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martes, 22 de agosto de 2017

AL FINAL MI INMACULADO CORAZÓN TRIUNFARÁ



   FÁTIMA AGUARDA

  Hoy es un tiempo de crisis en la Santa Iglesia Católica pero también es un tiempo donde es muy necesario tener la virtud de la Fe, más que en cualquier otro tiempo.

  Cada vez que hay una crisis, ya sea a nivel individual o en la vida de la Iglesia, Dios nunca las permite  sin darnos  algunas soluciones, sin darnos respuestas.

  La respuesta a los problemas del siglo XX es la Santísima Virgen María. La solución específica dada por el Cielo es que el Papa en unión con todos los Obispos del mundo debe consagrar Rusia al Corazón Inmaculado de María. Cuando esto se haga habrá una gran conversión y habrá un gran periodo de paz y habrá una gran victoria.

  El Papa Pío XI fue el primer Papa que se rehusó a hacerlo. El siguiente Papa fue Pío XII.  Se llamaba el Papa de Fátima porque fue consagrado Obispo el 13 de mayo de 1917 mientras Nuestra Señora estaba apareciendo en Fátima. Él lo vio como un signo del Cielo, pero durante el tiempo de su Papado no lo hizo, murió en 1958 y nunca consagró Rusia al Corazón Inmaculado de María. Hizo una Consagración del género humano al Corazón Inmaculado de María y estableció la Fiesta del Corazón Inmaculado de María para el  día 22 de agosto, fiesta de segunda clase,  pero esto no era lo que pedía la Santísima Virgen.

  Los Papas después de él fueron malos Papas. El Cielo dijo: el Papa debe consagrar Rusia al Corazón Inmaculado de María en unión con todos los Obispos del mundo  y estos Papas tampoco hicieron lo que se pedía. Hasta que  el Papa no lo haga, el mundo se volverá peor, muchísimas almas se condenarán. Habrá una gran crisis en la Iglesia y esta crisis será una crisis en la jerarquía. Es claro que tenía que ser una crisis en la jerarquía, aun cuando no supiéramos el contenido del Tercer Secreto de Fátima, es obvio que hay una  maldición sobre los Obispos, sobre el Papa, sobre la Iglesia, han rehusado conscientemente cumplir la voluntad del Cielo.

  La Consagración debió haberse hecho en 1928. En el verano de 1931, la urgencia del pedido quedó resaltada por otra visita. Esta vez, Nuestro Señor mismo habló a la Hermana Lucía, y le transmitió una advertencia sobre la consagración de Rusia:
Participa a mis ministros que, en vista de que siguen el ejemplo del Rey de Francia, en la dilación de la ejecución de mi petición, también lo han de seguir en la aflicción.

Esa fue una referencia a Luis XIV, quien faltó a la consagración de Francia al Sagrado Corazón de Jesús, y más tarde su descendiente Luis XVI fue destronado por la Revolución Francesa y decapitado en 1793.

  Si un padre de familia rehúsa cumplir con sus obligaciones como padre, sigue siendo el padre, y será juzgado como padre. Así sucede lo mismo con el Papa Francisco, quien es un Papa malvado, haciendo mal en la Iglesia, será juzgado como Papa. Ahora, ¿qué pasa con todos nosotros que no somos obispos de  diócesis?, sólo los obispos de diócesis pueden cumplir con los requerimientos de Fátima,  ni los cuatro obispos de la Fraternidad pueden cumplir con los requerimientos de Fátima, únicamente el Papa y el Papa en unión con los Obispos del mundo. Nos encontramos nosotros mismos en una gran crisis en la Iglesia, los demonios saben, los ángeles saben, los santos lo saben, nosotros  sabemos, dónde está la solución. Sabemos que la Iglesia va a empeorar, que las almas se están yendo al infierno en grandes cantidades cada día,  y que esto continuará hasta que los requerimientos del Cielo se cumplan.

  Muchas almas en la Tradición Católica han dejado de saber esto. Los sedevacantes no creen que Fátima es la solución a la crisis. La única manera de vencer al demonio es por una obediencia humilde al Cielo.

  ¿Cómo vamos a perseverar en la Fe en estos tiempos difíciles? Debemos proclamar en voz alta la necesidad de que el Papa y los Obispos cumplan lo que pidió Nuestra Señora en Fátima. Además debemos tener Fe pues nuestra Señora dijo: el Papa lo hará. Será tarde pero lo hará. Ahorita ya es tarde, y se está haciendo más y más tarde.

   Nuestra Señora no miente. Debemos reconocer que a pesar del Papa Francisco, a pesar de los satanistas dentro del Vaticano, a pesar de los masones y de todos los malvados que están ahí, Dios puede convertir cualquier alma, Él puede cambiarlos, Dios puede cambiar las cosas en un momento. Recordemos la tormenta cuando San Pedro dijo: ¡¡Señor sálvanos que perecemos!! Y le tomó aproximadamente un segundo a nuestro Señor detener la tormenta, nuestro Señor levanta su mano y cesa la tormenta. Así que, ya sea una tormenta física, o una tormenta que está destruyendo hoy  las almas en la Iglesia, ese es el poder de Dios, lo creamos o no.

  Monseñor Fellay quien se supone debería ser el líder de la Tradición Católica está dudoso. Dice que la misa nueva es legítimamente promulgada, lo cual es falso, es una mentira, además de decir que el Vaticano II es aceptable a la luz de la Tradición, lo cual es falso, es una herejía. También dijo que Fátima  no es un asunto de fe, que no tenemos que creer en Fátima.


Para mí Fátima es un misterio [??] cada día mas grande de todos lados: del lado de Dios y de los hombres. Hay tantos elementos curiosos [??], no digo contradictorios, pero que no marchan, que no están (sic) lógicos. 
Monseñor Fellay. Conferencias en la Reja 2012.


   Nosotros debemos creer en Fátima. Los teólogos modernos dicen que no está contenido en los doce artículos del Credo. El Padre Gruner decía que sí está contenido implícitamente en el  capítulo 12 del Apocalipsis, no hay nada nuevo, está contenido en la Revelación divina. La mujer vestida del sol. La hermana Lucía decía lean el Apocalipsis capítulo 12.

  Debemos creer lo que nuestros maestros no creen, lo que nuestros padres no creen. El Papa lo hará cuando sea convertido por Dios, lo hará. ¿Qué Papa será?  Sólo Dios lo sabe. Dios sabe cómo lo va a hacer. Si Dios quiere que sea el Papa Francisco Dios lo convertirá mañana. Supo cómo hacerlo con Saulo de Tarso  y San Pablo llegó a ser el más grande de los Apóstoles.

  Dios puede hacer lo que quiera con quien quiera. Dios enviará los sacerdotes, Dios dará los medios para poder recibir los Sacramentos, Él se va asegurar de que recibamos lo que necesitamos y la cosa más importante que necesitamos es nuestra Santa Fe. Sacerdotes han  muerto sin la misa, todos esos miles de santos sacerdotes que viajaban en barcos a India, a Japón, y muchísimos morían en los barcos, no podían celebrar misa, ni recibir la Sagrada Comunión. Si había algún otro sacerdote morían con la absolución, y estos sacerdotes pasaban al Cielo sin la Misa, sin la comunión. Cuántos sacerdotes morían en las prisiones, todos esos sacerdotes ingleses, no tenían la misa pero tenían la Fe y fueron santos. Una sola Misa es suficiente para hacernos santos. Y Dios nos da cien, miles de Misas, por Su bondad,  pero todo lo que se requiere es una sola Misa para la salvación de todo el mundo.

   Mezclarse con el error es ser adúltero dice la Sagrada Escritura.  Siete Papas diferentes han desobedecido al Cielo. Saber lo que es correcto y no hacerlo dice Santo Tomás de Aquino que es un pecado muy serio contra la virtud de la prudencia.

  Fátima es para nuestro tiempo. Recemos con confianza, pues ya sabemos qué es lo que va a suceder. No podemos dudar en asuntos del Cielo. 

  Dios muestra su misericordia en nuestros tiempos todos los días abramos los ojos. Llegará el día en que la gracia le llegue al Papa, ya sea el Papa Francisco o su sucesor. Y… consagrará Rusia al Corazón Inmaculado de María y por lo tanto salvará a toda la raza humana. Tengan Fe y confianza estos días se acercan.   
R.P. PFEIFFER

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