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lunes, 25 de enero de 2016

FSSPX ¿Acuerdo o sumisión diplomática?




Considero que no habrá acuerdo con Roma porque la FSSPX no tiene capacidad de decidir ni acordar nada por cuanto -mucho parece- tiene que recibir órdenes de un poder desproporcionadamente mayor que ella y obedecerlas en cobardía tanto como lo hicieron las jerarquías modernistas de la Iglesia o aceptar el martirio como Monseñor Lefebvre y Monseñor de Castro Mayer. 

El Vaticano II fue apenas trofeo de la masonería victoriosa de post-guerras y... la FSSPX es ya un pequeño trofeo que se suma al grande. Ahora, la única opción que tiene la FSSPX es aceptar los términos de una salida de honor ofrecidos por Roma, pero... lo seguro es que tiene que aceptar el Vaticano II y que tiene que ponerse a órdenes de Roma... esto ya es un hecho. 

Recordemos una de las previas amenazas de la B´nait B´rith hechas a la FSSPX a través de Roma. “Nueva York, NY, Septiembre 16 de 2011… La Liga Anti-Difamación (ADL) insta al Vaticano para que se asegure que una secta católica disidente que enseña el anti-judaísmo sea requerida a aceptar las positivas enseñanzas oficiales sobre los judíos y judaísmo antes de ser aceptados de regreso en la Iglesia Católica Romana” (…) Sería impensable permitir que la secta católica disidente que incluye al obispo negador del Holocausto, Richard Williamson, sea reintegrada a la iglesia mientras se permite promover el antisemitismo y el antijudaísmo –lo que han hecho durante años en sus enseñanzas y en sus sitios web. 
http://www.adl.org/press- center/press-releases/ interfaith/adl-urges-vatican- to-ensure-anti-jewish-sect- accepts-vatican-ii.html 

La FSSPX, dentro de este contexto de sumisión, cambió la estructura económica de la FSSPX dando poder a los judíos en la junta: - El 23 de mayo de 2006, se realizó una junta de la Asociación Amigos de la FSSPX. Las personas presentes fueron: El P. Michael Weigl, Mons. Fellay, P. Klaus Wilhelm, P. Waldemar Schulz, Abogado Ewald Stadler, Dr. Felix Mayrhofer y Dr. Gebjard Mayr.  En esta junta se convino que se haría una nueva Fundación San Pío X sin fines de lucro para facilitar las transferencias y proteger legalmente el legado Gutmann. Se acordó (y está documentado) que los miembros del consejo serían, junto al fundador legal, P.Weigl: el P. Philippe Lovey (por Menzingen), Ewald Stadler y Maria Schoffmann- Schloßstein.

Me explico con un dicho popular sencillo: "donde manda capitán no manda marinero". Hoy manda el poder mundial judio-masónico, quizá la bestia del mar en concupiscencia con la bestia de la tierra, y hemos visto que en el mundo se viene haciendo lo que ellas dicen y se implantan sus agendas contra viento y marea. A las patadas si es el caso.

Así, pues, para llamar las cosas por su nombre habría que entender la diferencia entre acuerdo y sumisión; entre acordar y someterse.
Infortunadamente, la FSSPX no resistió. Ahora está sometida;
diplomáticamente sometida. Ya cayó.


viernes, 22 de enero de 2016

PERMANEZCAN LEJOS DE LAS MISAS DE LA FSSPX Y EL PORQUE: R. P. DAVID HEWKO


Arzobispo Lefebvre sobre las misas del indulto:“Es una posición muy ambigua y no es conforme a la que defendemos y que los tradicionalistas siempre han defendido. Ellos también aceptan la legitimidad de la nueva misa…” [Igual que la Neo-FSSPX]







   La Santísima Virgen María amó a su Divino Hijo con todo el corazón. Lo probó con su martirio.  Se preguntarán por qué Nuestra Señora es mártir si no la mataron, nunca fue crucificada,  San Bernardo la llama: mártir. Cuando los soldados atravesaron el costado de Nuestro Señor en la Cruz, Él ya estaba muerto, Él no sintió ese dolor, pero la Santísima Virgen sí sintió esa lanza directo en su Corazón. La Santísima Virgen sufrió más de lo que podamos imaginar.  En la Sagrada Escritura tenemos las profecías de sus dolores en el  Profeta Jeremías en el libro de Lamentaciones capítulo I y capítulo II.

   Cuando los judíos se burlaban de  Nuestro Señor y le decían que si es que era el Mesías lo probara bajando de la cruz, allí estaba la Santísima Virgen, ella era la Madre de este criminal que condenaban, los judíos se burlaban de Él, lo ridiculizaban, toda la ciudad estaba contra Él. A los ojos de los judíos, también se estaban burlando de Nuestra Señora. Hoy honramos sus grandes dolores.

   En la Santísima Virgen María vemos la perfección de los mandamientos de Dios. Amarlo con todo el corazón, con toda la mente, con toda el alma. Ella estaba llena de gracia y totalmente consagrada a Dios. Ella nunca estuvo bajo el poder del demonio. Cuando honramos el Corazón de la Santísima Virgen María, tocamos  el Corazón de Dios mismo. María cargó con Jesús la Cruz, fue mártir con su Hijo. Cuando Nuestro Señor murió en la Cruz terminó su sufrimiento, pero la Santísima Virgen continuó sufriendo todo el viernes, todo el sábado y realmente todo el resto de su vida. Es muy importante que siempre estemos cerca de su corazón porque como nos lo dijo en Fátima: Dios quiere establecer la devoción a mi Inmaculado Corazón.

   Podemos decir que Ella vivió el audiovisual de la vida de Cristo. Así que cuando recemos el Rosario, tratemos de ver los misterios a través de sus ojos. Toda la Pasión a través de sus ojos. Pidámosle la gracia de comprender de una manera profunda los misterios de la Fe, de adorar como Ella lo hizo a Cristo que es verdadero Dios, que incluso aun cuando estaba en la Cruz, pues los apóstoles perdieron la Fe,  incluyendo al primer Papa y a los primeros obispos católicos, todos huyeron, la única que no perdió la Fe fue la Santísima Virgen María. Ella siempre creyó que es verdadero Dios, nunca dudó. Conocía las Escrituras y sabía que Nuestro Señor Jesucristo iba a resucitar. Permaneció inamovible en la Fe.

  Es  este el tiempo de la gran batalla de Satanás  contra la Iglesia Católica,  donde parece que Satanás está ganando, la profecía  dice que la Iglesia Católica parecerá que se extingue, estará tan humillada, que parecerá que no le queda nada, y ese es el estado de la Iglesia ahora, con la apostasía de las naciones desde el Vaticano II, en nombre de la libertad religiosa, los países que alguna vez fueron  católicos,  en nombre de esta herejía que se ha infiltrado en la Iglesia, junto con el ecumenismo, junto con la colegialidad, han retirado de sus constituciones el ser católicos y ahora están cayendo a la apostasía. Este desastre ha hecho que todos los días diez mil católicos hayan abandonado la Fe en Sudamérica. Cuando el Papa Francisco estuvo en Brasil para el escandaloso día de la juventud, Brasil estaba en ese momento en el debate de la ley para aprobar el aborto, el Papa Francisco  no dijo absolutamente nada, ni una sola frase contra la ley del aborto.  La ley se aprobó por el silencio del Vicario de Cristo. 

Este Papa ha guardado silencio respecto a condenar la homosexualidad, no dijo que Dios condena este vicio, no condena la apostasía, la infidelidad de los judíos, la idea de que los ateos pueden entrar al cielo, el mismo Papa está en el modernismo, de él sólo escuchamos errores liberales. Estamos en este tiempo del Apocalipsis que vio San Juan, y el rol de la Santísima Virgen en estos días. El vio esta bestia levantarse del mar y que con su cola barrió la tercera parte de las estrellas, esto es que barrió con la mayoría del clero, los sacerdotes y los obispos, incluso la cabeza de la Iglesia para caer  en el error, en la obscuridad, en el no más predicar contra el error y ya no predicar la Fe Católica Tradicional.

   Este es nuestro tiempo justo ahora. El gran odio y la guerra de Satanás contra Dios, contra su Iglesia Católica, contra Nuestro Señor Jesucristo Rey y contra la Santísima Virgen María.
    Es por eso que nosotros, en estos tiempos, cuando tantos están comprometidos, cuando tantos están cayendo en la apostasía, se nos pide estar cerca del Corazón Inmaculado de María, su Corazón es la llave al Corazón de Jesús, su Corazón es la llave al Corazón del Padre, su Corazón es la clave para todos nosotros para mantener la Fe, cuando tantos la están perdiendo y cuando tantos la están comprometiendo. Monseñor Williamson tiene una carta muy buena donde explica los pasos comprometedores que ha estado dando el último bastión de la Tradición Católica, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Monseñor Lefebvre realmente gracias a la ayuda del Espíritu Santo  y de la Santísima Virgen María milagrosamente consagró la Fraternidad, la que sería el último bastión de la Fe Católica, de la defensa de  la verdadera Misa, del verdadero catecismo, de toda la doctrina verdadera de todos los papas de la Tradición.  Fue establecida como una muralla contra los errores modernos, contra el tsunami del modernismo, liberalismo, socialismo, comunismo y todos los  ismos que están destruyendo la sociedad y la Iglesia.  Ahora vemos los terribles pasos comprometedores en la parte más alta de la Fraternidad San Pío X, que era el último bastión. No nos alegramos por esto. 

    Tanto ustedes como yo mismo amamos la Fraternidad, la misión de la Fraternidad, que era mantener el verdadero sacerdocio católico, la verdadera Misa Católica, la verdadera doctrina, pero también el alzar la voz, ladrar como buenos perros contra los lobos que están atacando las ovejas, y eso incluye decirle al mismo Papa, como Vicario de Cristo, que mantenga la Fe Católica y no la cambie, no la comprometa, y el Papa necesita  que los hijos leales de la FSSPX levanten la voz, y ahora con estos documentos comprometedores de julio de 2012,  tan serio es que es la primera vez en cuarenta años que la FSSPX oficialmente dijo, no necesitamos la conversión de Roma, que regrese a la Tradición, queremos tener un acuerdo con Roma de cualquier modo. Permitan que les pregunte: ¿Qué tipo de acuerdo puede haber con Roma modernista si no es en la Fe Católica Tradicional? Eso no es unión, eso es pluralismo, es  indiferentismo, que pone todos los credos al mismo nivel. Y Papas, tras Papas tradicionales, han condenado este error. El indiferentismo conduce a la pérdida de la verdadera Fe.


    El Arzobispo Lefebvre nunca habló de esta manera. Sí, Monseñor Fellay tiene la gracia de estado, pero no es infalible. Quien sí tenía la gracia de estado fue su mismo fundador, y el mismo fundador insistió mucho especialmente en los últimos tres años de su vida: NO HAGAN UN ACUERDO CON ROMA HASTA QUE ROMA REGRESE A LA TRADICIÓN. Escuchen el magnífico sermón  en You Tube que predicó Monseñor Lefebvre en 1988 cuando consagró a los cuatro Obispos. En ese sermón  dice claramente tres veces: Nunca debemos hacer un acuerdo con Roma hasta que Roma regrese a la Tradición. Ahora quieren tratar de reexplicar este regreso a la Tradición en un nuevo molde, pero el Arzobispo fue muy claro en lo que quiso decir. Debemos oponernos a la Iglesia Conciliar hasta que Roma regrese a la Tradición, eso significa como el mismo Monseñor lo dijo: Cuando el mismo Papa profese Quanta Cura que condena los errores modernos, la libertad religiosa, la libertad de conciencia, libertad de prensa, separación de la Iglesia y el Estado, todos los errores modernos que destruyen una sociedad y no solo la Iglesia.

Hasta que el Papa profese Pascendi de Papa San Pío X, condenando el modernismo, y el Juramento Anti modernista, cuando el Papa profese la gran Encíclica de León XIII condenando las falsas ideas de libertad e independencia de Dios, poniendo los derechos del hombre sobre los derechos de Dios, y hasta que el Papa profese Quas Primas de Papa Pío XI, que Cristo debe ser Rey de todos los estados, gobiernos y constituciones. Eso es lo que queremos como Católicos, es por lo que peleamos. También la condena del falso ecumenismo, que es como una enfermedad que destruye la Iglesia desde dentro. Y cuando el Papa profese estas doctrinas infalibles de la Iglesia Católica sabremos que Roma  ha regresado a la Tradición. Mientras tanto es una falsa unidad hablar de normalización con Roma que ha traicionado a Nuestro Señor Jesucristo. Oponernos pública y abiertamente a esta destrucción de la Iglesia y de la Misa  es el mayor servicio que le podemos hacer a la Iglesia Católica, dijo Monseñor Lefebvre. 

Y esto es lo que ha sido comprometido el pasado julio de 2012 en un decreto oficial de los líderes de la FSSPX. Esto merece oración y penitencia. Es un desastre. Es increíble, y lo que es más increíble es el silencio de los sacerdotes, todos hemos sido entrenados para pelear contra el modernismo, hemos sido entrenados para conocer las tácticas de cómo trabajan los modernistas, la táctica principal es el lenguaje ambiguo. Lean las seis condiciones, el lenguaje es ambiguo, lean la declaración doctrinal de abril 15 la cual  no ha sido retirada.  No es una declaración prudencial, es una declaración doctrinal. La Iglesia Católica está construida sobre doctrina. Si no creemos en la Fe Católica no vamos a poder salvar nuestra alma. Para quien se atreve a jugar con la Fe Católica deben flashear todas las luces rojas. ¡Cuántos mártires hubieran podido escapar del martirio usando ambiguas frases! 

-          La aceptación de que el Concilio Vaticano II puede ser interpretado a la luz de la Tradición, como parte de toda la Tradición. FALSO. El Concilio Vaticano II está condenado por la Tradición Católica; no hay ninguna manera en que pueda ser contemplado. “¡Ay! Pero hay cosas buenas en él”. Pero esas cosas buenas llevan a las cosas malas. El veneno en el pastel es suficiente para matar… y esparcirse por todo el pastel.

El Concilio Vaticano II ya está condenado por la Tradición y será condenado de nuevo. No hay una manera en la que podamos verlo como parte de la Tradición, como dice Mons. Fellay. Eso es totalmente inaceptable.

-   Segundo: la aceptación al diálogo, la Libertad religiosa, ecumenismo, estas cosas no son discutibles, estos errores están condenados por todos los grandes Papas y condenados INFALIBLEMENTE. ¿Y cómo es posible que alguien, que un sacerdote de la Tradición, ni hablar de un obispo, diga que el 95% del Concilio es aceptable, que la libertad religiosa es limitada…? ¡Es imposible!

El documento del 15 de Abril dice que el Nuevo Código de Derecho Canónico está bastante bien, sin distinciones. Y una de las cosas más mortales en él es decir que la nueva misa, que los nuevos sacramentos del Concilio Vaticano II fueron promulgados legítimamente. Ahora, decir “legítimamente promulgado” es lo mismo que decir “son legítimos”. Muchas escuelas de pensamiento están intentando decir que “legítimamente promulgado” no es lo mismo que decir “legítimo”, pero eso es FALSO. Incluso el Padre De la Roche(sacerdote de la FSSPX), el año pasado, dijo en una conferencia de la FSSPX que decir “legítimamente promulgado” es lo mismo que decir “legítimo”, es como decir “está bien”.

Mons. Lefebvre NUNCA dijo que la Nueva Misa era legítima. Decía que era ilegítima, “la misa bastarda”, lo que significa “la misa ilegítima”. Es por eso que rechazaron la nueva misa, la misa masónica-protestante-neo-modernista, porque es mortal para sus almas; lleva almas al infierno.

Y esto es lo que se admite en el documento del 15 de Abril. ¿Ha sido condenado por Mons. Fellay? NO. ¿Ha sido corregido? NO. ¿Ha sido erradicado formalmente y expulsado? NO. De hecho apareció en el Cor Unum como un buen documento, para que lo vieran todos los sacerdotes de la FSSPX. ¿Dónde está la reacción? ¿Dónde está la reacción con la fundación de nuestra fe siendo atacada? Y es por eso la Resistencia. 

Recuerden que la Bienaventurada Virgen María es Nuestra Madre; ella es cariñosa, dulce, ella es Nuestra Madre Amorosa; nos ama con el corazón de una madre. Y todas esas almas perdidas, que están alejadas de su Hijo, los musulmanes, judíos, paganos… ella los quiere salvados. ¡Sí! Pero ella también es, como dice San Maximiliano Kolbe, la enemiga del falso ecumenismo, ella es enemiga de los que dicen “bueno, todas las religiones son básicamente lo mismo” (como dice el Concilio Vaticano II), “todas las religiones son vehículos del Espíritu Santo”, eso está totalmente condenado y es falso. Y la Virgen María permanece enemiga del ecumenismo. Y aun así, está esta enfermedad en las mentes de los Papas conciliares y sus clérigos. Y es esta misma enfermedad la que está infectando la FSSPX, la está ablandando con respecto al CV II, la aceptación de la nueva misa como legítima, la aceptación del Nuevo Código de Derecho Canónico, aceptación del Juramento de Fidelidad… todo eso derrama muerte y una vez que muerdes ese veneno, acuerdo o no acuerdo, una vez que aceptes ese veneno ya estás acabado. Acabado

Ahora, San Bernardo y San Ambrosio dicen que al pie de la Cruz todos los evangelistas describieron lo que pasó en la Pasión, y algunos describieron la tremenda oscuridad, el Sol no dando su luz. Algunos describieron los llantos blasfemos de los judíos, algunos describieron el tremendo terremoto en el partimiento de las rocas y el velo del templo rasgado a la mitad, de arriba hacia abajo; el velo del templo era 60 pies de alto de fibras pesadas. Ustedes, las mujeres, saben que no es fácil cortar con unas tijeras un pedazo delgado de tela, ni hablar de una muy gruesa… rasgada de arriba hacia abajo, lo cual fue milagroso. Pero sólo uno de los evangelistas y apóstoles toca un tema que es muy importante, que excede todas las demás pruebas de la Divinidad de Cristo y él es San Juan. Él dice que vio algo muy importante, que ellos estuvieron parados al pie de la Cruz, la Bienaventurada Virgen María, la madre de Jesús, y Jesús, desde la Cruz, dio no solo Su Vida a nosotros, no solo un ángel guardián para ser nuestra guía, no solo la gracia santificante por la cual la Santísima Trinidad vive en nosotros, no solo Su Sangre Preciosa para lavarnos de las horribles manchas del pecado (también del mortal), disolviendo las cadenas que llevarían a nuestra alma a la condenación eterna; no solo nos ha dado la Sagrada Eucaristía, que es su Precioso Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad; no solo nos ha dado la continuación del Sacrificio en cada Misa válida; no solo nos ha dado la estructura de la Iglesia del Papa, los obispos, quienes se supone deberían guardar la Tradición y pasarla y encontrar almas y defender los derechos de Cristo Rey… pero nos dio algo que San Juan vio que era tan hermoso e importante y eso es que nos dio a Su propia Madre y a quien llamamos Madre Mía no es una linda frase metafórica, ella es realmente Nuestra Madre porque Nuestro Señor Jesucristo realmente derramó Su Sangre por cada alma y como su sangre es una con la de Nuestro Señor Jesucristo, porque ¿cómo obtuvo Él Su Sangre? ¿de dónde sacó el Eterno Amor de Dios, ardiendo de amor por cada alma, un corazón vivo en la carne? ¿de dónde sacó su corazón? Lo sacó del Inmaculado Corazón de María. 

Es por eso que pueden decir que el corazón de la Virgen María es el horno, es la fundación de todo el trabajo de la Redención, es por eso que se le llama Corredentora, porque Dios muestra su sangre en su corazón para dar Sus pies y Sus manos para ser despedazado en la Cruz para salvarnos del infierno y abrir las puertas del Cielo, para derramar Su Gracia a los sacramentos, tener confesión, la Sagrada Eucaristía, la Confirmación y así… 

Entonces la Virgen María se para frente a la Cruz y es por eso que es central. Si van a la Virgen María, conservarán su fe, no la comprometerán y es por eso que los insto a hacer la Consagración al Corazón Inmaculado de María y entender siempre que la Virgen María es enemiga al compromiso de la fe Católica. Incluso Mons. Tissier dijo lo siguiente el año pasado, en sus mejores días: “La Virgen María, el Corazón Inmaculado de María no puede ser complacido con un acuerdo con Roma; ella es una enemiga de este falso acuerdo con Roma…”. Aun así, los documentos de la FSSPX, de ahora, están ligados a las seis condiciones para la normalización, regularización, “reconocimiento” y acuerdo falso con Roma Modernista. Es por eso que es muy serio el asunto porque no haces tratados de paz con los enemigos de Nuestro Señor Jesucristo.

Ahora, quiero leerles las palabras del mismo Mons. Lefebvre, es de una carta escrita al Padre Couture el 18 de Marzo de 1989. El Padre Couture estaba preguntado sobre las personas que querían saber si podían asistir a Misas de la Fraternidad de San Pedro, donde los sacerdotes dan misas de indulto. Esta es su respuesta:

“Estimado Padre Couture,

A vuestra amable carta, recibida ayer en St Michel, le respondo de inmediato para decirle lo que pienso respecto de esos sacerdotes que reciben un “celebret” de la Comisión Romana…” Esto es, un sacerdote que recibió permiso de decir la Misa en Latín) “…encargada de dividirnos y destruirnos...”. Mons. no habla ligeramente: la Comisión Romana quiere dividir la Tradición Católica.

“…Es evidente que al ponerse en las manos de las autoridades conciliares actuales, ellos admiten implícitamente el Concilio y las Reformas salidas de él…”.
Palabras del mismo Mons. Lefebvre: el buscar un acuerdo con Roma Modernista es admitir el Concilio Vaticano II y la nueva misa y todas las reformas. Es por eso que no debe haber acuerdo sino hasta que Roma vuelva a la Tradición. ¡ES OBVIO! Aquí está (en la carta).
incluso si se reciben privilegios que continúan siendo excepcionales y transitorios…”
Y es por eso que Mons. Lefebvre en otra conferencia incluso si Roma nos concediera, para mantener nuestros seminarios, un obispo, también otorgándonos la Misa en Latín no podríamos hacer un acuerdo porque hasta que Roma no vuelva a la Tradición sería fatídico, estaríamos inundados y eso pondría a los fieles en peligro de perder su fe. Continúo con esta carta.

“…Sus palabras están paralizadas por esta aceptación. ¡Los Obispos los vigilan!
Es lamentable que estos sacerdotes no tomen conciencia de esta realidad. Pero nosotros no podemos engañar a los fieles.
Es lo mismo para esas « Misas tradicionales » organizadas por las diócesis. Son celebradas entre misas conciliares. El sacerdote celebrante dice tanto la nueva misa como la antigua. ¿Cómo y por quién será distribuida la comunión? ¿Y el sermón cómo será? Etc…”

Y Mons. Lefebvre concluye:
“…Estas Misas son trampas que llevan a los fieles al compromiso…”
Noten el corazón de un buen obispo: está preocupado por sus ovejas, está preocupado por los fieles de todo el mundo que están perdiendo su fe por aceptar la nueva misa o llamándola “legítima”.
“…Ya muchos han abandonado la Tradición.
Lo que ellos deben cambiar, es su doctrina liberal y modernista.
Hay que armarse de paciencia y rezar. La hora de Dios llegará.
Que Dios le conceda santa fiesta de Pascua.

Muy cordialmente vuestro en Cristo y María,
Mons. Marcel Lefebvre.”

Ahora escuchen a este otro artículo que escribió para la revista canadiense, en 1985. Está hablando otra vez de las misas de indulto. Escuchen (lean) con atención, porque esto aplica para hoy en día.
“Es una posición muy ambigua y no es conforme a la que defendemos y que los tradicionalistas siempre han defendido. Ellos también aceptan la legitimidad de la nueva misa…”

Y es por eso que dice que no pueden ir a las misas de indulto; ellos aceptan que la nueva misa y los nuevos sacramentos son legítimos. Nosotros, los tradicionalistas, estamos en un grave aprieto porque la FSSPX, en un documento oficial, dice que la nueva misa y los nuevos sacramentos (de la Iglesia Conciliar) fueron legítimamente promulgados. Misma cosa. Y aquí está la mente del fundador (en la revista, en la carta…).

“… Ellos aceptan la legitimidad y ortodoxia de la nueva misa, que nos rehusamos a decir.
No decimos que la nueva misa sea herética, ni que sea inválida, pero nos rehusamos a decir que sea legítima, que sea perfectamente ortodoxa. Si bien los fieles se preguntan si deben asistir a estas misas que ahora están autorizadas por los obispos, para nosotros es siempre la misma consigna: pensamos que no hay que ir a esas misas porque es peligroso afirmar que la misa nueva es tan válida como la tradicional...”

Entonces, si esto es cierto, y que lo es, ¿por qué si dicen que la nueva misa y la Misa Tradicional son básicamente lo mismo? Que es exactamente lo que dijo el Summorum Pontificum, que el Motu proprio del Papa Benedicto XVI, del 2009, en el cual él “liberó” la Misa Tridentina. Ese documento es horrible y nunca debió haber sido celebrado. ¿Por qué? Porque pone a la VERDADERA MISA al mismo nivel del Novus Ordo Missae. Está poniendo luz con oscuridad, Cristo con Satán. No pueden hacer eso. Y es por eso que ese Motu proprio es resbaladizo y venenoso. Y les pregunto: ¿Qué si Roma aceptó el documento del 15 de Abril (del 2012)? La única razón por la cual Roma no lo aceptó, fue porque Roma leyó la carta filtrada, gracias a Dios, que mostraba a los tres obispos oponiéndose a Mons. Fellay (en ese momento). Y Roma no quiere un pedacito, ella quiere toda la FSSPX. Es por eso que no hubo ningún acuerdo.

Entonces, para nosotros siempre es el mismo punto: creemos que no debemos de ir a esas misas porque es peligroso decir que la nueva misa es tan buena como la tradicional. Ese es el Summorum Pontificum. Ese documento es veneno puro.  

“…Poco a poco estos sacerdotes que aceptan estas condiciones, tendrán las mismas tendencias que aquellos que dicen la nueva misa y un día, quizá ellos mismos la dirán y llevarán a nuestros tradicionalistas a la Iglesia Conciliar.”

Es por eso que la lucha es ahora muy peligrosa, porque el veneno ha sido tragado. Por lo que sabemos, aún no hay “acuerdo público” con Roma y aun así, el veneno aparece tragado. Y los fieles se están “durmiendo” y los sacerdotes ya no pueden predicar (yo mismo fui ordenado) contra un acuerdo con Roma. “No estás permitido decir algo sobre el acuerdo con Roma”.
Pero, ¡miren a Mons. Lefebvre! En casi todos los sermones, conferencias está hablando del peligro para los fieles que es un acuerdo con Roma. Entonces, los sacerdotes de la FSSPX comenzaron a ser callados y ya no predican sobre esto, ya no advierten al rebaño sobre este “juego”. ¿Qué pasa con las ovejas? ¿Y los sacerdotes? Cualquier sacerdote que habla sobre esto es silenciado; las transferencias toman lugar, como 40-50 años atrás donde todos los sacerdotes tradicionales y conservadores fueron puestos fuera a los barrios lejanos, a los desiertos. Eso es lo que está pasando ahora. Todos los campeones de Mons. Lefebvre están siendo enviados fuera y las altas posiciones las están dando a los hombres que dicen “sí”, que van a la par con este compromiso de la fe.

Por eso, esta situación está muy grave y es la más grave ahora porque muchas personas piensan “¡Oh! No es ningún problema”, “No pasa nada”, “No hay acuerdo, así que todo está en paz”.  Pero no es cierto. Si todo estuviera bien, Mons. Fellay hubiera rechazado y condenado públicamente todos esos documentos desde Abril. La verdad es todo lo contrario. Él dijo al Papa Benedicto XVI: “Estoy completamente comprometido para las clarificaciones de esta normalización”. Está totalmente determinado y puesto a ello; y no ha cambiado. Es por eso que es muy serio. En tiempos normales, en congregaciones normales todos los sacerdotes y obispos se levantarían y pedirían que fuera removido porque está llevando a su congregación a la muerte.

La Virgen María nos advirtió en Akita y escuchen (lean) sus propias palabras, esto es después de su terrible profecía, que el Cardenal Ratzinger, que leyó el Tercer Secreto de Fátima, dijo que este era el Tercer Secreto de Fátima.

Dijo que fuéramos con Mons. Ito para darles a leer este mensaje, dado en Japón a la Hermana Agnes Sasagawa el 6 de Junio de 1973; esta es la Santísima Virgen María hablando:

Como te dije (en Fátima), si los hombres no se arrepienten y se mejoran, el Padre infligirá un terrible castigo a toda la humanidad. Será un castigo mayor que el diluvio (el diluvio de Noé), tal como nunca se ha visto antes. Fuego caerá del cielo y eliminará a gran parte de la humanidad, tanto a los buenos como a los malos, sin hacer excepción de sacerdotes ni fieles. Los sobrevivientes se encontrarán tan desolados que envidiarán a los muertos. Las únicas armas que les quedarán serán el Rosario y la señal dejada por mi Hijo. Cada día recita las oraciones del Rosario. Con el Rosario, reza por el Papa, los obispos y los sacerdotes.
La obra del demonio infiltrará hasta dentro de la Iglesia, de tal manera que se verán cardenales contra cardenales (eso es hoy), obispos contra obispos…”

Incluso eso se ve dentro de la FSSPX, Mons. Williamson lo ha venido diciendo, como Mons. Lefebvre: “ningún acuerdo con Roma es posible hoy en día. Ahora, Mons. Fellay ha persuadido a los otros dos obispos a seguir esa nueva dirección.
“…Los sacerdotes que me veneran serán despreciados y encontrarán oposición de sus compañeros...iglesias y altares saqueados; la Iglesia estará llena de aquellos que aceptan compromisos (aquí está, está pasando ahora) y el demonio presionará a muchos sacerdotes y almas consagradas a dejar el servicio del Señor.
El demonio será especialmente implacable contra las almas consagradas a Dios. Pensar en la pérdida de tantas almas es la causa de mi tristeza. (¿cuál tristeza? El del Inmaculado Corazón de María). Si los pecados aumentan en número y gravedad, no habrá ya perdón para ellos.”

Estas son palabras duras y no es de extrañarse por qué Juan XXIII, teniendo todos sus “regalos” en la canasta del Concilio Vaticano II en 1960, no reveló el Tercer Secreto de Fátima, porque era todo contrario a su sueño utópico del Vaticano II.

Así que, queridos fieles, permítanme cerrar con otra cita, y este es el Papa Pío XI en 1937, que aplica a todos nuestros sacerdotes de la FSSPX y la cito instándoles, pidiéndoles, rogándoles y rezando porque ustedes también recen por los sacerdotes, obviamente porque el Papa consagre Rusia al Inmaculado Corazón de María y se convierta al tradicionalismo; recen por Mons. Fellay porque su alma está en grave peligro con todos estos compromisos, recen por los otros tres obispos, recen por todos los sacerdotes de la FSSPX, porque cada uno tiene que hacer una decisión enorme sobre ya sea ser fieles a Cristo, a los Papas, a Mons. Lefebvre, nuestro fundador; o vayan por la vía del compromiso y den la espalda a toda la Tradición Católica, porque eso es precisamente a lo que se dirige. Así que escuchen (lean) al Papa Pío XI y cierro con esto, lo prometo, y recen, recen por todos los sacerdotes.

“El primer regalo de amor hecho por los sacerdotes alrededor de Él es aquel que es el más necesario, es el cual consiste en servir la a la Verdad, toda la Verdad en cada descubrimiento y rechazando el error, no importa cómo está cubierto o disfrazado (piensen en todos los documentos de compromiso con Roma). Una falla en este punto, no sólo será una traición a Dios y de su sagrada vocación como sacerdotes sino también un crimen contra los intereses verdaderos de sus gentes en sus países. La Iglesia no puede esperar a que sus altares sean derribados y manos sacrílegas hayan destruido los templos (Porque, ¿cuántos sacerdotes están diciendo ahora “no haré algo sino hasta que me ordenen decir la nueva misa y hasta que me lo digan reaccionaré”. Pero para entonces será muy tarde. Eso “apesta”, voy a saltar del barco y dejarlo hundirse hasta el fondo del océano. Y el Papa está condenando esa idea) para empezar a llorar y protestar.”—Papa Pío XI.

Así que, queridos fieles, dupliquen sus oraciones, especialmente el Santo Rosario. Recen por todos los sacerdotes, y saben que hay buenos sacerdotes. Traten de hablar con ellos, intenten hacerlos leer, ver cómo la mente del fundador está opuesta a esta nueva mentalidad de la FSSPX de compromiso y acercamiento a la regularización con Roma. Es verdaderamente peligroso y una traición. Por favor, recen por ellos y por todos nosotros y ustedes, queridos fieles, perseverarán. Mantengan la lucha, la fe. Estos son grandes días, y los Santos en el Cielo los envidian porque ustedes sostienen la luz de la Verdad en una era que es más oscura que nunca y que trata de anular esa luz.
Inmaculado Corazón de María, sed la salvación del Alma mía
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. 

jueves, 21 de enero de 2016

CARTA ABIERTA A TODOS LOS CATÓLICOS: R. P. Rafael OSB


NdB: Nos permitimos publicar esta carta del R. P. Rafael OSB, con su debida autorización, la cual fue escrita en el 2014 . Esta carta complementa las publicaciones sobre ¿Porque no ir a las misas de la FSSPX? publicadas en este sitio. ¡Viva Cristo Rey!





Fiesta de Cristo Rey 2014

Escribo esta carta darles luz doctrinal con respecto a la situación actual de la Iglesia, de la FSSPX y de la Resistencia. Es necesario, como en cualquier ejército, que tengamos todos una misma línea de acción y de resistencia en medio de esta crisis apocalíptica que se irá agravando día tras día. Y en la que necesitamos colaborar en frente común.

Primeramente quisiera que reflexionaran  acerca de la crisis de la Iglesia:
Podemos ver una nueva religión apóstata, masónica, diabólica e idólatra enseñada por la Iglesia Oficial en todo el mundo desde el Concilio Vaticano II, por medio de papas de quienes se sospecha, eran miembros de la masonería: Juan XXIII, Paulo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco. Todo hace indicar que allí se "ha sentado el Demonio" (Tercer Secreto de Fátima tal y como fue revelado por el Cardenal Otavianni por medio del Padre Luigi Villa) y que ahora "es la sede el Anticristo" (La Salette); si no en su persona, por lo menos por medio de su religión mundial ecumenista, con la cual domina al mundo católico y por la cual va a dominar al mundo entero. Por estas razones, no podemos de ninguna manera tener algo que ver con esta religión del demonio.

La religión católica está siendo perseguida por todos lados y a todos los niveles. A la verdadera Iglesia Católica siempre se la reconocerá por sus cuatro marcas divinas: Una, Santa, Católica, Apostólica y se conserva, sin ninguna duda, en los auténticos seguidores de Mons. Marcel Lefebvre y también en otros católicos que todavía tienen la fe aunque se encuentren nadando en medio de  las herejías del Concilio Vaticano II.

Uno puede acercarse a estos buenos católicos que todavía existen, para iluminarlos, pero de ninguna manera nos podemos acercar a la jerarquía que está pecando con esta Ramera (la religión del Anticristo) por comisión o por omisión; no hablando, no condenando, no alertando a las ovejas contra el lobo.

   Ahora, es obvio y evidente que la FSSPX ha dado un giro gravísimo, extraviándose del rumbo que había marcado Mons. Lefebvre. En lugar de servir a Cristo Rey y combatir a los enemigos de Cristo sin descanso, han decidido “descansar” las armas y de manera sistemática han estado acercándose a los enemigos de Cristo (diciendo una y otra vez que allí está la Iglesia Católica y que si no nos relacionamos con ella no nos podemos llamar católicos) y por lo tanto, les guste o no, lo piensen o no, se están alejando de Cristo Rey y de su servicio y están cooperando a la apostasía de la Tradición, por lo menos con su silencio. Pero no solo por su silencio, también hay colaboración activa con la destrucción de la Iglesia ya que al juzgar que esa bestia descomunal y diabólica es la Iglesia Inmaculada de Cristo, le están poniendo a la bestia la etiqueta de católica,  provocando con esto que los demás se acerquen a ella y pequen en ella y con ella. 

Por eso decimos sin titubear que la FSSPX como asociacion ya está cooperando con la destrucción, con la apostasía, con el triunfo del Anticristo. La FSSPX se ha puesto ya el sello de la bestia (Apoc. sexto sello) y ya no podemos en conciencia colaborar con ella. Podemos contactar todavía a sus miembros para iluminarlos y ayudarlos, pero ya no como Asociación. La nueva Roma es la Gran Ramera del Apocalipsis con la que “pecaron todos los reyes de la tierra”; y si sabemos que basta un mal deseo para cometer adulterio, se  puede decir que aunque la FSSPX no se ha casado con la Gran Ramera (firmar acuerdo),  ya adulteró en su corazón al desear estar con ella.

   ¡Católicos, resistamos al modernismo! Imitemos a grandes resistentes por Jesucristo y su Iglesia como San Rafael Guízar y Valencia y Jesús Degollado Guízar (último general en jefe Cristero), ellos siempre pelearon contra los enemigos de Cristo sin dar ni ceder un palmo de terreno. Siguiendo el ejemplo de Nuestro Señor y de estos grandes resistentes es que ya no podemos colaborar más, de ninguna manera con la FSSPX.

     Ahora les hago un llamado atento a todos y cada uno de los catolicos que no buscan compromisos con "la bestia" para que no se dejen poner el sello de la bestia ni en su brazo (cooperando con la bestia de alguna manera), ni en su frente (cooperando con las fuerzas destructoras de la inteligencia diabólica en contra de la  Iglesia Católica), ya que sabemos por el Apocalipsis que los que se dejen poner el sello del Anticristo “serán borrados del libro de la vida”. Este es un tema muy serio.

     La conclusión que sacamos no esta basada en opiniones, sino en doctrina, en principios. Son momentos de defender a Jesucristo y su Iglesia, de resistir a sus enemigos y si es necesario y Dios lo quiere, de regresar a las catacumbas y de prepararnos para el martirio.

    En esta fiesta de Cristo Rey les hago un atento llamado y los exhorto para que con las armas de la verdad y bajo el estandarte de JESUS, MARIA Y JOSÉ, luchemos hasta la muerte contra los enemigos de Cristo y de nuestras almas. ¡AL PRECIO QUE SEA! ¡VIVA CRISTO REY!

Con la bendición
Padre Rafael OSB

miércoles, 20 de enero de 2016

¿PORQUE NO IR A LAS MISAS DE LA FSSPX? 2a PARTE


En este sermón del R. P. Cardozo, del 2014 nos explica cómo los papás de San Juan María Vianney (el santo cura de Ars) decidieron que su hijito hiciera su primera Comunión con los sacerdotes perseguidos por la Revolución Francesa. Una gran parte del clero de aquél tiempo que conservó sus iglesias y catedrales fue el que juró respetar al gobierno masónico de la Revolución Francesa. Con ese clero juramentado, el futuro Santo cura de Ars, no hizo su primera Comunión, sus padres no quisieron traicionar a la Santa Iglesia Católica, estaban forjando a un SANTO.

En nuestros tiempos varias congregaciones tradicionales han jurado a la iglesia conciliar el Concilio Vaticano II, entre ellas se encuentran el Instituto del Buen Pastor, Campos, la Fraternidad San Pedro y la FSSPX  (de acuerdo a la Declaración Doctrinal de Mons Fellay).

Todos los que queremos ser católicos y preservar la Fe íntegra nos encontramos en la situación del pequeño Arlindo. Para preservar la Fé íntegra debemos alejarnos de los nuevos padres juramentados.


martes, 19 de enero de 2016

LA NUEVA «HERMENÉUTICA» DE MONSEÑOR FELLAY: R. P. Juan Carlos Ortiz

Republicamos este trabajo del R. P. Juan Carlos Ortiz escrito en el 2012, si vigencia es indiscutible porque en la FSSPX no se observan indicios de retomar el rumbo. 





Conozco a la Fraternidad y su finalidad, al haber sido sacerdote miembro de ella durante 28 años. Amo profundamente a la Fraternidad en la que hice un compromiso de por vida. Conocí personalmente al Fundador, quien me ordenó, y de quien SIEMPRE seguí estudiando sus escritos y sus palabras. Es pues, por amor a la Fraternidad y por piedad filial con Mons. Lefebvre, que considero que es mi deber hablar públicamente. R. P. Juan Carlos Ortiz


A pesar de ciertos discursos recientes que pretenden tranquilizar a la gente, la Fraternidad San Pío X sigue atravesando la crisis interna más grave (tanto en profundidad como en extensión), que nunca había conocido.

Esta crisis es especialmente grave, ya que proviene precisamente de graves faltas, especialmente de Mons. Fellay y de sus dos Asistentes, tanto en el campo DOCTRINAL, como en la PRUDENCIA exigida a los superiores. He aquí la causa principal de la perturbación entre los miembros de la Fraternidad.

Algunos tal vez se sientan tentados a creer que, puesto que hasta ahora no ha habido acuerdo práctico con Roma, el peligro ha pasado... ¡No hay que concluir tan rápido!

A pesar de las apariencias, los superiores de la Fraternidad NO SE HAN RETRACTADO de la nueva concepción sobre el papel que le corresponde a la Tradición en la Iglesia, y en particular sobre las relaciones con la Iglesia conciliar. Además, están lejos de haber asumido su responsabilidad personal en esta crisis interna debida a sus actos imprudentes.

Vale la pena mirar de cerca dos aspectos muy importantes de esta crisis para no subestimar los efectos negativos que CONTINÚAN produciendo daños en la Fraternidad y en las filas de la Tradición.

El primer aspecto, más general, tiene que ver con el PAPEL CAPITAL que la Fraternidad tiene en la resistencia a la Iglesia conciliar y en la preservación de la Tradición Católica. Si la Fraternidad cae, será entonces el último bastión de la Tradición que caerá.

El segundo aspecto, más específico, tiene que ver con el CAMBIO GRAVE operado por Menzingen sobre el papel principal de la Fraternidad frente a la crisis de la Iglesia, que se opone gravemente al que Mons. Lefebvre siempre sostuvo.

Sin embargo, este cambio es muy astuto, y puede ser difícil de ver para algunos, porque aunque digan que no quieren renunciar al combate doctrinal, esos superiores han hecho del RECONOCIMIENTO CANÓNICO la PRIORIDAD ESENCIAL de la Fraternidad. Algunos aspectos doctrinales todavía forman parte de sus agendas, pero éstos pasan a un segundo plano. Así pues, todo debe ser "redefinido" de acuerdo con esta nueva y equivocada prioridad.

Este cambio delata en ellos el mismo "LEGALISMO" que sufrieron todas las comunidades tradicionales que pactaron con Roma desde 1988. Al igual que ellos, terminaron sintiéndose "culpables" de ser excluidos por la Iglesia oficial, con la que sueñan ser "reconciliados" a toda costa.

Conocíamos la "hermenéutica de la continuidad" de Benedicto XVI, con la que había diseñado una nueva interpretación que quisiera INTEGRAR LA IGLESIA CONCILIAR DENTRO LA TRADICIÓN DE LA IGLESIA.

Las autoridades de Menzingen, para justificar su cambio de posición, han también diseñado una NUEVA"HERMENÉUTICA" o "reinterpretación" del papel principal de la Fraternidad, por la que quieren INTEGRAR LA TRADICIÓN EN LA IGLESIA CONCILIAR.

Esta hermenéutica exige que se haga una “relectura” distorsionada de lo que Mons. Lefebvre entendía como prioritario para la Fraternidad, por ejemplo, citando solo lo que él dijo antes de la ruptura con Roma en 1988, o palabras suyas más conciliadoras sobre las autoridades oficiales de la Iglesia conciliar.

Así pues, lo que antes se rechazaba enérgicamente de la Iglesia conciliar es ahora "rediseñado", con miras a su aceptación, si no total, al menos “parcial” o “bajo ciertas condiciones.”

Cabe señalar que las autoridades de la Fraternidad delatan esta nueva actitud, no por lo que ellas dicen, sino por lo que NO DICEN de las autoridades conciliares, es decir POR OMISIÓN.

Aparte de unas cuantas frases más “fuertes”aquí y allá (para tranquilizar a los "más duros" entre nosotros), podemos ver en ellos desde hace tiempo una actitud "positiva"hacia los discursos y las acciones de las autoridades conciliares, y especialmente con Benedicto XVI.
Una prueba reciente de este “reblandecimiento”, es sin dudas el boicot que Menzingen hizo de libros considerados "demasiado duros," escritos por Mons.Tissier y el P. Calderón sobre la Iglesia conciliar. ¡Otro ejemplo es el Simposio del Angelus, del Distrito de los EEUU, que escogió como tema de este año "El Papado", cuando se conmemora el 50º aniversario de la apertura del desastroso Concilio Vaticano II!

Algunos podrían entonces preguntarse, ¿por qué y con qué derecho denunciar esta nueva orientación en la Fraternidad?

Conozco a la Fraternidad y su finalidad, al haber sido sacerdote miembro de ella durante 28 años. Amo profundamente a la Fraternidad en la que hice un compromiso de por vida. Conocí personalmente al Fundador, quien me ordenó, y de quien SIEMPRE seguí estudiando sus escritos y sus palabras. Es pues, por amor a la Fraternidad y por piedad filial con Mons. Lefebvre, que considero que es mi deber hablar públicamente.

Aparece claro que desde hace muchos años ha habido un CAMBIO FUNDAMENTAL, sobre todo de Mons. Fellay y de sus Asistentes Generales, en la FINALIDAD PRINCIPAL de la Fraternidad San Pío X, en estos tiempos de crisis en la Iglesia, desconociendo que ella consiste en preservar la Tradición Católica combatiendo a los enemigos de Iglesia, tanto adentro como afuera.

La finalidad fundamental de la Fraternidad no se puede cambiar, ya que fue claramente señalada por su Fundador en muchos de sus escritos, sermones, conferencias y actuaciones, sobre todo a partir de 1988. Por lo tanto, cambiar esta finalidad en puntos importantes sería ALEJARSE GRAVEMENTE de su Fundador, y así exponer a la Fraternidad a SUICIDARSE y a caer entre las manos de la Roma modernista, que la Fraternidad combate desde su fundación.

La experiencia nos muestra que TODOS aquellos que se han desviado de la línea trazada por Mons.Lefebvre, terminaron traicionando la lucha por la Tradición.

Este cambio en la Fraternidad no se justifica, dado que en los últimos años no hemos visto en la Iglesia conciliar NINGÚN cambio doctrinal o practico importante que nos demuestre un retorno REAL a la Tradición por la condenación de los errores y reformas conciliares.

Quisiera probar lo que acabo de decir, mostrando cómo las afirmaciones y acciones de Mons. Fellay y de sus Asistentes son TOTALMENTE CONTRARIAS a lo que Mons.Lefebvre afirmó con claridad. Y aunque Mons. Lefebvre no hubiera hablado explícitamente, estos cambios se oponen gravemente al BIEN COMÚN de la Fraternidad y al simple SENTIDO COMÚN.




1. UNA CONCEPCIÓN ERRÓNEA SOBRE LA VISIBILIDAD DE LA IGLESIA.

En primer lugar, aparece muy claramente que EL PUNTO DE PARTIDA del cambio está basado en un CONCEPTO ERRÓNEO SOBRE LA VISIBILIDAD DE LA IGLESIA.

En sus declaraciones públicas los superiores describen a la Fraternidad como si le "faltara" algo fundamental en relación con la "visibilidad" de la Iglesia. A menudo hablan de la Fraternidad como si estuviera en una situación "irregular", "anormal", "ilegal", mientras que todo esto, lo sabemos, es sólo APARENTE.

El P.Pfluger afirma claramente este error en una entrevista reciente: “En cuanto a nosotros, también sufrimos de un DEFECTO, debido a nuestra IRREGULARIDAD canónica. No es sólo el estado de la Iglesia post-conciliar que es imperfecto, EL NUESTRO TAMBIÉN.” Y más adelante: “La obligación de trabajar activamente para superar la crisis no puede ser contradicha. Y este trabajo EMPIEZA CON NOSOTROS, tratando de superar nuestro estado canónico ANORMAL.” (Kirchliche Umschau, 17 de octubre de 2012)

Las autoridades oficiales de la Iglesia conciliar por años han estigmatizado a la Fraternidad con esos "defectos, por medio de falsas acusaciones y de condenaciones injustas, mientras que nosotros sabemos, y lo hemos demostrado claramente con nuestros escritos y nuestros actos, que la Fraternidad NUNCA ha salido del perímetro visible de la Iglesia Católica ni ha cometido ningún delito canónico. Por lo tanto, no necesitamos superar ninguna "discapacidad" eclesial o canónica al pedir ser reconocidos hoy por la Iglesia conciliar.

Sobre este punto, ellos repiten las mismas afirmaciones falsas de Dom Gérard y de los que pactaron con Roma en 1988, a los cuales Mons. Lefebvre (Conferencia del 9 de septiembre de 1988; Fideliter Nº 66) y el P. Schmidberger (Fideliter Nº 65) respondieron pertinentemente poco tiempo después de las consagraciones de obispos.

Monseñor Fellay,a su vez, afirmó recientemente el mismo error sobre la naturaleza de la verdadera Iglesia: “El hecho de ir a Roma no significa que estemos de acuerdo con ellos. Pero es la Iglesia. Y ES LA VERDADERA IGLESIA. Rechazando lo que no está bien, no hay que rechazarlo todo. ESA SIGUE SIENDO LA IGLESIA UNA, SANTA, CATÓLICA, APOSTÓLICA.”(Flavigny, 2 de septiembre de 2012)

Esta asombrosa declaración contradice claramente lo que Mons. Lefebvre decía sobre la iglesia conciliar, en la conferencia antes citada: “... somos NOSOTROS los que tenemos las marcas de la Iglesia visible. Si hay todavía una visibilidad de la Iglesia hoy, es gracias a ustedes. ESTAS MARCAS NO ESTÁN MÁS EN LOS OTROS.”

Y Mons. Lefebvre respondió explícitamente a Dom Gérard,que alegaba como razón para pactar con la Roma modernista, la necesidad de unirse a la "iglesia visible", con estas palabras:“Esta historia de Dom Gérard sobre la Iglesia visible es infantil. ES INCREÍBLE que se pueda llamar IGLESIA VISIBLE a la Iglesia Conciliar,en oposición a la Iglesia Católica que estamos tratando de representar y de continuar.”(Fideliter, Nº 70, julio-agosto de 1989, p. 6)

2. CONSEGUIR NUESTRA "LEGITIMIDAD" DE LA IGLESIA CONCILIAR.

Como consecuencia del primer error, ellos dicen que no es suficiente que la Fraternidad reconozca la validez de la autoridad del Papa y de los obispos actuales, ni rezar públicamente por ellos, ni reconocer algunos actos legítimos (cuando están en conformidad con la Tradición). Para ellos hay que "ir más allá" y ¡pedir a la Iglesia conciliar QUE NOS OTORGUE ESA "LEGITIMIDAD"que nos hace falta!

Una vez más aquí ellos se apartan abiertamente de Mons. Lefebvre quien declaró que, mientras perdure la crisis de la Iglesia, no tenemos necesidad de ser reconocidos por la Iglesia conciliar,porque la legitimidad auténtica será un día confirmada lógicamente cuando las autoridades de la Iglesia hayan regresado a la sana doctrina.

Monseñor Lefebvre dijo que no necesitamos que la Iglesia conciliar nos confiera ninguna "legitimidad": “¿De que Iglesia se trata - quisiera saberlo - si se trata de la Iglesia Católica, o si se trata de otra iglesia, de una contra-Iglesia, de una falsificación de la Iglesia? ... Ahora, yo creo sinceramente que se trata de una FALSIFICACIÓN de la Iglesia y no de la Iglesia Católica.”(18 de junio de 1978)

3. NECESIDAD DE UN ACUERDO PURAMENTE PRÁCTICO.

Luego, a partir de este doble error, ellos abogan por la ABSOLUTA NECESIDAD DE UN ACUERDO PRÁCTICO con las autoridades actuales, pero SIN PREVIO ACUERDO DOCTRINAL, contraviniendo así lo que Mons.Lefebvre había afirmado explícitamente, sobre todo después de 1988, y lo que el Capítulo General (que, recordémoslo, tiene más autoridad que ellos), había decidido en el 2006.

La búsqueda actual por ellos,de un acuerdo puramente práctico, es aún más sorprendente si se tiene en cuenta que las discusiones doctrinales recientes entre nuestra Comisión Teológica y el Vaticano llegaron a la conclusión de que ¡un acuerdo doctrinal con la Iglesia conciliar esIMPOSIBLE!

Entonces buscar para la Fraternidad un acuerdo puramente práctico con Roma hoy, que sigue en el error, equivale a una "operación suicida", porque nos encontraríamos "asimilados" a la Iglesia conciliar, de la cual TODA la estructura tiene no sólo sus raíces en el Concilio Vaticano II, sino que está hecha para poner en práctica las reformas conciliares y posconciliares. Sabemos suficientemente lo que pasó con las ocho comunidadestradicionales que pactaron con esa Iglesia conciliar sin previo acuerdo doctrinal, para saber que inevitablemente nos sucederá lo mismo...

Monseñor Lefebvre ponía claramente, sobre todo después de las consagraciones de obispos, como condición previa para cualquier diálogo futuro con la Iglesia conciliar, el resolver primero la CUESTIÓN DOCTRINAL“Yo pondría la cuestión en el PLANO DOCTRINAL: ¿Están de acuerdo con las grandes encíclicas de todos los papas que les precedieron? ... Están en plena comunión con esos Papas y con sus afirmaciones?¿Todavía aceptan el Juramento Anti-modernista? ¿Están en favor del reinado social de Nuestro Señor Jesucristo? Si no aceptan la DOCTRINA de sus predecesores, es inútil hablar. Mientras no acepten reformar el Consejo teniendo en cuenta la DOCTRINA de los papas que les precedieron, no hay diálogo posible. Es inútil. Las posiciones estarían así más claras.”(Fideliter Nº 66, nov.-dic. 1988, p. 12-13)

4. EL ESPEJISMO DE "HACER UN MAYOR BIEN."

Entonces, con el fin de encontrar una justificación "positiva" para negociar con la Roma conciliar, ellos argumentan que un  acuerdo puramente práctico permitiría HACER UN BIEN MAYOR, puesto que una vez “dentro de la iglesia visible” así podrían convertir a la Iglesia conciliar a la Tradición... ¡Es exactamente el mismo argumento que utilizaron Dom Gérard y los sacerdotes de Campos para justificar su entrega a la Roma conciliar!

Nuestro Fundador respondió en una entrevista,a esta perspectiva engañosamente "optimista," diciendo con gran realismo: “Entrar en la Iglesia, ¿qué significa eso? Y primero que todo, ¿de que Iglesia hablamos? Si es de la iglesia conciliar, ¿deberíamos nosotros, que hemos luchado contra ella durante veinte años porque queremos a la Iglesia Católica, entrar en a la iglesia conciliar supuestamente para HACERLA CATÓLICA  ¡Es una ilusión total! NO SON LOS INFERIORES LOS QUE CAMBIAN A LOS SUPERIORES, SINO  LOS SUPERIORES LOS QUE CAMBIAN A LOS INFERIORES.”(Fideliter N ° 70 julio-agosto de 1989)

Los HECHOS nos muestran que el poco bien que han hecho los que pactaron desde 1988 no justifica un MAL MÁS GRANDE, como el que han hecho al abandonar sus críticas a los errores conciliares y a la nueva misa, al justificar las acciones de los Papas postconciliares, etc.

5. ¿CONDICIONES PREVIAS SUFICIENTES?

Además, para justificar este acuerdo, ellos afirman que las CONDICIONES PREVIAS, como las establecidas por el último Capítulo General en julio de 2012, serían suficientes para no caer en las mismas ‘trampas” que las comunidades que pactaron con Roma.

Pero aparte del hecho de que estas condiciones son INSUFICIENTES E IRRREALISTAS para protegernos de ser "asimilados" y "neutralizados" por la Iglesia conciliar, el Capítulo General olvidó LAS DOS MÁS IMPORTANTES, claramente exigidas por Mons. Lefebvre: la CONVERSIÓN de las autoridades oficiales de la Iglesia conciliar, es decir, por medio de una condenación explícita de los errores conciliares, y de ser EXENTOS DEL NUEVO CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO.

Monseñor Lefebvre había afirmado claramente que incluso si la Roma modernista nos concedía ciertas CONDICIONES PREVIAS, ello sería insuficiente para poder firmar un acuerdo con ellos. He aquí lo que le dijo alCard. Ratzinger: “Vea, Su Eminencia, incluso si ustedes nos dan un obispo, incluso si ustedes nos dan una cierta autonomía de los obispos, incluso si ustedes nos dan toda la liturgia de 1962, si ustedes nos permiten continuar con los seminarios de la Fraternidad, como lo hacemos ahora, NO PODEMOS TRABAJAR JUNTOS, es imposible, imposible, porque trabajamos en dos direcciones diametralmente opuestas: ustedes trabajan en la descristianización de la sociedad, de la persona humana y de la Iglesia, y nosotros trabajamos en la cristianización. NO PODEMOS PONERNOS DE ACUERDO.”(Retiro de Ecône, 4 de septiembre de 1987)

También Mons. Lefebvre ponía la CONVERSIÓN DE ROMA como condición esencial para lograr un acuerdo cuando dirigió estas palabras a los cuatro futuros obispos:“...convencido de que sin demora la Sede de Pedro estará ocupada por un sucesor de Pedro PERFECTAMENTE CATÓLICO, en cuyas manos ustedes podrán depositar la gracia de su episcopado para que la confirme.”(29 de agosto de 1987)

Y a propósito del CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO, que Mons. Lefebvre decía que era"peor que el encuentro de Asís," ¿cómo mantendremos nuestra identidad y continuaremos nuestra lucha, si estaríamos bajo la ley común de la Iglesia conciliar que es elNUEVO Código de Derecho Canónico? ¿No ven ellos que el nuevo código fue hecho precisamente para aplicar las reformas conciliares y NO PARA CONSERVAR LA TRADICIÓN?

6. ¡UN VATICANO II ACEPTABLE!

Y para superar el impasse doctrinal del Vaticano II y del "magisterio" post-conciliar, hemos visto en ellos a través de sus conferencias, sermones y entrevistas el ánimo explícito y continuo de MINIMIZAR LOS ERRORES CONCILIARES,con el fin de preparar las mentes a la reconciliación con la Roma conciliar.

¿No escuchamos con asombro a Mons.Fellay, en una entrevista a Catholic News Service, decir que:“El Concilio presenta una libertad religiosa, que es en realidad MUY, MUY LIMITADA, MUY LIMITADA”? ¡Y también afirmar que LA conclusión de las discusiones doctrinales con Roma fue que “vimos que muchas cosas que nosotros hubiéramos condenado como si fueran del Concilio, en realidad no son el Concilio, sino que provienen de una comprensión común de la misma.”! O también esto: “El Concilio debe ponerse DENTRO de la gran Tradición de la Iglesia, debe ser entendido DENTRO de ella, y EN RELACIÓN con ella. Estas son declaraciones con las que nosotros estamos TOTALMENTE DE ACUERDO, TOTALMENTE, ABSOLUTAMENTE.” (11 de mayo de 2012)

Y el único texto (incompleto) conocido del último preámbulo doctrinal que ellos presentaron a Roma en abril, y dado a conocer por el P. Pfluger en una conferencia, revela no solo el mismo deseo de minimizar los errores conciliares,sino que incluso habla deACEPTARLOS“... toda la Tradición de la fe católica debe ser el criterio y la guía para el entendimiento de las enseñanzas del Concilio Vaticano II, EL CUAL a su vez, ILUMINA ciertos aspectos de la VIDA Y LA DOCTRINA DE LA IGLESIA, implícitamente presente en ella, y aún no formulados.”(St Joseph des Carmes, 5 de junio de 2012)

El hecho que ellos hayan dejaron pasar la reunión interreligiosa de Asís III SIN CONDENARLA ENÉRGICAMENTE, ¿no es también un signo revelador de esta actitud? Ellos incluso les pidieron a algunos miembros de la Fraternidad que no lo hicieran.

Y, lo que es más preocupante, es que esta minimización de los errores del Concilio Vaticano II parece venir desde hace tiempo... cuando Mons. Fellay señalaba ya en 2001 (!) en una entrevista que: “NO TENEMOS NINGÚN PROBLEMA en aceptar el Concilio.” “A veces hay la impresión de que rechazamos todo del Vaticano II. Ahora,NOSOTROS LO CONSERVAMOS EN UN 95%.”(Diario suizo La Liberté, 11 de mayo de 2001)

En lugar de escuchar las advertencias repetidas que les pedían que no firmaran un acuerdo práctico, ellos respondieron con desdén a LA CARTA DE LOS TRES OBISPOS con palabras durísimas... insinuando que ellos eran“sedevacantistas,”“cismáticos” y que transformaban los errores del Vaticano II en “super-herejías.”

La lista sería demasiado larga para citar otras declaraciones de ellos que van en el sentido de un DEBILITAMIENTO de sus posiciones doctrinales, así como también de otros miembros de la Fraternidad que apoyan los acuerdos. He podido ver cómo ciertos sacerdotes que conocía que eran firmes en la condenación del Concilio Vaticano II y de los papas post-conciliares, ahora mantienen posiciones “mitigadas” y están muy en favor de un acuerdo con la Roma modernista...

7. ERRORES GRAVES_CONTRA LA PRUDENCIA.

Además de sus errores a nivel de los PRINCIPIOS, se puedentambién constatarERRORES DE JUICIO GRAVES, que ha sido también la causa de la DIVISIÓN INTERNA más grave,en profundidad y en extensión, que la Fraternidad nunca había conocido.

Por conductas imprudentes, prefirieron sacrificar la UNIDAD Y EL BIEN COMÚN de la Fraternidad para seguir la agenda de la Roma modernista, como ellos lo indicaron en su carta de respuesta a los otros tres obispos de la Fraternidad: “Por el BIEN COMÚN de la Fraternidad preferiríamos de lejos la solución intermediaria actual de status quo, pero obviamente ROMA NO LA TOLERA MÁS.”(14 de abril de 2012)

Monseñor Fellay indicó también de que era casi "inevitable" que una parte de la Fraternidad no seguiría en caso de un acuerdo con Roma: “No puedo descartar que habría tal vez una DIVISIÓN [en la Fraternidad].”(Entrevista con Catholic News Service) y así tomó el riesgo de dividir gravemente a la Fraternidad.

Así pues prefirieron actuar sin tener en cuenta las ADVERTENCIAS de los otros tres obispos, de ciertos superiores y miembros de la Fraternidad e incluso de comunidades tradicionalistas amigas, que les pedían no firmar un acuerdo puramente práctico.

Esta actitud chocó profundamente a muchos miembros de la Fraternidad y creó una división interna que ha socavado gravemente la CREDIBILIDAD PARA GOBERNARLA, y entre las comunidades amigas debilitó la confianza que no ha sido restaurada.

8. ¿QUIÉN ENGAÑÓ A QUIÉN?

Al escuchar sus explicaciones (¿excusas?) durante los últimos meses a propósito de los supuestos "motivos reales" que les llevaron tan lejos en sus concesiones a la Roma modernista, vemos que no fueron tanto las autoridades romanas las que los engañaron, ¡sino que ellos SE ENGAÑARON A SÍ MISMOS! Porque si ellos, imprudentemente, decidieron descartar las respuestas que les llegaban de los canales OFICIALES del Vaticano sobre el verdadero pensamiento del Papa, para privilegiar otros canales supuestamente "informales":esta actitud no los engrandece en su reputación de superiores PRUDENTES...

De hecho, se negaron a ver que todo lo que estos canales "no oficiales" les decían eran o chismes, o manipulación, ya que el DESEO de ellos por llegar a un acuerdo se había convertido en una "obsesión", ¡que terminaron creyéndolo todo! ¿Quién tiene la culpa? ¡ELLOS MISMOS!

¿Cómo es posible que en un asunto tan grave, ellos hayan actuado de una manera tanLIGERA? En cualquier institución, incluso secular, semejante acto pide la renuncia de los responsables, porque la confianza ha sido demasiado socavada. “Asumiremos nuestras responsabilidades,” como amenazaba hacer el P. Pfluger si fracasaban los acuerdos…

De hecho, si no renunciaron fue porque ellos SIGUEN CREYENDO EN LOS ACUERDOS. ¡Ellos todavía no han sacado las lecciones de sus acciones! Está claro que, a pesar de ciertos obstáculos, ellos y el Vaticano harán todo lo posible para "resucitar" las conversaciones. La expulsión de Mons. Williamson aparece entonces claramente como una "señal inequívoca" para reiniciar las conversaciones, ya que esta expulsión era, al menos para el Vaticano, una condición sine qua non para favorecer los acuerdos.

Además, encontramos en Mons. Fellay una grave falta de JUICIO PRÁCTICO sobre las ideas falsas del Papa. ¿Cómo puede imaginarse que Benedicto XVI estaría dispuesto al reconocernos “dejar a un lado nuestra aceptación del concilio,” como le escribió al Papa en junio de 2012? ¿No saben que el concilio es "no negociable" para la Roma modernista? ¿Es ingenuidad de su parte, o simplemente tomar sus sueños por la realidad? En cualquier caso, es una falta seria de PRUDENCIA en cuestiones doctrinales.

9. PERSECUCIONES INJUSTAS.

Y, por último, como colmo de la CEGUERA y de la OBSTINACIÓN de ellos en el camino de la "reconciliación" con la Roma modernista, emprendieron PERSECUCIONES INJUSTAS para suprimir toda oposición a los acuerdos, tanto dentro como fuera de la Fraternidad. ¡Hemos visto entonces toda una serie de intimidaciones, moniciones, mutaciones, retardos en las ordenaciones, expulsión de sacerdotes e incluso de uno de nuestros obispos!

Persiguen y expulsan implacablemente a los que se OPONEN a su entrega a la Roma modernista y, ¡al mismo tiempo afirman cínicamente que tienen la intención de seguir haciendoOPOSICIÓN... dentro de la iglesia oficial una vez que los hayan reconocido!

En fin de cuentas, establecieron un gobierno AUTORITARIO, inclusive una verdadera TIRANÍA en la Fraternidad, para eliminar cualquier obstáculo que se oponga a sus planes de entrega a la Roma modernista.


Así vemos como Mons. Fellay y sus dos Asistentes han cambiado radicalmente los PRINCIPIOS Y FINALIDADES FUNDAMENTALES de la Fraternidad en esta crisis de la Iglesia establecidos por nuestro Fundador. Pasaron por encima de decisiones importantes del CAPÍTULO GENERAL DE 2006, que prohibía un acuerdo práctico con la Iglesia oficial sin un acuerdo doctrinal previo. Deliberadamente ignoraron las advertencias de gente prudente que les aconsejaban de no firmar ningún acuerdo con la Roma modernista. Atentaron contra laUNIDAD Y EL BIEN COMÚN de la Fraternidad al exponerla aun peligro de compromiso con los enemigos de la Iglesia. Y, por último, ¡se contradicen ellos mismos,al afirmar LO CONTRARIO de lo que ellos mismos decían hace unos años!

Han pues traicionado el legado de Monseñor Lefebvre, las responsabilidades de sus cargos, la confianza de miles de personas e incluso de aquellos que, engañados por ellos, siguen teniéndoles confianza.

Han mostrado una voluntad determinada de llevar la Fraternidad, a toda costa, a PACTARcon nuestros enemigos.

Poco importa si los acuerdos con la Iglesia conciliar no se han hecho hasta hoy, o no se hagan inmediatamente, o nunca... un PELIGRO GRAVE subsiste para la Fraternidad mientras ellos no SE RETRACTEN de los falsos principios que guiaron sus acciones destructoras.

Veo hoy con dolor que ellos, queriendo de una cierta manera identificar abusivamente sus juicios y decisiones con la Fraternidad, terminaron CONFISCÁNDOLA como si fuera su propiedad personal, olvidando que son sólo SERVIDORES nombrados por un tiempo determinado.

Esta constatación es tanto más dolorosa e inquietante,cuando sabemos que de laFIDELIDAD de la Fraternidad a su misión depende la salvación de tantas almas y también la restauración de toda la Iglesia.

¡Que Dios tenga piedad de la Fraternidad!

Padre Juan Carlos Ortiz