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viernes, 18 de junio de 2021

“A Luchar” : a todos los católicos y fieles tradicionalistas

 


“A Luchar”

 

A todos los católicos y fieles tradicionalistas

 

El presente escenario mundial, la situación de la Iglesia y las diferentes pruebas que están por venir me hacen querer compartir un pensamiento, una reflexión, un testimonio de la lucha que un católico tradicionalista tiene que vivir día a día. Mi intención no es atacar, ni criticar, ni imponer, simplemente una invitación a reflexionar cómo defendemos nuestra fe.

 

Tuve el gran privilegio y bendición de nacer en una familia católica y tradicionalista. Desde niño fui enseñado en la doctrina y el catecismo de la Iglesia Católica. Asistía todos los fines de semana a un muy bonito priorato de la FSSPX. Catecismo, misa, apostolado, sacramentos, sana convivencia. Todo eso lo tenía. Se podría decir que era una vida de católico tradicionalista fácil, light. Un plan seguro para ir al cielo trazado fácilmente: rezar el Rosario entre semana, ir a catecismo, a misa, a algún apostolado y recibir los sacramentos. Repetir esto todas las semanas. Este camino seguro me permitía tomar ciertas facilidades u oportunidades “¿Pequé? Fácil, me confieso el fin de semana, no importa.” “¿Que si no alcanzo a llegar a misa temprano? Sin problemas, hay misa en la tarde.”

 

Desde pequeño me fueron inculcando que la Iglesia vivía una crisis, que las misas a las que iban mis compañeritos de la escuela no eran las mismas. Al principio no lo entendía mucho pero uno le cree todo a sus padres. Poco a poco me fui dando cuenta de diferencias muy palpables e irreconciliables con la fe: Mis compañeros rezaban el Padre Nuestro de una manera diferente, podían tratarse mal y ofender a la maestra y decir que no pasaba nada, que porque el Padre en la misa del Domingo les había dicho que Dios es muy bueno y que todo lo perdona y todos se van al cielo, un cielo donde había lo que más le gustara a todos, que si te gustaban los Gansitos (un pastelillo), cuando fueras al cielo Dios te recibiría con una dotación infinita de ellos; el Niño Dios era reemplazado por Santa Claus en Navidad, entre otras cosas. Sabía en ese entonces que era muy diferente a los demás. Pero no pasaba nada, ellos podían seguir con su vida, al cabo yo tenía todo en la FSSPX y no tenía que preocuparme por nada.

 

Pasé la niñez y la temprana adolescencia con una indiferencia hacia la situación que vivía el mundo y la Iglesia. Tenía el camino facilito a la salvación con los sacramentos 24/7, misas, coro, catecismos y apostolado.

Inclusive, ni me preocupaba mi vocación porque seguramente de la Fraternidad saldría, ya sea en un seminario o en una marcha nupcial con alguna fiel.

 

A mis 15 años, en una etapa complicada del desarrollo humano, mis padres de la noche a la mañana tomaron la decisión de ya no ir, ni llevarnos a mí y mis hermanos a la Fraternidad. Digo de la noche a la mañana porque así de golpe lo sentí, mis padres ya habían analizado la dura decisión. Ellos ya habían visto algo que yo no. Los seguí más por obediencia que por convicción propia. Me llegó a parecer una decisión radical, exagerada. No tenía argumentos para debatir o discutir esa decisión y francamente me quería ahorrar problemas con mis padres.

 

Las misas dominicales, los sacramentos, los apostolados, la convivencia con fieles que comparten tus mismas ideas y valores...todo eso se acabó. Ahora, vivía con la incertidumbre de si iba a poder confesarme o comulgar alguna otra vez. Los viajes en coche de 20 minutos para llegar a misa se convirtieron en viajes de autobús de 6 horas uno que otro mes. La bella capilla, el altar y la sacristía fueron reemplazados por el comedor o la sala de alguna casa, los confesionarios en un colchón o reclinatorio de alguna habitación, la credencia en una mesa del teléfono, las grandes voces que cantaban la misa en un susurro de voces desafinadas, el acolitar con un rol en la misa a hacer todos los roles posibles con tal de que se pudiera tener una misa cantada; el silencio de la misa interrumpido por camionetas que venden gas, por los panaderos y por los que venden tamales.

 

Pero ¿por qué este giro de 180°? ¿Qué habían visto mis padres que yo no podía ver? ¿Vivir la religión de esta manera no sería un peligro para mi fe? ¿Estaba obedeciendo ciegamente?

 

Pocos años después lo entendí y que mejor que explicarlo que la analogía que utilizaba mi madre. Si pones una manzana podrida en medio de otras manzanas, no esperes que las buenas manzanas hagan de la manzana podrida una buena manzana, por naturaleza propia, la manzana podrida hará que el resto se pudra. (Para ser un poco más explícito, la manzana podrida representa a la Iglesia Conciliar con la cual la Fraternidad lleva años intentando acordar y ser reconocida).

Dejar la Fraternidad no supondría un peligro para mi fe, estar tentando con manzanas podridas sí lo sería. Obedecer tenía sentido, ya que la autoridad con más conocimiento y preparación ordenaba algo para conservar la fe. Y cuando se trata de la fe, hay que ser "radicales". En los mismos sermones de la Fraternidad nos predicaban que nos sintiéramos orgullosos de que los modernistas nos llamaran locos, locos por seguir a Cristo, por ir a la misa de siempre, por mantener la fe, por rechazar al modernismo y a la Iglesia Conciliar. Es curioso que los resistentes terminamos siendo los locos y criticados por seguir la misma palabra que predicaban.

 

Todos estos cambios únicamente reavivaron mi fe, me hicieron estar conscientes de que existía un conflicto que no se podía evitar. Había que estar alertas, en espíritu de lucha; en las catacumbas, siendo perseguidos, como los mártires de los primeros tiempos.

 

¿Por qué comparto este testimonio? Simplemente quiero exhortar a mis hermanos tradicionalistas a que reflexionen y analicen la grave crisis que vive la Iglesia y la Tradición, a que tomen las armas en el combate espiritual y que evitemos la tibieza.

Nuestro Señor y la Virgen Santísima nunca nos dejarán solos y nos van a proporcionar todos los medios necesarios para perseverar. Nuestro Señor nos dice claramente "Buscad el reino de Dios y su justicia y lo demás se os dará por añadidura". Pienso que muchas veces limitamos estas palabras a que se nos entregarán cosas materiales o superficiales (alimento, vivienda, ropa, transporte, seguridad, etc.) cuando realmente también aplica con los sacramentos, las misas. Si nos mantenemos firmes en la fe y cumplimos los mandamientos, la Divina Providencia nos dará todo lo que necesitemos para sobrevivir espiritual y corporalmente.

 

Los exhorto a seguir la lucha que valientemente inició Mons. Lefebvre y a la que hoy en día se ha sumado Mons. Viganó quien en una de sus cartas publicadas en Septiembre de 2020 destaca acertadamente algunos puntos relevantes al conflicto entre los tradicionalistas y los modernistas:

     Los verdaderos católicos son los fieles tradicionalistas que se adhieren a las verdades enseñadas y reveladas por Cristo no aquellos modernistas que sólo conservan el nombre por una cuestión burocrática.

     El clero y los fieles tienen la obligación de obedecer primero a Dios antes que a los hombres.

     Un Católico tiene la obligación de militar y defender la fe. Levantar las armas de manera espiritual y si es necesario, de manera material.

     Es necesario resistir a los embates modernistas y corregir con caridad a la autoridad cuando se erra, sobre todo en estos tiempos de confusión.

 

Es por eso que no se puede coquetear con la Iglesia Conciliar, buscar un acuerdo es admitir que los usurpadores tienen la Verdad. ¿Colaborar con aquellos que profanan la Iglesia con la Pachamama, con los que besan el Corán, con los que se reúnen a orar en mezquitas, con aquellos que lanzan herejías a diestra y siniestra, con los que participan con la élite mundial para establecer un nuevo orden mundial? Y todo ¿para qué? ¿Para ser reconocidos ante los hombres?

¿Y ante Dios? "El que no está conmigo está contra mí. El que no recoge conmigo, desparrama" dice Nuestro Señor.

 

El conflicto entre tradicionalistas y modernistas está en punto de ebullición, inclusive para aquellos tradicionalistas "en comunión con la Iglesia" (como la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro), tras los recientes amagues de Francisco de eliminar Summorum Pontificum (irrelevante para los verdaderos tradicionalistas ya que solo servía de escudo a muchos para evitar la denotación de "cismáticos"). Esto es esperanzador para que muchos rebeldes se unan a la causa, para que los trabajadores vayan a la Viña del Señor. Es momento de tomar un bando y de orientar y guiar a todas esas personas de buena fe, a la verdadera doctrina. Velad y orad. Estad sobrios y vigilantes que se acerca la Segunda Venida de Cristo.

 

Me gustaría concluir esta reflexión y exhortación recordando un pasaje de la Epístola del apóstol San Pablo a Timoteo. Relevantes hoy en día más que nunca.

"Proclama la Palabra. Insiste a tiempo y a destiempo; reprende, ruega, exhorta, con paciencia siempre y afán de enseñar. Porque vendrá tiempo en que no soportarán la sana doctrina, sino que en alas de sus pasiones y con la comezón en sus oídos, se elegirán maestros a granel y desviarán sus oídos de la verdad y se volverán hacia las fábulas. Tú anda sobre ti en todo, soporta el sufrimiento, haz obra de predicador del Evangelio; cumple con tu ministerio. Sé sobrio."

 

Roguémosle a la Santísima Virgen María, Nuestra Protectora y a San José para que nos protejan e iluminen en las batallas que libramos día a día y nos den todas las gracias para perseverar. Oremos también por todos los buenos obispos y sacerdotes resistentes que nos predican la sana doctrina y nos orientan en tiempos de confusión.

Oremos también por todos nuestros familiares, amigos y enemigos para que seamos un solo rebaño, el rebaño de Cristo y que, al momento de nuestra muerte, podamos decir como San Pablo a Timoteo:   Bonum certámen certávi, cursum consumávi, fidem servávi.

(He luchado la buena lucha, he concluido la carrera, he guardado la fe).

 

Que Así Sea

Dios los Bendiga

 

Un fiel tradicionalista

Anónimo


viernes, 11 de junio de 2021

EL SANTO ABANDONO (8. LOS ESFUERZOS EN EL ABANDONO)

 


CAPITULO 7 (DAR CLIC AQUI)


8. LOS ESFUERZOS EN EL ABANDONO

Fuera craso error práctico considerar el abandono como

una virtud puramente pasiva y creer que el alma no ha de

hacer otra cosa que echarse a dormir en los brazos divinos

que la llevan. Sería olvidar este principio de León XIII, «no

existe ni puede existir virtud puramente pasiva». Además de

que implicaría un falso concepto del divino beneplácito.


Como toma una madre a su pequeñito y después de

colocarlo donde quiere, éste se ve puesto allí sin haber hecho

de su parte más que dejarse manejar; así pudiera

seguramente haberse Dios con nosotros; podría levantarnos al

grado de virtud que le agradase, enmendar súbitamente un vicio obstinado y rebelde, preservarnos para siempre de

ciertas tentaciones, etc.; y a las veces lo hace; pues al fin esas

elevaciones súbitas y esas transformaciones repentinas no

son cosas que excedan su poder. Sin embargo, continuarán

siendo la excepción, por cuanto desordenarían sus sabios

planes si fueran demasiado frecuentes. Bien está que a un

niño haya que traerle en brazos, porque no puede andar;

empero Dios nos ha dotado del libre albedrío y no quiere

santificarnos sin nosotros. 


Por lo que de tal suerte templará su

acción que nuestros progresos sean justamente obra de su

gracia y de nuestra libre cooperación. Según esto, en los

sucesos que declaran el divino beneplácito, la intervención de

Dios se limitará de ordinario a tomarnos de su mano soberana

y a colocarnos en la situación que El mismo nos haya

deparado, sin consultar para nada nuestras pretensiones y

gustos y aun contrariándolos no pocas veces; nos pondrá en

la salud o en la enfermedad, en consuelos o en penas

interiores, en la paz o en el combate, en la calma o en la

agitación, etc. Veces habrá en que para dicha o desdicha

nuestra nosotros mismos nos hemos ido preparando estos

estados, y muchísimas otras ninguna parte tendremos en ello;

mas como quiera que fuere, lo cierto es que Dios es quien

dispone de nosotros y que por lo mismo, una vez puestos en

tales situaciones, habrá que cumplir con nuestro deber

contando con la gracia de Dios; deber, por cierto, bien

complejo.


Para hacer posible el abandono, ha debido el alma

establecerse con antelación en la santa indiferencia; le queda

persistir en ella mediante la práctica ardua de la mortificación

cristiana, que es trabajo de toda la vida.


Antes de los sucesos el alma se pone en manos de Dios

por una simple y general expectación, sin que excluya la

prudencia; por esta causa, ¡cuánto hay que hacer, por

ejemplo, en la dirección de una casa; en el desempeño de un

cargo para evitar sorpresas y desengaños; en el gobierno de

nuestra alma para prevenir las faltas, la tentación, las

arideces! Todas estas providencias pertenecen a la voluntad

de Dios significada y no se deben omitir so pretexto de

abandono, pues no podemos dejar a Dios el cuidado de hacer lo que nos ha ordenado cumplir por nosotros mismos.


Durante los sucesos es necesario ante todo someterse. En

el Santo Abandono llámase esta adhesión confiada y filial y

amorosa al beneplácito de Dios. Quizá haya que luchar un

tanto para elevarse a esta altura y mantenerse en ella; mas,

aun cuando la sumisión fuese tan pronta y fácil como plena y

afectuosa, y por sencillamente que nuestra voluntad se

someta a la de Dios, siempre hay en esto un acto o

disposición voluntaria. En el Santo Abandono la caridad es la

que está en ejercicio y la que pone en juego otras virtudes. Y

así dice Bossuet: «Es una mezcla y un compuesto de actos de

fe perfectísima, de esperanza entera y confiada, de amor

purísimo y fidelísimo». Si aun después de someterse a la

decisión final, se juzga oportuno pedir a Dios desde el

principio que aleje este cáliz, como hay derecho a hacerlo,

esto constituye de la misma manera un acto o una serie de

actos.


Después de los sucesos se pueden temer consecuencias

desagradables para los demás o para nosotros mismos en lo

temporal o en lo espiritual, como sucede en las calamidades

públicas, en la persecución, en la ruina de la fortuna, en las

calumnias, etc. Si está en nuestra mano apartar estas

eventualidades o atenuarías, haremos lo que de nosotros

dependa, sin aguardar una acción directa de la Providencia,

porque Dios habitualmente se reserva obrar por estas causas

segundas, y puede ser que precisamente cuente con nosotros

en esta circunstancia, lo que con frecuencia nos impondrá

deberes que cumplir.


Después de los sucesos, por ser manifestaciones del

beneplácito divino, hay que hacer brotar también de ellos los

frutos que Dios mismo espera para su gloria y para bien

nuestro: si acontecimientos felices, el agradecimiento, la

confianza, el amor; si desgraciados, la penitencia, la

paciencia, la abnegación, la humildad, etc.; cualquiera que sea

el resultado, un acrecentamiento en la vida de la gracia, y por

consiguiente un aumento de la gloria eterna.


La voluntad de Dios significada no pierde por esto sus

derechos, y salvo las excepciones y legítimas dispensas, es

necesario continuar guardándola; los deberes que ella nos impone forman la trama de nuestra vida espiritual, el fondo

sobre el que el santo abandono viene a aplicar la riqueza y

variedad de sus bordados. Además esta amorosa y filial

conformidad no impide la iniciativa para la práctica de las

virtudes: las Reglas y la Providencia le ofrecen de suyo cada

día mil ocasiones; y, ¿quién nos impide provocar otras

muchas, sobre todo en nuestro trato íntimo con Dios? A la

verdad que no somos sobradamente ricos para desdeñar este

medio de subir de virtud en virtud: el salario de nuestra tarea

ordinaria, por opulento que se le suponga, no debe hacernos

despreciar el magnífico acrecentamiento de beneficios que

puede merecernos dicha actitud.


Henos así bien lejos de una pura pasividad, en que Dios lo

haría todo y el alma se limitaría a recibir. En otra parte diremos

que esta pasividad se encuentra en diverso grado en las vías

místicas, en cuyo caso es preciso secundar la acción divina y

guardarse de ir en contra. Pero aun en estos caminos místicos

la mera pasividad es excepción muy rara. Por poco que se

haya entendido la economía del plan divino y por poca

experiencia que se tenga de las almas, se ha de convenir en

que el abandono no es una espera ociosa, ni un olvido de la

prudencia, ni una perezosa inercia. El alma conserva en él

plena actividad para cuanto se refiere a la voluntad de Dios

significada; y en cuanto a los acontecimientos que dependen

del divino beneplácito, prevé todo cuanto puede prever, hace

cuanto de ella depende. Mas, en los cuidados que ella toma,

confórmase con la voluntad de Dios, se adapta a los

movimientos de la gracia, obra bajo la dependencia y sumisión

a la Providencia. Siendo Dios dueño de conceder el éxito o de

rehusarlo, el alma acepta previa y amorosamente cuanto El

decida, y por lo mismo se mantiene gozosa y tranquila antes y

después del suceso. Fuera, pues, la indolente pasividad de los

quietistas, que desdeña los esfuerzos metódicos, aminora el

espíritu de iniciativa y debilita la santa energía del alma.


Los quietistas pretenden apoyarse en San Francisco de

Sales, pero falsamente. Preciso fuera para eso, entrecortar

acá y allá en los escritos del piadoso Doctor palabras y frases,

aislarlas del contexto y alterar su sentido.

No podemos citarlo íntegramente. Nos compara a la Santísima Virgen, dirigiéndose al templo unas veces en los

brazos de sus padres, otras andando por sus propios pies:

«Así -dice-, la divina bondad quiere conducirnos por nuestro

camino, pero quiere que también nosotros demos nuestros

pasos, es decir, que hagamos de nuestra parte lo que

podamos con su gracia». Como rompe a andar un niño

cuando su madre le pone en el suelo para que camine, y se

deja llevar cuando lo quiere traer en sus brazos, «no de otra

manera el alma que ama el divino beneplácito se deja llevar y,

sin embargo, camina haciendo con mucho cuidado cuanto se

refiere a la voluntad de Dios significada». Este hombre tan

lleno del santo abandono escribía a Santa Juana de Chantal,

que no lo estaba menos: «Nuestra Señora no ama sino los

lugares ahondados por la humildad, ennoblecidos por la

simplicidad, dilatados por la caridad; estáse muy a gusto al pie

del pesebre y de la cruz... Caminemos por estos hondos valles

de las humildes y pequeñas virtudes; allí veremos la caridad

que brilla entre los afectos, entre los lirios de la pureza y entre

las violetas de la mortificación. De mí sé decir que amo sobre

manera estas tres virtudes: la dulzura de corazón, la pobreza

del espíritu, la sencillez de la vida... No estamos en este

mundo sino para recibir y llevar al dulce Jesús, en la lengua,

anunciándolo al mundo; en los brazos, practicando buenas

obras; sobre las espaldas, soportando su yugo, sus

sequedades, sus esterilidades.» ¿Es éste el lenguaje de una

indolente pasividad? ¿No es más bien la plena actividad

espiritual?


«Yo -decía Santa Teresa del Niño Jesús- desearía un

ascensor que me elevase hasta Jesús; pues soy muy

pequeñita para trepar por la ruda escalera de la perfección. El

ascensor que ha de levantarme hasta el cielo son vuestros

brazos, ¡oh Jesús! »


Mas no se apresuren los quietistas a celebrar su triunfo.

Expresión es ésta de amor, de confianza y sobre todo de

humildad, pues la santa no se propone en manera alguna

permanecer en una indolente pasividad, hasta que el Señor

venga a tomarla y conducirla en sus brazos; antes bien,

trabaja con una grande actividad. «Por eso -añade- no tengo

yo necesidad de crecer, es necesario que permanezca y me haga cada vez más pequeña.» 


Y de hecho ella se labrará con la gracia una humildad que se desconoce en medio de los dones, una obediencia de niño, un abandono maravilloso en medio de las pruebas, la caridad de un ángel de paz y como remate de todo, un amor incomparable para Dios, pero un amor «que sabe sacar partido de todo», un amor que, creyendo por su humildad no poder hacer nada grande, no quiere «dejar escapar ningún sacrificio, ninguna mirada, ninguna palabra, y quiere aprovecharse de las menores acciones y hacerlas por amor padecer por amor y hasta alegrarse por amor».


¿Habrá necesidad de añadir que todas las almas

verdaderamente santas, en vez de esperar que Dios las lleve

y cargue con ellas y con su tarea, se dan mil mañas para

aumentar su actividad espiritual y sacar de todos los

acontecimientos su propia ganancia? Ejemplo palpable y

evidente de esto lo tenemos en la vida de Sor Isabel de la

Trinidad.



martes, 8 de junio de 2021

En verdad os digo, que, si no os volviereis, e hiciereis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.



Evangelio según san Mateo, 18:1-6

En aquella hora se llegaron los discípulos a Jesús, diciendo: "¿Quién piensas que es mayor en el reino de los cielos?" Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo:

"En verdad os digo, que, si no os volviereis, e hiciereis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Cualquiera, pues, que se humillare como este niño, éste es el mayor en el reino de los cielos. Y el que recibiere a un niño tal en mi nombre, a mí recibe. Y el que escandalizare a uno de esto pequeñitos, que en mí creen, mejor le fuera que colgasen a su cuello una piedra de molino de asno, y le anegasen en el profundo de la mar".

 

San Jerónimo

Cuando dice el Señor: "Mejor le fuera que colgasen a su cuello una piedra de molino, etc." Usa el Señor el lenguaje acostumbrado en la provincia, pues era costumbre entre los antiguos judíos, castigar a los mayores criminales arrojándolos al mar atados con una piedra y les convenía más este castigo. Porque es mucho mejor recibir un castigo breve, que el ser reservado para sufrir las penas eternas.




jueves, 3 de junio de 2021

RESPECTO A VACUNAS FABRICADAS CON CELULAS DE FETOS ABORTADOS


"Mas los tímidos e incrédulos y abominables y homicidas
y fornicarios y hechiceros e idólatras, y todos
los mentirosos, tendrán su parte en el lago
encendido con fuego y azufre. Esta es la segunda
muerte." Apoc 21, 8

No matarás al inocente. Exodo 23,7

La ciencia, los medios de comunicación, la iglesia oficial que se dice católica y mucho menos los gobiernos NO nos han hablado ni alertado sobre este aspecto. 

MRC-5 

A finales de la década de los 60’´s, la línea celular MRC-5 (AG05965) que son fibroblastos de pulmón de feto humano abortado se desarrolló en septiembre de 1966 a partir de tejido pulmonar extraído de un feto de 14 semanas abortado de una mujer de 27 años físicamente sana. La morfología celular es similar a la de los fibroblastos. [coriell.org] Actualmente las vacunas que se fabrican cultivando virus en estas células son Hepatitis A, Hepatitis A +B, Hepatitis A+B + tifoidea, y en todas las combinaciones que incluyan Rubeola.

 HEK-293 

Otra cepa de células de origen de feto abortado son HEK-293. La línea celular de riñón embrionario humano HEK293 tiene potencial biosintético para la producción similar a la humana y actualmente se utiliza para la fabricación de varios proteínas terapéuticas y vectores virales. Aunque inicialmente se usó para la producción de vectores adenovirales, HEK293 también se convirtió en una de las líneas celulares preferidas para la expresión de proteínas transitoria o estable. 

La necesidad de un plegamiento de proteínas y glicosilación adecuados de proteínas terapéuticas ha promovido la producción en células HEK293. [https://www.capricorn-scientific.com/en/landing-pages/HEK-ONE] HEK293 es una línea celular derivada de células renales embrionarias humanas cultivadas en cultivo de tejidos. También se conocen, de manera más informal, como células HEK. Esta línea en particular se inició mediante la transformación y cultivo de células HEK normales con ADN de adenovirus 5 cortado. La transformación dio como resultado la incorporación de aproximadamente 4,5 kilobases del genoma viral en el cromosoma 19 humano de las células HEK. La línea fue cultivada por el científico Alex Van der Eb a principios de la década de 1970 en su laboratorio de la Universidad de Leiden, Holanda. La transformación fue ejecutada por Frank Graham, otro científico del laboratorio de Van der Eb que inventó el método del fosfato de calcio para transfectar células. La fuente de las células era un feto abortado sano de paternidad desconocida. 

El nombre HEK293 se llama así porque fue el experimento número 293 de Frank Graham. Se “desconoce” el tipo de célula de riñón de la que proviene la línea celular HEK293 y es difícil caracterizar de manera concluyente las células después de la transformación, ya que el adenovirus 5 podría haber alterado significativamente la morfología y expresión celular. Además, los riñones embrionarios son una mezcla heterogénea de casi todos los tipos de células presentes en el cuerpo. De hecho, investigadores independientes, incluido el propio Van der Eb, han especulado que las células pueden ser de origen neuronal. Aunque teóricamente posible, la mayoría de las células derivadas de un riñón embrionario serían células endoteliales, epiteliales o fibroblásticas. 

Se sospecha un origen neuronal debido a la presencia de ARNm y productos génicos que se encuentran típicamente en las neuronas. Hoy en día, las células HEK293 se utilizan con frecuencia en biología celular y biotecnología, solo superadas por HeLa, la primera línea celular humana. Alrededor del establecimiento de HeLa en 1951, los científicos se mostraban reacios a aceptar y utilizar líneas celulares humanas debido a la preocupación por un agente oncogénico en ellas. Esta preocupación, junto con la capacidad conocida de las líneas de células animales para crecer rápidamente y producir una gran cantidad de proteínas, dio a los científicos razones para favorecer las líneas de células animales sobre las líneas celulares humanas al producir proteínas recombinantes. Sin embargo, los avances en la tecnología desde entonces han permitido un aumento en el uso de líneas celulares humanas. 

Una ventaja de las líneas celulares humanas es que pueden producir proteínas muy similares a las que los humanos sintetizan de forma natural. Ahora existen productos bioterapéuticos recombinantes aprobados producidos a partir de HEK293 y otras líneas celulares humanas. 

HEK293 y sus derivados se utilizan en una amplia gama de experimentos, incluidos estudios de transducción de señales e interacción de proteínas, producción rápida de proteínas a pequeña escala y producción biofarmacéutica. Las células HEK293 crecen fácilmente en cultivos sin suero en suspensión, se reproducen rápidamente y producen altos niveles de proteína, lo que explica por qué se han utilizado ampliamente para producir proteínas de grado de investigación durante varios años. [http://www.hek293.com/

Las vacunas que se fabrican a partir de esta línea de células son varias del COVID19, la vacuna del ébola y pulmozyme (alfa dornasa) para fibrosis quística. 

HEK 293 y vacunas COVID 

Las vacunas que actualmente utilizan HEK para su fabricación son COVID 19 ChAdOx 1 AztraSeneca, CanSino Biologics, Pfizer (para pruebas), Inovio, Moderna para pruebas de RNA, Novavax – NVX-CoV2373. [https://cogforlife.org/wp-content/uploads/CovidCompareMoralImmoral.pdf

Si bien las vacunas de Pfizer y Moderna no tienen en su composición directamente productos derivados de cultivo de células fetales, el RNA que se utiliza, es vectorizado e insertado en este tipo de células fetales para su evaluación y control de “calidad”, para verificar que mediante la inserción de RNA en las células fetales se produzca la proteína Spike del coronavirus. 

WI-38 

Otra de las líneas celulares de fetos abortados es WI-38. Son células humanas de feto abortado de 3 meses de gestación; de pulmón embrionario normal. Tienen espectros de virus humanos muy amplios, especialmente útiles para el aislamiento de rinovirus. Las células forman una membrana multicapa cuando se mantienen durante períodos prolongados a 37 ° C con ajustes periódicos de pH. Se utiliza en la preparación de vacunas contra virus humanos. Descripción del producto: (https://www.atcc.org/products/ccl-75) La línea celular WI-38 se derivó de un trabajo anterior de Hayflick en el cultivo de cultivos de células humanas. A principios de la década de 1960, Hayflick y su colega Paul Moorhead en el Instituto Wistar en Filadelfia , Pensilvania, descubrieron que cuando las células humanas normales se almacenaban en un congelador, las células recordaban el nivel de duplicación en el que se almacenaban y, cuando se reconstituían, comenzaban a dividirse. desde ese nivel hasta aproximadamente 50 duplicaciones totales (para células derivadas de tejido fetal). Hayflick determinó que las células normales experimentan gradualmente signos de senescencia a medida que se dividen, primero desacelerándose antes de detener la división por completo. 

Este hallazgo es la base del límite de Hayflick, que especifica el número de veces que una población de células humanas normales se dividirá, antes la división celular se detiene. El descubrimiento de Hayflick contribuyó posteriormente a la determinación de las funciones biológicas de los telómeros. Hayflick afirmó que la capacidad finita de las células humanas normales para replicarse era una expresión de envejecimiento o senescencia a nivel celular. Durante este período de investigación, Hayflick también descubrió que, si las células se almacenaran adecuadamente en un congelador, las células seguirían siendo viables y que se podría producir una enorme cantidad de células a partir de un solo cultivo inicial. Se descubrió que una de las cepas de células que aisló Hayflick, a la que llamó WI-38, estaba libre de virus contaminantes, a diferencia de las células primarias de riñón de mono que se usaban para la producción de vacunas de virus. Además, las células WI-38 podrían congelarse, luego descongelarse y probarse exhaustivamente. 

Estas ventajas llevaron a que WI-38 reemplazara rápidamente las células primarias de riñón de mono para la producción de vacunas de virus humanos. WI-38 también se ha utilizado para la investigación de numerosos aspectos de la biología celular humana normal. Las vacunas que actualmente se fabrican con la línea celular WI-38 son sarampión, rubeola y paperas, varicela y vacuna para zoster. 

Se ha comentado que se trata de líneas celulares que solo se fabricaron una sola vez a partir de los primeros fetos abortados, sin embargo, todas estas líneas celulares tienen una senescencia conocida (es decir mueren después de cierto número de divisiones), máximo hasta 60-90 divisiones. Son miles de millones de dosis que se han fabricado desde la década de los 60s y se han aplicado, la pregunta inmediata es ¿Cuántos fetos abortados se han requerido para mantener la demanda de cultivos celulares? Los fabricantes no detallan esta información. 

PER C-6

Es otra línea de células de fetos abortados , son células de retina de feto de 18 semanas abortado. Se están desarrollando vacunas "novedosas" para el virus de influenza, ébola y HIV

Cuáles son las implicaciones morales 

¿Cuál es la implicación moral de utilizar células de fetos abortados para la fabricación de vacunas? Primero hay que recordar que el 5o. Mandamiento prohíbe matar al inocente. El aborto provocado entra claramente en esta prohibición. Aunque el aborto pudiera llegar a ser un medio por el que se salvara la vida a muchos seres humanos, ni siquiera por ese fin tan noble se podría justificar hacer un mal tan grave rompiendo la ley de Dios. El pecado del aborto es uno de los que se denominan como un “pecado que clama al cielo”: es un crimen atroz, es matar a un inocente y privarlo de su derecho a ser redimido.

La ley moral nos prohíbe participar de algo intrínsecamente malo, como el aborto, ni directamente (participando, induciendo, aconsejándolo), ni tampoco provocando abortos indirectamente (por ejemplo, el consumir o utilizar una de las vacunas mencionadas, ya que crea indirectamente demanda de más fetos abortados para su producción o prueba). No se puede hacer uso del principio del doble efecto para justificar el uso de tales vacunas, ya que el hipotético buen efecto (“salvar vidas”) no sucede antes ni simultáneamente al mal efecto (aborto). De aquí se deriva el principio católico mencionado por San Pablo de que el fin no justifica los medios (“¿Hagamos el mal para que venga el bien?” Rom. 3,8). 

Por los tanto es materia grave el participar directamente o indirectamente en el aborto para conseguir un bien posterior. De aquí se tiene que concluir necesariamente que el vacunarse (con las vacunas mencionadas) es materia de pecado grave. Por lo tanto, nadie debe usar las actuales “vacunas” del Covid: (ChAdOx 1, AztraSeneca, CanSino Biologics, Pfizer, Inovio, Moderna, Novavax – NVX-CoV2373, e inclusive la SPUTNIK cuando usa celulas de fetos humanos para reproducir los vectores virales, o son usadas para pruebas de “control de calidad”), ni tampoco las vacunas “convencionales” como las de varicela, hepatitis A, Rubeola y Fluarix (influenza virus) entre otras. 

Como hemos visto la industria del aborto es lucrativa para los laboratorios de "ciencia", los productos biológicos llamados vacunas generan ganancias millonarias a costa del aborto. Dios tenga piedad de este mundo apóstata en el que vivimos.

Para más informacion: https://columbuscatholic.org/documents/2017/4/Vaccines%20and%20Alternatives.pdf

Bibliografía 

Use of human diploid cell MRC-5, for production of measles and rubella virus vaccines. Dev Biol Stand. 1976 Dec 13-15;37:297-300. 

Rubini, a new live attenuated mumps vaccine virus strain for human diploid cells. Dev Biol Stand. 1986;65:29-35. 

Microneedle array delivered recombinant coronavirus vaccines: Immunogenicity and rapid translational development. EBioMedicine 55 (2020) 102743 Olshansky SJ, Hayflick L. 

The Role of the WI-38 Cell Strain in Saving Lives and Reducing Morbidity. AIMS Public Health. 2017;4(2):127-138. Published 2017 Mar 2. doi:10.3934/publichealth.2017.2.127 Hayflick L, Moorhead PS. 

The serial cultivation of human diploid cell strains. Exp Cell Res. 1961;25:585–621. Jacobs JP, Jones CM, Baille JP. Characteristics of a human diploid cell designated MRC-5. Nature. 1970;227:168–170.

Sykes JA, Whitescarver J, Jernstrom P, Nolan JF, Byatt P. Some properties of a new epithelial cell line of human origin. J Natl Cancer Inst. 1970 Jul;45(1):107-22. PMID: 4317734. Koprowski H, Ponten JA, Jensen F, et al. Transformation of cultures of human tissue infected with simian virus S.V. 40. J Cell Comp Physiol. 1962;59:281. [Google Scholar] Hayflick L, Norton TW, Plotkin SA, et al. 

Preparation of poliovirus vaccines in a human fetal diploid cell strain. Am J Hyg. 1962;77:240–258. Hayflick L. The limited in vitro lifetime of human diploid cell strains. Exp Cell Res. 1965;37:614–636. [PubMed] [Google Scholar] Jacobs JP, Jones CM, Baille JP. 

Characteristics of a human diploid cell designated MRC-5. Nature. 1970;227:168–70. [PubMed] [Google Scholar] 

California Legislative Information, SB-277 Public Health: Vaccinations. 2015. Available From: https://leginfo.legislature.ca.gov/faces/billNavClient.xhtml?bill_id=201520160SB277. 

Manual de Teología Moral para seglares. Pbro. Royo Marín OP. BAC Tercera edición

miércoles, 2 de junio de 2021

¡ALERTA! SOBRE LOS PELIGROS DE LAS VACUNAS COVID-19




Disertación del profesor Sucharit Bhakdi microbiólogo tailandés alemán.




MEJOR CONSEGUIR ESTE LIBRO EN AMAZON, YA QUE ESTAN BLOQUEANDO LOS VIDEOS DEL PROFESOR SUCHARIT




martes, 1 de junio de 2021

POR QUE NO DEBEMOS COOPERAR CON LA NUEVA FSSPX

 


Fiesta de Cristo Rey 2014

Escribo esta carta darles luz doctrinal con respecto a la situación actual de la Iglesia, de la FSSPX y de la Resistencia. Es necesario, como en cualquier ejército, que tengamos todos una misma línea de acción y de resistencia en medio de esta crisis apocalíptica que se irá agravando día tras día. Y en la que necesitamos colaborar en frente común.
Primeramente quisiera que reflexionaran  acerca de la crisis de la Iglesia:
Podemos ver una nueva religión apóstata, masónica, diabólica e idólatra enseñada por la Iglesia Oficial en todo el mundo desde el Concilio Vaticano II, por medio de papas de quienes se sospecha, eran miembros de la masonería: Juan XXIII, Paulo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco. Todo hace indicar que allí se “ha sentado el Demonio” (Tercer Secreto de Fátima tal y como fue revelado por el Cardenal Otavianni por medio del Padre Luigi Villa) y que ahora “es la sede el Anticristo” (La Salette); si no en su persona, por lo menos por medio de su religión mundial ecumenista, con la cual domina al mundo católico y por la cual va a dominar al mundo entero. Por estas razones, no podemos de ninguna manera tener algo que ver con esta religión del demonio.
La religión católica está siendo perseguida por todos lados y a todos los niveles. A la verdadera Iglesia Católica siempre se la reconocerá por sus cuatro marcas divinas: Una, Santa, Católica, Apostólica y se conserva, sin ninguna duda, en los auténticos seguidores de Mons. Marcel Lefebvre y también en otros católicos que todavía tienen la fe aunque se encuentren nadando en medio de  las herejías del Concilio Vaticano II
Uno puede acercarse a estos buenos católicos que todavía existen, para iluminarlos, pero de ninguna manera nos podemos acercar a la jerarquía que está pecando con esta Ramera (la religión del Anticristo) por comisión o por omisión; no hablando, no condenando, no alertando a las ovejas contra el lobo
   Ahora, es obvio y evidente que la FSSPX ha dado un giro gravísimo, extraviándose del rumbo que había marcado Mons. Lefebvre. En lugar de servir a Cristo Rey y combatir a los enemigos de Cristo sin descanso, han decidido “descansar” las armas y de manera sistemática han estado acercándose a los enemigos de Cristo (diciendo una y otra vez que allí está la Iglesia Católica y que si no nos relacionamos con ella no nos podemos llamar católicos) y por lo tanto, les guste o no, lo piensen o no, se están alejando de Cristo Rey y de su servicio y están cooperando a la apostasía de la Tradición, por lo menos con su silencio. Pero no solo por su silencio, también hay colaboración activa con la destrucción de la Iglesia ya que al juzgar que esa bestia descomunal y diabólica es la Iglesia Inmaculada de Cristo, le están poniendo a la bestia la etiqueta de católica,  provocando con esto que los demás se acerquen a ella y pequen en ella y con ella.
Por eso decimos sin titubear que la FSSPX como asociacion ya está cooperando con la destrucción, con la apostasía, con el triunfo del Anticristo. La FSSPX se ha puesto ya el sello de la bestia (Apoc. sexto sello) y ya no podemos en conciencia colaborar con ella. Podemos contactar todavía a sus miembros para iluminarlos y ayudarlos, pero ya no como Asociación. La nueva Roma es la Gran Ramera del Apocalipsis con la que “pecaron todos los reyes de la tierra”; y si sabemos que basta un mal deseo para cometer adulterio, se  puede decir que aunque la FSSPX no se ha casado con la Gran Ramera (firmar acuerdo),  ya adulteró en su corazón al desear estar con ella.
   ¡Católicos, resistamos al modernismo! Imitemos a grandes resistentes por Jesucristo y su Iglesia como San Rafael Guízar y Valencia y Jesús Degollado Guízar (último general en jefe Cristero), ellos siempre pelearon contra los enemigos de Cristo sin dar ni ceder un palmo de terreno. Siguiendo el ejemplo de Nuestro Señor y de estos grandes resistentes es que ya no podemos colaborar más, de ninguna manera con la FSSPX.
     Ahora les hago un llamado atento a todos y cada uno de los catolicos que no buscan compromisos con “la bestia” para que no se dejen poner el sello de la bestia ni en su brazo (cooperando con la bestia de alguna manera), ni en su frente (cooperando con las fuerzas destructoras de la inteligencia diabólica en contra de la  Iglesia Católica), ya que sabemos por el Apocalipsis que los que se dejen poner el sello del Anticristo “serán borrados del libro de la vida”. Este es un tema muy serio.
     La conclusión que sacamos no esta basada en opiniones, sino en doctrina, en principios. Son momentos de defender a Jesucristo y su Iglesia, de resistir a sus enemigos y si es necesario y Dios lo quiere, de regresar a las catacumbas y de prepararnos para el martirio.
    En esta fiesta de Cristo Rey les hago un atento llamado y los exhorto para que con las armas de la verdad y bajo el estandarte de JESUS, MARIA Y JOSÉ, luchemos hasta la muerte contra los enemigos de Cristo y de nuestras almas. ¡AL PRECIO QUE SEA! ¡VIVA CRISTO REY!

Con la bendición
Padre Rafael OSB