domingo, 30 de diciembre de 2018

CUIDADO CON AMULETO PELIGROSO


SUPERSTICIÓN AL ALCANCE DE LA MANO
TRAMPA PARA EL INCAUTO
RADIOCRISTIANDAD
  
  Para comenzar este articulo voy a contar una pequeña anécdota, que sucedió hace aproximadamente unos dos años: mi hija llegó a casa con un pequeño dije en su mano que había encontrado; le pregunté de qué se trataba, y me contó que se lo había encontrado en la calle y que una amiga le había comentado que era una mano de Fátima. Con certeza les digo que no me pareció para nada algo que pudiese ser compatible ni con nuestra santa religión, ni mucho menos con Nuestra Madre bendita. Sólo por intuición le dije que no la usara la supuesta medallita y que la tirase a la basura.

   Empezó a transcurrir el tiempo y esta imagen comenzó a verse por todos lados donde vivo, en todas partes se podía observar; incluso la he visto en varias mujeres colgadas de su cuello o de sus muñecas como alhaja.

   Esta mano de Fátima, no está para nada relacionada con Nuestra Señora. Desarrollo ahora un poco sobre este amuleto con el fin de que muchos despejen sus ojos y vean realmente qué es lo que llevan consigo o han llevado a sus hogares.

La Mano de Fatima  o  Jamsa






   La Mano de Fatima o Jamsa es  un amuleto cuyas raíces se encuentran en la falsa religión musulmana;  Fátima fue el nombre de una de las hijas del pseudoprofeta Mahoma fundador del Islam.

   Esto es un amuleto; y, según los supersticiosos que lo portan, se usa para proteger a la persona que la lleva de toda maldad y del mal de ojo.

¿De dónde proviene la mano de Fátima?



La palabra Hamsa o Jamsa proviene del árabe y, literalmente, su significado más próximo sería ‘’cinco’’.  Se le conoce con el nombre alternativo de la mano de Miriam, o mano de Dios en algunas culturas. Se le representa con una mano delineada con un círculo en el centro (conocido como el ojo de Fátima) y se ubica debajo del dedo medio, el cual se le denomina en este símbolo como el dedo corazón.

   Existen otros nombres para el círculo en el centro de la palma, como el ojo de Horus, el cual le cambia el nombre al amuleto por la mano Turca.


   También se lo conoce como la Mano Hindú, Mano Judía, Mano Árabe, Jemisa, Khamsa o Tanit.
   Actualmente quieren darle un  carácter más decorativo y se utiliza más como un souvenir. Y, sin embargo, el uso de este amuleto involucra significados especiales.
   Ningún verdadero católico debe llevar consigo este amuleto, ni por moda, ni por nada; sabemos que la superstición es un pecado contra el primer mandamiento.

   Por tanto, nuestra confianza debe estar depositada en Nuestro Señor, no en objetos que hasta podrían, por qué no, abrir una puerta al demonio; esto no agrada a Nuestro Señor, lo ofende.

   Si sentimos la necesidad de protección contra el mal y contra poderes demoníacos, Dios tiene algo mucho mejor para ofrecer que amuletos, como encontramos en la Carta a los Efesios 6, 11, 14-17: “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.”
   Confiar en los amuletos es dejar de confiar en la Providencia amorosa de Dios.
   Confiemos en Nuestro Señor Jesucristo, Él es Dios,  nuestro tesoro, nuestro protector, nuestro amado, nuestro descanso, nuestra tierra firme en las tempestades, nuestro faro, nuestra salvación…

   Y finalmente grabemos estas hermosas palabras de San Pablo de la Cruz: “… Cuando os encontréis turbados, afligidos, angustiados, es preciso tomar entre las manos el crucifijo, besar con amor sus llagas, sobre todo la de su costado”.

lunes, 24 de diciembre de 2018

FELIZ Y SANTA NAVIDAD 2018

FELIZ Y SANTA NAVIDAD 2018


"Porque la salvación está ahora mas cerca que cuando empezamos a creer" (Romanos 13:11)

!ADELANTE CATÓLICOS!


HOY EN LA CIUDAD DE DAVID LES HA NACIDO UN SALVADOR QUE ES CRISTO EL SEÑOR (San Lucas 2:11)

lunes, 17 de diciembre de 2018

EL VERDADERO CATÓLICO DEBE SER DISTINTO A LOS DEMÁS


 El Católico hoy debe ser distinto y no debe disimular su distinción respecto de los demás.  Es muy fácil camuflarse y pensar como piensan todos, hablar como hablan todos, reírse de las cosas que se ríen todos, burlarse, etc. eso es  muy fácil, "no somos distintos, somos iguales a todos, nadie nos molesta y no molestamos a nadie".

 Pero si decidimos ser Católicos aun nuestra sola manera de obrar aunque no abramos la boca, resulta molesta, nuestra misma presencia se hace insoportable porque somos distintos. 
  
Debemos ser distintos. Si queremos hacer lo que hace todo el mundo, y pensar como piensa el mundo, con los criterios del mundo evidentemente iremos a la ruina.
  
 Así que no tengamos miedo, somos distintos. A los niños hay que enseñarles a  no homologarse, a  no mimetizarse con todos, a tener el coraje de ser distintos. Es difícil ser católicos. Es difícil ser Católico, es heroico ser Católico, aún en épocas cristianas como la edad media donde toda la gente más o menos practicaba la Fe, pero hoy es particularmente difícil, es heroico. Por eso debe formarse a los hijos en el heroísmo para que realmente tengan el coraje de ser distintos. 
  
El camino del Católico en épocas difíciles como las que vivimos es el martirio. No descartemos el martirio. Si no cruento, quizás, por lo menos el martirio incruento de cada día, de tener el coraje de ser testigo de Cristo, aunque eso nos lleve a ser mal vistos por los demás.

Humildad no es compararse con los demás, es compararse con Dios. En la comparación con Dios siempre somos miserables. Somos sacados de la nada, por eso no debemos ser soberbios, no debemos jactarnos. Todas las cualidades humanas que tenemos nos las ha dado Dios. Recordemos lo que dice San Pablo: "¿Qué tienes que no hayas recibido? Frente a Dios debemos ser siempre como niños. 

   Pidamos a Dios el coraje de ser Católicos, el coraje de ser  distintos, el coraje del  heroísmo. 

Extractos Sermón R.P. Alfredo Saenz

sábado, 15 de diciembre de 2018

SOBRE EL FIN DEL MUNDO: SAN GREGORIO MAGNO


“Es como si la Verdad eterna quisiera exhortar a sus escogidos: cuando las desgracias del mundo se multipliquen, levantaos, alzad vuestros corazones, pues cuando el mundo, del cual no sois amigos, llegue a su fin, vuestra Redención, que habéis buscado, se acerca… Los que aman a Dios deben alegrarse y regocijarse del fin del mundo. Encontraréis tanto más pronto a Aquél que amáis cuanto más pronto desaparezca aquel a quien habéis negado vuestro amor. Un cristiano que desea ver a Dios, no debe entristecerse del juicio que condena al mundo. Aquel que no se regocija del fin del mundo que se acerca, prueba que es su amigo y el enemigo de Dios… Entristecerse de la destrucción del mundo es propio de aquel que ha dejado desarrollarse en su corazón las raíces de un amor al mundo, de aquel que no busca la vida futura y que ni aún sospecha su realidad”.
SAN GREGORIO MAGNO

MIENTO SI DIGO QUE TE AMO


   Tres veces pidió Jesús el amor de Pedro, porque tres veces se lo había negado. Y tres veces se lo exige, porque es mucho el amor que se requiere para el oficio de pastor.

   Si Cristo me preguntara: ¿Me amas? ¿Qué contestaría yo? Señor: Tú sabes que no te amo. Quebranto tu Ley y no lo siento; veo perderse las almas, y nada hago por ellas; se persigue a tu Santa Iglesia, y no la defiendo; veo cómo perecen de necesidad los pobres, y no los socorro. Miento si digo que te amo; pero quiero amarte.

   Ignacianas
    Angel Anaya S.J.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

martes, 11 de diciembre de 2018

SANTA MARÍA DE GUADALUPE ¡RUEGA POR NOSOTROS!

¿NO ESTOY YO AQUÍ QUE SOY TU MADRE?


   Diariamente, en voz alta, el sacerdote, en la Misa, da gracias al Señor e invita a todo el pueblo a que así lo haga, por los muchos e innumerables beneficios que de su mano sin cesar recibimos. Pues ¿qué otra cosa podemos hacer ante este beneficio universal, ante esta fuente de beneficios infinitos que con su Madre querida nos ha dado?

   Eternamente hemos, sin duda, de estar bendiciendo por ello al Señor; pues bendigámosle ya desde ahora.

   Y esta acción de gracias, no debe ni puede consistir en meras palabras de alabanza y agradecimiento. Lo que Dios desea, más que nada, es la correspondencia práctica de todas nuestras obras a sus beneficios, ésta es la mejor alabanza, éste el himno más hermoso de la gratitud.

   La correspondencia en este caso debe consistir en el afianzamiento de tu confianza en la Santísima Virgen, para nunca admitir cansancios, desalientos, cobardes desilusiones en el camino de la vida espiritual.

   Dios te la ha dado por Madre para que como hijo, aunque hayas sido muy ingrato, acudas a Ella, y con derecho filial le pidas la ayuda y la exijas un amor de Madre, una compasión de Madre, y a la vez una omnipotencia de Reina. Para eso la hizo Reina y Madre a la vez.

   El trono de Dios está rodeado de justicia y de bondad. El de María, sólo de bondad y misericordia. Si te asusta, y con razón, la justicia de Dios, ¿qué puedes encontrar que te asuste ante el trono de la Virgen?

   Por otra parte, Ella lo está deseando; no sólo no la molesta que se acuda a Ella con confianza, sino que lo que la ofende, lo mismo que a Jesús, es la desconfianza. ¿No has oído que en el Cielo hay más fiesta por un pecador que se arrepienta que por cien justos que perseveren? Pues es la Virgen la primera que se alegra y hace gran fiesta, porque aquel hijo suyo pródigo se había perdido y lo ha encontrado; estaba muerto y ya ha resucitado.

   Sea pues tu lema y tu divisa: “nunca desconfiar, nunca desalentarte, ni desanimarte, aunque creas que no adelantas nada ni consigues nada.

   Mucha confianza en la Virgen y ¡adelante!, a trabajar cada vez más.

 “Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige, no se turbe tu corazón. ¿NO ESTOY YO AQUÍ QUE  SOY TU MADRE? ¿NO ESTÁS  BAJO MI SOMBRA? ¿NO SOY YO TU SALUD? ¿NO ESTÁS POR VENTURA EN  MI REGAZO? ¿QUÉ MÁS HAS MENESTER? No te apene ni te inquiete otra cosa.

sábado, 8 de diciembre de 2018

LA FIESTA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN



                                   La Fiesta de la Pureza

Bien podría llamarse así a la fiesta de la Inmaculada Concepción de María, la flor de los cielos que por los cuidados exquisitos de Jesús, se ha aclimatado en nuestra árida tierra. Mirar hacia abajo y medir la distancia que separa a un alma de la tierra, o mirar hacia arriba y vislumbrar su aproximación a Dios, eso es la pureza: alejamiento de lo terreno y participación de lo divino.
¡La Inmaculada gozo de la familia franciscana! El año de 1645 toda la Orden de los Frailes Menores tomó por Patrona a la Virgen María Madre de Dios, en cuanto la confesamos y celebramos inmune de la culpa original en su misma concepción.

La fiesta de la Inmaculada Concepción y de la Natividad del Señor están entre sí íntimamente enlazadas, la primera es la fiesta de la pureza, la segunda es la fiesta de la fecundidad de la pureza.  Dios hizo tan pura a la Santísima Virgen para que fuera su Madre, y fue Madre de Dios por ser tan pura.

   La conducta de Dios y la conducta de la Virgen bendita nos predican horror al pecado, estima de la gracia y deseo de una santidad más perfecta. ¡Cómo contrasta en esto nuestra conducta con las suyas! La Santísima Virgen no ha tenido parte en nuestra degradación  moral; todas sus intenciones se dirigen al bien… y, no obstante, tomó todas las precauciones que nuestra fragilidad nos hace necesarias: huida del mundo, vigilancia sobre sí  misma, austera penitencia, trabajo continuo, oración ferviente… está llena de gracia desde el momento de su concepción y lejos de descansar en la abundancia de los dones que ha recibido, se dispuso continuamente a hacerse acreedora a otros nuevos acrecentando sin cesar el tesoro de sus merecimientos.

   ¿Y nosotros? Con demasiada frecuencia nuestras imprudencias nos exponen a perder la gracia, nuestras flojedades impiden aumentar en nosotros sus riquezas. Con la vigilancia que tuvo nuestra Madre del Cielo las gracias que recibimos serían suficientes para librarnos del pecado; con la fidelidad que tuvo Ella, serían abundantes para elevarnos a la perfección que requiere nuestro estado.

   Ante la perfección incomparable de la Santísima Virgen, ¿qué pensar nosotros, pobres pecadores, que al pecado original hemos agregado tantos pecados personales, que somos tan  miserables que hasta en nuestros mismos actos de virtud nos buscamos a nosotros mismos y no puramente a Dios?
                                                                           
                                 Mi Compromiso con la Inmaculada
                   ¡Para un mundo mejor en el reino de Jesucristo por medio de María!

¿Qué es mi compromiso con la Inmaculada?
Es una promesa hecha en secreto a Nuestra Señora, por lo cual me obligo, para este año del 8 de diciembre de 2014 al 8 de diciembre de 2015, de una manera individual, a VIVIR EN GRACIA DE DIOS mediante los siguientes pasos:

   Primero.- Poner un ESFUERZO ESPECIALÍSIMO, durante todo el año, para mi mariano, por conservar la GRACIA SANTIFICANTE y huir de las ocasiones y peligros de pecar.

   Segundo.- En caso de haber caído en pecado mortal,RECUPERAR INMEDIATAMENTE LA GRACIA, por un acto de perfecta contrición con el propósito de no volver a pecar y de confesarme, si es posible, dentro de los tres días siguientes.

   Tercero.- Rezar cada noche LAS TRES AVEMARÍAS, pidiendo para mí y para todos los hombres, especialmente para los que han hecho este mismo Compromiso, el deseo sincero de vivir en gracia de Dios y de poner los medios para no perderla jamás.

   Cuarto.- Ayudar a otra persona para que viva en gracia de Dios.

                                                          PROMESA

   Porque quiero vivir en la libertad de los hijos de Dios y no en la servidumbre de los esclavos; porque quiero colaborar en la construcción de un mundo mejor; porque amo y honro a  mi Madre y Reina del Cielo, la Santísima Virgen María, concebida sin pecado: prometo, con la confianza puesta en la gracia de Dios, cumplir durante todo este año, leal y esforzadamente mi

                               COMPROMISO CON LA INMACULADA

   Yo N: confiado en el auxilio de Dios y en la protección de mi Madre del Cielo, me COMPROMETO a:
1° LUCHAR sinceramente durante todo el año mariano por conservarme en ESTADO DE GRACIA manteniendo mi alma limpia de todo pecado mortal.
2° COMBATIR con valentía –como obsequio especial a mi MADRE INMACULADA- por mantener íntegros los ideales de la PUREZA en mis pensamientos, palabras y obras.
3° En caso de perder la gracia por el pecado mortal, haré inmediatamente un ACTO DE CONTRICIÓN y me confesaré lo más pronto posible.

¡Oh Virgen Inmaculada, los hijos siempre se parecen a su madre; muestra pues que eres nuestra Madre dándonos tu parecido con una migaja siquiera de tu pureza!


                                                   ¡Sea para gloria de Dios!

domingo, 2 de diciembre de 2018

MONASTERIO SAN JOSÉ: BOLETIN INVIERNO 2018



Monasterio San José
BOLETIN DE INVIERNO 2018
PAX
Estimados amigos y benefactores:

            Primeramente queremos confirmarles de que, por la gracia de Dios, efectivamente todas las misas del mes de Noviembre fueron ofrecidas por sus fieles difuntos. !Dadles Señor el eterno descanso!

         La Navidad se acerca nuevamente y suplicamos a la Santísima Virgen María y a nuestro Padre San  José que los prepare con un santo Adviento para recibir las sublimes bendiciones celestiales y el amor divino del Niño Jesús que vendrá  a vuestros corazones. ¡Les deseamos a todos una santa Navidad!

         Queremos también compartir con ustedes otro gran gozo. Vamos a adquirir una nueva propiedad en Colombia la cuál es un lugar ideal para una casa religiosa. El terreno se encuentra localizado en un lugar llamado “Puente al Cielo”.  Muchas vocaciones están surgiendo en ese lado del mundo y les vamos a ofrecer formación monástica en su propio país. Será un lugar para monjes y, a 3 kilómetros de distancia, también habrá un lugar para futuras monjas benedictinas. Decidimos iniciar este proyecto para poder comenzar a responder a las necesidades vocacionales que se van presentando.

         Hoy en día las buenas vocaciones se presentan con serias dificultades: las distancias, las visas, las barreras culturales y lingüísticas, etc. Estos contratiempos nos orillan a trabajar en esa dirección. La colaboración, la compañía, y la oración de nuestros ya 90 oblatos con los que cuenta el monasterio alrededor del mundo será el elemento providencial que hará que este proyecto se haga realidad. Dios quiera que podamos comenzar a hacer lo mismo en otros países. La fundación en México continúa en proceso, pero desgraciadamente se ha visto obstaculizada por los graves acontecimientos políticos, sociales, económicos y religiosos por las que atraviesa el país.
         Las misiones que nos ha encargado la Divina Providencia en el estado de emergencia por la crisis actual por la que atravesamos, exigen de nosotros la creación de centros espirituales benedictinos en sus propios países en donde también puedan tomar retiros espirituales y llegar a ser oblatos o religiosos benedictinos.

         Mientras se prolonga la apostasía actual de la jerarquía eclesiástica por más de 50 años, la tentación para muchos católicos ha sido la de querer declarar la “ausencia” de Papa, posición temeraria, peligrosa y claramente errónea de la cuál hablaremos en futuros boletines.

            Por ahora otro tema de gran urgencia merece nuestra atención: Cuando hay conflicto entre mantenerse firmes en la fe, o recibir los Sacramentos, los católicos debemos optar por mantener nuestra Santa Fe. La Fe es prioritaria con respecto a la recepción de los sacramentos cuando hay conflicto entre las dos.

         Cuando tomamos la decisión de NO ir a una misa verdadera ya que su asistencia traería como consecuencia ser cómplices en comprometer la fe. Cuando este es el caso, Dios bendice tal fidelidad y con toda certeza continúa su trabajo de santificación en sus hijos fieles usando de otras maneras de santificación. Dios nunca nos abandonará si le somos fieles.

         Siempre que Dios a querido dejar a alguien sin sacramentos por algún tiempo, al mismo tiempo siempre ha recompensado ese sacrificio que se hace por fidelidad a su voluntad y protege a esos sus hijos fieles de manera muy especial aumentando y fortaleciendo su fe.

         Primero debemos recordar que el don de la Fe está por encima de los auxilios espirituales que los sacramentos nos otorgan. “Sin la fe es imposible agradar a Dios”, sin ella es imposible salvarnos. Si Dios decide limitarnos los sacramentos, tendríamos que recordar que a pesar de su falta podemos poderosamente santificarnos e incluso llegar a la mas elevada santidad. La oración constante, la devoción a la Santísima Virgen María, la contrición perfecta y habitual en el alma, etc. Son todos ellos sin duda alguna poderosísimos medios de santificación.

            Dios nos está pidiendo a los católicos en estos tiempos de crisis fidelidad a la verdad, a la fe, a su Santa Voluntad. Esta fidelidad nos obliga a evitar las misas y sacramentos de grupos y sacerdotes liberales que hacen compromisos con el enemigo. Liberales que se convierten en enemigos de Cristo y de su verdad cuando enseñan o toleran pecados o herejías. Esta actitud de fidelidad a la verdad y de rechazo al error la fomentan San Pablo y los doctores de la Iglesia:

         “Os mandamos, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os retiréis de todo hermano que viva desordenadamente y no según las enseñanzas que recibió de nosotros.” (2 Tesalon. 3,6)

         Cuando el motor de nuestras acciones no es la Gloria, el respeto, el honor, y el servicio a la voluntad de Dios de acuerdo a sus enseñanzas, estamos poniendo prioridades en nuestra vida por encima de Dios.  Nos salimos del orden establecido por Dios. Esto hacemos cada vez que sacrificamos el honor y las enseñanzas de Dios para poder obtener algún beneficio espiritual (recibir sacramentos) o beneficio humano (mantener amistades, membresías a grupos, sueltos económicos, etc).

         Os exhorto, hermanos, que observéis a los que están causando las disensiones y los escándalos, contrarios a la enseñanza que habéis aprendido, y que os apartéis de ellos; porque los tales no sirven a nuestro Señor Cristo” (Romanos, 16:17-18).
         “Quien ama a su padre o a su madre más que Mí, no es digno de Mi; y quien ama a su hijo o a su hija más que a Mí, no es digno de Mí. Quién no toma su cruz y me sigue, no es digno de Mí.” (San Mateo 10,38)

         “Todos los sacramentos de Cristo, si no vienen acompañados con la Caridad que pertenece a la unidad de Cristo (es decir, a la unidad de la Iglesia Católica), no se poseen para la salvación sino para juicio” (San Agustín, ad Petilian, el donatista, libro 3, cap. 40,46).

         “!Huyamos!, no sea que la casa de baños se derrumbe, ya que Cerencio, el enemigo de la verdad, está adentro” (San Irineo).

         Es claro de nadie puede negociar, ni cambiar, ni minimizar la fe o la moral con la excusa de “necesitar” el beneficio espiritual de los sacramentos.

         Estamos comprometiendo la fe cuando nos asociamos o apoyamos a grupos o sacerdotes que ponen en peligro la fe. Fuera del peligro de muerte, pecamos si recibimos sacramentos de ellos.

         La puerta por la que los fieles católicos pueden tener acceso a los sacramentos es la fe. Así también para el sacerdote: la puerta de acceso al rebaño es la fe. La fe que no ha sido ni comprometida ni adulterada. Es decir, si un sacerdote no trae consigo la fe en su pureza e integridad, ese sacerdote no tendría derecho a alimentar con sacramentos las ovejas del rebaño. Por ese mismo motivo la Iglesia castiga con esta imposibilidad a los sacerdotes que comulgan en cosas sagradas con personas herejes o de otra religión. (Caen en esta alerta roja sin duda: los modernistas, los conciliaristas, los grupos Ecclesia Dei, la FSSPX, la falsa Resistencia, OLMC, y otras instituciones que se quieren seguir llamando “católicas” e inclusive “tradicionales”).

         “En verdad, en verdad os digo, quien no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es un ladrón y un salteador. Mas el que entra por la puerta, es el pastor de las ovejas”. (San Juan, 10,1)

         Acciones hablan mas que mil palabras. Si la máxima prioridad de un grupo o persona fuera el mantener la fe y la moral pura e íntegra, esté grupo o persona no se mantendría en un silencio público cobarde acerca de los errores graves contra ésta misma fe y moral. Es decir, hablarían valientemente para defender la Verdad inclusive aunque eso les costara dejar padres y amigos, posiciones y beneficios.

         Para terminar recordemos las palabras de Mons. Marcel Lefebvre con respecto a este tema: Algunas personas andan siempre admirando el pasto en el campo ajeno. En lugar de preocuparse por sus amigos, de los defensores de la Iglesia que están luchando en el campo de batalla por Cristo, ellos prefieren mirar a sus enemigos que están en el otro lado. ´Después de todo, dicen, debemos ser caritativos, hay que ser amables, no hay que crear división, miren, celebran la Misa Tridentina, ellos no son tan malos como todos creen´. Pero nos están traicionando, ¡traicionando! Están estrechando manos con los destructores de la Iglesia. Por eso es que ellos están haciendo el trabajo del demonio.

         “Cuando nuestra fe es atacada ella aumenta. Por ello, en los peligros, nuestra fe está segura. Pero, en la seguridad, nuestra fe está en peligro”. (Catena Aurea. Citado por St Thomas. Evangelio San Mateo. Comentario de San Hilario Ch 20,5).

         Si luchamos constantemente por Cristo contra el error, no importando el costo, esta fidelidad nos hará mantener la fe y fortalecerla. Esa fidelidad hará que agrademos a Nuestro Señor Jesucristo y que nuestra unión con Él vaya creciendo hasta la vida eterna. Pero si desgraciadamente decidimos tomar el camino del compromiso con el error, o aquél cobarde silencio delante del error, estaremos desagradando a Dios. Este solo hecho, nos haríamos indignos de Dios (ver San Mateo 10, 38).

         Queridos amigos, defendamos la fe. No pongamos en peligro nuestra fe y con ella nuestra salvación. No podemos traicionar la fe con tal de conseguir el beneficio de los sacramentos. Imitemos a San Hermenegildo, que decidió morir antes que recibir la hostia consagrada de manos de un hereje. Nuestra perseverancia final depende mucho de esta nuestra fidelidad a lo más sagrado que Dios nos ha legado.

En la pobreza del Niño Jesús, deseándoles a todos una feliz Navidad.

Padre Rafael OSB y los monjes del monasterio San José