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miércoles, 4 de agosto de 2021

CARTA ABIERTA "DE" LOS CATÓLICOS PERPLEJOS (Cúcuta)

 



San José de Cúcuta, 25 de Julio del 2021

"¡Quien puede negar que los Católicos de este siglo XXI estén perplejos!" 

Mons. Marcel Lefebvre Nuestro Padre en la Fe: "Desdé todas partes se han difundido ideas que contradicen la verdad, que fue revelada y que se enseñó siempre en los dominios del dogma y la moral. Se han divulgados verdaderas herejías que suscitan dudas, confusión y rebelión. Hasta la misma liturgia fue violada. Sumergidos en un relativismo intelectual y moral, los cristianos se ven tentados por una ilustración vaga, psicológica sin dogma definido, ni moral objetiva"

La preocupación de Mons. Marcel Lefebvre ver la realidad, la Iglesia Católica en un inminente peligro. Está preocupación ha pasado y crecido más y más en sus fieles frente a los últimos acontecimientos. Los fieles perplejos e inspirados, tocados por las palabras de nuestro Padre en la fe; escribimos una "carta abierta a sus pastores" perplejos ante tanto silencio de los que deben guiar, dirigir el rebaño la Santa Iglesia Católica. 

¿Por qué tanto silencio ante la carta Apostólica del Papa Francisco? “Cita que reunido con los Obispos y el primer Obispo, para promover la concordia y la unidad de la Iglesia, en vista de los deseos expresados por el episcopado. ¿Está la Iglesia Católica para moverse por los principios y deseos del episcopado conciliar ecuménico que busca la unidad de todos los credos, religiones y sectas en Roma, para quiénes los únicos enemigos son los Católicos? 

¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo! Protesta tener la ciencia de Dios. Se ha hecho el sensor de nuestros pensamientos. No podemos sufrir ni aun su vista; porque no se asemeja su vida a la de los otros y sigue una conducta muy diferente. Se abstiene de nuestros usos como de inmundicias" ¿Hay semejanza?  

En el Art.2: ¿el deseo del episcopado conciliar ecuménico de someter a los Sacerdotes Católicos tradicionales bajo obediencia de Obispos conciliares, modernistas, liberales no es una nueva fórmula de reordenación en la ecuménica religión conciliar para llevarlos lentamente pero firmes a aceptar la nueva religión con una máscara de "unidad"? Exigen normas en que los antiguos y nuevos Sacerdotes acepten públicamente el Concilio Vaticano ll reconociéndolo como la continuidad de la Iglesia de Jesucristo.

 "Estamos en una situación realmente dramática, tenemos que escoger entre una apariencia de obediencia o en conservar nuestra Fe; Nosotros escogemos no abandonar nuestra Fe, Porque así no podemos equivocarnos. La Iglesia no pudo estar equivocada por casi 2000 años" Es absolutamente imposible"(Mons. Marcel Lefebvre Econe 29 de junio 1976) 

El Papa Francisco Rey y señor del "Ecumenismo" se ve en la penosa situación de "abrogar" la Santa Misa y toda la Tradición Apostólica de Tajo, porque la ve como un peligro inminente para su plan de unir todas las religiones en las cuales el ve reconocido todos los esfuerzos de sus antecesores y propios, modernismo, Liberalismo y el ecumenismo desde el Concilio Vaticano ll, y que la Tradición Apostólica a despreciado su deseo de unidad. Y las concepciones, que solo le han servido para aumentar la distancia, viendo a la Tradición Apostólica como una "Traición". Que dudar del Concilio Vaticano II en definitiva es dudar del Espíritu Santo que guía la Iglesia. (Se olvidó el Papa Francisco que el que guía su iglesia es el espíritu de Asís promovido por todos los conciliares) 

Ante la sentencia del Papa Francisco de prohibir la creación de nuevos grupos Tradicionales, no es acaso el mismo plan ya conocido del Papa Juan Pablo II, que retrasaba la ordenación de los Obispos ante el pedido de Mons. Marcel Lefebvre, teniendo presente la edad y enfermedad que padecía esperando su muerte, y el fin del Santo Sacrificio y toda la sucesión Apostólica. 

Al abrogar el Papa Francisco las normas y costumbres que no se ajusten a su Moto Propio no es un golpe certero aboliendo toda la Tradición Apostólica, Magisterio Santísimo dado a la Santa Iglesia de Jesucristo a quien dijo El Señor: " Y Yo te digo, que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré Mi Iglesia, y las puertas del abismo no prevalecerán contra ella." ¿Estamos los católicos obligados a escuchar y acatar este famoso Motu Propio, teniendo plena conciencia de que es herético y apóstata? 

"Ninguna autoridad ni siquiera la más alta en Jerarquía, puede, obligarnos a abandonar o disminuir nuestra Fe Católica, claramente expresada por el Magisterio de la Iglesia en diecinueve siglos"(Mons. Marcel Lefebvre) hoy veinte siglos. “Quien no está conmigo, está contra Mí, y quien no amontona conmigo, desparrama. (S.Mt.12, 30) 

 El silencio arma poderosa para el enemigo. Para ver con claridad todos los acontecimientos es menester profundizar, conocer la raíz del asunto: Concilio Ecuménico Pastoral Vaticano ll La reunión más importante que marcaría y dividiría la Iglesia en dos. En la Verdadera legítima y en la falsa e ilegítima. En sus documentos reposan, los errores, ambigüedades, herejías que vienen terminando en apostasía, bajo apariencia de caridad, fraternidad y continuidad de la Iglesia, haciendo apostatar a los elegidos. 

En el Concilio Vaticano ll se expresan con todo su furor, el Liberalismo y Modernismo los más grandes enemigos de la Tradición Conservadora del depósito de la Fe. En este concilio se posesionó una nueva religión contraria a la Iglesia de Jesucristo, dando un giro total a toda la Tradición Apostólica. Reformando; desmantelando y desolando la Iglesia hasta sacarla de Roma, Cumpliéndose la profecía de Nuestra Señora, "Roma perderá la Fe y será la sede del anticristo" “Cuando se nos planteé la cuestión de saber cuándo habrá un acuerdo con Roma. Mi respuesta es simple: Cuando Roma vuelva a coronar a Nuestro Señor Jesucristo"(Mons. Marcel Lefebvre.Dic.de.1988)” 

El golpe maestro de satanás la "nueva religión" instalada en el lugar Santo. Por medio del Concilio Pastoral Ecuménico Vaticano II, logrando posicionar su religión en el culmen de la Iglesia fundada por nuestro Señor Jesucristo. "Al Cielo subiré; sobre las estrellas de Dios levantaré mi trono: Me sentare en el monte de la asamblea, subiré a las alturas de las nubes; seré cómo el Altísimo. (Isaías.14, 13-14) El deseo de lucifer sentarse en el lugar Santo. "Cuando veáis pues, la abominación de la desolación, predicha por el profeta Daniel instalada en el lugar Santo, el que lea entienda" 

"Roma esta en tinieblas, en las tinieblas del error, no es imposible negarlo ¡solo Dios sabe dónde esto va a terminar! ¡No es un combate humano, estamos luchando con satanás! Debemos ser conscientes de este combate dramático, apocalíptico en el cual vivimos y no "MINIMIZARLO" (Mons. Marcel Lefebvre) 

"Estoy preocupado por los mensajes de la Santísima Virgen a Lucía de Fátima. Esa persistencia de María sobre los peligros que amenazan a la Iglesia es una advertencia divina contra el suicidio de alterar la Fe en Su Liturgia, en Su Teología, en Su alma... Escuché a mí alrededor innovadores que quieren desmantelar la Sagrada Capilla, destruir la llama universal de la Iglesia, rechazar Sus ornamentos y hacerla sentir remordimientos de Su pasado histórico. Llegará un día en que el mundo civilizado negará a su Dios, en que la Iglesia dudará como 4 Pedro dudó. Ella será tentada de creer que el hombre se ha vuelto Dios. En nuestras iglesias, los Cristianos buscarán en vano la lámpara roja donde Dios los esperaba. Como María Magdalena lloró ante la tumba vacía, ellos preguntarán, “¿Dónde lo han llevado?”". (Papa Pío XII, citado en Mons. Roche, Pius XII Devant l’Histoire, pp. 52-53).

 "Porque para nosotros la lucha no es contra sangre y carne, sino contra los principados, contra las potestades, contra los poderes mundanos de estas tinieblas, contra los espíritus de la maldad en lo Celestial" (Efesios 6, 12) La nueva religión conciliar ha venido de menos a más en sus errores, herejías y apostasía, logrando desviar y destruir el mayor número de almas por medio de la impiedad, irreverencia, indiferentismo religioso, sentimentalismo, libertad religiosa, cambio de la liturgia, cambio de los sacramentos. Adultera y modifica las Santas Escrituras, aboliendo el Magisterio de la Iglesia y dejando el entendimiento de las Santas Escrituras a criterio propio de cada individuo, abriendo así las puertas a nuevas sectas. 

La desobediencia de Eva causa la caída del género humano, la desobediencia de la Iglesia Católica causa como resultado el Concilio Pastoral Ecuménico Vaticano II. En los dos casos se dialoga con el diablo, en el primero por medio de la serpiente en el segundo por medio de los desobedientes protestantes; saltándose los Mandamientos de la Santa Iglesia Católica en definitiva cada acto de desobediencia termina en una catástrofe, en este caso en una hecatombe. Serios motivos o suficientes para levantar la voz, anunciar y denunciar públicamente que Roma perdió la fe y es la sede del anticristo. (La Salette) 

Después de la muerte de Mons. Marcel Lefebvre, vemos tristemente como uno de sus sucesores se reúne públicamente con el Papa Benedicto XVI, aplaudiendo que le hubiese levantado la excomunión a Mons. Marcel Lefebvre y que le diera vía libre a la Santa Misa Tridentina como extraordinaria. Esta debilidad, creo división, confusión, cisma y dolor en el Cuerpo Místico de Cristo. Al ver la Iglesia de Jesucristo dirigida por la falsa Iglesia dando a creer firmemente que en una religión abominable opera la Gracia teniendo potestad para dar y quitar, teniendo dominio sobre el Santo Sacrificio y la Tradición Apostólica, dando una visión futura de lo que podían hacer más adelante. Y llegó el más adelante, estamos ahora en el momento que el Santo Sacrificio y toda la Tradición Apostólica están en manos del episcopado. Nos preguntamos perplejos, ¿Dónde está la autoridad de la Iglesia Católica? ¿Por qué tanto silencio? ¿Se puede ejercer autoridad sin moral? “Porque les enseñaba con autoridad y no como los escribas"(S.Mt.7-29)  ¿Los Obispos y Sacerdotes que callan pueden estar unidos moralmente al Cuerpo Místico de Cristo? ¿Es necesaria solo la autoridad para dirigir la Iglesia Católica? ¿La moral no es importante? “Lo que está mal está mal aunque lo hagan todos" " lo que está bien está bien aunque no lo haga nadie" (S.S. Pio. X) 

En lo poco que conocemos de la historia no se ha tenido conocimiento de un anticristo peor que el Papa Francisco. Se sabe que han habido muchos anticristos, pero al nivel del Papa Francisco sentado y operando desde el lugar Santo creo que ninguno. "De entre nosotros han salido, más no eran de los nuestros pues si de los nuestros fueran, habrían permanecido con nosotros. Pero es para que se vea claro que no todos son de los nuestros. (1era.de S.J 2, 19) En este orden de ideas se puede decir… El Concilio Vaticano ll es la religión del anticristo y el Papa Francisco el más terrible anticristo de todos los tiempos; después de Judas, Anas, Caifás, todos los que crucificaron a Jesucristo. Podemos deducir después de escuchar tantas blasfemias, herejías y apostasía del Papa Francisco por ejemplo: 

Que por las venas de Jesús corre sangre pagana. 

Jesús un alcahuete portándose como un inmundo. 

Jesús no es el único camino. 

Dios no puede ser Dios sin el hombre. 

Todos somos hijos de Dios. 

La Iglesia debe pedirle perdón a la comunidad LGTB por el trato que recibieron. 

Si las escribo todas no termino en días. Ahora es el silencio un arma tan poderosa que puede combatir el error, la herejía, la apostasía, que se expande por el mundo desde el Concilio Ecuménico Pastoral Vaticano ll, cómo una bomba de destrucción masiva de largo alcance que al final ha causado más muertes que todas las guerras mundiales juntas según las estadísticas. 

¿El silencio puede reparar los Sagrados Corazones por las Blasfemias, y la muerte Espiritual de cantidades de hijos de Dios y María Santísima? ¿Perdiéndose la preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo Salvador nuestro? Son preguntas que nos hacemos ante este silencio tan aterrador. ¡Se puede llamar resistencia Católica al silencio! cuando no hay lucha se bajan los brazos y la cabeza en actitud silenciosa. Se llama resistencia Católica, cuando se trata de cambiar, suavizar, la sentencia del Papa Francisco de abrogar el Santo Sacrificio, y tristemente escuchar en los del común que el Papa Francisco no dijo lo que dijo y que los sermones no nos afecte, el no tocar el tema, ignorar el  asunto, no graben lo que les voy a decir es solo para ustedes para no provocar discusiones y controversias, etc.

 ¿Qué es resistencia Católica en sí? Por Caridad explíquenos…. ¿Qué más se debe esperar? ¿Necesitamos más señales? Guardando silencio en espera de que se empiecen a ejecutar las órdenes. "Más El respondió si estas gentes se callan las piedras se pondrán a gritar"(S.lucas.19, 40). "Más vale morir en este siglo que corromper la Castidad de la verdad"(S. Hilario.) “Que quieres decir "No estoy sólo tengo toda la Tradición Conmigo"(Mons. Marcel Lefebvre) "Siempre tenlo presente que entre más dura la prueba mayor será la bendición"(S. Padre Pio). 

¿Pueden guardar Silencio los que recibieron el depósito de la fe para administrar, exhortar, corregir, enseñar, etc.? En estos momentos tan dramáticos donde el Santo Sacrificio y todo el Cuerpo Místico de Cristo sufre ante los enemigos que le han dado sentencia de muerte. “Toda la fuerza del reinado de satanás se debe a la debilidad y tolerancia de los Católicos. 

Los hechos lo demuestran, el papa Francisco es el más grande y Poderoso anticristo, porque realmente en estos momentos no hay una persona con más poder mundial que el mismo papa Francisco. "El que manda manda aunque mande mal" es un dicho que se puede aplicar en la situación presente.... 

Si los Pastores no dan respuesta válida a los fieles, se corre el peligro de que los fieles se unan a los mercenarios, sectas, yéndose a falsas religiones. “Y si dentro de un reino hay divisiones ese reino no puede sostenerse" (S.Mc.3, 24) ya vemos como los fieles perplejos buscando Sacerdotes que realmente estén en la resistencia, pero son muy poquitos los que se han portado a la altura de tan terrible barbarie. Es como si defender la Gloria de Dios fuera muy poca cosa, nada de importancia. Perplejos ante estas conductas, nos preguntamos. 

El silencio imitador de la actitud del centurión. "El Cinturón apostado, enfrente de Él, viéndolo expirar de este modo dijo: -Verdaderamente este hombre era hijo de Dios. Permitió todo el camino en silencio que El Señor fuera azotado cruelmente, insultado, escupido, etc. para después de verlo morir decir " Verdaderamente este hombre era hijo de Dios" El caso más reciente será seguir el ejemplo de Mons. Carlo María Viganó, después de más de 50 años se revela públicamente contra el Concilio Pastoral Ecuménico Vaticano II y el Papa Francisco; “Defendiendo la Gloria de Dios de no anular la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo  en la Cruz, los sufrimientos de la Santísima Madre, la Sangre de los Mártires y de la Salvación de las eternas almas, reconociendo que no sabe si por soberbia o desafortunada obstinación no sabemos reconocer el error y el engaño en que hemos caído" Rogamos a Nuestra Santísima Madre por Mons. Viganó y esperamos aclare totalmente su posición a los fieles y que no espere 50 años más; El Señor no lo permita. 

O seguir en espera de sacerdotes y Obispos conciliares que se están revelando a medias, rechazando partes del Concilio Pastoral Ecuménico Vaticano II y aceptando otras; cómo muchos Sacerdotes y Obispos Tradicionales que en sus Sermones y Catequesis colocan o hablan del Concilio Vaticano ll, de Papas Conciliares como buenos ejemplos y que se puede rescatar tal o cual punto, ¡como si fuera posible rescatar de un vaso de agua con veneno un cuartico de agua pura!, ¡como si fuera válido dar 99 verdades y una mentira!. El Santo Magisterio Católico tan rico en Doctrina: Papas, doctores, Mártires y Santos para colocarlos como santos y buenos ejemplos y precisamente buscan lo conciliar, moderno, liberal y dudoso para sus Sermones y catequesis. Es para que los fieles tengan un Santo discernimiento cuando escuchen un Sacerdote, Obispos con estos comentarios vayan sabiendo que este esta con Roma” y saliendo de estos lugares “es mejor estar en Soledad en la verdad que en compañía en el error” La obediencia Ciega está condenada. No son confiables los Sacerdotes modernistas a medias 

"El que no está conmigo esta contra Mí" “Conozco tus obras; no eres ni frío ni hirviente. ¡Ojalá fueras frío o hirviente! Así porque eres tibio y ni hirviente ni frío voy a vomitarte de Mi boca"(Ap.3, 15-16) Aunque reine el silencio, la indiferencia, o crean que no les afecta esta barbarie tendrá graves consecuencias. 

En la Mayoría de Obispos y sacerdotes que guardan silencio se puede entender que en sus corazones no abriga el mismo deseó de Jesucristo "La Gloria de Dios" El Reino Social de Jesucristo" "La Santificación de las Almas" En definitiva el Caminó de la Mayoría de los fieles será la Misa Espiritual, el Santo Rosario unido a la oración de Fátima, el Santo Viacrucis, la Comunión Espiritual y las buenas obras; con desprendimiento total de todo lo terreno con los pies en la tierra y los ojos en lo Eterno. 

Recordando siempre que la Santa Iglesia Católica es el Cuerpo Místico de Cristo, y que el Justo vive de la Fe. “Porque allí donde dos o tres están reunidos por "Causa" Mía allí estoy Yo en medio de ellos" Poema de Santa Teresa "Que no hayan Cobardes" ¡No haya ningún cobarde! ¡Aventuremos la vida!  Pues no hay quien mejor la guardé! Que el que la da por perdida Nuestra Marca Santísima “Et Unam, Sanctam, Catholiccam.Et Apostolicam. 

Nos declaramos públicamente que no somos sedevacantes tenemos claro que el único que puede quitar a el Papa Francisco es Dios por medio de una autoridad legítima. Que la Iglesia de Jesucristo juzgará el Concilio Ecuménico Pastoral Vaticano ll en su momento cuando un sucesor suba al trono de San Pedro como en otras ocasiones. 

El Señor Jesús nos da ejemplo Caridad cuando trata de persuadir a Judas, que las almas se luchan hasta el último momento, Obedece al sumo sacerdote cuando le preguntó " Yo te conjuro por el Dios vivo a que nos digas si Tú eres el Cristo el Hijo de Dios"(S. Mt 26,63) 

Lo que se ha puesto en manifiesto por medio de esta Carta Abierta "De" los Católicos perplejos es la preocupación de un grupo de Oración Tradicional. Que se pone a juicio de la Iglesia Católica y si hay algo que no es de la Iglesia nos sometemos y lo retiramos dando fin al escrito Este pequeño grupo de Oración De San José ante la dramática situación que estamos viviendo. Ánima a los Obispos y Sacerdotes que hacen parte de la "Resistencia Católica" y a los que están despertando del letargo Conciliar, en fin a Todos los Jerarcas desde los lugares más lejanos a reunirse en un mismo Espíritu, con una misma Fe, Caridad y Esperanza. Con la Cruz en una mano y el Santo Rosario en la otra, apoyados por todos los fieles de la tierra a buscar como dice El Señor de lo Nuevo y Antiguo con un Corazón contrito y humillado como reparar estas fracturas y cisma que han dividido y debilitado la Iglesia dando oportunidad al enemigo. Todo Por Amor a Dios Y La Santificación De Las Almas. 

Dios los Bendecirá y llenará de abundantes Gracias, aumentando el número de Santos Mártires de los últimos tiempos. Por lo acontecido lo que viene es muy fuerte. Estamos urgidos de Mártires porque es el medio más eficaz y rápido de reparar la Iglesia. 

Que Dios los Guardé en Gracia Para Que En Todo Sea Dios Glorificado. 

Grupo de oración de San José 

A continuación anexamos los nombres de cada uno de sus miembros.  

Gloria Solano 

Enrique Ibarra 

Arelis Balaguera 

Víctor Miranda 

Marlene Balaguera 

Celina Barajas 

Otilia García 

Miguel Flórez 

Cecilia Balaguera 

Gladis Cáceres 

Luzdary Flores 

Nieves García 

Isidro Mora 

Gladis Balaguera 

Laura Mora 

Esperanza Arias 

Elizabeth Castillo 

Araceli Rincón 

Mariela Bueno 

Cecilia Quintero 

Yolanda Concha 

Clementina Castellanos



martes, 3 de agosto de 2021

viernes, 30 de julio de 2021

EL SANTO ABANDONO (10. El abandono y el voto de la víctima)

 



EL ABANDONO Y EL VOTO DE VÍCTIMA

Antes de comparar estas dos cosas, conviene repetir en

pocas palabras la idea del Santo Abandono. 

Es una conformidad con el beneplácito divino, pero una conformidad

nacida del amor y llevada a un alto grado. No por

insensibilidad, sino por virtud el alma se establece en una

santa indiferencia para todo lo que no es Dios y su adorable

voluntad. Antes del acontecimiento que ha de mostrar al divino

beneplácito mantiénese en simple y general espera,

cumpliendo fielmente la voluntad de Dios significada.


Condúcese con prudencia en las cosas en que le pertenece

decidir, pero en las que dependen del divino beneplácito, por

más que tenga derecho a formular deseos y peticiones,

prefiere en general dejar a su Padre celestial el cuidado de

querer y de disponerlo todo a su gusto; ¡ tan grande es la

confianza que en El tiene y tan grandes las ansias de no hacer

sino la voluntad divina! Apenas le ha manifestado por un

acontecimiento esta voluntad, conformase con amor, no al

modo de una máquina que se deja mover, sino empleando

cuanto tiene de inteligencia y de voluntad para adaptarse y

uniformarse con el divino beneplácito y sacar de él todo el

provecho posible. Su amor y la sinceridad del abandono no la

impiden sentir las penas, pero no se agita por eso; bástale

poder cumplir la voluntad de Dios. He aquí, en conjunto, el

santo abandono tal cual lo hemos descrito siguiendo la

doctrina de San Francisco de Sales, que podría resumirse en

la fórmula siguiente: «Dios mío, no quiero en el mundo otra

cosa que a Vos y a vuestra santísima voluntad. Mi mayor

deseo es crecer en amor y en todas las virtudes, y por eso

deseo cumplir fielmente vuestra santa voluntad significada.

Para cuanto de Vos depende y no de mí, me pongo confiado

en vuestras manos y dispuesto estaré a cuanto queráis en

simple y filial espera. Nada deseo, nada os pido y nada

rehúso. No temo al dolor, puesto que Vos lo acondicionaréis a

mi debilidad; la única cosa que deseo es dejarme conducir a

vuestro gusto y conformarme con amor a vuestro

beneplácito.»


Es evidente que esta manera de considerar el abandono

no ofrece peligro alguno y nada tiene de presumida, ya que no

es otra cosa que una sumisión filial, llena de confianza y de

amor; y bien se podría aconsejar como ideal a toda alma

adelantada.

¿No parecerá en nuestros días demasiado pasiva esta

simple actitud, a un mundo apasionado por la actividad y por

las obras de abnegación cristiana? Lo cierto es que se

propaga la práctica de ir más lejos en el abandono. En lugar

de dejar a Dios el cuidado de todas las cosas, y sin esperar en

paz que El escoja a su gusto, las almas toman la iniciativa, se

ofrecen, se consagran y se entregan. Algunos no quieren

entender el abandono si no es con estos arranques. Pero

estos ofrecimientos deben ser examinados más de cerca.

Supongamos que un alma se dirige sencillamente a Dios, y sin

pedirle el sufrimiento, le dice que está dispuesta con su gracia

a todo lo que El quiera y que lo abrazará con gusto. Esto casi

se acerca al abandono, tal como lo hemos descrito, y se

podría aconsejar a toda alma adelantada, como nota distintiva

de humildad. Mas supongamos también que esa misma alma

dice a Dios: «no temáis enviarme el dolor, lo deseo, casi lo

pido, Vos colmaréis mis votos secretos otorgándomelo». Esta

oblación, si ya no es la ofrenda como víctima, se le acerca

mucho, empero nunca será el abandono de San Francisco de

Sales. No se puede permitir sino con prudencia, es decir, a las

almas que han hecho suficientemente sus pruebas. No se la

puede aconsejar a todas, diremos al tratar de las víctimas. Se

ha de convencer a los confiados de sí mismos y no

sólidamente formados, que antes de dirigir tan altos sus

deseos, deben ejercitarse en hacer bien la voluntad de Dios

significada y en santificar sus cruces diarias. San Pedro se

ofreció a sufrir y aun morir con su Maestro; y aunque su amor

y su sinceridad eran indudables, no por eso dejó de ser

presuntuoso, como bien claramente lo probaron los hechos.

Tenemos, por último, la ofrenda de sí mismo como víctima,

o sea, el voto de víctima. Como no tenemos el designio de

hacer aquí la exposición completa, doctrinal y práctica de esta

materia tan compleja y delicada, diremos tan sólo lo suficiente

para mostrar de una manera precisa en dónde termina el

abandono y cuándo empieza otro camino. Los lectores

deseosos de conocer más a fondo esta materia, podrán

consultar los autores que de la misma tratan ex profeso,

especialmente M. Ch. Sauvé, en su excelente opúsculo, quizá

un tanto severo en sus restricciones, acerca de la noción, estado y voto de víctimas.


La ofrenda puede hacerse con intenciones y bajo diversas

formas. Gemma Galgani y Sor Isabel de la Trinidad se

ofrecieron como víctimas por los pecadores. Santa Teresa del

Niño Jesús, como víctima de holocausto al amor

misericordioso; otras se ofrecen a la justicia, a la santidad, al

amor de Dios, y con frecuencia lo hacen como víctima de

expiación, para reparar la gloria divina ultrajada, para librar las

almas del Purgatorio, para atraer la misericordia divina sobre

la Santa Iglesia, sobre la patria, sobre el sacerdocio y

comunidades religiosas, sobre una familia o sobre un alma.

El fundamento de esta ofrenda es la Comunión de los

Santos, especialmente la reversibilidad de las satisfacciones

del justo en provecho del culpable. Es también el misterio de

la redención por medio del sufrimiento, pues habiendo

escogido Nuestro Señor este camino para salvar al mundo,

continúa escogiéndolo para hacer llegar a nosotros el precio

de su Sangre. Por su infinita bondad, se digna de asociar

almas escogidas a su obra de salvación, y no pudiendo sufrir

en su humanidad glorificada, se asocia, valga la palabra,

«humanidades de añadidura», en las cuales pueda continuar

salvando a las almas por el sufrimiento.


En el transcurso de los siglos, particularmente en horas

turbulentas, no han faltado las victimas. En nuestra

desdichada época en que la inmoralidad se desborda cual ola

de inmundicia, y en que la impiedad sube como una noche

sombría, hemos visto multiplicarse las víctimas y aun las

fundadoras de comunidades de víctimas. Si hemos de dar

crédito a las revelaciones privadas, Nuestro Señor tiene

necesidad de víctimas y de víctimas esforzadas, busca almas

que expíen con sus sufrimientos y tribulaciones por los

pecadores y los ingratos... «El está padeciendo y no encuentra

bastantes almas que quieran seguirle generosamente por la

vía del padecimiento.» Estas revelaciones son

indudablemente respetables y llenas de verosimilitud. Pero lo

que constituye una garantía más fuerte y fuera de toda duda

es la palabra del Vicario de Jesucristo. Pío IX sugería a un

Superior General de Orden la idea de invitar a las almas

generosas a ofrecerse a Dios como víctimas de expiación.

León XIII, en Encíclica dirigida a Francia en 1874, exhorta

«sobre todo a los fieles que viven en los Monasterios a

esforzarse por apaciguar la ira de Dios, por medio de la

oración humilde, de la penitencia voluntaria y de la ofrenda de

sí mismos». San Pío X alabó muy mucho «la Asociación

Sacerdotal», pues vio con satisfacción que «muchos de sus

miembros se ofrecen a Dios secretamente para ser inmolados

como víctimas de expiación, especialmente por las almas

consagradas, en estos desdichados tiempos en que la

penitencia es tan necesaria»; y enriqueció con numerosas

indulgencias «este importante oficio de la piedad cristiana».

Es, en efecto, un modo eficacísimo de ejercitar el santo

amor de Dios y del prójimo.


Mas, según la expresión de San Pío X, es esto «obra muy

grande y empresa bien ardua» No queremos con ello

desanimar las voluntades generosas, cuando el Soberano

Pontífice las invita; tan sólo es nuestro intento prevenir la

indiscreción. Las almas que hacen profesión en una

Comunidad de Víctimas no han de temer al menos la

imprudencia o la sorpresa: la Regla ha debido precisar los

límites de su ofrenda, y ellas mismas han ensayado sus

fuerzas durante el noviciado. Mas cuando tal ofrenda se hace

con o sin voto, fuera de la profesión religiosa, y la entrega se

hace sin reservas, jamás se sabe de antemano hasta qué

punto Dios usará los derechos que se le confieren. Con

seguridad que si estos avances se hacen sólo por responder a

una vocación debidamente reconocida, Dios, que es el que

llama, dispone en consecuencia de las gracias. Así, una

religiosa, ocho días antes de su muerte, después de

prolongadas y terribles pruebas, podía decir «que no le

apenaba el haberse ofrecido como víctima». Santa Teresa del

Niño Jesús, el día mismo de su muerte, decía también: «No

me arrepiento de haberme entregado al amor.» ¿Sucederá lo

mismo cuando uno se decide a la ligera y sin haber orado,

reflexionado y consultado y probado? ¿Nos deberá el Señor

gracias especiales como precio de nuestra temeridad? Cuanto

más nos hayamos apresurado a entregarnos, tanto menos

tardaremos quizá en fatigar con nuestras quejas y nuestros

desalientos a nuestro director y a cuantos nos rodean. El verdadero lugar de una víctima está en el Calvario de Jesús y

no en las dulzuras del amor... Las almas consoladoras, las

almas reparadoras son víctimas con la gran Víctima del

Calvario. «Es conveniente que se sepa, porque al ver la

facilidad un tanto presuntuosa con que muchos se entregan a

los derechos divinos y se le ofrecen como víctimas, se adivina

que no sospechan la seriedad con que suele tomar estas

cosas Aquel a quien se entregan. Hay determinado número de

derechos que Dios ejerce sobre nosotros antes de la

autorización que nuestra libertad le da acerca de ellos. ¡Feliz

mil veces el que todo lo entrega! Pero que cuente con grandes

trabajos y con particulares inmolaciones.» La prueba de este

hecho brilla en cada página de la vida de las almas victimas.

Esto supuesto, he aquí las diferencias más salientes entre

dicho ofrecimiento y el abandono:


1ª El simple abandono no se adelanta. Para todo cuanto

depende de la Providencia y no de nosotros, mantiénese en

una santa indiferencia y espera el beneplácito divino, a modo

de un niño que se deja llevar con docilidad y con amor. Por el

contrario, quien se ofrece, se adelanta. Por el mismo hecho de

su oblación, pide implícitamente el padecer, incita a Dios a

enviárselo, a veces hasta lo solicita expresamente.


2ª El abandono no entraña ni orgullo, ni temeridad, ni

ilusión; rebosa prudencia y humildad, pues deja a Dios el

cuidado de regirlo todo y nos reserva tan sólo el de obedecer.

Es el simple cumplimiento de la voluntad divina. ¿Puede, sin

un llamamiento divino, ser la ofrenda tan humilde, tan exenta

de ilusiones y presunción? ¿Deja a Dios la iniciativa para

disponer de nosotros?


3ª El alma que se abandona a la acción divina puede

contar con la gracia: la que se adelanta, a excepción siempre

del divino llamamiento, ¿puede estar tan segura de tener a

Dios consigo?


Las almas avanzadas se dirigen como por instinto hacia el

abandono, y a todos se puede aconsejar practicarle en espíritu

de víctimas. Lo mismo sucede con la obediencia de cada día y

la mortificación voluntaria. Esta intención en nada recarga

nuestras obligaciones, sino que hace circular por ellas una

nueva savia de amor puro que aumenta su mérito y su fecundidad. Por el contrario, la prudencia y la humildad

quieren que no se pidan sufrimientos, a menos de un

llamamiento divino, debidamente reconocido. Aun en este

caso, no ha de hacerse sin antes haber probado las fuerzas,

soportando con paciencia las pruebas ordinarias y dándose a

la mortificación voluntaria. Si nosotros tomamos la iniciativa de

pedir tal o cual género de sufrimientos, somos nosotros los

que disponemos y hemos de seguir en este acto, como en

todos los demás, las reglas de la prudencia; ahora bien, la

prudencia pide se exceptúen las pruebas que nos pudieran

resultar más peligrosas, y la caridad, a su vez, las que serian

demasiado molestas a cuantos nos rodean. No parece que

haya necesidad de usar de las mismas precauciones cuando

se deja a Dios el cuidado de escoger, porque entonces es

Dios quien dispone, no nosotros, siempre puede uno

adaptarse a lo que dispone la paternal Sabiduría.

Por otra parte, salvo el divino llamamiento, ¿para qué pedir

el sufrimiento? Un alma que aspira a las más altas virtudes,

¿tiene necesidad de buscar algo más que la obediencia y

abandono perfectos? 


Los votos, la Regla, las disposiciones de

la Providencia es el camino más seguro que lleva a la

perfección sin error ni engaño. En él hallarán siempre

maravillosos recursos para adquirir la pureza del alma y las

perfectas virtudes, y la íntima unión con Dios. Esta

transformación progresiva mediante las observancias es ya

una ruda labor capaz de colmar una larga vida. Mas si esto no

basta a nuestra generosidad, la Regla nos invita, contando

con la debida autorización, a hacer más de lo que ella manda,

abriendo así al espíritu de sacrificio, horizonte ilimitado casi y

tan vasto como nuestros deseos. En cuanto al santo

abandono, toda alma interior halla mil ocasiones de ponerlo en

práctica; un religioso lo necesitará con frecuencia en la

Comunidad, mucho más aún los Superiores en el desempeño

de su cargo. Es necesario comenzar por dar buena cogida a

las cruces que Dios nos ha elegido y si El ve que no bastan a

nuestro ardor de sufrir, sabrá por si mismo aumentar el

número y la pesadez.


Por tanto, las almas que desean vivir en espíritu de

victimas no tienen necesidad, generalmente hablando, de solicitar el sufrimiento, pues no dejarán de encontrarlo en la

vida interior, las obligaciones diarias, la mortificación voluntaria

y las disposiciones de la Providencia. Este camino modesto no

tiene el brillo del voto de víctima, pero el espíritu de sacrificio

halla en él abundante alimento, mientras que la prudencia y la

humildad se encuentran quizá allí con mayor seguridad. Bien

entendido que cuando el Espíritu Santo llama por sí mismo a

ofrecerse como víctima, con tal que ésta obre con el permiso y

bajo la inspección de los representantes de Dios y que ante

todo se muestre celosa por sus deberes diarios, no se le

puede objetar ni la temeridad ni la ilusión, pues obedece al

llamamiento divino. Debe prepararse a difíciles pruebas, en las

que tendrá el correspondiente mérito y Dios estará con ella.


El Santo Abandono tiene por fundamento la caridad. No se

trata aquí ya de la conformidad con la voluntad divina, como lo

es la simple resignación, sino de la entrega amorosa, confiada

y filial, de la pérdida completa de nuestra voluntad en la de

Dios, pues propio es del amor unir así estrechamente las

voluntades. Este grado de conformidad es también un ejercicio

muy elevado del puro amor, y no puede hallarse de ordinario

sino en las almas avanzadas que viven principalmente de ese

puro amor. Mas como exige un perfecto desasimiento, y la

caridad necesita hacer aquí un llamamiento del todo particular

a la fe y a la confianza en la Providencia, hablaremos en

primer lugar del desasimiento, de la fe y de la confianza,

terminando por el amor que es principio formal del Santo

Abandono.

miércoles, 28 de julio de 2021

CONSAGRACION DE SI MISMO A JESUCRISTO, SABIDURIA ENCARNADA POR MEDIO DE MARIA

 

Oh Jesús, Sabiduría Eterna y encarnada te adoro presente en la gloria del Padre durante la eternidad y presente en María desde el tiempo de la Encarnación. Te agradezco que hayas venido al mundo y te hayas hecho humano entre los humanos, servidor del Padre, para librarnos de la esclavitud del pecado.

Lástima grande que por mi ingratitud e infidelidad no he cumplido las promesas del Santo Bautismo. Yo no soy digno de llamarme hijo tuyo, ni siquiera tu servidor. Y en mi hay mucha maldad que merece tu repulsa y tu indignación. Por eso no me atrevo a acercarme directamente a tu Santísima Majestad.

Es por ello que acudo a la intercesión de tu Santísima Madre, que me has dado como Mediadora ante Ti, y por su ayuda e intercesión espero alcanzar la contrición y el perdón de todos mis pecados, y una continua común-unión contigo en santa amistad y la conservación de la Sabiduría.

Te saludo pues Oh María Inmaculada, templo viviente de la divinidad, en donde la Sabiduría Eterna, escondida, ha puesto su morada para recibir la adoración de los ángeles y de los seres humanos.

Te saludo, oh Reina del cielo y de la tierra. A ti están sometidas todas las criaturas. Te saludo, oh Refugio seguro de los pecadores, cuya misericordia no falta a nadie. Te pido que escuches favorablemente los deseos que tengo de recibir la Divina Sabiduría, y que recibas mi consagración total.

Yo N.N. pecador infiel, renuevo hoy y ratifico en tus manos las promesas y compromisos del día de mi bautismo. Renuncio a Satanás, y a sus seducciones y a sus obras y me consagro por completo a Jesucristo que es la Sabiduría encarnada, para llevar en su seguimiento la cruz de mis sufrimientos de cada día, hasta el final de mi vida.

Te elijo hoy y te reconozco oh María; en presencia de la Iglesia militante y de la Iglesia Triunfante, como mi madre y Soberana. Te ofrezco y consagro mi persona, mi vida, mi cuerpo y mi alma, mis bienes internos y exteriores y el valor de mis buenas acciones pasadas, presentes y futuras, todo en calidad de servidor tuyo, para que dispongas de mí y de cuanto me pertenece, sin reserva, según tu amable parecer, para la mayor Gloria de Dios, en el tiempo y en la eternidad.

Recibe oh Virgen amabilísima esta humilde ofrenda de mi servidumbre, en honor y en unión a la humilde obediencia que el Hijo de Dios tuvo hacia Ti como a Madre Santísima. Todo lo ofrezco en homenaje al poder que ambos tenéis sobre este pobre miserable pecador, y en acción de gracias por los privilegios con que la Santísima Trinidad te ha favorecido. Me propongo que, de ahora en adelante como verdadero servidor tuyo, procuraré aumentar el aprecio que otros te tengan, y obedecer tus santas inspiraciones.

Oh Madre admirable: preséntame a tu querido Hijo, en calidad de humilde servidor, a fin de que, ya que El me redimió viniendo por medio de Ti al mundo, ahora me reciba también por medio de ti.

Oh Madre de misericordia: concédeme la gracia de conseguir la verdadera Sabiduría de Dios y de colocarme entre los que tus más amas, entre los que más enseñas y mejor conduces y proteges; entre tus hijos y servidores preferidos.

Oh Virgen fiel: concédeme la gracia de ser en todas las cosas tan fiel discípulo y tan buen imitador y servidor de la Sabiduría Eterna, Jesucristo, tu Hijo, que llegue por tu intercesión y a ejemplo tuyo a la plenitud de la amistad con El en la tierra y a su gloria eterna en los cielos. Amen

 

Fuente: Tratado de la verdadera devoción a la Virgen Santísima, de San Luis María Grignon de Montfort


lunes, 26 de julio de 2021

LUZ ROJA A LA SSPX (SERMON R.P. RAFAEL OSB)

 





SR. PBRO. DON J. JESUS MENDEZ (MARTIR)


El señor Presbítero don J. Jesús Méndez nació en Tarimbaro, Michoacán, el año de 1881. Fueron sus padres el señor Florentino Méndez y la señora Cornelia Montoya.

Hizo sus estudios sacerdotales en el seminario de Morelia donde se ordenó a los veinticinco años. En la misma ciudad de Morelia cantó su Primera Misa el 22 de junio (día del Sagrado Corazón) de 1906.

Cuantos le conocieron admiraron siempre en él sus grandes virtudes, principalmente la de la humildad y la caridad para con sus prójimos. Cuando por necesidades de su Ministerio tenía que visitar a algún pobre, no se conformaba con impartirle los auxilios espirituales, sino que lo socorría también económicamente.

Siendo su principal preocupación que ningún enfermo se muriese sin confesión; es fama que habiendo cundido una epidemia en Valtierrilla (hoy Andrés Delgado), Guanajuato, de donde era Párroco, cayó también postrado en cama presa de fuerte fiebre, y que, delirando aparentemente, no cesaba de murmurar las palabras de la absolución. Las personas que lo rodeaban suponían que el Padre deliraba; pero grande fue su sorpresa cuando se enteraron que había sido en varias casas confesando a los enfermos graves. De esto viven testigos en lo que fue su Feligresía.

Durante la persecución religiosa no dejó de cumplir con su deber sacerdotal y una persona atestigua que, en cierta ocasión, cuando acompañaba al Padre Méndez a confesar a un enfermo, a medio camino se bajó del asno que montaba y dijo a su acompañante que ya no iría a donde solicitaban su presencia y que se regresaba a su Parroquia. Cuando el acompañante del Padre llegó solo a la casa del enfermo, grande fue su sorpresa al enterarse de que el Padre Méndez había estado ya a confesar al moribundo.

Era el Padre Méndez un ferviente devoto del Santísimo Sacramento y jamás salió a la calle sin antes hacer una visita a Jesús Sacramentado, ni volvió a su casa sin detenerse primero en el templo con el mismo objetivo.

Siempre creyó que el levantamiento que preparaban los cristeros para el día 5 de febrero de 1928, sería coronado por la victoria por lo que ese día celebró la Santa Misa a las 7 de la mañana para pedir la protección divina para quienes habrían de empuñar las armas.

Terminada la Misa iba a ocultar un Copón lleno de Formas Consagradas cuando entraron al templo el General Muñiz y sus soldados quienes mataron a una ancianita que corría creyéndola mamá del Padre Méndez. También mataron al Notario de la Parroquia porque se opuso a que entraran a la Sacristía.

Aprehendido el Padre Méndez, fue fusilado inmediatamente en las afueras del templo.

Entregó su alma al Señor el día 5 de febrero de 1928.