FUENTE
Jesús dijo a su Madre: He ahí a tu hijo; y, en seguida, al discípulo: He ahí a tu Madre.
(San Juan, 19, 26-27)
Es una verdad revelada por la Santísima Virgen a San Simón Stock que aquellos que llevan el escapulario de la Virgen del Carmen serán
preservados del infierno, y que si rezan las oraciones prescritas serán liberados del purgatorio
el sábado siguiente al día de su muerte. Este escapulario representa en pequeño el escapulario
que la Santísima Virgen en persona dio a San Simón Stock, religioso carmelita inglés. La fiesta
de este día ha sido establecida para recordar este gran beneficio acordado por la Madre de
Dios, y excitar a los fieles a aprovecharlo.
MEDITACIÓN SOBRE EL ESCAPULARIO
I. Un buen servidor tiene a honra vestir la librea de su señor: debemos tener como un honor
el llevar la librea de la Reina del Cielo. ¿Qué gloria, después de aquella de servir a Dios,
puede compararse a la de ser servidores e hijos de María? ¡Y cuán generosa es esta buena
Madre para con los cristianos que la honran! Aun por los menores homenajes, Ella concede
los favores más grandes. (San Andrés de Creta)
II. Pero, para gozar de las gracias anexas al escapulario, hay que llevarlo piadosamente. Y la
primera condición para ello, es estar en gracia de Dios. ¿Cómo gozar de los favores de María,
si se es enemigo de Jesús? ¿No sucederá que, a veces, nos prevalemos del escapulario para
pecar más libremente, so pretexto de que los que lo llevan no podrían condenarse? ¡Qué
indignidad prevalerse de la protección de la Madre para ofender al Hijo! ¡Ah! si estamos en
pecado mortal, gimamos al menos por nuestro estado, aspiremos a salir de él, imploremos la
ayuda de Aquélla a quien la Iglesia llama refugio de los pecadores. Ella rogará por nosotros
y nos devolverá a la amistad con Dios: porque su poder y clemencia sobrepujan
incomparablemente la multitud de nuestros pecados. (San Jorge de Nicomedia).
III. Es preciso también, si se quiere participar de todas las ventajas del escapulario, recitar
las oraciones y cumplir las buenas obras que se te han asignado cuando fuiste recibido en la
Cofradía. ¡Nos imponemos mil sacrificios cuando se trata de preservarnos contra la miseria;
y, para escapar de las llamas del purgatorio, retrocedemos ante algunas oraciones que
debemos rezar, ante algunas mortificaciones que debemos hacer! ¡Cuánto arrepentimiento
deben experimentar, tardío e inútil, en el purgatorio, las almas que no han sido
suficientemente fieles a estas prácticas! Prevengamos esos arrepentimientos tardíos e
inútiles, y sintámonos dichosos de poder abreviar a tan poco costo, un suplicio tan horrible.
La devoción al escapulario -Orad por la Cofradía de la Virgen del Carmen.
ORACIÓN
Señor, que habéis honrado a la Orden del Carmelo con el glorioso título de la
Bienaventurada Virgen María, vuestra Madre, dignaos concedernos, hoy que celebramos
solemnemente su memoria, la gracia de llegar, por su protección, a la beatitud eterna. Por
J. C. N. S. Amén.
«La devoción del escapulario del Carmen ha hecho descender sobre el mundo una copiosa
lluvia de gracias espirituales y temporales” (Pío XII, 6-VIII-1950).
¿Qué es el Escapulario Carmelita?
El escapulario es un sacramental Un sacramental es un objeto religioso que la Iglesia ha aprobado como signo que nos ayuda
a vivir santamente y a aumentar nuestra devoción. Los sacramentales deben mover nuestros
corazones a renunciar a todo pecado, incluso al venial.
El escapulario, al ser un sacramental, no nos comunica gracias como hacen los sacramentos
sino que nos disponen al amor a Dios y a la verdadera contrición del pecado si los recibimos
con devoción.
Los seres humanos nos comunicamos por símbolos. Así como tenemos banderas, escudos y
también uniformes que nos identifican, las comunidades religiosas llevan su hábito como
signo de su consagración a Dios.
Los laicos no pueden llevar hábito, pero los que desean asociarse a los religiosos en su
búsqueda de la santidad pueden usar el escapulario.
La Virgen dio a los Carmelitas el
escapulario como un hábito miniatura que todos los devotos pueden llevar para significar su
consagración a ella. Consiste en un cordón que se lleva al cuello con dos piezas pequeñas de
tela color café, una sobre el pecho y la otra sobre la espalda. (ver ilustración arriba). Se usa
bajo la ropa. Junto con el rosario y la medalla milagrosa, el escapulario es uno de los mas
importantes sacramentales marianos.
Dice San Alfonso Ligorio, doctor de la Iglesia: «Así como los hombres se enorgullecen de
que otros usen su uniforme, así Nuestra Señora Madre María está satisfecha cuando sus
servidores usan su escapulario como prueba de que se han dedicado a su servicio, y son
miembros de la familia de la Madre de Dios.»
¿Cómo se originó el escapulario?
La palabra escapulario viene del Latín «scapulae» que significa «hombros». Originalmente
era un vestido superpuesto que cae de los hombros y lo llevaban los monjes durante su
trabajo. Con el tiempo se le dio el sentido de ser la cruz de cada día que, como discípulos de
Cristo llevamos sobre nuestros hombros.
Para los Carmelitas particularmente, pasó a
expresar la dedicación especial a la Virgen Santísima y el deseo de imitar su vida de entrega
a Cristo y a los demás.
La Virgen María entrega el escapulario el 16 de julio de 1251
En el año 1246 nombraron a San Simón Stock general de la Orden Carmelita. Este
comprendió que, sin una intervención de la Virgen, a la orden le quedaba poco tiempo. Simón
recurrió a María poniendo la orden bajo su amparo, ya que ellos le pertenecían.
En su oración
la llamó «La flor del Carmelo» y la «Estrella del Mar» y le suplicó la protección para toda la
comunidad.
En respuesta a esta ferviente oración, el 16 de julio de 1251 se le aparece la Virgen a San
Simón Stock y le da el escapulario para la orden con la siguiente promesa:
«Este debe ser un signo y privilegio para ti y para todos los Carmelitas: quien muera usando
el escapulario no sufrirá el fuego eterno»
Aunque el escapulario fue dado a los Carmelitas, muchos laicos con el tiempo fueron
sintiendo el llamado de vivir una vida mas comprometida con la espiritualidad carmelita y
así se comenzó la cofradía del escapulario, donde se agregaban muchos laicos por medio de
la devoción a la Virgen y al uso del escapulario.
La Iglesia ha extendido el privilegio del
escapulario a los laicos.
La Santísima Virgen se apareció al Papa Juan XXII en el siglo XIV y le prometió para quienes
cumplieran los requisitos de esta devoción que «como Madre de Misericordia con mis ruegos,
oraciones, méritos y protección especial, les ayudaré para que, libres cuanto antes de sus
penas, (…) sean trasladadas sus almas a la bienaventuranza».
Explicación de la Promesa:
Muchos Papas, santos y teólogos católicos han explicado que, según esta promesa, quien
tenga la devoción al escapulario y lo use, recibirá de María Santísima a la hora de la muerte,
la gracia de la perseverancia en el estado de gracia (sin pecado mortal) o la gracia de la
contrición (arrepentimiento). Por parte del devoto, el escapulario es una señal de su
compromiso a vivir la vida cristiana siguiendo el ejemplo perfecto de la Virgen Santísima.
El escapulario tiene 3 significados:
1) El amor y la protección maternal de María: El signo es una tela o manto pequeño. Vemos
como María cuando nace Jesús lo envuelve en un manto. La Madre siempre trata de cobijar
a sus hijos.
Envolver en su manto es una señal muy maternal de protección y cuidado. Señal de que nos
envuelve en su amor maternal. Nos hace suyos. Nos cubre de la ignominia de nuestra
desnudez espiritual. Vemos en la Biblia: -Dios cubrió con un manto a Adán y Eva después de que pecaron. (manto – signo de perdón) -Jonatán le dio su manto a David: símbolo de amistad -Elías dio su manto a Eliseo y lo llenó de su espíritu en su partida. -S. Pablo: revístanse de Cristo: vestirnos con el manto de sus virtudes.
2)Pertenencia a María: Llevamos una marca que nos distingue como sus hijos escogidos. El
escapulario se convierte en el símbolo de nuestra consagración a María.
Consagración: ‘pertenecer a María’ es reconocer su misión maternal sobre nosotros y
entregarnos a Ella para dejarnos guiar, enseñar, moldear por Ella y en su corazón. Así
podremos ser usados por Ella para la extensión del Reino de su Hijo.
En 1950 Papa Pío XII escribió acerca del escapulario: «que sea tu signo de consagración al
Inmaculado Corazón de María, lo cual estamos particularmente necesitando en estos tiempos
tan peligrosos»
En las palabras del Papa vemos mas vez mas devoción a la Virgen del Carmen es devoción
a la Inmaculada.
Quien lleve el escapulario debe estar consciente de su consagración a Dios y a la Virgen y
ser consecuente en sus pensamientos, palabras y obras.
3)El suave yugo de Cristo: «Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mi, porque soy
manso y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga
liviana». (Mt 11:29-30) -El escapulario simboliza ese yugo que Jesús nos invita a cargar pero que María nos ayuda a
llevar.
Quién lleva el escapulario debe identificarse como católico sin temor a los rechazos y
dificultades que ese yugo le traiga.
Se debe vivir lo que significa
El escapulario es un signo de nuestra identidad como católicos, vinculados íntimamente a la
Virgen María con el propósito de vivir plenamente según nuestro bautismo.
Representa
nuestra decisión de seguir a Jesús por María en el espíritu de los religiosos pero adaptado a
la propia vocación. Esto requiere que seamos pobres (un estilo de vida sencillo sin apegos
materiales), castos y obedientes por amor a Dios.
Al usar el escapulario constantemente hacemos silenciosa petición de asistencia continua a
la Santísima Madre. La Virgen nos enseña e intercede para que recibamos las gracias para
vivir como ella, abiertos de corazón al Señor, escuchando Su Palabra, orando, descubriendo
a Dios en la vida diaria y cercano a las necesidades de nuestros hermanos.
El escapulario
además es un recuerdo de que nuestra meta es el cielo y todo lo de este mundo está pasando.
En momentos de tentación, tomamos el escapulario en nuestras manos e invocamos la
asistencia de la Madre, resueltos a ser fieles al Señor. Ella nos dirige hacia el Sagrado
Corazón de su Hijo Divino y el demonio es forzado a retroceder vencido.
Imposición del Escapulario: -La imposición se hace preferentemente en comunidad. -Es necesario que en la celebración quede bien expresado el sentido espiritual de las gracias
unidas al Escapulario de la Virgen del Carmen y los compromisos asumidos con este signo
de devoción a la Santísima Virgen. -El primer escapulario debe ser bendecido por un sacerdote e impuesto por él mientras dice
la oración:
«Recibe este escapulario bendito y pide a la Virgen Santísima que por sus méritos, lo lleves
sin ninguna mancha de pecado y que te proteja de todo mal y te lleve a la vida eterna» Ver otras oraciones para la imposición del escapulario
¿Puede darse el escapulario a quien no es católico?
Sí. El escapulario es signo de la Maternidad Espiritual de María y debemos recordar que ella
es madre de todos. Muchos milagros de conversión se han realizado en favor de buenos no
católicos que se han decidido a practicar la devoción al escapulario.
Testimonios de Conversiones
Un anciano fue llevado al Hospital de San Simón Stock en la ciudad de Nueva York,
inconsciente y moribundo. La enfermera al ver al paciente con el Escapulario Carmelita
llamó a un sacerdote. Mientras rezada las oraciones por el moribundo, éste recobró el
conocimiento y dijo: «Padre, yo no soy católico». «¿Entonces, ¿por qué está usando el
Escapulario Carmelita?», preguntó el sacerdote. «He prometido a mis amigos usarlo»,
explicó el paciente. «Además rezo un Ave María diariamente.» «Usted se está muriendo»
replicó el sacerdote. «¿Quiere hacerse católico?» ‘Toda mi vida lo he deseado», contestó el
moribundo. Fue bautizado, recibió la Unción de los Enfermos antes de fallecer en paz.
Nuestra Señora del Carmelo – La Medalla Escapulario
La medalla-escapulario tiene en una cara la imagen del Sagrado Corazón de Jesús y la imagen
de la Bienaventurada Virgen María en su reverso. En 1910, el Papa Pío X declaró que una
persona válidamente investida en su escapulario de tela podía llevar la medalla-escapulario
en su lugar, provisto que tuviera razones legítimas para sustituir su escapulario de tela por la
medalla- escapulario. Esta concesión fue hecha a petición de los misioneros en los países del
trópico, donde los escapularios de tela se deterioran pronto. Ahora bien, el Papa Pío X y su
sucesor, el Papa Benedicto XV, expresaron su profundo deseo de que las personas
continuaran llevando el escapulario de tela cuando fuera posible, y que no sustituyeran el
escapulario de tela por la medalla escapulario sin que medie primero razón suficiente.
La
vanidad o el miedo a profesar su fe en público no pueden ser razones que satisfagan a Nuestra
Señora. Personas de esta clase corren el riesgo de no recibir la promesa del escapulario del
Carmen. (tomado del panfleto «Otorga mucha importancia a tu escapulario» del Apostolado
Mundial de Fátima, Washington, NJ 07882-0976 USA).
Advertencias prácticas
Una vez bendecido el primer escapulario, el devoto no necesita pedir la bendición para
escapularios posteriores.
Los escapularios gastados, si han sido bendecidos no se deben echar a la basura. Se pueden
quemar o enterrar como signo de respeto.
Alerta contra abusos:
El escapulario NO salva por sí solo como si fuera algo mágico o de buena suerte, ni es una
excusa para evadir las exigencias de la vida cristiana. Mons. Kilian Lynch, antiguo general
de la Orden Carmelita nos dice: «No lleguemos a la conclusión que el escapulario está dotado
de alguna clase de poder sobrenatural que nos salvará a pesar de lo que hagamos o de cuanto
pequemos… Una voluntad pecadora y perversa no podrá gozar de los privilegios del Escapulario si no se arrepiente»
Los Papas y Santos han muchas veces alertado acerca de no abusar de la promesa de nuestra
Madre como si nos pudiéramos salvar llevando el escapulario sin conversión. El Papa Pío XI
nos advierte: «aunque es cierto que la Virgen María ama de manera especial a quienes son
devotos de ella, aquellos que desean tenerla como auxilio a la hora de la muerte, deben en
vida ganarse dicho privilegio con una vida de rechazo al pecado y viviendo para darle honor»
Vivir en pecado y usar el escapulario como ancla de salvación es cometer pecado de
presunción ya que la fe y la fidelidad a los mandamientos es necesaria para todos los que
buscan el amor y la protección de Nuestra Señora.
San Claude de la Colombiere advierte: «Tú preguntas: ¿y si yo quisiera morir con mis
pecados?, yo te respondo, entonces morirás en pecado, pero no morirás con tu escapulario»
El Privilegio Sabatino: (sábado)
La Virgen rescata del purgatorio.
Este privilegio es una promesa de la Virgen que consiste en la liberación del purgatorio el
primer sábado (día que la Iglesia ha dedicado a la Virgen) después de la muerte por medio
de una intercesión especial de la Virgen. Se originó en una bula o edicto que fue proclamado por el Papa Juan XXII en marzo de 1322
como resultado de una aparición que tuvo de la Virgen en la que prometió para aquellos que
cumplieran los requisitos de esta devoción que «como Madre de Misericordia, con mis
ruegos, oraciones, méritos y protección especial, les ayudaré para que, libres cuanto antes de
sus penas, sean trasladadas sus almas a la bienaventuranza».
Condiciones para que aplique este privilegio
1) Usar el escapulario con fidelidad.
2) Observar castidad de acuerdo al estado de vida.
3) Rezo del oficio de la Virgen (oraciones y lecturas en honor a la Virgen) o rezar diariamente
5 decenas del rosario.
El Papa Pablo V confirmó en una proclamación oficial que se podía enseñar acerca del
privilegio sabatino a todos los creyentes.
El Escapulario y la Virgen de Fátima:
Es evidente que la Virgen María quiere revelarnos de manera especial el escapulario. Reporta
Lucia (vidente de Fátima, hoy Hermana María del Inmaculado Corazón), que en la última
aparición (Octubre, 1917, día del milagro del sol), la Virgen vino vestida con el hábito
carmelita y con el escapulario en la mano y recordó que sus verdaderos hijos lo llevaran con
reverencia. También pidió que los que se consagraran a ella lo usaran como signo de dicha
consagración.
Hablan los Papas y los santos
El Beato Papa Gregorio X fue enterrado con su escapulario solo 25 años después de la Visión
del Escapulario. 600 años mas tarde cuando abrieron su tumba, su escapulario estaba intacto.
El Papa Pío XII habló frecuentemente del Escapulario. En 1951, aniversario 700 de la
aparición de Nuestra Señora a San Simón Stock, el Papa ante una numerosa audiencia en
Roma exhortó a que se usara el Escapulario como «Signo de Consagración al Inmaculado
Corazón de María» (tal como pidió la Virgen en Fátima). El Escapulario también representa
el dulce yugo de Jesús que María nos ayuda a sobrellevar. Y finalmente, el Papa continuó,
El Escapulario nos marca como hijos escogidos de María y se convierte para nosotros (como
lo llaman los alemanes) en un ‘Vestido de Gracia».
El mismo día que S. Simón Stock recibió de María el escapulario y la promesa, el fue llamado
a asistir a un moribundo que estaba desesperado. Cuando llegó puso el escapulario sobre el
hombre, pidiéndole a la Virgen que mantuviera la promesa que le acababa de hacer.
Inmediatamente el hombre se arrepintió, se confesó y murió en gracia de Dios»
San Alfonso Ligorio y S. Juan Bosco tenían una especial devoción a la Virgen del Carmen y
usaban el escapulario. Cuando murió San Alfonso Ligorio le enterraron con sus vestiduras
sacerdotales y con su escapulario. Muchos años después cuando abrieron su tumba
encontraron que su cuerpo y todas las vestimentas estaban hechas polvo, sin embargo su
escapulario estaba intacto. El escapulario de San Alfonso está en exhibición en su Monasterio
en Roma.
San Alfonso Ligorio nos dice: «Herejes modernos se burlan del uso del Escapulario. Lo
desacreditan como una insignificancia vana y absurda.»
San Pedro Claver, se hizo esclavo de los esclavos por amor. Cada mes llegaba a Cartagena,
Colombia un barco con esclavos. San Pedro se esforzaba por la salvación de cada uno.
Organizaba catequistas, los preparaba para el bautismo y los investía con el escapulario.
Algunos clérigos acusaron al santo de celo indiscreto. Sin embargo él continuó su obra hasta
tener mas de 300,000 conversos.
San Claudio de Colombiere (director espiritual de St. Margarita María)
«Yo quería saber si María en realidad se había interesado en mí, y en el escapulario Ella me
ha dado la seguridad más palpable. Sólo necesito abrir mis ojos, Ella ha otorgado su
protección a este escapulario: ‘Quien muera vestido en él no sufrirá el fuego eterno`.»
Dijo también: «Debido a que todas las formas de amar a la Santísima Virgen y las diversas
maneras de expresar ese amor no pueden ser igualmente agradables a ella y por consiguiente
no nos ayudan en el mismo grado para alcanzar el cielo, lo digo sin vacilar ni un momento,
¡El Escapulario Carmelita es su predilecto!» y agrega «Ninguna devoción ha sido confirmada
con mayor número de milagros auténticos que el Escapulario Carmelita».
Otros Testimonios:
«Un sacerdote de Chicago fue llamado para ir a asistir a un moribundo que había estado lejos
de su fe y de los sacramentos por muchos años. El moribundo no quiso recibirlo, ni hablar
con el. Pero el sacerdote insistió y le enseñó el escapulario que llevaba. Le preguntó si le
permitiría ponérselo. El hombre aceptó con tal que el sacerdote lo dejara en paz. Una hora
mas tarde el moribundo mandó a llamar al sacerdote pues deseaba confesarse y morir en
gracia y amistad con Dios»
El demonio odia el escapulario. Un día al Venerable Francisco Yepes se le cayó el
escapulario. Mientras se lo ponía, el demonio aulló: «¡Quítate el hábito que nos arrebata
tantas almas!».
Un misionero Carmelita de Tierra Santa fue llamado a suministrar la unción de los enfermos
en el año 1944. Notó que mientras caminaba, sus pies se hundían cada vez mas en el fango
hasta que, tratando de encontrar tierra firme, se deslizó en un pozo de fango en el que se
hundía hacia la muerte.
Pensó en la Virgen y besó su hábito el cual era escapulario. Miró
entonces hacía la Montaña del Carmelo gritando: «¡Santa Madre del Carmelo! ¡Ayúdame!
¡Sálvame!». Un momento mas tarde se encontró en terreno sólido. Atestiguó mas tarde: «Sé
que fui salvado por la Santísima Virgen por medio de su Escapulario Carmelita. Mis zapatos
desaparecieron en el lodo y yo estaba cubierto de él, pero caminé las dos millas que faltaban,
alabando a María».
Salvados del Mar
En el verano de 1845 el barco inglés, «Rey del Océano» se hallaba en medio de un feroz
huracán. las olas lo azotaban sin piedad y el fin parecía cercano. Un ministro protestante
llamado Fisher en compañía de su esposa e hijos y otros pasajeros fueron a la cubierta para
suplicar misericordia y perdón. Entre la tripulación se encontraba el irlandés John McAuliffe.
Al mirar la gravedad de la situación, el joven abrió su camisa, se quitó el Escapulario y,
haciendo con él la Señal de la Cruz sobre las furiosas olas, lo lanzó al océano.
En ese preciso
momento el viento se calmó. Solamente una ola más llegó a la cubierta, trayendo con ella el
Escapulario que quedó depositado a los pies del muchacho.
Durante lo acontecido el ministro había estado observando cuidadosamente las acciones de
McAuliffe y fue testigo del milagro. Al interrogar al joven se informaron acerca de la
Santísima Virgen y su Escapulario. El Sr. Fisher y su familia resolvieron ingresar en la Iglesia
Católica lo más pronto posible y así disfrutar la gran protección del Escapulario de Nuestra
Señora.
Un Hogar Salvado del Fuego
En mayo de 1957, un sacerdote Carmelita en Alemania publicó una historia extraordinaria
de cómo el Escapulario había librado un hogar del fuego. Una hilera completa de casas se
habían incendiado en Westboden, Alemania. Los piadosos residentes de una casa de dos
familias, al ver el fuego, inmediatamente colgaron un Escapulario a la puerta de la entrada
principal. Centellas volaron sobre ella y alrededor de ella, pero la casa permaneció intacta.En 5 horas, 22 hogares habían sido reducidos a cenizas. La única construcción que
permaneció intacta, en medio de la destrucción, fue aquella que tenía el Escapulario adherido
a su puerta. Los cientos de personas que vinieron a ver el lugar que Nuestra Señora había
salvado son testigos oculares del poder del Escapulario y de la intercesión de la Santísima
Virgen María.
El Escapulario aviva el fervor
En Octubre de 1952, un oficial de la Fuerza Aérea en Texas escribió lo siguiente: «Seis meses
después de comenzar a usar el Escapulario, experimenté un notable cambio en mi vida. Casi
inmediatamente comencé a asistir a Misa todos los días. Durante la cuaresma viví
fervorosamente como nunca lo había hecho. Fui iniciado en la práctica de la meditación y
me encontré realizando débiles intentos en al camino de la perfección. He estado tratando de
vivir con Dios y doy el crédito al Escapulario de María».
Recordemos que el escapulario es un signo poderoso del amor y protección maternal de
María y de su llamada a una vida de santidad y sin pecado.
Usar el escapulario es una respuesta de amor a la Madre que vino a darnos un regalo de su
misericordia. Debemos usarlo como recordatorio que le pertenecemos a ella, que deseamos
imitarla y vivir en gracia bajo su manto protector.