viernes, 23 de octubre de 2020

RESPECTO A "FRATELLI TUTTI" Y FRANCISCO A FAVOR DE LAS UNIONES HOMOSEXUALES

 


Mucho se ha escrito respecto a los múltiples escándalos de Francisco, el mas reciente sobre la defensa que hace sobre la unión civil entre homosexuales, además del escandalo sobre la Encíclica Fratelli Tutti, que de acuerdo al análisis de monseñor Vigano, parece que fue escrita por un masón. No debemos extrañarnos por la falsa y herética doctrina de los modernistas, el modernismo es la cloaca de todas las herejías, frase célebre de San Pio X. 

No se debe esperar nada bueno de ellos, han demolido a la cristiandad y cambiaron la religión verdadera por una falsa desde la implementación del Vaticano II. Tampoco deben extrañarnos la presencia de doctrinas masónicas en los documentos de la iglesia oficial, pues los masones son enemigos irreconciliables de la Iglesia Católica y son los responsables del Vaticano II. Hay que mantenerse alejados de esa falsa iglesia y rezar por ellos.

La iglesia Oficial, es decir, la iglesia de Francisco y del Vaticano II que se dice católica, no es católica. No tienen la fe católica, no tienen la santidad de la Iglesia Católica, sus dogmas laxos y heréticos entre iglesia e iglesia la convierten en una mancomunidad de iglesias sedicente católicas (mas parecidos al protestantismo),  además perdieron sucesión apostólica por cambiar los ritos de Consagración y ordenación sacerdotal, y por romper con la tradición del Dogma Apostólico. Por donde se quiera ver la iglesia oficial no es la verdadera. No es eclesiovacantismo, porque la Iglesia Católica permanece en esa pequeña grey que conserva la Fe integra y completa sin la cual no se puede agradar a Dios, tal como lo dice San Pablo, esta pequeña grey ya anunciada por el Cardenal Pie en una de sus revelaciones privadas. Como dijo monseñor Lefebvre a sus seminaristas en la década de los 80s,  somos la Iglesia Católica. Esto es sin duda verdadero mientras se conserve la fe.

Es de resaltar como el grupo de monseñor Williamson y los otros 3 obispos, además de sus sacerdotes fieles ayudantes de la falsa resistencia, consideran como católica a la iglesia modernista del Vaticano II. Según el padre Trincado la iglesia oficial es la católica y punto...

Este grupo, como la nueva FSSPX reconocen a esa iglesia falsa como la verdadera; es de llamar la atención que monseñor Lefebvre enseñó en vida que Roma había perdido la fe, y que no se debía volver a ella ni hacer tratos hasta su conversión. Es claro que no son sucesores de la obra de Monseñor Lefebvre. Tal vez el grupo de falsa resistencia de mons Williamson finge estar alejado de esa iglesia conciliar, pero mantienen su pie dentro pues la reconocen como verdadera. 

Lo que se quiere alertar,  más que el escandalo ya previsto de los modernistas; tenemos estar atentos cómo entre las congregaciones que dicen ser muy tradicionales y que cuentan con muchos obispos tradicionales no abren la boca para censurar el modernismo de Francisco y sus ayudantes. Se pueden encontrar algunos artículos de sus fieles en contra de Francisco y sus escándalos, pero no van a encontrar ningún sermón y menos de sus obispos (4 de la falsa resistencia) y 3 de la FSSPX que denuncien directamente a esos lobos salteadores de almas.

En materia de fe y dogma es obligación primaria de los obispos defenderla públicamente, y es lo que menos hacen. Dice nuestro Señor Jesucristo, quien no esta Conmigo esta contra Mi, el que no recoge Conmigo desparrama.. (San Mateo 12,30). Este silencio de la nueva FSSPX no es de extrañarse pues ya se sabe que son amigos de los modernistas y fueron capaces de hacer concesiones doctrinales sin escandalizarse; pero ¿de la flamante falsa resistencia? Tal parece que están ahí para atrapar a disidentes de la FSSPX y para control de fieles y sacerdotes. La principal obligación de los obispos católicos es defender la Fe y denunciar los errores en contra de ella. 

Celebramos las denuncias de los escándalos de Francisco y su falsa iglesia por parte de monseñor Viganò, y nos lamentamos por el silencio cómplice de los flamantes obispos tradicionales.

Señor danos sacerdotes santos, Señor danos obispos santos.