lunes, 29 de noviembre de 2021

LA SANTÍSIMA SIEMPRE VIRGEN MARÍA MEDIADORA DE TODAS LAS GRACIAS.

 

"Yo soy la madre del bello amor, del temor, de la ciencia y de la santa esperanza. 
En mi esta toda la gracia del camino y de la verdad; en mi toda esperanza de vida y de virtud.
Venid a mi todos los que os hallais presos de mi amor, y saciaos de mis frutos;
Porque mi espíritu es más dulce que la miel, y más suave que el panal de miel, mi herencia.
Se hará memoria de mi en toda la serie de los siglos.
Los que de mi comen, tienen Siempre hambre de mi, y tienen siempre sed los que de mi beben. 
El que me escucha, jamás tendrá de qué avergonzarse; los que se guían por mi, no pecaran.
Los que me den a conocer obtendrán la vida eterna.
La Santísima Siempre Virgen en el transcurrir de los tiempos nos a ido preparando para los acontecimientos que cada tiempo trae.

Desde el mismo momento en que fue engendrada, por que el día de los redimidos había llegado, hasta el último momento que vivió en la tierra y aún después de ser asunta al Cielo, sigue dirigiendo a sus hijos por medio de sus Santos y revelaciones tan grandes como, La Sallete, La Madre del Buen Suceso, Nuestra Señora de la Soledad, La medalla Milagrosa, Nuestra Señora de Lourdes, Fátima etc. Siempre la Madre Santísima preparando a sus hijos, los nuevos ciudadanos nacidos de sus virginales entrañas por medio de la Sangre del primogénito que nos levantó de la muerte y nos dio vida y ejemplo.

" Esta sabiduría infinita, inmensamente deseosa de glorificar a Dios, su Padre y salvar a los hombres, no encontró medio más perfecto y corto para realizar sus anhelos que someterse en todo a la Virgen, no sólo durante los ocho o quince primeros años  de su vida como los demás niños sino durante treinta años. Y durante este tiempo de sumisión y obediencia glorifico más al Padre que si hubiera empleado esos años en hacer milagros, predicar por toda la tierra y convertir a todos los hombres.

¡Oh! ¡Cuan altamente glorifica a Dios, quien, a ejemplo de Jesucristo, se somete a  María!.

(tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen)

Santísima Madre y  Maestra excelentísima la que  la Santísima Trinidad escogió para ser la Madre de la eterna Sabiduría, y que  la misma Sabiduría eterna tuvo a bien darnos  a nosotros pobres pescadores como Madre y  Maestra excelentísima.

"Teniendo, pues, ante los ojos ejemplo tan claro y universalmente conocido, ¿Seriamos tan insensatos que esperamos hallar medio más eficaz y rápido para glorificar a Dios que no sea el someternos a María a imitación de su hijo Divino?

(Tratado de la verdadera devoción a la Santísima María)

Más sabiendo que El mismo Señor: Jesús, viendo a su Madre y, junto a ella, al Discípulo que amaba, dijo a su Madre: "Mujer, he ahí a tu hijo" 

Después dijo al discípulo: " He ahí a tu Madre" y desde ese momento el discípulo la recibió consigo.

(S.Evang.S.jun.cap 19,26-27)

El discípulo de Jesús es hijo de su Santísima Madre.

 Para ser hijo  hay que conocer a la Madre.

 No se es hijo de una extraña.

No se ama lo que no se conoce.

Y para conocer, amar, servir e imitar a la Madre es menester conocerla por medio de los grandes santos que la conocieron, armaron, sirvieron y la imitaron y nos dan la gracia de conocerla por medio de sus obras magnificas, perfectas aprobadas por la Santa Iglesia Católica.