viernes, 22 de julio de 2016

LA VERDADERA LUCHA



A los católicos:

 La contrarrevolución, en unión a la  misión de la Santa Iglesia Católica, luchan  por la salvación de las almas. 

Nuestra principal arma es la Fe, la Verdad, porque la verdad es la que nos hace libres, la verdad es Nuestro Señor Jesucristo, la vida del alma, la Verdad esta en el justo medio, en la virtud.

 "Misericordia y firmeza doctrinal no pueden subsistir más que unidas; separadas una de la otra ambas mueren y no dejan más que dos cadáveres: el liberalismo humanitario con su falsa serenidad y el fanatismo con su falso celo. Se ha dicho: "La Iglesia es intransigente en los principios por que cree, pero es tolerante en la práctica porque ama. Los enemigos de la Iglesia son tolerantes en los principios por que no creen, e intransigente en la práctica porque no aman". Garrigou  Lagrange.

"La suma intransigencia católica es la suma caridad católica . Y porque hay pocos intransigentes, hay en el día pocos caritativos de veras. La caridad liberal que hoy está de moda es en la forma de halago y condescendencia y cariño; pero es en el fondo el desprecio de los verdaderos bienes del hombre y de los supremos intereses de la verdad y de Dios. El liberalismo es pecado". Don Félix Sarda y Salvany.

La firmeza en los principios y misericordia con las personas son signo de los verdaderos católicos a ejemplo de Cristo Rey, que siendo todo poderoso, y sabiendo que por Su justicia no podría venir a nosotros, por el pecado original, y el pecado actual muy graves, ofensa infinita a Dios que ningún hombre podría pagar, y nos hace merecedores de la condenación eterna, infierno, se abajó por su misericordia hasta nuestra miseria,  Mateo 9, 12. Al oír El esto, dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los que están enfermos. 13. Mas id, y aprended lo que significa: "MISERICORDIA QUIERO Y NO SACRIFICIO"; porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores a penitencia.

Se hizo una nada para salvarnos, para restaurar lo que habíamos perdido por el pecado original, se hizo pobre, pequeño, para que los que están en la verdad, en su lugar con respecto al Creador, los pobres los pequeños, los humildes que reconocen su nada se acercaran a El,   y nos dice: Mateo 11:28 "Venid a mí todos los que andáis agobiados con trabajos y cargas, que yo os aliviaré". 

Hoy día  partiendo de lo que dijo nuestro señor Jesucristo, que casi no habrá Fe en la tierra cuando el regrese Lucas 18,8. esto a causa de la gran apostasía en el Templo de Dios. 2 Tes. 2. la cual ha producido la adúlteracion de la verdad y todo esto la caída en todos los males posibles. 

La gran mayoría de las personas son víctimas de la apostasía en que los llamados a hacer el bien, unos cambian la verdad y los otros callan por "Prudencia", por un espíritu materialista que piensa que la Fe se mantiene sólo por formas y actitudes externas, y no reconocen que la Fe es Dios y el es el que salva, por eso no podemos callar la verdad, por que ella es la que nos hace libres. Como dijo Don Columba "La verdad en el espíritu y la virtud en el corazón". donde esta una esta la otra,  esta es un explicación a esta gran crisis, y la fuerza que a cogido el mal, el vicio, la herejía,  las sectas, es por ocultar la verdad, y los grandes culpables son los que están llamados a llevar la buena nueva del Reino de Cristo y no lo hacemos. 

Por eso nos toca imitar a Nuestro Señor en la obra de la redención, hacernos una nada, aceptar nuestra miseria, no andar como los falsos tradicionalistas buscando honores y ufanándonos de puros, salvos, como los fariseos, la verdadera Fe esta en la actitud del publicano, esa  es la realidad,  eso es estar en orden, en el lugar de la criatura, y enseñar a los demás ha hacerlo, a humillarnos, reconocer nuestra nada, como el rey David. 

Contra la falsa hipocresía, la fe afeminada de niños bonitos,  y por otro lado los fanáticos que quieren quitarle la cabeza a todos los paganos como lo hiceron los protestantes y lo hacen los judíos Sionistas con los gentiles, esta es la fe dialéctica de los Católicos tradicionales de hoy.  Imitemos a San Pablo, 2 Corintios 12:9  "y me respondió: Bástate mi gracia, porque el poder mío brilla y consigue su fin por medio de la flaqueza. Así que con gusto me gloriare de mis flaquezas o enfermedades, para que haga morada en mi el poder de Cristo."

Firmeza en los principios, porque la verdad es una y es la que salva, es Jesucristo y no tiene mancha. Misericordia, porque es la que mueve a la Verdad, al Salvador a bajar hasta nuestra miseria, es el medio, es la cruz que El nos da cuando aceptamos con humildad nuestra miseria y nos abajamos a nosotros mismos. Todos necesitamos de misericordia, incluyendo a Judíos,  cubanos, africanos, modernistas, protestantes, musulmanes, drogadictos, homosexuales, porque son presa del demonio del materialismo dialéctico, de la hermenéutica de la continuidad, el modernismo y sus cabecillas.

Es deber de caridad enseñar la verdadera fe y la verdadera doctrina, la verdadera Fe pura y sin mancha,  la terrible justicia Divina, la verdadera misericordia que viene a nosotros si reconocemos y confesamos nuestras faltas, como dijo Don Columba Marmion:  Lo que más atrae la misericordia de Jesús, es nuestra miseria reconocida, confesada y presentada a los ojos de Cristo. San Francisco de Sales: "Cuanto más nos sentimos miserables, más debemos confiar en la misericordia de Dios, Porque, entre la misericordia y la miseria, hay una relación tan grande que una No puede hacerse sin la otra."

 "No hay duda de que la Santidad divina tiene tal horror al pecado, que su Justicia se ve obligada a castigarla con penas espantosas; pero, precisamente por eso, la Misericordia de Dios se conmueve más por ésta que por todas las otras desgracias que pudieran herirnos. Si se le mira por el lado de la pena que merece, el pecado es la pérdida de Dios, lo cual es el mal supremo y verdaderamente la miseria absoluta. ¿A dónde ha de ir la misericordia más grande, sino a la más grande miseria? Esta es la razón por la cual la Misericordia Divina se mueve por sí misma, con el fin de que el pecador se arrepienta, tenga confianza, obtenga el perdón y se salve." Jose Tissot 

La verdadera misericordia es la cruz, en la cual El, él Buen Pastor  se abajo hasta nuestra miseria y la tomó como suya y en ella con el precio de su vida y de su Preciosa Sangre, pagó nuestra deuda infinita por la ofensa a Dios , venció al demonio, al pecado y a la muerte, y en ella Reina,  nos purifica, nos hace hombres nuevos, hijos de Dios y herederos del cielo y nos une a su Sagrado Corazón, paciente y de mucha misericordia. 

"El es el trono de la misericordia donde los más miserables son los mejor recibidos, con tal que el amor represente el abismo de miseria en que yacen". Santa Margarita Maria de Alacoque.

Anónimo