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martes, 10 de diciembre de 2019

NUESTRA SEÑORA DE LORETO (10 DE DICIEMBRE)



Esta advocación mariana se originó en una tradición del siglo XIII, que nos cuenta que la Santa Casa donde nació la Virgen María, en donde recibió el Anuncio de la Encarnación del Hijo de Dios y en donde vivió con Jesús y San José, fue trasladada en el año 1291 desde Nazaret a Tarseto (en Dalmacia, Croacia), para ser protegida y resguardada de todo peligro, porque Palestina había sido invadida por los mamelucos. En el año 1191 los cruzados habían conquistado la ciudad de Acre, renombrándola como San Juan de Acre, y desde allí gobernaron Palestina hasta 1291

Según cuenta la historia, los ángeles llevaron la Casa cruzando el Mar Mediterráneo y el Mar Adriático y la depositaron en Dalmacia. Los pobladores al verla no se explicaban cómo había llegado allí, pero supieron que era la Santa Casa cuando la Virgen se apareció a un sacerdote que se encontraba muy enfermo y le contó que esa era la Santa Casa de Nazaret. El sacerdote se sanó inmediatamente y contó la historia a todo el pueblo. Dentro de la Casa había un altar y en él una estatuilla de cedro de la Virgen María que tenía al Niño Jesús.

Tres años más tarde, el 10 de diciembre de 1294, la Santa Casa fue nuevamente trasladada a la ribera opuesta del Adriático, a Italia, entre un bosque de laureles. De allí el nombre de Loreto (del latín Lauretum: lugar poblado de laureles).

Todos los habitantes del lugar fueron a ver la Casa y se postraron ante la imagen de madera de la Virgen María y el Niño, pero otros iban para asaltar a los peregrinos, y por ese motivo tras ocho meses, la Casa dejó el bosque y fue situada por los ángeles en una colina propiedad de los Condes Stéfano y Simeón Raineldi. Pero ellos discutieron sobre quién era el dueño de la casa y nuevamente fue trasladada a un monte de piedras cercano a la vía principal que llevaba a Recanati. En ese lugar ha permanecido hasta el presente.

El Santuario de la Virgen de Loreto se levantó en el siglo XIV. En su interior se encuentra la Santa Casa. Desde entonces Loreto (Italia) se ha convertido en un extraordinario centro de peregrinación. Los muros de la Basílica con los años se fueron llenando de títulos y advocaciones a la Virgen, lo que dio lugar a las "Letanías Lauretanas", que comenzaron a rezarse por primera vez allí y que fueron aprobadas por el Papa Clemente VIII en 1601

domingo, 8 de diciembre de 2019

LA FIESTA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN



                                   La Fiesta de la Pureza

Bien podría llamarse así a la fiesta de la Inmaculada Concepción de María, la flor de los cielos que por los cuidados exquisitos de Jesús, se ha aclimatado en nuestra árida tierra. Mirar hacia abajo y medir la distancia que separa a un alma de la tierra, o mirar hacia arriba y vislumbrar su aproximación a Dios, eso es la pureza: alejamiento de lo terreno y participación de lo divino.
¡La Inmaculada gozo de la familia franciscana! El año de 1645 toda la Orden de los Frailes Menores tomó por Patrona a la Virgen María Madre de Dios, en cuanto la confesamos y celebramos inmune de la culpa original en su misma concepción.

La fiesta de la Inmaculada Concepción y de la Natividad del Señor están entre sí íntimamente enlazadas, la primera es la fiesta de la pureza, la segunda es la fiesta de la fecundidad de la pureza.  Dios hizo tan pura a la Santísima Virgen para que fuera su Madre, y fue Madre de Dios por ser tan pura.

   La conducta de Dios y la conducta de la Virgen bendita nos predican horror al pecado, estima de la gracia y deseo de una santidad más perfecta. ¡Cómo contrasta en esto nuestra conducta con las suyas! La Santísima Virgen no ha tenido parte en nuestra degradación  moral; todas sus intenciones se dirigen al bien… y, no obstante, tomó todas las precauciones que nuestra fragilidad nos hace necesarias: huida del mundo, vigilancia sobre sí  misma, austera penitencia, trabajo continuo, oración ferviente… está llena de gracia desde el momento de su concepción y lejos de descansar en la abundancia de los dones que ha recibido, se dispuso continuamente a hacerse acreedora a otros nuevos acrecentando sin cesar el tesoro de sus merecimientos.

   ¿Y nosotros? Con demasiada frecuencia nuestras imprudencias nos exponen a perder la gracia, nuestras flojedades impiden aumentar en nosotros sus riquezas. Con la vigilancia que tuvo nuestra Madre del Cielo las gracias que recibimos serían suficientes para librarnos del pecado; con la fidelidad que tuvo Ella, serían abundantes para elevarnos a la perfección que requiere nuestro estado.

   Ante la perfección incomparable de la Santísima Virgen, ¿qué pensar nosotros, pobres pecadores, que al pecado original hemos agregado tantos pecados personales, que somos tan  miserables que hasta en nuestros mismos actos de virtud nos buscamos a nosotros mismos y no puramente a Dios?
                                                                           
                                 Mi Compromiso con la Inmaculada
                   ¡Para un mundo mejor en el reino de Jesucristo por medio de María!

¿Qué es mi compromiso con la Inmaculada?
Es una promesa hecha en secreto a Nuestra Señora, por lo cual me obligo, para este año del 8 de diciembre de 2014 al 8 de diciembre de 2015, de una manera individual, a VIVIR EN GRACIA DE DIOS mediante los siguientes pasos:

   Primero.- Poner un ESFUERZO ESPECIALÍSIMO, durante todo el año, para mi mariano, por conservar la GRACIA SANTIFICANTE y huir de las ocasiones y peligros de pecar.

   Segundo.- En caso de haber caído en pecado mortal,RECUPERAR INMEDIATAMENTE LA GRACIA, por un acto de perfecta contrición con el propósito de no volver a pecar y de confesarme, si es posible, dentro de los tres días siguientes.

   Tercero.- Rezar cada noche LAS TRES AVEMARÍAS, pidiendo para mí y para todos los hombres, especialmente para los que han hecho este mismo Compromiso, el deseo sincero de vivir en gracia de Dios y de poner los medios para no perderla jamás.

   Cuarto.- Ayudar a otra persona para que viva en gracia de Dios.

                                                          PROMESA

   Porque quiero vivir en la libertad de los hijos de Dios y no en la servidumbre de los esclavos; porque quiero colaborar en la construcción de un mundo mejor; porque amo y honro a  mi Madre y Reina del Cielo, la Santísima Virgen María, concebida sin pecado: prometo, con la confianza puesta en la gracia de Dios, cumplir durante todo este año, leal y esforzadamente mi

                               COMPROMISO CON LA INMACULADA

   Yo N: confiado en el auxilio de Dios y en la protección de mi Madre del Cielo, me COMPROMETO a:
1° LUCHAR sinceramente durante todo el año mariano por conservarme en ESTADO DE GRACIA manteniendo mi alma limpia de todo pecado mortal.
2° COMBATIR con valentía –como obsequio especial a mi MADRE INMACULADA- por mantener íntegros los ideales de la PUREZA en mis pensamientos, palabras y obras.
3° En caso de perder la gracia por el pecado mortal, haré inmediatamente un ACTO DE CONTRICIÓN y me confesaré lo más pronto posible.

¡Oh Virgen Inmaculada, los hijos siempre se parecen a su madre; muestra pues que eres nuestra Madre dándonos tu parecido con una migaja siquiera de tu pureza!


                                                   ¡Sea para gloria de Dios!

miércoles, 27 de noviembre de 2019

LA DEVOCIÓN A LA DIVINA MISERICORDIA NO ES CATÓLICA

Saludo masonico JP II y Ariel Sharon
Primeramente debemos reconocer que muchas personas sin duda alguna han recibido gracias al rezar la devoción de la Divina Misericordia propagada por Sor Faustina. 
También hay que decir que se aprecia en ella a un alma de oración asidua. Sin embargo estos dos hechos no implican necesariamente que esta devoción venga de Dios.

Aquí no es nuestra intención juzgar sus intenciones, su buena o mala fe. Nuestra única intención es hacer eco a lo que ha dicho la Iglesia acerca de este tema por el bien de las almas. Sabemos los católicos con certeza, gracias a la promesa que nos hizo Jesucristo mismo, de que el Espíritu Santo sería el guía de la Iglesia Católica hasta el fin del mundo. 

Precisamente por eso cada vez que la Iglesia se pronuncia acerca de un punto en materia de fe o de moral, Ella cuenta siempre con Su asistencia infalible. Gracias a ello, los Papas, Vicarios de Cristo, están obligados a transmitir fielmente el depósito divino que se les ha confiado y no pueden salirse de éste bajo pena de ir contra el Espíritu Santo. Un papa futuro no podría entonces ir en contra de los decretos infalibles de la Iglesia en materia de fe y de moral que se han estado definiendo y transmitiendo a través de su Magisterio a través de los siglos. 

Si un Papa hiciera eso, él estaría hablando en nombre propio y estaría sin duda alguna enseñado doctrinas humanas en contra del mismísimo Espíritu Santo y en ese caso todos los católicos estaríamos en la obligación de desobedecer a ese Papa. La verdad es inmutable, no cambia ni puede cambiar. Los modernistas niegan esto, relativizan todo, y pretenden ponerse en el lugar de Dios.

Primero se debe recordar de que La Devoción de la Divina Misericordia fue prohibida ya de manera definitiva por la Iglesia Católica. El Diario de la Hermana Faustina Kowalska la colocó la Iglesia en el índice de libros prohibidos. Esa fue la decisión del Papa Pío XII. Estas decisiones son parte del Magisterio infalible de la Iglesia católica. El Santo Padre consideró la obra de Sor Faustina como un peligro contra la Fe católica a causa de las “apariciones” y mensajes que ella recibió. 

Apoyado de esto, por orden del Santo Padre, El Santo Oficio, reunido en sesión plenaria el 19 de Noviembre de 1958, declaró lo siguiente: 

 1.- El aspecto sobrenatural de las revelaciones hechas a Sor Faustina no son evidentes.
 2.- Ninguna fiesta de la Divina Misericordia debe establecerse. 
 3.- Está prohibido divulgar las imágenes y escritos que propagan ésta devoción de acuerdo a la manera que fue recibida por Sor Faustina. - Totalmente contrario a esta decisión de la Iglesia están las palabras de “Jesús” en el Diario: “Prometo que el alma que venere esta imagen no perecerá” (No. 48, Diario). 

Un segundo decreto del Santo Oficio hecho el 6 de Marzo de 1959 ratificó lo anterior, pidiendo además a los obispos del mundo actuar en dicha dirección. Esta oficina estaba bajo el control directo del Papa, y era la responsable de mantener la pureza de la Doctrina Católica protegiéndola de las falsas o peligrosas doctrinas. 

La razón de esta prohibición se debe a que el diario de Sor Faustina hace mucho énfasis en la Misericordia de Dios minimizando al mismo tiempo la realidad de la Justicia Divina. La Iglesia nunca había permitido que se adorase la misericordia divina sin hacer alusión explícita a su justicia. En Dios no se pueden separar su Misericordia de su Justicia. 

Nuestros pecados y la gravedad de la ofensa hecha, así como el daño ocasionado por ellos con sus consecuencias, no pueden ignorarse cuando se busca la misericordia de Dios. Tiene que haber humildad, arrepentimiento, deseo de hacer reparación, y propósito de enmienda cada vez que uno se acerca a Dios pidiéndole el perdón de nuestros pecados mientras al mismo tiempo apelamos a su infinita bondad. Estas condiciones que representan el temor de Dios son condiciones indispensables para obtener la misericordia de Dios (lo dice claramente la Santísima Virgen en su cántico del Magnificat). 

Estas condiciones son completamente ignoradas en la devoción propuesta por Sor Faustina. Este arrepentimiento, reparación, y penitencia es precisamente en lo que tanto insistió la Santísima Virgen María en sus grandes apariciones de La Salette, Lourdes y Fátima como condición INDISPENSABLE para poder obtener la misericordia y perdón de Dios. 

La imagen tradicional de la misericordia de Dios unida a su justicia siempre fue el Sagrado Corazón de Jesús. Allí su Corazón Sacratísimo, traspasado con una lanza, coronado de espinas, y derramando su Preciosísima Sangre, siempre nos pone de manifiesto, primero, a que debemos abandonar el pecado, a que tenemos que arrepentirnos, y a hacer reparación. 

La imagen del Sagrado Corazón nos recuerda a través de los dolores de su Pasión la gravedad del pecado y el precio que tuvo que pagar en la Cruz para poder perdonarnos; allí sus Sagradas Llagas nos piden explícitamente que ya NO lo ofendamos más. Estas disposiciones son los que nos hacen recibir el Amor infinito de Dios y su perdón. Jamás debemos separar en Jesucristo a Él mismo de su Pasión ni de su Cruz. La misericordia procede de la Cruz y de nuestra participación en ella. No puede verse la misericordia separada de la Cruz, de la Justicia, del precio de nuestra redención. 

Ahora vamos a abordar varios errores particulares encontrados en el diario de Sor Faustina para terminar de convencernos de lo peligroso que es esta doctrina: 

1.- En el diario de Sor Faustina se hacen muchas alusiones a que en el tiempo PRESENTE es tiempo de misericordia y que BASTA con confiar en su misericordia para salvarse. Dice que el tiempo de Justicia será hasta el final o hasta después de la muerte. Estas enseñanzas son falsas y muy peligrosas. En el tiempo presente hay misericordia pero esta está CONDICIONADA a nuestro sincero arrepentimiento; si no hay arrepentimiento entonces SOLO habrá justicia. La misericordia es para el presente y para la eternidad. La justicia lo es también para el presente y para la eternidad. Depende de nosotros los que nos vaya a tocar. NO BASTA solo confiar en la misericordia para salvarse. 

Esta falsa “confianza” que de hecho se debería llamar “presunción” (pecado contra la esperanza), es lo que resume lo que verdaderamente es esta devoción que Sor Faustina predica. “¡Jesús, En Tí confío!” es el título que caracteriza a la imagen de la Divina Misericordia. Esta es la típica enseñanza protestante presuntuosa que NO demanda del pecador ni arrepentimiento ni enmienda. 

Para el Protestante “basta tener fe, confianza en Jesús” para salvarse. La confianza sin arrepentimiento NO es suficiente para salvarnos. - En la página 101, dice: “La humanidad no encontrará paz hasta que no se dirija con confianza a mi misericordia”.(No. 300, Diario de Sor Faustina). - En la página 187, dice “El alma que confíe en mi misericordia no perecerá” (No. 723, Diario de Sor Faustina). - En la página 118, dice: “En el momento en que me arrodillé para tachar mi propia voluntad, como me había mandado el Señor, oí en el alma esta voz: “Desde hoy no tengas miedo del juicio de Dios, ya que no serás juzgada.” (No. 374, Diario de Sor Faustina, del 4 de febrero de 1935) 

2.- La extraña promesa hecha a Sor Faustina de ser librados de todo el castigo temporal debido al pecado, para aquellos que rezan la Coronilla a las 3:00 pm, es una muestra de esa falsa misericordia. 
Es la presunción de obtener el perdón aunque se haya pecado, y aunque no exista arrepentimiento, aunque no haya reparación. La Iglesia en su tradición sólo otorga este privilegio, a través de la indulgencia plenaria, a aquellos que no tengan NINGUN APEGO ni siquiera al pecado venial, o sea a aquellos que están arrepentidos y enmendados. Esta es otra enseñanza también INFALIBLE y constante que nos ha enseñado nuestra Madre la Iglesia por 20 siglos. - “Hasta el pecador más empedernido, si reza la Coronilla de la Divina Misericordia una sola vez, recibirá la gracias de Mi misericordia infinita” (No. 687, Diario de Sor Faustina). 

3.-En su diario falta en Sor Faustina esa profunda humildad, ese sentido de indignidad, falta ese sentido de la gravedad del pecado y su confesión y dolor continuo; disposiciones propias de los grandes místicos y videntes de Dios. Jesucristo a sus hijos que ama los castiga y humilla para que den más fruto en virtud y santidad. Ese “Jesús” del que habla Sor Faustina más bien se parece al tentador del desierto. Ella escribe lo siguiente en su diario: - En la página 185 le dijo “Jesús”: “Ahora sé que no me amas por las gracias ni por los dones, sino porque Mi voluntad te es más querida que la vida. Por eso Me uno a ti tan estrechamente como a ninguna otra criatura” (No. 707, Diario de Sor Faustina). - En la página 355 dice: “mi alma fue invadida por un gran deseo de que también en nuestra casa hubiera una santa y rompí a llorar como una niña pequeña. Y el Señor Jesús me dijo: No llores, tú lo eres¨ (No. 1650, Diario de Sor Faustina). - En la página 259 leemos que “Jesús" le dijo a Faustina: “Díle a la Superiora General que cuente contigo como con la hija más fiel de la Orden". (No. 1130 Diario de Sor Faustina). - Sor Faustina reza así: “Oh Jesús, sé perfectamente que puedo ser sacerdote misionero y predicador, puedo morir en el martirio” (No. 302, Diario de Sor Faustina). 

4.- No es sorpresivo que Juan Pablo II promoviera esta devoción cuando sabemos que él enseña también, en su encíclica “Dives in Misericordia”, este concepto de la falsa misericordia. En su teología del “Misterio Pascual” él mismo hace de lado cualquier consideración acerca de la gravedad del pecado y de la necesidad de hacer penitencia como satisfacción a la JUSTICIA Divina. Niega que la Santa Misa sea un sacrificio expiatorio y pasa de largo la necesidad de ganar indulgencias para mitigar el castigo divino. 
Para él, ya que Dios es “infinitamente” misericordioso, nuestros pecados no tienen importancia ni hay que preocuparse de sus consecuencias. Esto NO es un espíritu católico. Todos y cada uno, por el contrario, estamos obligados “a hacer reparación por nuestros pecados y por los del mundo entero”, tal y como lo enseñara el mismo Sagrado Corazón de Jesús a Santa Margarita Maria de Alacoque. Este es parte del gran misterio de la Cruz al cuál nos tenemos que asociar para ayudarle a Cristo Nuestro Señor a salvar almas. - “La misericordia en sí misma, en cuanto perfección de Dios infinito es también infinita. Infinita pues inagotable es la prontitud del Padre en acoger a los hijos pródigos que vuelven a su casa. Son infinitas la prontitud y la fuerza del perdón.¨ (Dives in Misericordia No. 13). 
 NOTA: Esa prontitud de Dios es infinita pero CONDICIONAL. En la práctica, debido a nuestras disposiciones imperfectas, la aplicación de la misericordia de Dios a cada persona en particular será solo condicionada y finita. Es importante notar aquí que los atributos de Dios que manan de su Divina Esencia son siempre infinitos, como la Bondad, el Poder, el Amor, etc. 

Los seres humanos no son infinitos en la creación, por eso no se puede hablar de una Creación infinita. Pasa lo mismo con la misericordia. La misericordia como su nombre lo indica significa la compasión de Dios hacia el miserable, la compasión hacia aquél que se reconoce miserable al tener un espíritu humilde y arrepentido, como en las parábolas del Evangelio del publicano o del hijo pródigo; ahí ellos mostraron arrepentimiento antes de recibir misericordia. 
Por eso es que Dios ejerce misericordia y compasión hacia nosotros sólo en proporción a nuestras disposiciones, a nuestra humildad, a nuestra fe, a nuestro arrepentimiento. Por eso nuestro Señor dice: “Bienaventurados los misericordiosos porque ellos obtendrán misericordia” (Mateo 5,7). Está aquí Nuestro Señor condicionando su misericordia. La misericordia nunca la ejercita Dios sin relación a nosotros. La misericordia sería entonces lo más gigante posible en proporción a nuestra humildad y arrepentimiento. Por este motivo no encontraremos en las Sagradas Escrituras NINGUNA mención ni uso del termino “infinita misericordia” de Dios para con los hombres. 
Lo usan continuamente sin embargo tanto Juan Pablo II, como Sor Faustina, y la nueva Evangelización desde el Concilio Vaticano II también. La tradición católica a la misericordia la describe por lo general con el término “ETERNA misericordia”, esto es, que “la misericordia de Dios se extiende de generación en generación a los que le temen” (Magnificat de la Bienaventurada siempre Virgen María, Lucas 1,46-55). - En la página 181 dice: “Oí estas palabras: Tú darás el testimonio de Mi misericordia infinita”. (No. 689 diario de Sor Faustina). 

 5.- Vemos además con mucho dolor que la Coronilla de la Divina Misericordia se ha venido utilizando como sustituto del Santo Rosario. ¿Revelaría Dios una nueva devoción que se dice en las cuentas del Rosario poco después de que Su Madre se apareciera en muchos lugares desde hace 8 siglos, y últimamente en Fátima, hasta realizar un poderoso milagro para revelar, entre otras cosas, la necesidad del Rosario? La instrucción específica dada a la hermana Faustina acerca de la manera de realizar la Devoción de la Divina Misericordia, es que debe recitarse usando las mismas cuentas del Rosario. Esto ha ocasionado que de hecho muchas personas sustituyan el rezo del Santo Rosario por el de la Coronilla de la Divina Misericordia. De hecho “Jesús” en el diario de Sor Faustina concede a la Coronilla LAS MISMAS PROMESAS de salvación (¡y hasta mas!) de que goza el Santo Rosario. ¡Eso no es así! De hecho Santo Rosario es irremplazable ya que fue pedido expresamente por Dios y la Iglesia desde hace 8 siglos sin interrupción. - En la página 139 dice “Esta oración es para aplacar Mi ira, la rezarás durante nueve días con un rosario común” (No. 476). 

6.- Otro problema gravísimo, que de hecho es una “invitación” a cometer sacrilegio, es la promoción de la práctica de la comunión en la mano, que supuestamente es promovida por Nuestro Señor en el diario. La Hostia es transportada a las manos de Sor Faustina varias veces; Nuestro Señor supuestamente dice que quiere descansar en sus manos. Esto fue de hecho un fundamento “divino” que usó el mismo Juan Pablo II para aprobar la Comunión en la mano en las liturgias modernas. Cuando sabemos con certeza por la Tradición de que ni siquiera a la Santísima Virgen le fue permitido jamás tocar la Sagrada Hostia (En el primer siglo se usaba un paño de tela que se colocaba encima de la manos. Uso quitado desde hace ya varios siglos debido al peligro de sacrilegio. Solo el sacerdote, Cristo, a través de las manos consagradas sacerdotales, es Quién se da a Si Mismo en alimento a sus hijos. Dar la comunión es un ministerio sacerdotal que ningún laico puede asumir). - En la página 29 del Diario de la Hermana Faustina, dice: “… y el Hostia salió del tabernáculo y descansó en mis manos, y yo con alegría La coloqué en el tabernáculo. Eso se repitió otra vez, y yo hice con Ella lo mismo, sin embargo eso se repitió la tercera vez ... » - En la página 68 del Diario, Faustina dice: “Cuando el sacerdote se acercó otra vez, le di la Hostia para que la pusiera en el cáliz, …de la Hostia oí estas palabras: "Deseaba descansar en tus manos, no solo en tu corazón". (No. 60). 

7.-La Devoción de la Divina Misericordia a causado que la Iglesia se centre en la misericordia en un momento en que la humanidad está a punto de desbordar la copa de la justicia divina. El problema de hoy es que el hombre no teme a Dios y lo está ofendiendo de la manera más grave que jamás haya existido. Lo que necesitamos escuchar hoy es acerca de su JUSTICIA DIVINA. Así lo hizo la Santísima Virgen de Fatima advirtiendo del infierno y de los castigos divinos sobre los países y la Iglesia si las personas “NO SE CONVERTIAN” (lo cuál no ha sucedido). Dijo que la devoción a su Corazón Inmaculado y el rezo del Santo Rosario eran “los ULTIMOS medios que Dios daba al mundo para que éste se convirtiese y se salvara”. Preguntada la hermana Lucía acerca de qué significaban loas palabras “ los últimos remedios”, ella contestó: “Dijo ´último´ ya que NO HABRIA OTROS” (esto es, ¡La Coronilla!”). La devoción de la Divina Misericordia fue la falsa devoción y el mensaje perfecto para hacer creer a las personas que obtendrían la misericordia de Dios incluso si continuaban en sus pecados. Faustina insiste en que se debe "adorar" su misericordia (“mi destino es adorar y glorificar la Divina Misericordia” (No. 729, Diario de Sor Faustina). 

 CONCLUSION 
Considerando todas estas cosas juntas, y apoyados en obediencia al Magisterio infalible de la Iglesia Católica, y a las consecuencias nefastas de esta falsa doctrina, falsa piedad y últimamente falso medio de salvación, concluimos, de manera ineludible, que el Diario de Sor Faustina junto con su devoción a la Divina Misericordia que ahí se incluye, es algo prohibido y que los católicos deben evitar. “El que tenga oídos para oír, que escuche.¨ (Mt 13,9)

Con la bendición. 
REV. PADRE RAFAEL OSB

sábado, 23 de noviembre de 2019

MARTIRIO DEL PADRE PRO (23 NOVIEMBRE 1927)

Plegaria escrita por el Padre Pro el 13 de noviembre de 1927:

“¡Déjame pasar la vida a tu lado, Madre mía, acompañado de tu soledad amarga y tu dolor profundo…! ¡Déjame sentir en mi alma el triste llanto de tus ojos y el desamparo de tu corazón!

   No quiero en el camino de mi vida saborear las alegrías de Belén, adorando entre tus brazos virginales al niño Dios. No quiero gozar en la casita humilde de Nazaret de la amable presencia de Jesucristo. ¡No quiero acompañarte en tu Asunción gloriosa entre los coros de los ángeles!
   Quiero en mi vida las burlas y mofas del Calvario; quiero la agonía lenta de tu Hijo, el desprecio, la ignominia, la infamia de su Cruz. Quiero estar a tu lado, Virgen dolorosísima, de pie, fortaleciendo mi espíritu con tus lágrimas, consumando mi sacrificio con tu martirio, sosteniendo mi corazón con tu soledad, amando a mi Dios y a tu Dios con la inmolación de mi ser”.

   El 23 de noviembre de 1927 el Padre Pro se coloca en el lugar que se le designa, de frente al pelotón. El mayor Torres le pregunta si desea alguna cosa: -Que me permitan rezar –responde.

   Se postra de rodillas, se santigua lentamente, cruza los brazos sobre el pecho, ofrece a Dios el sacrificio de su vida, besa devotamente el pequeño crucifijo que tiene en la mano y se levanta.
   Rehúsa ser vendado y se vuelve de cara a los espectadores y soldados, y los deja atónitos con su serenidad.

   En una mano aprieta el crucifijo, en otra el rosario. Extiende los brazos en forma de cruz, levanta los ojos al cielo.
-¡Viva Cristo Rey!

   Hace la señal a los soldados de que está dispuesto. Resuena una descarga cerrada y cae con los brazos extendidos. Un soldado se le acerca y le da el tiro de gracia en la sien. Eran las 10:38.

   A  las 4:00 sale el cadáver del Padre Pro, en hombros de varios sacerdotes. Por todas partes resonaban aplausos y gritos de ¡Viva Cristo Rey! De los balcones caía copiosísima lluvia de flores. En las calles las gentes de arrodillaban.

   Espontáneamente la multitud se puso a rezar el rosario. Más de 20,000 personas esperaban en el panteón. Se depositó el cadáver del Padre Pro en su nicho y, entretanto, todos los asistentes guardaron respetuoso silencio.

   A lo lejos se oyó una voz firme que entonaba el conocido cántico:
   Tú reinarás, ¡oh Rey Bendito!
   Pues Tú dijiste reinaré.
   Y toda aquella multitud derramando lágrimas respondió:
   Reine Jesús por siempre,
   Reine su Corazón,
   En nuestra patria, en nuestro suelo,
   Que es de María la nación.

   La multitud emprende el camino de regreso hacia la ciudad. Los cánticos y vivas llenan el espacio. Desde las ventanas de su Castillo, pudo ver el presidente Calles desfilar a sus enemigos vencedores, que cantaban:
-¡Viva Cristo Rey!
   De la misma manera, hace diecinueve siglos, pasaban delante de Nerón los primeros cristianos, que venían de ver morir a sus hermanos.
   “Dios quiere que aceptemos todo lo que nos pasa como venido de Su Santísima mano. La mayor santidad consiste en cumplir su voluntad”. Padre Pro
   “Una cosa que le dará mucha alegría, es saber que, mientras más desolados y solos nos encontramos, más cerca de nosotros está Cristo Jesús”. Padre Pro
   “Óyeme. Los últimos escalones de una subida difícil son los más costosos, el último esfuerzo de un corredor para llegar a la meta es el más arduo… y tú que estás a punto de coronar la obra, emprendida con tanta abnegación ¿desfallecerás? ¡Hijitos míos, nos dice Jesús, no los dejará huérfanos! ¡Yo estaré con ustedes hasta la consumación de los siglos! Si esta promesa es siempre verdadera, dime: ¿no será cierta en el momento más difícil de nuestra vida? Escucha a Nuestro Señor que te dice: Yo estoy contigo porque me amas. Sigue esa calle de la amargura; sube al Gólgota del vencimiento, muere conmigo en la cruz del amor, porque la blanquísima luz de la resurrección va a brillar muy pronto en tu alma…”  Padre Pro