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martes, 4 de agosto de 2026

EL SANTO NOMBRE DE JESUS (SAN BERNARDO)

 


Cuando lleves tu pluma, escribe el nombre de Jesús: si escribes libros, que el nombre de Jesús se encuentre en ellos, de lo contrario no poseerán ningún encanto o atractivo para mí; Puedes hablar, o puedes responder, pero si el nombre de Jesús no suena en tus labios, estás sin unción y sin encanto.

Este nombre es el remedio para todas las enfermedades del alma. ¿Estás preocupado? Piensa solo en Jesús, habla solo el nombre de Jesús, las nubes se dispersan, y la paz desciende de nuevo desde el cielo. 

¿Has caído en el pecado? ¿Temes a la muerte? Invoca el Nombre de Jesús, y pronto sentirás que la vida regresa. Ninguna obstinación del alma, ninguna debilidad ni frialdad de corazón puede resistir este santo Nombre; no hay corazón que no se ablande y se abra llorando ante este nombre.

¿Estás rodeado por el dolor y el peligro? Invoca el nombre de Jesús, y tus temores desaparecerán. Jamás ha existido un hombre que, encontrándose en una necesidad apremiante, o a punto de perecer, haya invocado este Nombre sin ser socorrido poderosamente.

Este Nombre nos ha sido dado para curar todos nuestros males; para suavizar la impetuosidad del enojo, para apagar el fuego de la concupiscencia, para doblegar el orgullo, para mitigar el dolor de nuestras heridas, para vencer la sed de avaricia, para acallar las pasiones sensuales y los deseos de los bajos placeres.

San Bernardo