miércoles, 31 de mayo de 2017

martes, 30 de mayo de 2017

LA SINAGOGA DE SATANÁS SIGUE ACTUANDO




EXTRACTOS DE LA CONFERENCIA: Dr. Gil de la Pisa

..LA SINAGOGA DE SATANÁS TIENE YA 300 AÑOS ATACANDO A LA FE Y A LA HISPANIDAD Y GRACIAS A DIOS NO HAN PODIDO DESTRUIRLA TODAVÍA..

...LOS CATÓLICOS NO SÓLO DEBEMOS REZAR SINO ORGANIZARNOS, YA NADIE SE ORGANIZA, Y CUANDO SE ORGANIZA YA ESTÁN LOS INFILTRADOS AHI PARA DESBARATAR TODO...  (¿Alguna semejanza contra la reacción de la verdadera Resistencia Católica?)

NBD: LOS ENEMIGOS DE LA IGLESIA LOS MAS TEMIBLES SON LOS QUE ACTÚAN DESDE DENTRO PARA DESTRUIRLA. NO SABEN LO QUE HACEN, PORQUE CHOCARÁN CON LA ROCA DE LA IGLESIA O PIEDRA ANGULAR QUE ES CRISTO, TARDE QUE TEMPRANO RECIBIRÁN SU MERECIDO SI NO SE ARREPIENTEN Y SE CONVIERTEN


jueves, 25 de mayo de 2017

LOS SECRETOS DEL COMUNISMO: Bajo la sombra de Hermes



..RUSIA ESPARCERÁ SUS ERRORES POR EL MUNDO, HABRÁ PERSECUCIÓN, VARIAS NACIONES SERÁN ANIQUILADAS...  

El amor que nos tuvo el Hijo cuando nos redimió



  Nuestro primer padre Adán, por haber comido el fruto prohibido, fue condenado miserablemente a la muerte eterna con toda su descendencia. Viendo Dios que todo el género humano había perecido, determinó enviar un Redentor para salvar a los hombres. ¿A quién enviará para que los redima? ¿Enviará a un ángel o a un serafín? No, porque el mismo Hijo de Dios, sumo y verdadero Dios como el Padre, se ofrece a bajar a la tierra para tomar allí carne humana y morir por la salvación del género humano. ¡Oh, prodigio admirable del amor divino! El hombre desprecia a Dios y se separa de Dios, y Dios viene a la tierra a buscar al hombre rebelde, movido del grande amor que le tiene.
  Viendo que a nosotros no nos era permitido acercarnos al Redentor, como dice San Agustín, no se desdeñó el Redentor de acercarse y venir a nosotros. ¿Y por qué quiso Jesucristo  venir a nosotros? El mismo santo lo dice: Vino Cristo al mundo, para que conociese el hombre lo mucho que Dios le ama.
  Dios nuestro Salvador ha manifestado su benignidad y amor. Se ha manifestado el singular amor de Dios para con los hombres.
  San Bernardo escribe que antes que apareciese Dios en la tierra en la forma de siervo, hecho semejante  a los demás hombres, no podían llegar a comprender los hombres la grandeza de la bondad divina; por eso el Verbo eterno tomo carne humana, para que presentándose como hombre, conociesen los hombres su bondad.
  ¿Y qué mayor amor, qué mayor bondad podía manifestarnos el Hijo de Dios, que hacerse hombre como nosotros? ¡Oh suma bondad de Dios! Se hizo gusano como nosotros para que no quedásemos  perdidos nosotros.
  ¿No sería gran maravilla ver a un príncipe que se convertía en gusano, para salvar a los gusanos de su reino? Pues ¿cuánta mayor maravilla es ver que un Dios se ha hecho hombre como nosotros para salvarnos de la muerte eterna?
  El Verbo se hizo carne. Pero, ¿quién vio jamás hacerse carne  un Dios? ¿Quién pudiera creerlo, si no nos lo asegurase la fe? Ved aquí, dice San Pablo, a un Dios cuasi reducido a la nada. El Verbo que estaba lleno de majestad y de gloria, quiso humillarse y tomar la condición humilde y débil de la naturaleza humana, revistiéndose de la naturaleza de siervo, y haciéndose en la forma semejante a los hombres, aunque como observa San Juan Crisóstomo, no era simple hombre, sino hombre y Dios juntamente.
  Pero no se contentó el Verbo encarnado, no le bastó a este Dios enamorado de los hombres, el hacerse hombre por el amor que les tenía, sino que quiso además vivir entre nosotros como el último, el más vil y despreciable de los hombres, como lo había predicho el profeta Isaías. Con razón le llama el profeta varón de dolores, pues desde que nació hasta que murió estuvo padeciendo por nuestro amor.
  Yo he venido a poner fuego en la tierra, y ¿qué he de querer sino que arda? (Luc. XII,49)

  San Alfonso María de Ligorio
  Sermones             

miércoles, 24 de mayo de 2017

MARIA AUXILIADORA: EXAMEN MARIANO




 EXAMEN  MARIANO

1.-  Al despertar, ¿ha sido mi primer pensamiento para María?
2.-  ¿Me he levantado con prontitud para obsequiar a la Santísima Virgen?
3.-  ¿He oído la Misa y he comulgado en unión de María?
4.-  En mis ocupaciones, ¿cuántas veces he pensado cómo las haría María para imitarla?
5.-  ¿He negado muchas veces mi propia voluntad y mi amor propio para dar un gusto a María?
6.-  ¿Me he atrevido a negar alguna cosa a mi Madre aunque me costara mucho?
7.-  ¿He hecho hoy con fervor alguna penitencia o mortificación para obsequiar a la Santísima Virgen?
8.-  ¿He renovado la presencia de Dios y de la Virgen?
9.-  ¿He hecho la visita diaria al Santísimo y a María?
10.- ¿He rezado devotamente el Santo Rosario?
11.- ¿Hice bien la meditación en compañía de la Santísima Virgen?
12.- ¿He hecho bien la lectura espiritual dedicándosela antes a la Virgen?
13.- ¿He llevado con exactitud el examen particular?
14.- ¿He sido fiel a mi distribución pensando que así agradaba a mi Madre?
15.- ¿Me he ejercitado en la obediencia a mis superiores y en especial a mi confesor, oyendo su voz como si fuera la de la Virgen?
16.- ¿He hecho hoy algo por adelantar en la vida mariana y vivir mejor la santa esclavitud?
17.- ¿Me he acordado de las almas de los infieles y he hecho algo por ellas pensando que también son hijos de la Virgen?
18.- ¿Cómo he cumplido hoy los propósitos de los santos ejercicios?
19.- ¿He cumplido bien con las obligaciones de mi estado a imitación de la Santísima Virgen?
20.- ¿He faltado en pensamientos, palabras u obras  a la virtud de la pureza tan querida de mi Madre?
21.- ¿Mis conversaciones han sido modestas y caritativas como eran las de la Virgen?
22.- ¿Al acostarme me duermo en brazos de mi Madre y besando el Crucifijo?

R.P. Rodríguez Villar
Meditaciones sobre la Santísima Virgen María             

EL NUEVO OBISPO DE LA FALSA RESISTENCIA CONSAGRACIÓN EN SECRETISMO



EXTRACTOS DEL SERMÓN (14 MAYO 2017)


  ...Lo crean o no, en estos tiempos nos salvamos o nos condenamos en relación a Fátima. 


  El Rosario, el Escapulario y los cinco primeros sábados son las armas que nos dio Nuestra Señora para sobrevivir y guardar la Fe en estos tiempos.

  La Santísima Virgen María es absolutamente enemiga del compromiso, del ecumenismo, de la falsa libertad religiosa.  Ella no se equivoca. En otras palabras, la Santísima Virgen aplasta Vaticano II y la nueva misa, lo odia porque ataca a su Hijo, se burla de Él.

  Es por esto que Monseñor Lefebvre fue una bendición para el mundo entero. Nuestra Señora del Buen Suceso predijo a Monseñor Lefebvre. Fue una gran pérdida cuando murió Monseñor. Los cuatro Obispos que él consagró hasta el 2012 más o menos siguieron la línea de Monseñor Lefebvre. Monseñor Fellay en el año 2000 empezó a mostrar a dónde quería llegar.

  En el 2007 cuando los Obispos celebraron la liberación de la Misa Tridentina, que suena bueno, pero si leemos los documentos Summorum Pontificum es un documento horrible del Papa Benedicto XVI, porque  este rito canonizado por San Pío V,  nadie lo puede cambiar dijo San Pío V, y si lo hicieran incurrirían en la indignación de Dios Todopoderoso y de los Apóstoles San Pedro y San Pablo, pero Benedicto XVI puso la Misa Tridentina al mismo nivel del Novus Ordo, la misa masónica que fue escrita por Bugnini quien dijo que se retiró  todo aquello que pudiera molestar a los protestantes.  Por eso los protestantes dicen que pueden decir la misa nueva sin ningún problema. Los protestantes odian la Misa Tridentina porque es verdaderamente Católica, y realmente el Sacrificio del Calvario. Summorum Pontificum pone a Cristo a nivel de Barrabás, y los sacerdotes que dicen la Misa Tridentina tienen que aceptar la nueva misa. ¿Se dan cuenta del veneno? ¿Por qué Monseñor Fellay celebra esto? En 2009 los Obispos  pidieron que se levantaran las excomuniones. Estas excomuniones que involucraban también a Monseñor Lefebvre y Monseñor de Castro Mayer además de los cuatro obispos fueron un chiste, fueron inválidas. Y, pedir al Papa que las levantara es admitir que Monseñor Lefebvre estuvo equivocado, que la Tradición merece ser excomulgada, siendo que proviene de la Santísima Trinidad, de Cristo mismo y pasó a través de los Apóstoles.

  Monseñor Lefebvre siempre consideró como un honor el ser excomulgado por estos destructores de la Fe Católica y promotores de la religión de Asís, Vaticano II y la nueva misa. En 2012 Monseñor Fellay públicamente aceptó la nueva doctrina del Vaticano II y la nueva misa. Está en la declaración doctrinal, pueden leerla, cada sacerdote la recibió en la edición de Cor Unum de marzo 2013. No hay excusa. Lo dice todo ahí en frases modernas, pero es claro,  aceptó que la nueva misa es legítima, el nuevo código de derecho canónico, la nueva profesión de Fe que condenó Monseñor Lefebvre, el Vaticano II que es interpretado a la luz de la Tradición, la libertad religiosa, todo esto es una traicióna la Fe.

  La semana pasada Monseñor Williamson consagró Obispo al Padre Zendejas. La gente está confusa, dicen que es una alegría tener otro obispo para la Tradición. Mi pregunta es: ¿Son ellos tradicionales? Dicen la Misa Tridentina, pero los sacerdotes de la Fraternidad de San Pedro dice la Misa Tridentina pero ellos aceptan el Vaticano II y la nueva misa. El Instituto de Cristo Rey, ellos aceptan la misa nueva y Vaticano II pero dicen la Misa Tridentina. Si yo alguna vez, Dios me libre, aceptara Vaticano II o la nueva misa, que Nuestra Señora me mande la muerte antes de hacer tal cosa, pero si alguna vez yo lo aceptara, y continuara diciendo la Misa Tridentina, traicionaría a Nuestro Señor Jesucristo, sería un traidor. El problema sería que yo cambiaría la Fe Católica. Ese es el problema. Cualquiera que acepte Vaticano II  la misa nueva, aceptan cambiar la Fe Católica. El Dios que adoramos, Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo no cambia. Dios no cambia. Él es todo perfección, toda pureza, toda claridad. Todo en grado sumo, sin límites o fronteras. Dios es perfecto en sí mismo.

  Yo quisiera que las cosas fueran diferentes, pero Monseñor Fellay dijo que Vaticano II es 95% aceptable.  ¡Vaticano II es 100% basura, 100% rechazable! Nuestra Señora lo odia, el Espíritu Santo no tiene nada que ver con Él porque ni siquiera lo invitaron en el Concilio! Los Papas rehusaron usar su autoridad infalible, y lo anunciaron públicamente. Dios dijo, ustedes han ignorado a mi Madre, van a tener una desorientación diabólica, que ha empezado desde 1917 con el modernismo, la infiltración de la Iglesia en los seminarios, por sacerdotes pervertidos, comunistas y masones, para llevar la Iglesia hacia abajo.

   Los cuatro obispos consagrados por Monseñor Lefebvre y los tres obispos consagrados por Monseñor Williamson todos ellos de alguna manera aceptan Vaticano II y la nueva misa. Por su propia boca, no estoy poniendo palabras en su boca. Pueden llamarles y preguntarles si dijeron estas palabras, si pueden retractarse públicamente, como sería su deber si dijeron esas palabras. Y, si son honestos y nobles delante de Nuestro Señor Jesucristo deben retractarse públicamente y corregir cualquier error que se hubiera dicho.

No podemos seguirlos y confiar en ellos hasta que hablen claramente como lo hizo Monseñor Lefebvre. Siempre respondió con la verdad Católica, no se avergonzó de ella. Le dijo a todo el mundo el por qué estaba consagrando Obispos, por qué Vaticano II estaba equivocado, por qué la nueva misa esta envenenada, por qué los Papas eran modernistas. Fue un Obispo que cumplió con su deber. ¿Por qué Monseñor Williamson se avergüenza de la verdad Católica? ¿Por qué teme la publicidad? No quiso cámaras, ni publicidad en la consagración de la semana pasada. Todo es en nombre de la humildad, pero cuántas almas están cayendo ahorita en el infierno por no haber escuchado la verdad.Un Obispo tiene el deber de predicar la verdad Católica, tiene el privilegio de ¡predicar la verdad!  La Fe viene de escuchar. 

Monseñor Lefebvre peleó como un león por la verdad Católica. Predicó y viajó a todos lados. Qué espíritu extraño, (yo diría  masónico) anticatólico, es este de no publicidad en las consagraciones, que yo no dudo de su validez, pero, aquí les leo unas cuantas citas:

  Monseñor Fellay: 95 % Vaticano II Declaración Doctrinal, aún está jugando con Roma y quiere el acuerdo con Roma.

  Monseñor Williamson: Hay algo bueno en la nueva misa, dice que la iglesia conciliar tiene verdad, que se pueden obtener gracias en la iglesia conciliar. Habla de los milagros en la nueva misa, que son realmente un chiste. Que la iglesia conciliar tiene algo de Católica.

Monseñor Tomás Aquino: Hay algo bueno en la nueva misa. Recemos por él. ¿Cómo podemos confiar cuando dice esta tontería?

Monseñor Faure: También se rehusa a condenar explícitamente la misa nueva. Está en la posición de Monseñor Williamson.

Monseñor Zendejas: Lean: The Recussant del mes de abril, hay una larga lista de citas del Padre Zendejas. Cuando él dejó la Fraternidad, ustedes saben, que la única razón que tiene un sacerdote para salir de su congregación, puesto que hicimos promesas  de obediencia, es cuando la congregación yerra sobre la Fe, y va contra la Fe.

Es claro el por qué el Padre Pfeiffer y muchos de los sacerdotes resistentes en el mundo salieron de la Fraternidad y todos ellos hicieron declaraciones públicas, porque los fieles tienen el derecho de saber dónde cual es la postura (doctrinal) del sacerdote. Ustedes tienen derecho de saber por qué dejamos la nueva Fraternidad de San Pío X. 

Nosotros aún formamos parte de la Fraternidad San Pío X y continuamos el trabajo de Monseñor Lefebvre por supuesto, pero ¿por qué tuvimos que salir? Porque Monseñor Fellay aceptó el Vaticano II y la nueva misa. Es un cambio de doctrina. Y nosotros lo hicimos público y claro. Pero el Padre Zendejas cuando se salió nadie supo por qué. Trató de tomar varias misiones, sin decirle al Padre Pfeiffer, en algunas tuvo éxito, en New Jersey le preguntaron por qué dejó la Fraternidad, le dijeron que sí sabían las razones de Padre Pffeifer, Padre Hewko y otros sacerdotes de la Resistencia, queremos saber el por qué de su salida, le preguntaron por tres veces, su respuesta fue:no me hagan otra vez esa pregunta a mi.Hasta el día de hoy nadie sabe por qué salió. 

Padre Pffeifer  estuvo dos horas con Padre Zendejas quien empezó la conversación con una mentira diciendo que no había celebrado la Santa Misa esa mañana siendo que sí lo había hecho, el demonio es el padre de la mentira, ustedes conocen al Padre Pffeifer, le hizo preguntas claras y directas sobre Vaticano II, la nueva misa, la nueva Fraternidad San Pío X  y por dos horas no pudo obtener una respuesta directa. ¿Qué significan estas consagraciones con estos Obispos que no profesan ni condenan públicamente los errores que atacan la Fe Católica, y juegan  con Vaticano II y la nueva misa? Son más obispos liberales y modernistas, esto es todo lo que es.

    El padre Rafael escribió en su carta de enero de este año estas grandiosas palabras:  (para leer la Carta Completa)
 “…  La actitud de la Fraternidad San Pío X y la de sus tres obispos resistentes, ahora 4, y la de todos sus seguidores, rompen flagrantemente contra los principios inalterables, ya no podemos considerarlos como defensores de nuestra sagrada Fe mientras no cambien su falsa doctrina. Y, contra todas las apariencias ya no son seguidores de Cristo, ni de los Santos, ni de Monseñor Lefebvre. 

Están perdiendo la batalla y luchando contra los intereses de Cristo, mientras no rectifiquen el camino tenemos que alejarnos de ellos, cuando hablen y actúen como obispos católicos nos acercaremos. Que quede claro que nunca vamos a dejar de rezar por ellos, siempre vamos a practicar la caridad hacia sus almas. 

El padre Rafael continúa en su carta:

Desde hace un poco mas de un año que los obispos de la llamada “Resistencia” cayeron en estos errores doctrinales graves, ya sea por palabra o por complicidad silenciosa. Algunos de ellos, obispos o sacerdotes, se dieron cuenta de los errores, pero amaron más el vínculo de amistad que la verdad. Prefirieron defender a su compañero en lugar de defender la verdad. Hasta uno de ellos llegó a decir “Ellos hacen mas cosas buenas que malas”, volviendo a romper el principio: en materia de fe o se está con Cristo o contra Cristo; o se enseña y se defiende todo, o no se está enseñando ni defendiendo nada). 

Esta actitud de todos ellos nos obliga a continuar la batalla a pesar de ellos para no tener que bajar las armas de combate por respeto humano. Por caridad debemos amonestarles y ponerles el ejemplo, invitándolos al martirio contínuo y a la gloriosa persecución y sufrimiento; herencia de los que luchan la buena lucha de la fe. Oremos para que los 6 obispos tradicionales (ahora 7) salgan de su sueño, de su trinchera confortable, para que con la gracia de Dios se levanten como lo hizo en otro tiempo David que sabía como pastorear rebaños, y combatir contra Goliat con la fuerza de Dios para salvar a su pueblo, pueblo que ahora es solo un remanente, pero remanente fiel, hijos de Dios, hijos conquistados al precio de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesuscristo para alcanzarles la eterna felicidad del Cielo.

Ya el ilustrísimo Cardenal Pie nos advertía del motivo de caídas tan dolorosas y que nos puede acontecer a cualquiera de nosotros si no nos ponemos en guarda con la armadura de la fe, y la fidelidad a los principios: 

 “Los mismos cristianos, viviendo en medio de esta atmósfera impura, no han evitado totalmente su contagio: aceptan demasiado fácilmente muchos de los errores. Fatigados de resistir en los puntos esenciales, a menudo cansados de luchar, ceden en otros puntos que les parecen menos importantes, y no advierten nunca — a veces porque no quieren percatarse — hasta dónde podrán ser llevados por su imprudente debilidad. 

Entre esta confusión de ideas y de falsas opiniones nos toca a nosotros, sacerdotes de la incorruptible verdad, salir al paso y censurar con la acción y la palabra, satisfechos si la rígida inflexibilidad de nuestra enseñanza puede detener el desborde de la mentira, destronar principios erróneos que reinan orgullosamente en las inteligencias, corregir axiomas funestos admitidos…

Nuestra época grita: “¡Tolerancia! ¡Tolerancia!" Se admite que un sacerdote debe ser tolerante, que la religión debe ser tolerante. Mis hermanos: en primer lugar, nada iguala a la franqueza, y yo vengo a decirles sin rodeos que no existe en el mundo más que una sola sociedad que posee la verdad, y que esta sociedad debe ser necesariamente intolerante. 

… Es de la esencia de toda verdad no tolerar el principio contradictorio. La afirmación de una cosa excluye la negación de esa misma cosa, como la luz excluye las tinieblas. Allí donde nada es cierto, donde nada es definido, los sentimientos pueden estar divididos, las opiniones pueden variar. Yo comprendo y pido la libertad en las cosas discutibles: In dubiis libertas. Pero cuando la verdad se presenta con los distintivos de certeza que la distinguen, por lo mismo que es verdad ella es afirmativa, es necesaria y, por consecuencia, es una e intolerante: In necessariis unitas. Condenar la verdad a la tolerancia es forzarla al suicidio.

La afirmación se aniquila si ella duda de sí misma, y duda de sí misma si permanece indiferente a que la negación se coloque a su lado. Para la verdad, la intolerancia es el anhelo de la conservación, el ejercicio legítimo del derecho de propiedad.Cuando se posee, es preciso defenderse, bajo pena de ser en breve totalmente despojado. Por eso, mis hermanos, por la necesidad misma de las cosas, la intolerancia es necesaria en todo, porque en todo hay bien y mal, verdad y falsedad, orden y desorden; en todas partes lo verdadero no soporta lo falso, el bien excluye el mal, el orden combate el desorden..."

Eso es lo que tenemos que hacer. Por nuestro Papa, rezar por su conversión. Por todos los Obispos modernistas, incluyendo los “tradicionales”, sólo podemos rezar por ellos y esperar que regresen a la Tradición Católica.  Cuando se trate de  los principios de nuestra Fe Católica, cero tolerancia, y esa es la caridad más grande hacia nuestro prójimo.

Oh María sin pecado concebida. Ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte. 

Rev. Padre Hewko
Mayo 14 2017

CONEXIONES EVIDENTES ENTRE LA MASONERÍA CAPITALISTA Y LA REVOLUCIÓN SOVI...



Más de 100 millones de asesinatos herencia del comunismo; ideologías de género, liberación sexual, abortos provienen del marxismo. Todo esto proviene del libre examen y relativismo de Lutero, muy relacionado con la masonería y rosacrucismo.
"Por sus frutos los conocereís"

domingo, 21 de mayo de 2017

¡Oh, Criador y Juez mío, una sola cosa os pido: vuestro santo temor!



Temor y vergüenza de haberos ofendido.     
Temor de poder ofenderos en adelante.     
Temor de morir en pecado mortal.     
Temor de condenarme para siempre.     
Temor de vuestros juicios inescrutables.     
Temor de mi malicia y fragilidad.     
Vergüenza de mis sucios pecados.     
Vergüenza de mis muchos pecados.     
Vergüenza de haber ofendido a un Dios tan bueno.     
Vergüenza de haberos ofendido cara a cara.      
Vergüenza de haberos pospuesto al demonio.     
Vergüenza de no amaros con todo mi corazón.        

Ignacianas     Angel Ayala S.J.

viernes, 19 de mayo de 2017

LO QUE EL COMUNISMO NOS DEPARA: CARD. MINDSZENTY




 QUERIDO LECTOR

  Actualmente existen en el mundo muchos “casos Mindszenty”, fieles discípulos de Cristo hoy día que a pesar de las múltiples dificultades por las que atraviesan, no renuncian a su fe en Cristo Jesús.
  Inquebrantable, íntimamente convencido de la fuerza moral de su postura, Mindszenty nos ofrece en estas MEMORIAS uno de los testimonios más apasionantes de la Historia de este siglo.

  …mis memorias dirán la verdad. Es la primera vez que rompo el silencio después de muchas décadas. El lector puede preguntarse si lo cuento todo. Mi respuesta es la siguiente: explicaré todo y sólo guardaré silencio cuando así lo exijan la dignidad y el honor, tanto en el aspecto meramente humano como en el sacerdotal. No hablo, empero, para sacar provecho de mis dolores y mis heridas. Publico todo esto para que el mundo conozca el destino que el comunismo les prepara. Quiero mostrar tan sólo que no respeta la dignidad del hombre y sólo deseo describir mi propia cruz para que las miradas del  mundo se dirijan sobre la cruz de Hungría y su Iglesia.

  .. el sacerdocio me proporcionaba profunda dicha. Muchos fieles acudían al confesionario y la Misa. Especial dicha eran para mí aquellos casos en que conseguía reavivar la fe en quienes parecían apartados, y sin esperanza de remisión, de Dios y la Iglesia.

  Mis adversarios estaban al acecho. Se me consideraba enemigo del gobierno.

  En  marzo de 1919 los comunistas tomaron el poder e implantaron la dictadura del proletariado.
  ¡Queda usted detenido! En la capital reinaba el terror.
  A primeros de agosto de 1919 y tras la caída de la dictadura del proletariado regresé a Zalaegerszeg. El 1 de octubre el obispo diocesano me honró con la parroquia de Zalaegerszeg.

  … estaba decidido a luchar con la palabra y con la pluma contra los adversarios de la Iglesia y apoyar  a todos los políticos cristianos mediante instrucciones claras y decisivas que daba a mis fieles. Pero por lo que a mi persona respecta, quería seguir siendo un simple pastor de almas. Para mí, la política era un ejercicio quizá necesario de vez en cuando en la vida de un alma, pero sólo en la medida de que la política podía derribar los altares y amenazar a las almas inmortales.

  El 4 de marzo de 1944, el Santo Padre me nombró obispo diocesano de Veszprém.
  Al  despedirme de  Zalaegerszeg pronuncié en la iglesia parroquial el siguiente sermón:

  “Mis queridos fieles:
  … la conciencia de que tengo que despedirme de vosotros me llena de dolor. Hace 27 años llegó un joven sacerdote para dar clases a los alumnos, bajé del tren con la preocupación de si estaría preparado para aquella tarea. Durante tan dilatado tiempo he cumplido todo cuanto la Iglesia carga sobre la espalda de un sacerdote: he difundido la voz de Dios, he celebrado la Santa Misa y he administrado los sacramentos.

  … entre católicos no puede haber divisiones. No ha habido nadie por cuya absolución haya dejado de rogar en mi confesionario, no hay familia a la que no haya conocido, no hay criatura a la que no haya mirado a los ojos y no ha habido dolor familiar que no haya procurado mitigar.

  Y ahora voy a rogaros una cosa: ocurra lo que ocurra, no creaís nunca que el sacerdote puede ser enemigo de sus fieles. El sacerdote pertenece a cada familia y él a su vez pertenece a la gran familia unida de sus fieles. He intentado servir, en el sentido de Nuestro Señor Jesucristo, a los humanos de todas las clases y posiciones. Si he cometido algún error, ruego que me perdonéis en el nombre del Señor. Si he podido molestar a alguien, lo he hecho a causa de la apasionada preocupación por aquello que me parece bueno para vosotros. Si he exagerado o extremado en algo la nota, ha estado siempre presidido por la buena fe. Aquellos que buscan a Dios cometen también errores por exceso de celo…”

  El 29 de marzo de 1944, fecha de mi 52 cumpleaños llegué a Veszprém. Los nazis habían ocupado Hungría. Reinaba la inquietud y la inseguridad. Rechacé todas las solemnidades y entré silencioso y casi inadvertido. (continuará)

jueves, 18 de mayo de 2017

PREFIRIERON LA AMISTAD DE LOS HOMBRES QUE EL AMOR A LA VERDAD: SERMÓN R. P. HEWKO



EXTRACTOS DEL SERMÓN (14 MAYO 2017)


  ...Lo crean o no, en estos tiempos nos salvamos o nos condenamos en relación a Fátima.


  El Rosario, el Escapulario y los cinco primeros sábados son las armas que nos dio Nuestra Señora para sobrevivir y guardar la Fe en estos tiempos.

  La Santísima Virgen María es absolutamente enemiga del compromiso, del ecumenismo, de la falsa libertad religiosa.  Ella no se equivoca. En otras palabras, la Santísima Virgen aplasta Vaticano II y la nueva misa, lo odia porque ataca a su Hijo, se burla de Él.

  Es por esto que Monseñor Lefebvre fue una bendición para el mundo entero. Nuestra Señora del Buen Suceso predijo a Monseñor Lefebvre. Fue una gran pérdida cuando murió Monseñor. Los cuatro Obispos que él consagró hasta el 2012 más o menos siguieron la línea de Monseñor Lefebvre. Monseñor Fellay en el año 2000 empezó a mostrar a dónde quería llegar.

  En el 2007 cuando los Obispos celebraron la liberación de la Misa Tridentina, que suena bueno, pero si leemos los documentos Summorum Pontificum es un documento horrible del Papa Benedicto XVI, porque  este rito canonizado por San Pío V,  nadie lo puede cambiar dijo San Pío V, y si lo hicieran incurrirían en la indignación de Dios Todopoderoso y de los Apóstoles San Pedro y San Pablo, pero Benedicto XVI puso la Misa Tridentina al mismo nivel del Novus Ordo, la misa masónica que fue escrita por Bugnini quien dijo que se retiró  todo aquello que pudiera molestar a los protestantes.  Por eso los protestantes dicen que pueden decir la misa nueva sin ningún problema. Los protestantes odian la Misa Tridentina porque es verdaderamente Católica, y realmente el Sacrificio del Calvario. Summorum Pontificum pone a Cristo a nivel de Barrabás, y los sacerdotes que dicen la Misa Tridentina tienen que aceptar la nueva misa. ¿Se dan cuenta del veneno? ¿Por qué Monseñor Fellay celebra esto? En 2009 los Obispos  pidieron que se levantaran las excomuniones. Estas excomuniones que involucraban también a Monseñor Lefebvre y Monseñor de Castro Mayer además de los cuatro obispos fueron un chiste, fueron inválidas. Y, pedir al Papa que las levantara es admitir que Monseñor Lefebvre estuvo equivocado, que la Tradición merece ser excomulgada, siendo que proviene de la Santísima Trinidad, de Cristo mismo y pasó a través de los Apóstoles.

  Monseñor Lefebvre siempre consideró como un honor el ser excomulgado por estos destructores de la Fe Católica y promotores de la religión de Asís, Vaticano II y la nueva misa. En 2012 Monseñor Fellay públicamente aceptó la nueva doctrina del Vaticano II y la nueva misa. Está en la declaración doctrinal, pueden leerla, cada sacerdote la recibió en la edición de Cor Unum de marzo 2013. No hay excusa. Lo dice todo ahí en frases modernas, pero es claro,  aceptó que la nueva misa es legítima, el nuevo código de derecho canónico, la nueva profesión de Fe que condenó Monseñor Lefebvre, el Vaticano II que es interpretado a la luz de la Tradición, la libertad religiosa, todo esto es una traicióna la Fe.

  La semana pasada Monseñor Williamson consagró Obispo al Padre Zendejas. La gente está confusa, dicen que es una alegría tener otro obispo para la Tradición. Mi pregunta es: ¿Son ellos tradicionales? Dicen la Misa Tridentina, pero los sacerdotes de la Fraternidad de San Pedro dice la Misa Tridentina pero ellos aceptan el Vaticano II y la nueva misa. El Instituto de Cristo Rey, ellos aceptan la misa nueva y Vaticano II pero dicen la Misa Tridentina. Si yo alguna vez, Dios me libre, aceptara Vaticano II o la nueva misa, que Nuestra Señora me mande la muerte antes de hacer tal cosa, pero si alguna vez yo lo aceptara, y continuara diciendo la Misa Tridentina, traicionaría a Nuestro Señor Jesucristo, sería un traidor. El problema sería que yo cambiaría la Fe Católica. Ese es el problema. Cualquiera que acepte Vaticano II  la misa nueva, aceptan cambiar la Fe Católica. El Dios que adoramos, Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo no cambia. Dios no cambia. Él es todo perfección, toda pureza, toda claridad. Todo en grado sumo, sin límites o fronteras. Dios es perfecto en sí mismo.

  Yo quisiera que las cosas fueran diferentes, pero Monseñor Fellay dijo que Vaticano II es 95% aceptable.  ¡Vaticano II es 100% basura, 100% rechazable! Nuestra Señora lo odia, el Espíritu Santo no tiene nada que ver con Él porque ni siquiera lo invitaron en el Concilio! Los Papas rehusaron usar su autoridad infalible, y lo anunciaron públicamente. Dios dijo, ustedes han ignorado a mi Madre, van a tener una desorientación diabólica, que ha empezado desde 1917 con el modernismo, la infiltración de la Iglesia en los seminarios, por sacerdotes pervertidos, comunistas y masones, para llevar la Iglesia hacia abajo.

   Los cuatro obispos consagrados por Monseñor Lefebvre y los tres obispos consagrados por Monseñor Williamson todos ellos de alguna manera aceptan Vaticano II y la nueva misa. Por su propia boca, no estoy poniendo palabras en su boca. Pueden llamarles y preguntarles si dijeron estas palabras, si pueden retractarse públicamente, como sería su deber si dijeron esas palabras. Y, si son honestos y nobles delante de Nuestro Señor Jesucristo deben retractarse públicamente y corregir cualquier error que se hubiera dicho.

No podemos seguirlos y confiar en ellos hasta que hablen claramente como lo hizo Monseñor Lefebvre. Siempre respondió con la verdad Católica, no se avergonzó de ella. Le dijo a todo el mundo el por qué estaba consagrando Obispos, por qué Vaticano II estaba equivocado, por qué la nueva misa esta envenenada, por qué los Papas eran modernistas. Fue un Obispo que cumplió con su deber. ¿Por qué Monseñor Williamson se avergüenza de la verdad Católica? ¿Por qué teme la publicidad? No quiso cámaras, ni publicidad en la consagración de la semana pasada. Todo es en nombre de la humildad, pero cuántas almas están cayendo ahorita en el infierno por no haber escuchado la verdad.Un Obispo tiene el deber de predicar la verdad Católica, tiene el privilegio de ¡predicar la verdad!  La Fe viene de escuchar. 

Monseñor Lefebvre peleó como un león por la verdad Católica. Predicó y viajó a todos lados. Qué espíritu extraño, (yo diría  masónico) anticatólico, es este de no publicidad en las consagraciones, que yo no dudo de su validez, pero, aquí les leo unas cuantas citas:

  Monseñor Fellay: 95 % Vaticano II Declaración Doctrinal, aún está jugando con Roma y quiere el acuerdo con Roma.

  Monseñor Williamson: Hay algo bueno en la nueva misa, dice que la iglesia conciliar tiene verdad, que se pueden obtener gracias en la iglesia conciliar. Habla de los milagros en la nueva misa, que son realmente un chiste. Que la iglesia conciliar tiene algo de Católica.

Monseñor Tomás Aquino: Hay algo bueno en la nueva misa. Recemos por él. ¿Cómo podemos confiar cuando dice esta tontería?

Monseñor Faure: También se rehusa a condenar explícitamente la misa nueva. Está en la posición de Monseñor Williamson.

Monseñor Zendejas: Lean: The Recussant del mes de abril, hay una larga lista de citas del Padre Zendejas. Cuando él dejó la Fraternidad, ustedes saben, que la única razón que tiene un sacerdote para salir de su congregación, puesto que hicimos promesas  de obediencia, es cuando la congregación yerra sobre la Fe, y va contra la Fe.

Es claro el por qué el Padre Pfeiffer y muchos de los sacerdotes resistentes en el mundo salieron de la Fraternidad y todos ellos hicieron declaraciones públicas, porque los fieles tienen el derecho de saber dónde cual es la postura (doctrinal) del sacerdote. Ustedes tienen derecho de saber por qué dejamos la nueva Fraternidad de San Pío X. 

Nosotros aún formamos parte de la Fraternidad San Pío X y continuamos el trabajo de Monseñor Lefebvre por supuesto, pero ¿por qué tuvimos que salir? Porque Monseñor Fellay aceptó el Vaticano II y la nueva misa. Es un cambio de doctrina. Y nosotros lo hicimos público y claro. Pero el Padre Zendejas cuando se salió nadie supo por qué. Trató de tomar varias misiones, sin decirle al Padre Pfeiffer, en algunas tuvo éxito, en New Jersey le preguntaron por qué dejó la Fraternidad, le dijeron que sí sabían las razones de Padre Pffeifer, Padre Hewko y otros sacerdotes de la Resistencia, queremos saber el por qué de su salida, le preguntaron por tres veces, su respuesta fue:no me hagan otra vez esa pregunta a mi.Hasta el día de hoy nadie sabe por qué salió. 

Padre Pffeifer  estuvo dos horas con Padre Zendejas quien empezó la conversación con una mentira diciendo que no había celebrado la Santa Misa esa mañana siendo que sí lo había hecho, el demonio es el padre de la mentira, ustedes conocen al Padre Pffeifer, le hizo preguntas claras y directas sobre Vaticano II, la nueva misa, la nueva Fraternidad San Pío X  y por dos horas no pudo obtener una respuesta directa. ¿Qué significan estas consagraciones con estos Obispos que no profesan ni condenan públicamente los errores que atacan la Fe Católica, y juegan  con Vaticano II y la nueva misa? Son más obispos liberales y modernistas, esto es todo lo que es.

    El padre Rafael escribió en su carta de enero de este año estas grandiosas palabras:  (para leer la Carta Completa)
 “…  La actitud de la Fraternidad San Pío X y la de sus tres obispos resistentes, ahora 4, y la de todos sus seguidores, rompen flagrantemente contra los principios inalterables, ya no podemos considerarlos como defensores de nuestra sagrada Fe mientras no cambien su falsa doctrina. Y, contra todas las apariencias ya no son seguidores de Cristo, ni de los Santos, ni de Monseñor Lefebvre. 

Están perdiendo la batalla y luchando contra los intereses de Cristo, mientras no rectifiquen el camino tenemos que alejarnos de ellos, cuando hablen y actúen como obispos católicos nos acercaremos. Que quede claro que nunca vamos a dejar de rezar por ellos, siempre vamos a practicar la caridad hacia sus almas. 

El padre Rafael continúa en su carta:

Desde hace un poco mas de un año que los obispos de la llamada “Resistencia” cayeron en estos errores doctrinales graves, ya sea por palabra o por complicidad silenciosa. Algunos de ellos, obispos o sacerdotes, se dieron cuenta de los errores, pero amaron más el vínculo de amistad que la verdad. Prefirieron defender a su compañero en lugar de defender la verdad. Hasta uno de ellos llegó a decir “Ellos hacen mas cosas buenas que malas”, volviendo a romper el principio: en materia de fe o se está con Cristo o contra Cristo; o se enseña y se defiende todo, o no se está enseñando ni defendiendo nada). 

Esta actitud de todos ellos nos obliga a continuar la batalla a pesar de ellos para no tener que bajar las armas de combate por respeto humano. Por caridad debemos amonestarles y ponerles el ejemplo, invitándolos al martirio contínuo y a la gloriosa persecución y sufrimiento; herencia de los que luchan la buena lucha de la fe. Oremos para que los 6 obispos tradicionales (ahora 7) salgan de su sueño, de su trinchera confortable, para que con la gracia de Dios se levanten como lo hizo en otro tiempo David que sabía como pastorear rebaños, y combatir contra Goliat con la fuerza de Dios para salvar a su pueblo, pueblo que ahora es solo un remanente, pero remanente fiel, hijos de Dios, hijos conquistados al precio de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesuscristo para alcanzarles la eterna felicidad del Cielo.

Ya el ilustrísimo Cardenal Pie nos advertía del motivo de caídas tan dolorosas y que nos puede acontecer a cualquiera de nosotros si no nos ponemos en guarda con la armadura de la fe, y la fidelidad a los principios: 

 “Los mismos cristianos, viviendo en medio de esta atmósfera impura, no han evitado totalmente su contagio: aceptan demasiado fácilmente muchos de los errores. Fatigados de resistir en los puntos esenciales, a menudo cansados de luchar, ceden en otros puntos que les parecen menos importantes, y no advierten nunca — a veces porque no quieren percatarse — hasta dónde podrán ser llevados por su imprudente debilidad. 

Entre esta confusión de ideas y de falsas opiniones nos toca a nosotros, sacerdotes de la incorruptible verdad, salir al paso y censurar con la acción y la palabra, satisfechos si la rígida inflexibilidad de nuestra enseñanza puede detener el desborde de la mentira, destronar principios erróneos que reinan orgullosamente en las inteligencias, corregir axiomas funestos admitidos…

Nuestra época grita: “¡Tolerancia! ¡Tolerancia!" Se admite que un sacerdote debe ser tolerante, que la religión debe ser tolerante. Mis hermanos: en primer lugar, nada iguala a la franqueza, y yo vengo a decirles sin rodeos que no existe en el mundo más que una sola sociedad que posee la verdad, y que esta sociedad debe ser necesariamente intolerante. 

… Es de la esencia de toda verdad no tolerar el principio contradictorio. La afirmación de una cosa excluye la negación de esa misma cosa, como la luz excluye las tinieblas. Allí donde nada es cierto, donde nada es definido, los sentimientos pueden estar divididos, las opiniones pueden variar. Yo comprendo y pido la libertad en las cosas discutibles: In dubiis libertas. Pero cuando la verdad se presenta con los distintivos de certeza que la distinguen, por lo mismo que es verdad ella es afirmativa, es necesaria y, por consecuencia, es una e intolerante: In necessariis unitas. Condenar la verdad a la tolerancia es forzarla al suicidio.

La afirmación se aniquila si ella duda de sí misma, y duda de sí misma si permanece indiferente a que la negación se coloque a su lado. Para la verdad, la intolerancia es el anhelo de la conservación, el ejercicio legítimo del derecho de propiedad.Cuando se posee, es preciso defenderse, bajo pena de ser en breve totalmente despojado. Por eso, mis hermanos, por la necesidad misma de las cosas, la intolerancia es necesaria en todo, porque en todo hay bien y mal, verdad y falsedad, orden y desorden; en todas partes lo verdadero no soporta lo falso, el bien excluye el mal, el orden combate el desorden..."

Eso es lo que tenemos que hacer. Por nuestro Papa, rezar por su conversión. Por todos los Obispos modernistas, incluyendo los “tradicionales”, sólo podemos rezar por ellos y esperar que regresen a la Tradición Católica.  Cuando se trate de  los principios de nuestra Fe Católica, cero tolerancia, y esa es la caridad más grande hacia nuestro prójimo.

Oh María sin pecado concebida. Ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte. 

Rev. Padre Hewko
Mayo 14 2017

LA VERDADERA HERMANA LUCIA Y LA IMPOSTORA - SAQUE USTED SUS PROPIAS CONC...





NdB. El 26 de diciembre de 1957 el padre Fuentes se entrevistó con la verdadera Sor Lucía; el Tercer Secreto debía ser revelado en 1960 o a la muerte de sor Lucía. Si sor Lucía moría antes que el papa Pío XII el Tercer Secreto hubiera sido revelado  por el papa Pío XII y prevendría a la catolicidad de los eventos trágicos que sucederían. Efectivamente se le ocultó a Pío XII la muerte de Sor Lucía, después acaeció la muerte de Pío XII (11 de Octubre 1958) y el secreto no se reveló. 
Después de 1960 ni su confesor, ni el padre Fuentes, que eran los únicos que podían reconocer a la verdadera Sor Lucía no pudieron verla más. Tampoco Don Luigi Villa pudo entrevistarse con ella en 1974 ni con el salvoconducto del Cardenal Ottaviani. ¿Los de la secta modernista no querían que se dieran cuenta del fraude?

Alfredo Cardenal Ottaviani conocía (leyó) el Tercer Secreto, en vista de que Juan XXIII no anunció el Tercer Secreto en 1960 y en vista de que rechazaba a los "profetas y profecías de desgracias", y que el desastroso Concilio Vaticano II avanzaba, viendo con sus propios ojos el cumplimiento del Tercer Secreto (la introducción de Satanás en la cumbre de la Iglesia), en 1963 decide escribir el texto diplomático del Tercer Secreto de Fátima, que contenía las frases verdaderas en el documento de 3 páginas entregado a la revista Neues Europa.

Don Luigi Villa conocía la verdaderas frases del Tercer Secreto, así como los papas reinantes desde Juan XXIII hasta nuestros días. Las declaraciones aisladas hablan por si mismas. En noviembre de 1980 Juan Pablo II dijo respecto al Tercer Secreto: "como ya otras veces la Iglesia renació en la sangre, tampoco esta vez será de otro modo..." Además dijo: "A todo cristiano debería bastarle el saber lo siguiente: “cuando se lee que los océanos inundarán continentes enteros, que los hombres morirán repentinamente, de un momento a otro, y esto por millones...”, si se sabe esto, realmente no es necesario pretender la publicación de este ..."

El mismo Benedicto XVI en contradicción de la versión oficialista del año 2000 dijo en 2010: Erraríamos pensando que el mensaje profético de Fátima se hubiera realizado completamente.
Además dijo: “la necesidad de la pasión de la Iglesia que naturalmente se refleja en la persona del Papa” y, entonces, anunciaba sufrimientos para la Iglesia, especificando que tales sufrimientos provendrían no de los enemigos externos, sino del interior de la Iglesia misma.

La importancia de revelar el Tercer Secreto en 1960, por supuesto era prevenir los grandes males que se fraguaban. En ese año todo sería más claro dijo Sor Lucía. Los enemigos de la Cruz evitarían a toda costa que un papa católico leyera el Tercer Secreto y tomara cartas en el asunto. 

Los papas conciliares sin duda leyeron el secreto, pero los involucraba a ellos. No contaban con la astucia del gran Cardenal Ottaviani y la publicación del Tercer Secreto en 1963 entre lineas.

El fraude de la falsa Lucía no es de extrañar, pues los enemigos de la Cruz de Cristo buscan el triunfo de Satanás, a toda costa, en esta guerra decisiva que se libra, estamos seguros que al Final el Inmaculado Corazón de María triunfará, pidamos gracias a Dios para estar del lado de los amigos de Cristo y de la Verdadera Iglesia Católica, profesando la doctrina católica COMPLETA e ÍNTEGRA, sin concesiones doctrinales, compromisos humanos o innovaciones doctrinales.
Viva Cristo Rey

sábado, 13 de mayo de 2017

miércoles, 10 de mayo de 2017

El Tercer Secreto de Fátima (Franco Adessa)


En el otoño de 1996, poco antes de presentar mi libro “ONU, ¿juego a la masacre?”, en Brescia, pregunté a Don Luigi Villa cómo debía comportarme si, en relación al texto del libro a presentar, alguien me hubiese interrogado sobre el “Tercer Secreto” de Fátima. 

El Padre, entonces, me presentó el texto: “El Secreto de Fátima” que había sido publicado, en 1963, por la revista alemana “Neues Europa” de Stoccarda, y me dijo: «Si Usted tomara el texto del “Tercer Secreto” de Fátima, escrito por Lucía, y eliminara, o agregara, una sola coma, Usted habría creado un texto “falso”. 

Ahora, a este texto, publicado por la “Neues Europa”, siendo casi tres veces más extenso que el texto original del “Tercer Secreto”, se lo puede decididamente llamar “falso”. Pero también un texto manifiestamente “falso” puede contener frases sueltas que pertenezcan al texto original». 

En ese momento, abrió delante de mis ojos las páginas del documento y me indicó, una por una, las frases que estaban contenidas en el texto original del “Tercer Secreto”, escrito por Lucía. Después de algunos años, volví sobre este tema, preguntando al Padre Villa: «¿Cómo ha hecho el “Neues Europa” para tener este texto del “Tercer Secreto” de Fátima?». 

El Padre no respondió directamente a mi pregunta, pero me dijo: «El Card. Ottaviani escribió ese documento diplomático. Seguidamente, él fue contactado por los del “Neues Europa” para saber si podían publicar el texto. El Card. Ottaviani respondió afirmativamente». 



El 13 de mayo del 2000, Juan Pablo II, estando en Fátima para la beatificación de los dos pastorcillos, Francisco y Jacinta Marto, anunció la inminente publicación del “Tercer Secreto” de Fátima. El 26 de junio del 2000, el Vaticano publicó un texto de cuatro hojas, escrito por Lucía sobre el “Tercer Secreto” de Fátima, acompañado de una presentación con la firma de Mons. Tarcisio Bertone, secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y de una interpretación del “Secreto”. 

Esta interpretación comprendía una carta de Juan Pablo II a Sor Lucía, la relación del coloquio que había tenido Sor Lucía con el Card. Bertone, el 27 de abril del 2000, el discurso pronunciado en Fátima por el Card. Angelo Sodano y un comentario teológico del Card. Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. 

Dos días después, Mons. Bertone, en una conferencia de prensa acerca del Tercer Secreto hizo una sorprendente declaración que terminaba con estas palabras: «... el secreto no tiene nada que ver con la apostasía ligada al Concilio, al Novus Ordo (de la Misa) y a los Papas conciliares, tal como sostienen desde hace decenios los fundamentalistas. Por este solo hecho valía la pena revelar el Secreto».

El “Tercer Secreto” revelado consistía en la “Visión” de los tres pastorcillos, centrada en el “Obispo vestido de Blanco que, llegado a la cima del monte y postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz fue muerto por un grupo de soldados...”. Las penosas tentativas de Juan Pablo II, del Secretario de Estado, Card. Angelo Sodano y del Card. Tarcisio Bertone, de relacionar el “Tercer Secreto” con el intento de asesinato de Juan Pablo II, en San Pedro, el 13 de mayo de 1981, fueron avaladas también por el Card. Ratzinger, el cual, en una entrevista del 19 de mayo del 2000, a Horacio la Rocca de “La Repubblica”, hacia el final afirmó: 

«El vínculo entre el atentado y el “Tercer Secreto” es evidente, ¡existe en los hechos!». Frente a este fraude manifiesto, la prensa explotó: el “Messaggero”, “La Repubblica”, “La Stampa”... y, desde el 17 de mayo del 2000, “Il Figaro” publicaba la indignación de una cierta Elichar Alesne que expresaba bien el sentimiento general: «Verdaderamente hay que estar en la ignorancia absoluta de la historia de Fátima para creer en la versión del “Tercer Secreto” que Su Santidad, el Papa Juan Pablo II, nos ha dado el 13 de mayo...». 

El mismo Juan Pablo II, sin embargo, en Fulda, Alemania, en noviembre de 1980, a quien le pidió noticias acerca del “Tercer Secreto” de Fátima, habló de otra manera. Dijo: «... como y a otras veces, la Iglesia renació en la sangre, tampoco esta vez será de otro modo (...)». Luego, sobre el contenido del “Tercer Secreto”, el Papa agregó: «A todo cristiano debería bastarle el saber lo siguiente: “cuando se lee que los océanos inundarán continentes enteros, que los hombres morirán repentinamente, de un momento a otro, y esto por millones...”, si se sabe esto, realmente no es necesario pretender la publicación de este “secreto”...». Y¿dónde se encuentran estas palabras, en el documento presentado por el Vaticano, el 26 de junio del 2000? ¡Las palabras de Juan Pablo II, en Fulda, fueron registradas por la Revista “Vox Fidei”!

En el 2006, estalló el caso del “Cuarto Secreto de Fátima”, culminando con la publicación del libro: “El Tercer Secreto de Fátima publicado por el Vaticano es un texto falso, he aquí las pruebas...”, de Laurent Morlier, y del libro de Antonio Socci, “El Cuarto Secreto de Fátima”, estimulado también por las declaraciones de Mons. Capovilla sobre la existencia de este “Cuarto Secreto” y la confirmación de la existencia de un pequeño folio sobre el cual Lucía escribió el “Tercer Secreto” de Fátima.

En ese período, pregunté a Don Villa si no se podía echar más luz sobre esta cuestión, pero él se limitó a decirme que se trataba sólo de apariciones privadas y, por lo tanto, no eran materia de Fe. Yo no insistí. En el 2009, estaba colaborando en la preparación de la edición inglesa del libro: “Pablo VI ¿beato?” (“Paul VI beatified?”) donde, en el Apéndice 4, se elaboraban los textos que daban cuenta de las Apariciones de Nuestra Señora del Buen Suceso de Quito, de Nuestra Señora de La Salette y de Nuestra Señora de Fátima.

El último texto que había que definir era el relativo al “Tercer Secreto” de Fátima. Entonces, tomé el documento publicado por la “Neues Europa”, transcribí las frases que el Padre Villa me había indicado como frases presentes en el documento original de Lucía, las imprimí en una hoja y las entregué al Padre, para su aprobación. Algunos días después, el Padre me devolvió el folio, diciendo: «¡Está bien!». 

La edición inglesa del libro “Pablo VI ¿beato?” fue entregada a la imprenta, en las páginas 352 y 353, aparece la sucesión de frases que Don Villa me había indicado como presentes en el texto del “Tercer Secreto” de Fátima, escrito por Lucía, en una única hoja. El 11 de mayo del 2010, en vuelo hacia Fátima, Benedicto XVI, respondiendo a una pregunta sobre el “Tercer Secreto” de Fátima, clamorosamente contradecía la versión oficial del Vaticano del año 2000, para la cual la consagración de Rusia ya se había efectuado y que la profecía del Tercer secreto había concluido con el intento de asesinato de Juan Pablo II, en 1981.

Las palabras claves de Benedicto XVI fueron: «Erraríamos pensando que el mensaje profético de Fátima se hubiera realizado completamente». Por otra parte, Él expresó la esperanza de que, para el centenario de las Apariciones del 2017, se realizara “la profecía del triunfo del Corazón Inmaculado de María, para Gloria de la SS. Trinidad”. Esta frase fue una clara indicación de que la Consagración de Rusia al Corazón Inmaculado de María no había sido hecha todavía, porque el “triunfo del Corazón Inmaculado, la “conversión de Rusia” y el “período de paz” no habían llegado aún, a pesar de que la declaración vaticana del 2000 afirmara que tal Consagración había sido hecha por Juan Pablo II, el 25 de marzo de 1984.

Esta declaración de Benedicto XVI confirmó la convicción general de los católicos tradicionalistas sobre el fraude perpetrado al mundo por el Vaticano, en el 2000. Benedicto XVI, en esta ocasión, habló además de la “necesidad de la pasión de la Iglesia que naturalmente se refleja en la persona del Papa” y, entonces, anunciaba sufrimientos para la Iglesia, especificando que tales sufrimientos provendrían no de los enemigos externos, sino del interior de la Iglesia misma. Benedicto XVI, con sus palabras del 2010, ponía en la palestra el discurso sobre el “Tercer Secreto” de Fátima, alterando la precedente posición oficial del Vaticano. ¿Por qué esta repentina retractación de Benedicto XVI sobre el “Tercer Secreto” de Fátima?



En el 2011, en presencia de un amigo que fue testigo, me encontraba frente a Don Villa, al cual, articulando las palabras, planteé esta pregunta: «Padre, ¿recuerda cuando, acerca del documento de la Revista “Neues Europa”, Usted me indicó las frases que aparecen en el “Tercer Secreto” de Fátima? ¿Recuerda que estas frases las hemos ya publicado en la edición inglesa del libro “Pablo VI ¿beato?”, en el apéndice?». Él respondió: «Sí, lo recuerdo!». Y yo dije: «¿Usted me confirma que en el texto: “El Tercer Secreto de Fátima”, publicado por la “Neues Europa” en 1963, las frases que Usted me ha indicado están realmente contenidas en el texto original del “Tercer Secreto” de Fátima, escrito por Lucía?».

Sin hesitación y con énfasis, respondió: «¡Sí, se lo confirmo!». Poco tiempo antes de que el Padre Villa muriera, volví nuevamente sobre el tema, y le pregunté: «Padre, ¿qué me dice si yo, un día, diera un testimonio sobre cuanto Usted me ha dicho y me ha hecho publicar sobre el contenido del “Tercer Secreto” de Fátima?». Serenamente, me respondió: «¡Bien, hágalo, hágalo!».

HECHOS ACERCA DE LA PUBLICACIÓN DEL ARTÍCULO: “EL SECRETO DE FÁTIMA” POR PARTE DE LA REVISTA“NEUES EUROPA”

 El 15 de octubre de 1963, alrededor de tres años después de la fecha indicada al Vaticano por Lucía dos Santos para la divulgación del “Tercer Secreto” de Fátima, en el diario alemán de Stoccarda: “Neues Europa”, con la firma del periodista Louis Emrich, aparecía el texto: “El Secreto de Fátima”, presentado con el título: “El futuro de la humanidad a la luz del acuerdo de Moscú y de las revelaciones de la Madre de Dios en La Salette y en Fátima”. El texto, filtrado por una indiscreción diplomática, habría sido enviado a título informativo por las Autoridades Vaticanas a Washington, Londres y Moscú, por creerlo indispensable para la convención sobre el cese de los experimentos nucleares. El mismo idéntico documento fue publicado en “L’Araldo di Sant’Antonio” N. 15 del 15 de mayo de 1975, por un grupo de hijos espirituales del Siervo de Dios, Santo Padre Pío de Pietrelcina.

«En 1963, la Revista alemana “Neues Europa” reveló lo que podía ser parte del contenido del “Tercer Secreto”: “Cardenales contra Cardenales y Obispos contra Obispos”. Sabemos lo que dijo el Cardenal Ottaviani, quien también leyó el “Tercer Secreto”, cuando se le preguntó si debía volver a publicarse el artículo del “Neues Europa”, respondió con gran énfasis: 

“¡Publiquen 10.000, 20.000, 30.000 copias!”; la afirmación es aún más sorprendente justamente porque proviene del Cardenal Ottaviani, un hombre de personalidad fría y circunspecta y que fue siempre más bien escéptico con respecto a la mayor parte de las apariciones» (Cfr. P. Paul Kramer, “La battaglia finale del Diavolo”, The Missionary Association, Buffalo, New York - USA, p. 213).

 «Marco Tosatti escribe: “El Padre Mastrocola, director de una hoja religiosa “Santa Rita”, pidió al Cardenal Ottaviani el permiso de reanudar la anticipación hecha por “Neues Europa”. La respuesta fue alentadora: “Bien, hágalo, hágalo” – respondió el purpurado custodio del “Tercer Secreto” – publique cuantas copias quiera, porque la Virgen quería que fuera dado a conocer ya en 1960”. 

Y de ese texto habló también la Radio Vaticana en 1977, en el décimo aniversario del viaje de Pablo VI a Fátima. El texto de “Neues Europa” tuvo mucho éxito, y fue retomado incluso, el 15 de octubre de 1978, por L’Osservatore Romano» (Cfr. P. Paul Kramer, “La battaglia finale del Diavolo”, The Missionary Association, Buffalo, New York - USA, p. 213, nota 18).



En la presentación del artículo: “El Secreto de Fátima”, publicado por la “Neues Europa”, está escrito: «La autenticidad de tal documento jamás ha sido desmentida por el Vaticano». No había nada para desmentir por parte del Vaticano, porque era el mismo documento el que se desmentía por sí solo a causa de su prolijidad: era demasiado extenso y por tanto, ¡necesariamente, era falso! La “clave de lectura” de ese documento, escrito por el Card. Ottaviani, en cambio, era otra: conocer, en tal documento, ¡las frases que constituían el “Tercer Secreto” de Fátima!

Llegados a este punto, es bueno recordar que Don Luigi Villa, en 1956, recibió directamente del Padre Pío el encargo de dedicar su vida a defender a la Iglesia de Cristo de la obra de la Masonería eclesiástica, y que este encargo fue confirmado, luego, por un mandato papal del Papa Pío XII. 

Fue por esta razón que, durante muchos años, Don Luigi Villa desempeñó el rol de “agente secreto” del Card. Ottaviani, que había recibido de Pío XII el encargo de adiestrar al Sacerdote e informarlo de los secretos de la Iglesia que se relacionaban con su mandato papal. Entre los encargos delicados que se le asignaron, en ese período, estuvo también el de llegarse a Sor Lucía de Fátima, con una “carta personal” del Prefecto del Santo Oficio, Card. Ottaviani, que lo autorizaba a tener un coloquio con la vidente.

El 3 de marzo de 1973, entrado en la oficina del Obispo de Leiría, Don Luigi Villa sufrió «la habitual táctica usada por Pablo VI con todos los que se oponían a su progresismo y que no pensaban como Él acerca de Fátima. (...) Después de haber contactado a Mons. Benelli en la Secretaría de Estado, que se llegó a Pablo VI para consultarlo, y después de haber recibido la respuesta, el Obispo de Leiría, se volvió a mí, crudamente, me dijo que para mí no había ninguna posibilidad de acercarme a Sor Lucía y menos aún de hablarle».

El Card. Ottaviani, puesto luego al corriente de lo sucedido, «jadeó y dijo: “¡Esto a mí!.. al Prefecto del Santo Oficio, y sin siquiera decirme una palabra!.. Escribiré en seguida “in alto (al Papa)”. Apenas tenga respuesta, La volveré a llamar y La pondré al corriente del contenido”». (Chiesa viva n. 356, dic. 2003, p. 14).

¿Por qué el Card. Ottaviani, que ya había leído el “Tercer Secreto” en 1960, envió a Don Luigi Villa a ver a Lucía, en 1973, para un encuentro personal? El Padre, el día en que me estaba relatando esta “aventura”, pronunció esta frase: «El card. Ottaviani, antes de que yo partiera, me dijo: “Estoy seguro de que contigo, Lucía hablará”». Evidentemente, el Card. Ottaviani no aludía al contenido del “Tercer Secreto” que él ya conocía, y tampoco podía pensar en obtener “ciertas informaciones” por parte de Lucía, ¡enviándole un Sacerdote que no estuviese ya en conocimiento del contenido del “Tercer Secreto” de Fátima!

He aquí el texto publicado por la revista “Neues Europa”, el 15 de octubre de 1963, en el cual, en rojo, he destacado las frases que el Padre Luigi Villa me indicó como frases contenidas en el “Tercer Secreto” de Fátima, escrito por Lucía dos Santos en un papel de carta, el 3 de enero de 1944, y visto, tocado con las propias manos y leído por el Cardenal Ottaviani, a medio día del 13 de mayo de 1960.

EL SECRETO DE FÁTIMA
 (Publicado por la Revista alemana de Stoccarda, “Neues Europa” el 15 de octubre de 1963) 

TEXTO DEL SECRETO 
«No tengas temor, querida niña. Soy la Madre de Dios, que te habla y te pide que hagas público el presente Mensaje al mundo entero. Haciendo esto, encontrarás fuertes resistencias. Escucha bien y presta atención a lo que te digo: Los hombres deben corregirse. 

Con humildes súplicas, deben pedir perdón por los pecados cometidos y los que pudieran cometer. Deseas que te de un signo, a fin de que todos acepten Mis Palabras que digo a través de ti, al género humano. Has visto el Prodigio del Sol, y todos, creyentes, incrédulos, campesinos, ciudadanos, intelectuales, periodistas, laicos, sacerdotes, todos lo han visto. Y ahora proclama en Mi Nombre: 
Un gran castigo caerá sobre todo el género humano, no hoy, ni mañana, sino en la segunda mitad del siglo XX. Lo había ya revelado a los niños Melania y Maximino, en “La Salette” y hoy te lo repito a ti, porque el género humano ha pecado y pisoteado el Don que le había hecho. En ninguna parte del mundo habrá orden y Satanás reinará en los más altos puestos, determinando el curso de los acontecimientos. Él logrará introducirse efectivamente hasta la cumbre de la Iglesia.

Él logrará seducir los espíritus de los grandes científicos que inventan las armas, con las cuales será posible destruir en pocos minutos gran parte de la humanidad. Dominará a los poderosos que gobiernan a los pueblos, y los incitará a fabricar enormes cantidades de armas. Y, si la humanidad no se opusiera a ello, me veré obligada a dejar caer el brazo de Mi Hijo. Entonces verás que Dios castigará a los hombres con mayor severidad de la que lo había hecho con el diluvio. Vendrá el tiempo de los tiempos y el fin de los fines, si la humanidad no se convierte; y si todo quedase como ahora, o peor, se agravara, los grandes y los poderosos perecerán junto a los pequeños y débiles.

También para la Iglesia, vendrá el tiempo de sus más grandes pruebas. Cardenales se opondrán a Cardenales, Obispos a Obispos. Satanás marchará en medio de sus filas, y en Roma habrá cambios. Lo que está podrido caerá y lo que caiga no se levantará más. La Iglesia será oscurecida y el mundo trastornado por el terror. 

Vendrá el tiempo en que ningún Rey, Emperador, Cardenal ú Obispo, esperará a Aquél que sin embargo vendrá, pero para castigar según los designios de mi Padre. Una gran guerra se desencadenará en la segunda mitad del siglo XX. Fuego y humo caerán del Cielo, las aguas de los océanos se convertirán en vapor, y la espuma se levantará, trastornando y sumergiendo todo. Millones y millones de hombres perecerán de hora en hora; los sobrevivientes envidiarán a los muertos. A donde se vuelva la mirada, habrá angustia, miseria, ruina en todos los países. ¿Ves? El tiempo se acerca cada vez más, y el abismo se ensancha sin esperanza. Los buenos perecerán junto a los malvados, los grandes con los pequeños, los Príncipes de la Iglesia con sus fieles, y los gobernantes con sus pueblos.

Habrá muerte por todas partes a causa de los errores cometidos por los insensatos y por los partisanos de Satanás quien entonces, y solamente entonces, reinará en el mundo. Finalmente, los que sobrevivan a todos los eventos, los que estén aún con vida, proclamarán nuevamente a Dios y Su Gloria, y Lo servirán como en un tiempo, cuando el mundo no estaba así pervertido. Ve, mi pequeña, y proclámalo. A tal fin, estaré siempre a tu lado para ayudarte».

EL TERCER SECRETO DE FÁTIMA 

Un gran castigo caerá sobre todo el género humano, no hoy, ni mañana, sino en la segunda mitad del siglo XX. En ninguna parte del mundo habrá orden y Satanás reinará en los más altos puestos, determinando el curso de los acontecimientos. Él logrará introducirse efectivamente hasta la cumbre de la Iglesia.

También para la Iglesia, vendrá el tiempo de sus más grandes pruebas. Cardenales se opondrán a Cardenales, Obispos a Obispos. Satanás marchará en medio de sus filas, y en Roma habrá cambios. Lo que está podrido caerá y lo que caiga no se levantará más. La Iglesia será oscurecida y el mundo trastornado por el terror. Una gran guerra se desencadenará en la segunda mitad del siglo XX. Fuego y humo caerán del Cielo, las aguas de los océanos se convertirán en vapor, y la espuma se levantará, trastornando y sumergiendo todo. Millones y millones de hombres perecerán de hora en hora; los sobrevivientes envidiarán a los muertos.

Habrá muerte por todas partes a causa de los errores cometidos por los insensatos y por los partisanos de Satanás quien entonces, y solamente entonces, reinará en el mundo. Finalmente, los que sobrevivan a todos los eventos, los que estén aún con vida, proclamarán nuevamente a Dios y Su Gloria, y Lo servirán como en un tiempo, cuando el mundo no estaba así pervertido.


Las medidas de la carta de Lucia
Ahora, volviendo a las dimensiones del papel, sobre el cual Sor Lucía escribió el “Tercer Secreto” de Fátima, damos cuenta de dos citas extraídas de documentos manuscritos de Mons. João Pereira Venancio. «El 1° de marzo de 1957, Mons. João Pereira Venancio consigna el documento a la nunciatura portuguesa. 

Antes de dejar el precioso documento en la nunciatura, Mons. Venancio mira el misterioso documento a contra luz y discierne una simple hoja con algunas líneas de escritura. Él ha identificado, en la transparencia, la medida del sobre y la mancha que cubre las palabras escritas por Sor Lucía, pero no logró leer el contenido, cuenta el P. Luciano Cristino, director del Servicio de los estudios y de la difusión del Santuario de Fátima.

El Servicio de los estudios (SESDI), desde julio de 1982, posee en sus archivos un documento manuscrito de Mons. João Pereira Venancio en el cual relata exactamente lo que ha visto en trasparencia, antes de devolver el sobre a la nunciatura. (...) He aquí la transcripción del texto: 

“He llevado la carta a la nunciatura a las 12 horas del 1° de marzo de 1957. (El papel más grande corresponde a la medida del sobre externo, con la data del 8.12.1945 [14,5 x 22 cm]. El segundo papel corresponde a lo que fue visto en el interior en transparencia [12 x 18 cm]. La carta – que podía también ser vista en transparencia – es de un formato un poco más pequeño, a 75 mm de la parte superior y del lado derecho. En los otros lados, se adapta a la medida de del interior del sobre.

El exterior del sobre tenía en la parte trasera el sello de Mons. José en cera roja. En transparencia, no se veía nada al interior pero se adivinaba que había cera en los cuatro ángulos”)» (Laurent Morlier, “Il Terzo Segreto di Fatima pubblicato dal Vaticano è un falso - Eccone le prove...” Salpan Editore, 2005, p. 217).

«Segúnel Hno. Michel (p. 321) Mons. Venancio habría anotado también que la escritura en la hoja tenía 3/4 de centímetros de margen y Kramer señala la discrepancia con el manuscrito del 2000 que no tiene márgenes. Pero el documento de Mons. Venancio que ha sido publicado recientemente, dice algo diverso. 

El prelado ha anotado las dimensiones del sobre de Lucía (12 x 18 cm) y observa que “la carta”, vista también ella en transparencia, es un poco más pequeña del formato, 3-4 cm menos arriba y hacia la derecha, mientras que sobre los otros lados coincidía con el interior del sobre». (Aura Miguel, “Totu tuus” p. 141)

Las dos citas podrían coincidir entre sí si se pudieran corregir dos imprecisiones: 75 mm debería en cambio ser 7,5 mm, y 3-4 cm debería 3/4 cm. Esto estaría confirmado por las dos frases: “la carta” vista en transparencia, “es de un formato un poco más pequeño...”, y “es un poco más pequeña del formato (del sobre de Lucía)”... Llegados a este punto, las dimensiones de la carta son finalmente claras y definitivas: el formato del sobre de Lucía tiene menos de 3/4 cm (o 7,5 mm) por encima y hacia la derecha, mientras que en los otros lados coincidía con el interior del sobre”. La carta entonces tiene el formato: 11,25 cm x 17,25 cm.

Insertando las frases del “Tercer Secreto” en una hoja con las dimensiones 11,25 x 17,25 cm con un margen de 7,5 mm, obtenemos el siguiente resultado:

Un gran castigo caerá sobre todo el género humano, no hoy, ni mañana, sino en la segunda mitad del siglo XX. En ninguna parte del mundo habrá orden y Satanás reinará en los más altos puestos, determinando el curso de los acontecimientos. Él logrará introducirse efectivamente hasta la cumbre de la Iglesia. También para la Iglesia, vendrá el tiempo de sus más grandes pruebas. Cardenales se opondrán a Cardenales, Obispos a Obispos. Satanás marchará en medio de sus filas, y en Roma habrá cambios. Lo que está podrido caerá y lo que caiga no se levantará más. La Iglesia será oscurecida y el mundo trastornado por el terror. Una gran guerra se desencadenará en la segunda mitad del siglo XX.

Fuego y humo caerán del Cielo, las aguas de los océanos se convertirán en vapor, y la espuma se levantará, trastornando y sumergiendo todo. Millones y millones de hombres perecerán de hora en hora; los sobrevivientes envidiarán a los muertos. Habrá muerte por todas partes a causa de los errores cometidos por los insensatos y por los partisanos de Satanás quien entonces, y solamente entonces, reinará en el mundo. Finalmente, los que sobrevivan a todos los eventos, los que estén aún con vida, proclamarán nuevamente a Dios y Su Gloria, y Lo servirán como en un tiempo, cuando el mundo no estaba así pervertido.

«Satan logrará introducirse efectivamente hasta la cumbre de la Iglesia».