jueves, 26 de noviembre de 2015

CONSEJOS A SAN ROQUE DE SU PADRE





   Cuando el Padre de San Roque supo que estaba cerca la hora de su muerte, mandó llamar a su hijo y le dijo:
*Hijo mío, ha llegado la hora en que he de salir de esta vida llena de turbaciones y miserias, para ir a dar cuenta a Dios, e ir a gozar, si me hace misericordia, del reino sempiterno con Él. No quiero irme sin darte algunos avisos que te serán muy provechosos para pasar tus días en la inocencia y la piedad.
-Esmérate sobre todo en servir a Dios.
-Represéntate muy a menudo los padecimientos y tormentos que sufrió Jesucristo por nuestra salvación.
-Huye de la avaricia, que es la fuente de toda especie de pecados.
-Socorre con todos tus alcances a las viudas, los huérfanos y demás personas desamparadas.
-Sé el ojo del ciego, el pie del cojo, el padre de los pobres, y queda bien persuadido de que, consagrando a estas obras de misericordia los cuantiosos bienes que te dejo, te has de granjear la gracia de Dios y las bendiciones de todos.

   San Roque le prometió a su padre que cumpliría fielmente cuanto le recomendaba, y así lo hizo, luego que le hubo cerrado los ojos a él y a su madre, que poco después le siguió al sepulcro.