jueves, 24 de marzo de 2016

JESUCRISTO AL ENCUENTRO DE SUS CAPTORES



“Dos cosas me han conmovido sumamente. La primera es la disposición con que sale Jesucristo al encuentro de los que le buscaban, con la misma firmeza, el mismo valor, el mismo porte exterior que si su alma hubiese estado en perfecta calma.

   Su Corazón está anegado en una horrible amargura. He aquí un milagro que sólo el Espíritu de Dios es capaz de obrar en un corazón: el de concertar la guerra y la paz, la turbación y la calma, la desolación y el fervor”.

 San Claudio La Colombiere