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jueves, 7 de junio de 2018

MONASTERIO SAN JOSÉ: CARTA DE VERANO A LOS AMIGOS Y BENEFACTORES





  JUNIO 8, 2018
FIESTA DEL SAGRADO CORAZÓN

            Les informamos a todos ustedes que siguiendo los pasos de la Divina Providencia hemos estado creciendo, pero en el número de oblatos seculares benedictinos (más de 60 en 5 países diferentes), y en el número de misiones. De acuerdo a la voluntad de nuestro fundador, el Padre Jean Baptista Muard, y del Sagrado Corazón de Jesús a través de él, nuestra congregación benedictina fue creada para formar monjes misioneros. Monjes llenos del silencio del claustro y del espíritu de San Benito pero con la encomienda de realizar misiones al exterior. Monjes que como San Bernardo tuvieran que salir del claustro por caridad para asistir a las necesidades GRAVES de la Iglesia, hasta el punto de llegar a ser él mismo el predicador y líder de la segunda Cruzada en tierra santa. Por ello es que, sin descuidarnos de nuestra vocación contemplativa, seguimos nuestra vocación de salir a ayudar a muchos que estos tiempos de crisis sin precedentes necesitan de nosotros.

            En miras al capítulo general de la FSSPX que se verificará el próximo mes de Julio, no queremos perder la oportunidad de recordar de que la obra de Mons. Marcel Lefebvre ha sido un gran evento suscitado y acompañado por la Divina Providencia para proteger la Iglesia Católica, especialmente a la fe, el sacerdocio y el Santo Sacrificio de la Misa. Es del conocimiento de muchos y sospecha de muchos otros, que a partir de la muerte del santo arzobispo, su obra se ha estado desvirtuando y debilitando paulatinamente. Ahora solo quiero nombrar una de las causas que me parece es decisiva en este declive de la FSSPX y que se puede revertir:

            Mons. Marcel Lefebvre indicó claramente que prefería que fuera electo superior general de su FSSPX un sacerdote y NO un obispo (Monseñor mismo eligió como primer superior general al Padre Franz Schmidberger, aunque finalmente se descubriera como un cómplice acuerdista). Esto lo previno el arzobispo por dos razones graves:

            1.- El arzobispo quería que éste hecho fuera como un constante recordatorio tanto a los mismos miembros de la FSSPX como a sus seguidores, de que nos encontramos en un ESTADO DE NECESIDAD debido a la apostasía generalizada de la Jerarquía oficial. Al ya no poder obedecer ni seguir más en conciencia a la jerarquía oficial, y al no existir jurisdicción fuera de esta jerarquía sino solamente de SUPLENCIA y caso por caso, era conveniente entonces tener a un sacerdote a la cabeza de la FSSPX para que no se corriera el riesgo de que los fieles perdieran de vista el principio de necesidad en la recepción de sacramentos. Porque el tener a la cabeza un obispo podría hacerles pensar (como pasa hoy en día con la inmensa mayoría después de 24  años de gobierno por un obispo) de que hay jerarquía con jurisdicción y de que la estructura que se tiene es como en épocas ORDINARIAS como cuando no hay estado de necesidad, en la que un obispo es el que gobierna un rebaño. Esa mentalidad ha ido creando el escrúpulo de sentirse anormal y de querer sentirse aceptado tal y como es y de querer sentirse en un estado normal aunque la Roma oficial no se haya convertido (hoy en día ya perdieron de vista de que existe ESTADO DE NECESIDAD, es decir, de que existe una situación EXTRAORDINARIA, y por ello es que han estado aceptando progresivamente: confesión ORDINARIA, matrimonios dirigidos por el ORDINARIO, etc)

            2.- Para que los obispos de la FSSPX no reclamaran para sí mismos ninguna AUTORIDAD de jurisdicción sobre los fieles. Para que se quedaran en su status de OBISPOS AUXILIARES, obispos consagrados NO para gobernar un rebaño sino solo para administrar con seguridad y validez principalmente los sacramentos del Orden Sacerdotal y de la Confirmación a la Iglesia Católica dispersa por los 4 puntos cardinales cuando se tuviera de ellos NECESIDAD (esta necesidad se hace más imperiosa al conocer la adulteración substancial que sufrieran todos los sacramentos en manos del Papa Paulo VI, haciéndolos altamente dudosos estos nuevos “sacramentos”).

            Hacemos énfasis en este punto: los 4 obispos auxiliares consagrados por Mons. Lefebvre son obispos auxiliares de la Iglesia Católica (así como los otros 3 consagrados por Mons Williamson), ellos NO son obispos auxiliares de la FSSPX o de la RESISTENCIA. El estado de necesidad es de la Iglesia Católica y NO de la FSSPX. La FSSPX fue creada para servir a la Iglesia Católica. La NECESIDAD de todos fieles católicos es precisamente lo UNICO que puede mover a un obispo o a un sacerdote católico, que no tiene jurisdicción, a dar los sacramentos cuando los que lo requieren son católicos y tienen la formación y disposición adecuadas, SEAN O NO SEAN miembros de la FSSPX.


           

            Invito a todos los fieles católicos pedir al Cielo para que este principio del ESTADO DE NECESIDAD tan obvio y tan importante pueda despertar, dar luz, y revivir a una NEO-FSSPX que ha perdido el rumbo y su razón de existir. Pidamos para que nuestra Señora elija como superior general de la FSSPX en el próximo capítulo general, a un sacerdote sin compromisos humanos, a un siervo de Dios que rechace todo tipo de compromiso práctico, que siga la línea de Mons. Lefebvre, que defienda la fe católica con caridad, que resista, que denuncie a los lobos vestidos de oveja, que su único compromiso sea defender los intereses de Cristo Rey.

            Pedimos por caridad a todos los obispos y sacerdotes hijos espirituales de Mons. Lefebvre que recuerden su misión hacia la Iglesia. Y vuelvan a ser servidores de la Iglesia Católica Apostólica Romana, no de partidos religiosos.

            Agradeciéndoles a todos sus oraciones, caridad, y soporte continuo.


Padre Rafael Arízaga OSB