque, en efecto, como ya hemos dicho, ellos traman la ruina de la Iglesia, no desde fuera, sino desde dentro: en nuestros días, el peligro está casi en las entrañas mismas de la Iglesia y en sus mismas venas; y el daño producido por tales enemigos es tanto más inevitable cuanto más a fondo conocen a la Iglesia. Añádase que han aplicado la segur no a las ramas, ni tampoco a débiles renuevos, sino a la raíz misma; esto es, a la fe y a sus fibras más profundas. Mas una vez herida esa raíz de vida inmortal, se empeñan en que circule el virus por todo el árbol, y en tales proporciones que no hay parte alguna de la fe católica donde no pongan su mano, ninguna que no se esfuercen por corromper. Y mientras persiguen por mil caminos su nefasto designio, su táctica es la más insidiosa y pérfida. Amalgamando en sus personas al racionalista y al católico, lo hacen con habilidad tan refinada, que fácilmente sorprenden a los incautos. Por otra parte, por su gran temeridad, no hay linaje de consecuencias que les haga retroceder o, más bien, que no sostengan con obstinación y audacia. Juntan a esto, y es lo más a propósito para engañar, una vida llena de actividad, constancia y ardor singulares hacia todo género de estudios, aspirando a granjearse la estimación pública por sus costumbres, con frecuencia intachables. Por fin, y esto parece quitar toda esperanza de remedio, sus doctrinas les han pervertido el alma de tal suerte, que desprecian toda autoridad y no soportan corrección alguna; y atrincherándose en una conciencia mentirosa, nada omiten para que se atribuya a celo sincero de la verdad lo que sólo es obra de la tenacidad y del orgullo.

A la verdad, Nos habíamos esperado que algún día volverían sobre sí, y por esa razón habíamos empleado con ellos, primero, la dulzura como con hijos, después la severidad y, por último, aunque muy contra nuestra voluntad, las reprensiones públicas. Pero no ignoráis, venerables hermanos, la esterilidad de nuestros esfuerzos: inclinaron un momento la cabeza para erguirla en seguida con mayor orgullo. Ahora bien: si sólo se tratara de ellos, podríamos Nos tal vez disimular; pero se trata de la religión católica y de su seguridad. Basta, pues, de silencio; prolongarlo sería un crimen. Tiempo es de arrancar la máscara a esos hombres y de mostrarlos a la Iglesia entera tales cuales son en realidad.

3. Y como una táctica de los modernistas (así se les llama vulgarmente, y con mucha razón), táctica, a la verdad, la más insidiosa, consiste en no exponer jamás sus doctrinas de un modo metódico y en su conjunto, sino dándolas en cierto modo por fragmentos y esparcidas acá y allá, lo cual contribuye a que se les juzgue fluctuantes e indecisos en sus ideas, cuando en realidad éstas son perfectamente fijas y consistentes; ante todo, importa presentar en este lugar esas mismas doctrinas en un conjunto, y hacer ver el enlace lógico que las une entre sí, reservándonos indicar después las causas de los errores y prescribir los remedios más adecuados para cortar el mal.

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Los Modernistas, «hombres de lenguaje perverso», «decidores de novedades y seductores», «sujetos al error y que arrastran al error». Encíclica publicada en 1907. ¿Mons Fellay la habrá leído? Con éstos hombres perversos hizo acuerdo, concesiones doctrinales y ha buscado una prelatura... Sobre la ingenuidad o complicidad, usted fino lector saque sus conclusiones.


¡Oh, Cristianos! Tiempo es de defender a vuestro Rey y de acompañarle en tan grande soledad, que son muy pocos los vasallos que le han quedado y mucha la multitud que acompaña a Lucifer; y lo que es peor, es que se muestran amigos en lo público y véndenle en lo secreto; casi no se halla de quien fiar”. Santa Teresa de Jesús


viernes, 24 de febrero de 2023

CON MOTIVO DEL MARTIRIO DE SAN ESTEBAN (Sobre la falsa resistencia y SSPX)

 


Este articulo se publicó en 2014, sin conocer el devenir del movimiento de Resistencia. En esos años se resistía al liberalismo y compromiso doctrinal de la FSSPX, pero con el paso de los años (no muchos), las acciones de aquellos sacerdotes y obispo resistente comenzaron a demostrar individualismo y ausencia de doctrina.  La mayoría de estos sacerdotes "resistentes" no les pareció importante que los fieles que estaban con ellos dejaran de ir a los centros de misa de la SSPX, --se salieron de la SSPX y los criticaban-- pero permitían a sus fieles seguir yendo a sus misas. Entonces ¿qué diferencia había? 

Al poco tiempo mons Williamson escandalizó a los fieles y a algunos sacerdotes de la resistencia con sus Eleison, promovía la nueva misa y a Valtorta (su libro esta en el Index), acreditaba a supuesto milagro eucarístico ocurrido en una asamblea litúrgica de los fieles (nueva misa) ademas de vaivenes con el sedevacantismo. 

Se formaron grupitos de repente... algunos se fueron rápido al sedevacantismo como el R.P. Altamira y posteriormente el padre Cardozo también coqueteando con el sedevacantismo a conveniencia; se enemistó con la resistencia de mons. Williamson pero en plena "pelea" monseñor le ordenó bajo condición un sacerdote del tradimodernismo (muy raro, pues ni Santos Oleos se proponía a darles a los sacerdotes que no se unieran a sus ideas).
El resto de sacerdotes y fieles siguieron adeptos a Mons Williamson a pesar de sus errores doctrinales y sectarismo, además conservaron por debajo del agua la amistad de la SSPX, formando una especie de SSPX paralela con la bandera de "resistencia" al liberalismo de la fraternidad, pero no tanta como para dejar completamente los Sacramentos de la SSPX, y sin oponerse a las doctrinas del Eleison. Los nuevos obispos consagrados por mons. Wiliamson han demostrado lealtad incondicional a el, no hay Santos Oleos ni confirmaciones si cualquiera se atreve a oponerse a las doctrinas Eleison o a la linea liberal de la falsa resistencia.

Mientras tanto,  los pocos sacerdotes que sí tenían Doctrina, amor a la Verdad y a la Iglesia (motivos sobrenaturales para resistir el liberalismo de la fraternidad), fueron poco a poco perseguidos y marginados (R. P. Rafael OSB, R.P. Arturo Vargas y R. P. Hewko), entre ellos estaba el padre Pfeiffer, pero fue seducido y se hizo consagrar por obispo de línea Thuc.

La falsa resistencia de Mons Williamson, y sus nuevos obispos parecen mas una disidencia controlada, su función parece ser controlar grupos de tradicionalistas que no quisieron aceptar la Declaración Doctrinal ofreciendo Sacramentos a cambio de lealtad (palabras literales del padre Zendejas), sin tomar en cuenta principios Doctrinales. 

La Declaracion Doctrinal de Mons Fellay en el 2012, a título de Superior General, fue y es demasiado grave, consiste en la aceptación de la herejía del modernismo, enmascarado con eufemismos (ambiguedad). Aceptar herejías es cambiar la Fe, los católicos tenemos la obligación de deslindarse de aquellos que aceptan una fe distinta a la católica, tal como la herejía del modernismo, leyó usted bien: la herejía modernista.  Si no se alejan de aquellos se incurre en cooperación al mal y aceptación de las mismas herejías, con la pérdida de la fe integra.  Al parecer para la SSPX y para la falsa resistencia son mas importantes los Sacramentos que conservar la fe intacta. Los arrianos administraban ilícitamente sacramentos válidos, pero eran herejes: ¿Alguna semejanza? 
La falsa resistencia de mons Williamson y la SSPX son lo mismo y de los mismos (el padre Ceriani ya había advertido de esto en 2013).

Hay muchos detalles y distinciones que seguramente muchos fieles no conocen, estos se expondrán poco a poco; sin embargo estos escándalos en parte sirvieron para que los fieles de la SSPX que dudaban entre dejar la fraternidad o marcharse a una falsa resistencia que permitía ir a los centros de misa de la SSPX, y que a su vez toleraban lo que Mons Williamson enseñaba, observaron que era lo mismo o peor y decidieron quedarse en la FSSPX; de esta manera fue difícil que la mayoría del tradicionalismo de la FSSPX supieran que de verdad es necesario, indispensable y obligatorio resistir a la herejía modernista aceptada por ellos.


A continuacion el artículo del 2014:

Con motivo del martirio de San Esteban encontramos una noticia en el periódico con la siguiente reflexión la cual quisiera compartir a nuestros lectores:

   "En los  últimos años de su vida San Pablo de Tarso lloraba un crimen de su juventud:

Asistió al martirio de San Esteban, que fue muerto  a pedradas por la turba. No arrojó él ninguna piedra, pero les detuvo el manto a varios que se lo quitaron para poder lapidar mejor al mártir. Tibios, medrosos, a veces no hacemos el mal, pero ayudamos con nuestra tolerancia o indiferencia a quienes lo hacen.

No hay bien alguno en no tirar la piedra si les detenemos el manto a quienes sí la tiran. A veces mirar el mal sin denunciarlo, sin protestar por él, es lo mismo que causarlo.
No tiremos la  piedra, porque eso es malo. Pero tampoco les detengamos el manto a quienes sí la tiran. Eso a veces es peor".
Noticias de Querétaro (3-12-2014)

A continuación presentamos una breve lista de sacerdotes (y obispo) de la FSSPX muy queridos por la feligresía que fueron expulsados o salieron de la FSSPX a causa de oponerse a los graves escándalos ocasionados por la Declaración Doctrinal de Mons. Fellay y al acuerdismo  propuesto.

Muchos sacerdotes y fieles que aún están en la FSSPX han seguido de cerca los acontecimientos sin hacer mucho o nada por defender la verdad, por defender a sus cofrades o a los fieles que han sido relegados por no pensar como ahora lo hace el superior general de la FSSPX; en síntesis han dejado de lado el espíritu de combate y el amor a la verdad que caracteriza al católico, por la obediencia ciega, mismísimo error de muchos sacerdotes que aceptaron la reforma litúrgica de Paulo VI y el Vaticano II.  Por eso repetimos con tristeza: No hay bien alguno en no tirar la piedra si les detenemos el manto a quienes sí la tiran. A veces mirar el mal sin denunciarlo, sin protestar por él, es lo mismo que causarlo.

Lista de sacerdotes (y obispo) que han sido expulsados o salieron de la FSSPX:

S.E.R. Monseñor Richard N. Williamson FSSPX (Inglaterra) * Expulsión por medidas disciplinarias? Al final Mons resultó mas escandaloso que Mons Fellay promoviendo la misa nueva, Valtorta, y la herejía nunca retractada contra la Inmaculada Concepcion en el Eleison.

Abraham, Steven FSSPX  (Inglaterra) *No podía ejercer ministerio pero Mons Williamson lo reintegró a fuerza...

Altamira, Fernando FSSPX  prior (Argentina)* Se hizo sedevacantista engañando a gran parte de la feligresia en Bogotá

Arízaga, Rafael OSB (México) *Verdadera resistencia, perseguido por los "amigos" de mons Williamson, despojado del Monasterio de Colombia, perseguido por sedevacantistas, por la SSPX , por Fraternidad San Pedro y modernistas.

Bufe, Craig FSSPX  (Irlanda)
Cardozo, Ernesto FSSPX (Argentina) * Se enemistó con mons Williamson, pero en ese trance le ordenó bajo condición a un sacerdote que venía del tradimodernismo. Coolabora con sedevacantistas, abandonó por el Covid sus misiones en Mexico.

Chazal, Francois FSSPX  (Francia)* Amigo y coolaborador de Mons Faure

De Mérode, Roland FSSPX, prior (Francia)
De Sainte-Marie d’Agneau, Hubert FSSPX  (Francia)

Faure, Jean Michel FSSPX  (Francia) * Líder de la falsa resistencia, no tiene postura Doctrinal clara. Apoya incondicionalmente a Mons Williamson, de los primeros en dar luz verde a sus fieles para que siguieran yendo a las misas y sacramentos de la FSSPX. Hay serias acusaciones en su contra desde su época en el Seminario de America del Sur.

Fuchs, Martin FSSPX  (Austria)
Girouard, Patrick FSSPX  (Canadá)
Hewko, David FSSPX  (E.U.A.)* Verdadera resistencia en USA, acosado por la falsa resistencia en USA.

N’dong, Pierre-Célestin FSSPX (Gabón)

Ortiz, Juan Carlos FSSPX  (Colombia) * De la Falsa Resistencia, cooperó con sedevacantistas sin remordimiento alguno, perseguidor de la verdadera resistencia, siempre amigo y defensor de las "doctrinas" de Mons Williamson. Perseguidor del padre Rafael y de quien no se una a sus sectarias opiniones

Pfeiffer, Joseph FSSPX  (E.U.A.) * Falso obispo, "consagrado" por falso obispo linea Thuc?

Picot, Rémi FSSPX  (Francia)
Pinaud, Nicolas FSSPX  (Francia)
Pivert, Francois FSSPX (Francia) *Amigo de Mons Faure y de la SSPX sin postura doctrinal clara a pesar de ser experto en Derecho Canonico

Ringrose, Ronald FSSPX(E.U.A.)* Sedevacantista
Rioult, Olivier FSSPX  (Francia) * Sedevacantista

Ruiz, Hugo FSSPX  (México) * Nunca se opuso publicamente contra Mons Williamson respecto a sus doctrinas de los Eleison, públicamente nunca recomendó dejar de ir a los Sacramentos de la FSSPX. Dice no estar enemistado con los obispos de Mons Williamson..??Era el responsable de la resistencia en Cd de Mexico, Pachuca y Querétaro, por algun motivo la gran mayoría de esos fieles se dispersaron (¿el humo de Satanás entró por alguna rendija?)

Vargas, Arturo  FSSPX (México) * Verdadera resistencia católica, perseguido también por sacerdote chileno de la falsa resistencia y por los sedevacantistas R. P Altamira y "R.P." Pío (ordenado por falso obispo de línea Thuc que en paz descanse.)

Salenave, Mathieu FSSPX  (Francia) *Falsa Resistencia

Tomás de Aquino OSB (Brasil)  *Obispo amigo de la Falsa resistencia, después de tantos años de lucha, terminó obedeciendo a mons Williamson. 

Trincado, René FSSPX (Chile) * Amigo y coolaborador de la falsa resistencia, perseguidor de resistentes en Mexico que no se alineaban con mons Williamson.

Vignalou, Pierre FSSPX (Francia) *Se le veía tanto en el Seminario de mons. Faure como en Econe.Tenía una restricción en su ministerio, a lo cual ni la SSPX ni la falsa resistencia hiceron caso.

Voigt, Richard SDB (E.U.A.)
Zaby, Bernhard FSSPX  (Alemania)

Zendejas, Gerardo FSSPX  (México) * Obispo mexicano de la falsa resistencia, sin postura Doctrinal clara, no encontrarán su postura doctrinal en ninguna parte. Amigo de Mons Williamson, recibió grandes fondos para hacer capillas donde ya había sacerdotes de la resistencia en USA. A pesar de ser de la "resistencia" visto con muy buenos ojos por la SSPX. En la SSPX no encontrarán a nadie que externe una opinion desfavorable abiertamente contra este obispo de la falsa resistencia.