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sábado, 30 de junio de 2018

Sangre de Jesús, ¡Ayúdame!



En cualquier necesidad permíteme llegar a Vos con humildad y confianza,
diciéndoos:
Sangre de Jesús, ¡Ayúdame!
En todas mis dudas, perplejidades y tentaciones, Sangre de Jesús, ¡Ayúdame!
En las horas de soledad, cansancio y pruebas,
Sangre de Jesús, ¡Ayúdame!
En el fracaso de mis planes y deseos; en las decepciones, problemas y dolores,
Sangre de Jesús, ¡Ayúdame!
Cuando mi corazón esté abatido por el fracaso, al no ver algo bueno venido de mis
esfuerzos,
Sangre de Jesús, ¡Ayúdame!
Cuando otros me fallen, y sólo Vuestra gracia pueda asistirme,
Sangre de Jesús, ¡Ayúdame!
Cuando me arroje a Vuestro tierno amor como mi Padre y Salvador,
Sangre de Jesús, ¡Ayúdame!
Cuando me sienta impaciente, y mi cruz me moleste,
Sangre de Jesús, ¡Ayúdame!
Cuando esté enfermo y mi cabeza y manos no puedan trabajar y esté solo,
Sangre de Jesús, ¡Ayúdame!
Siempre, siempre a pesar de mi debilidad, caídas y defectos de cualquier tipo,
Sangre de Jesús, ¡Ayúdame y nunca me abandones!

miércoles, 27 de junio de 2018

LA NUEVA FSSPX CÓMPLICE DE LA REVOLUCIÓN EN LA IGLESIA


NdB:  El Concilio Vaticano II ha introducido los errores de la masonería (libertad, igualdad y fraternidad); vaticinados por la logia de la Alta Venta en el siglo XIX: 
La Libertad religiosa destruye la fe, permitiendo creer que la religión católica no es la única verdadera, la igualdad se introdujo como colegialidad, que promueve el igualitarismo entre los obispos y el papa; entre los sacerdotes y fieles. Esta colegialidad diabólica, ataca el papado mismo, limitando sus poderes y supeditándolos a las Conferencias Episcopales. La fraternidad de religiones se lleva a cabo mediante el Ecumenismo que abraza todas las herejías y errores y tiende la mano a todos los enemigos de la Iglesia. Esta misma fraternidad igualitaria tiende la mano a la Nueva FSSPX de monseñor Fellay, y éstos gustosos la aceptan y buscan su sello de "católicos".

La nueva FSSPX es parte de la revolución en la Iglesia, porque acepta el 95% del Concilio Vaticano II, plagado de herejías. Han hecho amistad con los modernistas dándole la espalda a Nuestro Señor Jesucristo. Hacen creer que se puede ser católico y a la vez amigo de los destructores de la fe. Se han hecho parte del engaño diabólico, algunos dicen que no aceptan el liberalismo pero siguen en sus filas y tienen condescendencia con mons Fellay. Persiguen a quiénes están inconformes con su política acuerdista (hay casos específicos en USA, Francia y México). Muchos de sus fieles siguen asistiendo a sus misas por ignorancia, pusilanimidad y algunos con COMPLICIDAD y por conveniencia.

Recordemos, no podemos servir a dos señores, o estamos con Cristo o estamos contra El, o recogemos con Cristo o desparramamos.

A continuación presentamos extractos del libro el Golpe Maestro de Satanás, esperamos que su lectura ayude a fortalecer su espíritu de lucha. Y Adelante Católicos contrarrevolucionarios!!


Los errores modernos y modernistas penetraron en el Concilio Vaticano II, gracias al padre de la mentira, Satanás. Satanás es homicida en las persecuciones sangrientas, padre de la mentira en las herejías, en todas las falsas filosofías y en las palabras equívocas que están en la base de las revoluciones, de las guerras mundiales, de las guerras civiles.

Nuestro Señor Jesucristo dijo: "El diablo es vuestro padre y vosotros queréis cumplir sus deseos. Desde siempre él es homicida y permanece fuera de la Verdad, puesto que no hay verdad en él, su palabra es mentirosa porque miente por naturaleza, ya que es mentiroso y padre de la mentira..." (Jn 8:44) 

No cesa de atacar a Nuestro Señor en su cuerpo místico: la Iglesia. En el curso de la Historia ha empleado todos los medios, de los cuales uno de los últimos y más terribles ha sido la apostasía oficial de las sociedades civiles. El laicismo de los Estados ha sido y es siempre un escándalo inmenso para las almas de los ciudadanos. Y es por ese subterfugio que ha logrado laicizar poco a poco y hacer perder la fe a numerosos miembros de la Iglesia, a tal punto que esos falsos principios de separación de la Iglesia y el Estado, de la libertad de las religiones, del ateísmo político, de la autoridad que toma su origen de los individuos, han terminado por invadir los seminarios, los presbiterios, los obispados y hasta el Concilio Vaticano II.

Para hacer eso, Satanás ha inventado palabras claves que han permitido que los errores modernos y modernistas penetraran en el Concilio: la libertad se ha introducido mediante la Libertad religiosa o Libertad de las religiones; la igualdad, mediante la Colegialidad, que introduce los principios del igualitarismo democrático en la Iglesia y, finalmente, la fraternidad mediante el Ecume-nismo que abraza todas las herejías y errores y tiende la mano a todos los enemigos de la Iglesia. El golpe maestro de Satanás será, por consiguiente, difundir los principios revolucionarios introducidos en la Iglesia por la autoridad de la misma Iglesia,, poniendo a esta autoridad en una situación de incoherencia y de contradicción permanente; mientras que este equívoco no sea disipado, los desastres se multiplicarán en la Iglesia. Al tomarse equívoca la liturgia, se torna equívoco el sacerdocio, y habiendo ocurrido lo mismo con el catecismo, la Fe, que no puede mantenerse sino en la verdad, se disipa. La jerarquía de la Iglesia misma vive en un equívoco permanente entre la autoridad personal, recibida por el sacramento del Orden y la Misión de Pedro o del Obispo y los principios democráticos.

Es preciso reconocer que la jugarreta ha sido bien hecha y que la mentira de Satanás ha sido utilizada maravillosamente. La Iglesia va a destruirse a sí misma por vía de la obediencia. La Iglesia va a convertirse al mundo hereje, judío, pagano, por obediencia, mediante una Liturgia equívoca, un catecismo ambiguo y lleno de omisiones y de instituciones nuevas basadas sobre principios democráticos.

Las órdenes, las contraórdenes, las circulares, las constituciones, las cartas pastorales serán tan bien manipuladas, tan bien orquestadas, sostenidas por la omnipotencia de los medios de comunicación social, por lo que queda de los movimientos de Acción Católica, todos marxistizados, que todos los fieles honrados y los buenos sacerdotes repetirán con el corazón roto pero consintiendo: ¡Hay que obedecer! ¿A quién, a qué? No se sabe exactamente: ¿a la Santa Sede, al Concilio, a las Comisiones, a las Conferencias Episcopales? Uno aquí se pierde como en los libros litúrgicos, en los ordos diocesanos, en la inextricable maraña de los catecismos, de las oraciones del tiempo actual, etcétera. Hay que obedecer, con peligro de volverse protestante, marxista, ateo, budista, indiferente, ¡poco importa! hay que obedecer a través de las negaciones de los sacerdotes, la inoperancia de los obispos, salvo para condenar a quienes quieren conservar la Fe, a través del matrimonio de los consagrados a Dios, de la comunión a los divorciados, de la intercomunión con los herejes, etc. ¡hay que obedecer! ¡Los seminarios se vacían y se venden igual que los noviciados, las casas religiosas y las escuelas; se saquean los tesoros de la Iglesia, los sacerdotes se secularizan y se profanan en su vestimenta, en su lenguaje, en su alma!... hay que obedecer. Roma, las Conferencias Episcopales, el Sínodo presbiteral lo quieren. Es lo que todos los ecos de las Iglesias, de los diarios, de las revistas repiten: aggiormamento, apertura al mundo. Desgraciado sea él que no consiente. Tiene derecho a ser pisoteado, calumniado, privado de todo lo que le permitía vivir. Es un hereje, es un cismático, que merece únicamente la muerte.

Satanás ha logrado verdaderamente un golpe maestro: logra hacer condenar a quienes conservan la fe católica por aquéllos mismos que debieran defenderla y propagarla. Ya es tiempo de encontrar de nuevo el sentido común de la fe, de reencontrar la verdadera obediencia a la verdadera Iglesia, oculta bajo esa falsa máscara del equívoco y la mentira. La verdadera Iglesia, la Santa Sede verdadera, el Sucesor de Pedro, los Obispos en cuanto sometidos a la Tradición de la Iglesia, no nos piden y no pueden pedirnos que nos volvamos protestantes, marxistas o comunistas. Ahora bien, se podría creer al leer ciertos documentos, ciertas constituciones, ciertas circulares, ciertos catecismos que se nos pide que abandonemos la verdadera Fe en nombre del Concilio, de Roma, etcétera.

Debemos negarnos a volvernos protestantes, a perder la Fe y a apostatar como lo hizo la sociedad política después de los errores difundidos por Satanás en la Revolución de 1789. Nos rehusamos a apostatar, aunque fuera en nombre del Concilio, de Roma, de las Conferencias Episcopales. Permanecemos adheridos, por sobre todo, a todos los Concilios dogmáticos que han definido a perpetuidad nuestra Fe. 

Todo católico digno de este nombre debe rechazar todo relativismo, toda evolución de su fe en el sentido de que lo que ha sido definido solemnemente por los Concilios en otros tiempos dejaría de ser válido hoy y podría ser modificado por otro Concilio, con mayor razón si es tan sólo pastoral. La confusión, la imprecisión, las modificaciones de los documentos sobre la Liturgia, la precipitación en la aplicación, demuestran bien a las claras que no se trata de una reforma inspirada por el Espíritu Santo. Esta manera de obrar es de tal modo contraria a las costumbres romanas que obran siempre "cum consilio et sapientia". 

Es imposible que el Espíritu Santo haya inspirado la definición de la Misa según el artículo VII de la Constitución y aún más inaudito que se haya sentido la necesidad de corregirla enseguida, lo que es una confesión de chapucería en la más importante realidad de la Iglesia: el Santo Sacrificio de la Misa.

La presencia de los protestantes para la reforma litúrgica de la Misa, es preciso confesarlo, establece un dilema al cual parece difícil escapar. Su presencia significaba o que estaban invitados a reajustar su culto según los dogmas de la Santa Misa o que se les preguntaba lo que les desagradaba en la Misa Católica para evitar que se dejara presente una expresión dogmática que ellos no podían admitir. Es evidente que esta segunda solución es la que fue adoptada, cosa inconcebible y ciertamente no inspirada por el Espíritu Santo.

Cuando se sabe que esta concepción de la "Misa normativa" es la del Padre Bugnini y que él la impuso tanto al Sínodo como a la Comisión de Liturgia, se puede pensar que hay Roma y Roma, la Roma eterna con su fe, sus dogmas, su concepción del Sacrificio de la Misa y la Roma temporal influenciada por las ideas del mundo moderno, influencia a la que no ha escapado el propio Concilio —el cual, a propósito y por la gracia del Espíritu Santo quiso ser únicamente pastoral. Santo Tomás se pregunta en la cuestión de la corrección fraterna si conviene que se la practique a veces con los Superiores. Con todas las distinciones útiles, el Ángel de la Escuela responde que se la debe practicar cuando se trata de la Fe.

 Ahora bien, ¿quién puede con toda conciencia decir que hoy en día la Fe de los fieles y de toda la Iglesia no está amenazada gravemente en la Liturgia, en la enseñanza del catecismo y en las instituciones de la Iglesia? Léase y reléase a San Francisco de Sales, San Roberto Bellarmino, San Pedro Canisio y Bossuet y se hallará con asombro que tenían que luchar contra los mismos falsos procedimientos. 

Pero esta vez el drama extraordinario consiste en que estas desfiguraciones de la Tradición nos vienen de Roma y de las Conferencias Episcopales; si uno quiere por consiguiente guardar su Fe tenemos que admitir sí que algo anormal pasa en la administración romana. Debemos, por cierto, sostener la infalibilidad de la Iglesia y del Sucesor de Pedro, debemos también admitir la situación trágica en que se encuentra nuestra Fe católica por las orientaciones y los documentos que nos vienen de la Iglesia; la conclusión vuelve a lo que decíamos al comienzo: Satanás reina por el equívoco y la incoherencia, que son sus - medios de combate y que engañan a los hombres de poca Fe.

Este equívoco debe ser suprimido valientemente para preparar el día elegido por la Providencia en que será suprimido oficialmente por el Sucesor de Pedro. 

Que no se nos tache de rebeldes u orgullosos, porque no somos nosotros los que juzgamos, sino es Pedro mismo quien como Sucesor de Pedro condena lo que él por otro lado fomenta, es la Roma eterna la que condena a la roma temporal. Nosotros preferimos obedecer a la eterna.

Pensamos con plena conciencia que toda la legislación emitida desde el Concilio es, por lo menos, dudosa y, en consecuencia, apelamos al Canon 23 que trata de este caso y nos pide atenernos a la ley antigua. Estas palabras parecerán a algunos injuriosas para la autoridad. Por el contrario, son las únicas que protejen a la autoridad y la reconocen verdaderamente, porque la autoridad no puede existir sino para lo Verdadero y lo Bueno y no para el error y el vicio. 

El 13 de octubre de 1974, en el aniversario de las apariciones de Fátima. 

Que María se digne bendecir estas líneas y haga que produzcan frutos de Verdad y Santidad. 

Mons. MARCEL LEFEBVRE


domingo, 24 de junio de 2018

Si nos persiguen es que somos enemigos de los enemigos de Cristo: Ignacianas


LA PRESENTACIÓN EN EL TEMPLO


  Caminan en silencio, con modestia celestial, recogidos interiormente, porque nunca abandonan la presencia de Dios, a quien tienen allí, en los brazos de María, hecho Hombre.
  Meditan sobre el objeto del viaje, que es para consagrar a Dios al Niño.
  Ni Ella ni Él estaban obligados a la ley: Él, por ser Dios, y Ella porque era Madre Virgen.

No están obligados, pero quisieron cumplir la ley para darnos ejemplo de respeto a la ley; María, para humillarse pasando como una mujer vulgar, y Jesús para pasar como un niño nacido igual que los demás.

  A la entrada del templo hallan al anciano Simeón. Toma a Jesús en sus brazos y, ante la admiración de María y José. Entona aquel precioso himno de acción de gracias.

  Una muchedumbre de judíos entra y sale del templo.
  Miran al Niño pero no ven en Él al preparado ante la faz de todos los pueblos como la luz que se había de revelar a las gentes y gloria del pueblo de Israel.

  Quizá nosotros vemos a Jesús en el Sagrario y vemos a María y José en sus altares; pero no conocemos a Cristo como luz y gloria del mundo.

  Entramos en la Iglesia rutinariamente. Y así nos pasamos la vida sin conocer a Cristo.

  Es que para conocer al Salvador es necesario, como Simeón, ser justos y temerosos de Dios o como Ana, la profetisa, ocuparse en la oración y el ayuno, es decir, el sacrificio.

  ¿Qué diría la Virgen a quien se anunciaban sus futuros dolores?
  Lo que al ángel: “Hágase en mí según tu palabra”.
  Verdaderamente que Jesús vino:

  ¡Para ruina de muchos! De todos los que no quisieron reconocerle y salvarse.
  ¡Para resurrección de muchos! De todos los que quisieron conocerle y servirle.

  No vino para la muerte y perdición de nadie, sin su voluntad.
  Vino para salvarlos a todos, siendo Él signo de contradicción.
  Desde que nació fue perseguido hasta que se le puso en la Cruz.

  Y desde entonces sus servidores lo son también: cuanto más seguidores, más perseguidos.

  Es señal de los amadores de Jesucristo.

  Por eso, si nos dejan en paz sus enemigos, mal; si nos persiguen, bien.
  Si nos persiguen es que somos enemigos de los enemigos de Cristo.
  Si no nos persiguen, es que somos indiferentes a los enemigos de Cristo.
  La primera fragancia que se percibe al entrar en el templo es la del incienso de los sacrificios.

  El incienso grato a Dios es el corazón sacrificado y humilde.

  Y allí están el Corazón divino de Jesús y el Corazón Inmaculado de María. Dos altares sagrados desde donde sube al Cielo el incienso de todas las virtudes: la humildad y la pobreza, la obediencia y el sacrificio.

  Gustemos la paz serena e inalterable de esta Sagrada Familia en todos los sucesos de la vida.

  ¡Jesús divino, haz que te conozcamos para más amarte y seguirte.
  Angel Anaya, S.J.

jueves, 21 de junio de 2018

PORQUE DEJAMOS LA FSSPX: CARTA DE UNA CATÓLICA

NdB: REPUBLICAMOS ESTA VALIOSA CARTA DE UNA FIEL CATÓLICA MADRE DE FAMILIA DONDE EXPLICA PORQUE NO SE PUEDE IR A LA FRATERNIDAD SAN PÍO X


VIVA CRISTO REY Y ADELANTE CATÓLICOS CRISTEROS.. "Porque nuestra salvación esta mas cerca que cuando empezamos a creer" (San Pablo)



     Tengo la gracia de haber nacido dentro del seno de una familia católica, defensora de la verdadera Fe que nos enseñó Nuestro Señor Jesucristo.

     Conscientes mis padres del grave daño que significaba para nuestra Fe el seguir asistiendo a la Iglesia Oficial tras los cambios derivados del Concilio Vaticano II, nos retiraron de la asistencia dominical y trataron de fortalecer nuestro espíritu con el rezo diario del Santo Rosario, lecturas piadosas  y el estudio de nuestro querido catecismo del R. P. Ripalda, mismo que recitábamos de memoria mis hermanos y yo en casa, a falta de un lugar donde pudiéramos tomar clases de doctrina o tener una vida parroquial. Esta forma de vivir, apartada de la Iglesia Oficial, logró despertar en nuestras  almas infantiles un estado de conciencia sobre la gravedad de la situación: el Concilio Vaticano II había acabado con todo lo hermoso y sublime de la liturgia tradicional,  envolviéndola con engañosos velos de un protestantismo puro. La Fe se perdía…

     Pero Dios no abandona. Durante mi adolescencia  escuchaba a mis padres hablar de un obispo que levantó su voz contra toda oposición y siendo fiel a Cristo y no al hombre, fundó una fraternidad con la única finalidad de preservar la tradición católica, combatiendo a los enemigos de la Iglesia y servir a Cristo Rey; su nombre Mons. Marcel Lefebvre.

     Así fue como después de tantos años de sacrificios y limitaciones en cuanto a sacramentos, pero con mucha esperanza en Dios llegamos a conocer a la FSSPX.  Fue un gran consuelo para mi alma el poder encontrar el auxilio de sacerdotes tradicionales, escuchar las misas en latín, los cantos gregorianos, conocer a personas que perseguían los mismos ideales; y más tarde el poderme casar y bautizar a mis hijos en una capilla tradicional, lo cual podría decirse que fue una de mis mayores bendiciones.

     Mi esposo y yo teníamos la gran responsabilidad de educar a nuestros hijos en el santo temor de Dios y por eso, cumpliendo con nuestros deberes de padres católicos, los inscribimos puntualmente en sus clases de catecismo en la FSSPX.  Estaba feliz de que mis hijos tuvieran lo que yo no tuve, estaba confiada en que crecerían con una formación religiosa íntegra, firme, fiel a Cristo Rey, a la tradición… y así pasó el tiempo.

     Pero el demonio no descansa. Algo estaba cambiando. De una manera muy sutil, casi imperceptible, los sermones dominicales dejaron de ser los mismos. Pasaron de ser un llamado a la lucha y defensa de la Verdad, señalando todos los errores del modernismo (en los cuales se nos inflamaba el alma), a  un adormecedor estado de tranquilidad en el cual se nos decía “aquí no pasa nada”, “no se preocupen”, “no se metan al internet”, “no hagan caso de habladurías”…¿Qué nos trataban de ocultar? Por supuesto que no me iba a quedar con los brazos cruzados, no podía conformarme con sus explicaciones superficiales y ambiguas, estaba en juego mi Fe y la de mis hijos, así que me documenté y me llevé una gran sorpresa y una terrible decepción: ¡La FSSPX  tiene toda la intención de ser reconocida por Roma y regularizarse con la Iglesia Conciliar! ¿Qué necesidad tiene de eso si nunca estuvimos fuera de la Verdadera Iglesia? ¡La FSSPX  está aceptando la mayor parte de los errores del Concilio Vaticano II! ¡La Declaración Doctrinal de Mons. Fellay del 2012 dice que aceptan el 95% de ellos!

¿Qué  no el objetivo de la FSSPX es preservar la Tradición Católica? ¡La FSSPX  (ahora Neo-FSSPX) está engañando a sus fieles diciendo que dentro de la Iglesia Visible podrán convertir a la Iglesia Conciliar a la tradición!

¿Qué no basta una sola manzana podrida para contaminar a las demás? Siempre predicaban que nos apartáramos de las malas compañías. ¿Acaso ellos están exentos del contagio?

     No necesito de mayores razonamientos  para concluir que están traicionando a su fundador, Mons. Lefebvre, que se están acercando a los enemigos de la Iglesia y se están alejando del servicio a Cristo Rey.

     Ahora soy yo la que, consciente del grave daño que significa para nuestra Fe seguir asistiendo a las misas de la FSSPX, retiro a mis hijos de la asistencia dominical y del catecismo; sin ningún escrúpulo de conciencia. Así como hicieron mis padres hace 40 años, hoy  lo hago yo. Ahora quiero que tengan lo que yo sí tuve: celo por buscar siempre la Verdad, amor a la lucha, firmeza en sus convicciones; no le daremos la espalda a Nuestro Señor Jesucristo. No permitiré que se contaminen del liberalismo, que los llenen de ilusiones falsas. Volvemos, pues, al estudio  de su catecismo, al rezo diario del Santo Rosario, lo mismo que a las lecturas piadosas en casa. Esperando que Dios tenga misericordia de todos nosotros y acorte estos tiempos.

Así, para concluir el por qué es necesario continuar la lucha fuera del peligroso ambiente liberal que ya se comenzó a vivir dentro de la FSSPX, es porque me gustaría que mis hijos, habiendo escogido sus vocaciones puedan igualmente decir:


“Tengo la gracia de haber nacido dentro del seno de una familia católica, defensora de la verdadera Fe que nos enseñó Nuestro Señor Jesucristo”.

miércoles, 20 de junio de 2018

NEWSLETTER FOR OUR FRIENDS AND BENEFACTORS: SUMMER 2018


We want to inform you, dear friends, that Divine Providence has allowed us to grow in the number of secular oblates of the monastery (more than 60 in 5 countries) and also in the missions Our Lord has commended us to help out. This service to souls that we are taking upon us are in accord to the will of our congregation's founder, Rev Father Jean Baptista Muard, beginner of the benedictines of the Most Sacred Heart of Jesus. Our Lord Himself was his constant Guide. Part of this will of Our Lord was that the monks of this benedictine branch were asked to become also missionaries. He wanted silent and prayerful monks living in the solitude of the cloister life, as dictated by the Holy Rule of our most holy father St. Benedict. But this hidden life was to be alternated with the exterior charity of the preaching of missions. Following the spirit of St Bernard who had very often to leave the delights of the cloister life to help out the Catholic Church in her great needs. St Bernard even became the leader of the preaching second crusade for conquest of holy Land for the Church. And now on these times Divine Providence has led us on this road of grave state of necessity of the Church. 

 At the prospect of seeing the coming N-FSSPX general chapter in order to elect new general superior on July, we want to stress out an important point for its own welfare.

Without doubt it has to be said that he archbishop Marcel Lefebvre has been a Providencial move in order to protect the Holy Catholic Church, specially the faith, the priesthood, and the most Holy Sacrifice of the mass. Already many of the children of archbishop Lefebvre are aware that since his death, his work, the old SSPX, has been decaying and loosing strength as time pass by (specially by already compromising in many things with the enemies of the Church, keeping too often the light of the truth hidden from the peoples’ eyes).

 On this occasion we only want to point out ONE of the causes which surely has caused this shipwreck of the N-SSPX. Mons. Marcel Lefebvre clearly pointed out that he preferred to elect as general superior of the SSPX a PRIEST rather than a BISHOP (himself elected as first general superior to Father Franz Schmidberger, a priest, although he was discovered later to become an accomplice in gradual agreements). 

There are two grave reasons for this choice: 

1.-The archbishop wanted a constant remainder into the mind of his members and followers concerning the STATE OF NECESSITY due to the general apostasy of the oficial hierarchy. This state of necessity caused 2 events: on the one side the impossibility in conscience of obeying to this oficial hierarchy, and on the other side the fact of not having ordinary jurisdiction but only supplied jurisdiction and case by case. 

These particular extraordinary circumstances moved the archbishop to the choice of having a PRIEST rather than a BISHOP as the head of the SSPX. This way of acting was done to prevent the risk for priest and the faithful of loosing sight of the state of necessity.

 The fact of having as head a bishop (i.e. Mons. Bernard Fellay) for the last 24 years had caused to members and followers of the SSPX to be use to this situation and therefore they ended by seeing (and perhaps NOT aware of it) the Society as a hierarchy with jurisdiction; with an estructure, with an authority as if we were living in the ORDINARY times, wherein there is NOT more state of necessity, wherein a bishop governs a flock. This new mentality has been creating little by little the ¨necessity of feeling themselves to become “normal," the necessity of being accepted “as we are”; all these feelings have being fed up continuously forgetting or wanting to forget that the new Rome has not been converted. The fact is that the new SSPX has lost sight of the state of necessity that we are living, they do not see the extraordinary character of the circumstances; they have been accepting already gradually the ORDINARY ways of conferring the sacraments from apostate Rome itself! 

2.-This prudencial measure of the Archbishop was also intended to avoid that in the future the 4 bishops consecrated by him might demand for themselves any authority of jurisdiction over priests and faithful. They were meant to remain only as AUXILIARY BISHOPS while the crisis lasted. The bishops were consecrated by him do not in order to govern but rather in order to administer the true catholic sacraments to the members of the CATHOLIC CHURCH to those who might request them or to those who may have a need of them (especially when we know that the new modernist “sacraments” have been substantially adulterated in times of Pope Paul VI, causing them to be highly doubtful). 

 We want to stress out the point: The 4 auxiliary bishops consecrated by Mons. Lefebvre and the other 3 consecrated by Mons. Williamson, they are all ONLY auxiliary bishops of the CATHOLIC CHURCH. They are not auxiliary bishops of the NSSPX or of the Resistance because the state of necessity exist within the Catholic Church. They were not created bishops to just attend a determineate religious group. We are all here to help out the Catholic Church, nothing less than that. Even if they are not members of a given group (NSSPX, “Resistance," or Dominicans, etc). 

 It should be enough for a catholic bishop of priest, who has not jurisdiction, on the present state of necessity of the Church, and in order to administer the sacraments; that those sacraments may be requested from them by catholics who have the right intention, formation, and dispositions. We invite to all catholic faithful to implore the graces from Heaven, specially lights, so that the state of necessity of the Church may be again the pattern of behavior within the N-SSPX. The lack of this basic principle has contributed to them to loose track and as well as to loose their very reason of existing. Let us ask the Blessed Virgin Mary to help them to elect as a new general superior of the SSPX on the next general chapter, to a worthy PRIEST, a priest without human or practical compromises; a servant of God who may follow the path marked by the Archbishop. 

That is, a priest who may defend the faith with charity; someone constantly resisting modernism and liberalism; someone habitually willing to denounce the wolves dressed as sheep cloth. A priest who may fulfill his commitment to defend the interests of Christ the King. For charity sake we also ask to all of Archbishop spiritual children, specially to bishops and priests, to remember their mission towards the Church: to be servants of the Holy Catholic Church and do not just of religious parties. Ever grateful towards you for all your prayers, charity, and continual support. 

Father Raphael OSB 

lunes, 18 de junio de 2018

CUARTO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS: Misión Nuestra Señora de Guadalupe

La Resistencia Católica en Monterrey Nuevo León sigue en la lucha por la defensa de la fe, se celebró la Santa Misa dos días consecutivos.

 A pesar del licenciamiento de tropas por parte de un cura chileno, de la falsa resistencia, que mandó a sus fieles a la nueva FSSPX, la resistencia de esta ciudad aun sigue en pie. 

Este cura chileno, recomendado a nuestra feligresía, por próceres de la falsa resistencia "apostoló" en nuestra tierra mexicana en años pasados (2013-2017). ¿Los frutos? En cada ciudad que pisó se dividió la feligresía sin detallar la excomunión y persecución de sacerdotes y fieles. Sin mencionar a detalle la manipulación mediática cibernética por medio de blogs subyugados a su causa.

 Para dicho cura chileno y para algunos de la falsa resistencia ir a la nueva FSSPX da lo mismo, ir con los modernistas o no, es lo mismo; para él, se pueden recibir sacramentos de los modernistas al parecer sin escrúpulo;  para dicho cura no hay estado de necesidad, y para dicho cura la iglesia conciliar es la católica. 

Gracias a su "valioso trabajo" en conjunto con quienes lo apoyaron (la falsa resistencia); dividieron la resistencia mexicana mediante tácticas añeja conocidas del enemigo. Dejó el país (gracias a Dios!!), pero dejó a la resistencia mexicana dividida y desprestigiada. Ahora esta al acecho de otros fieles en otro continente. 

Vigilad y orad porque los falsis fratribus están al acecho.

La misión de Santa María de Guadalupe sigue adelante bajo la dirección del R.P Rafael OSB.
Viva Cristo Rey